martes, 9 de julio de 2019

COSAS QUE NO HE HECHO EN BERLÍN

Escribo desde el barrio judío de Berlín, aunque es posible que termine este artículo en Madrid.
Lo que me trae aquí es un lamento primermundista y sordo por no poder estirar el tiempo, el espacio o mis escuetas capacidades.
A veces documento mis viajes en Instagram, y muy amablemente, conocidos y desconocidos me sugieren lugares, actividades o visitas. Comentando públicamente o en privado...
Se me acumulan tantos planes apetecibles, que no me resisto a dejarlos fuera del todo, y escribo aquí una guía para un Berlín deseado y no alcanzado, por si alguno puede resarcirme de esta ansiedad burguesa y turística viviendo por mí tan encantadores deseos:

- Visitar el Spreepark, el parque de atracciones de la RDA que estuvo abandonado durante unos años. Me temo que precisamente en sus años de abandono, resultaba tenebrosamente interesante, pero ahora, aunque conserva ese espíritu soviético ochenteno tan guay, funciona a pleno rendimiento, y... bueno, yo qué sé. Seguro que entienden el fantasmagórico encanto de los lugares abandonados...



-De hecho, @lsmoya me recomienda la web abandonedberlin, una locurita chispeante que da para hacer rutas y rutas inspiradoras del desapego humano. Qué elegancia tan extraña hay en los lugares abandonados ¿verdad? ¡Qué pericia, la de detener el tiempo y que caiga pesado sobre el paisaje!





-Alina me dijo que le dio un ataque de ansiedad cuando entró en el Humana más grande del mundo. Me he perdido esa experiencia...


-También me dijo que me pasara por Mauer park, un parque muy vivo (con mercadillo, conciertos y todo) en plena franja de la muerte.


- Quedar con Bárbara, una gallega deliciosa que trabaja los brazos para tenerlos como Madonna y levanta personas (y también pasiones) sin esfuerzo. Tiene que ser una delicia conocer "su" Berlín, trabajado a golpe de otoños y primaveras.

- Arantxa Mur, un referente vital para mí (y debería serlo para usted si tiene cerebro) me recomienda "Casiopea, un sitio con state parks, cafés, salas de arte y un poco de todo, cerca de las vías del tren. Muy alternativo años 90"


-Otra persona con un gusto exquisito (JCR) dice que el parque acuático "Tropical island" que está dentro de un hangar y dicen que es una locura. Apunta también que lleva años queriendo ir (Vive en Alemania) y que a mis hijos les va a encantar. Viendo las fotos ya sé que me encanta: ¡artificio y tropicalismo junto! lloro.



-Yo no soy muy amiga de museos, me suele costar entender determinadas maneras de exponer, pero el artista y además amigo Octavio Terol me confesó que en su última visita a Berlín fue al museo Helmut Newton y literalmente "le flipó". Así que ya sabe usted: Si llueve o simplemente tiene cuerpo de fotos o de museo, esta es una opción bastante guay.


- Por su parte, @anna-anuski me recomienda "el mejor bar de Berlín" @alaska-berlin, que compruebo con alegría que es bonito, vegano, comprometido y desprende alegría. (Y dentro me ha parecido ver alguna foto de Alaska, la cantante, no el país).



-Quique, persona muy cercana pese a que siempre vive en países distintos al mío, me dijo muy serio: (Bueno, me lo imagino muy serio) "Tienes que ir a un sitio que se llama klo, significa wáter, baño. Toda la decoración es de mear y cosas que van sobre eso". Obviamente, me apresuré a ver el sitio, y es este. Apúntenlo también en sus agendas.






- Alina, que sabe que mis hijos -todavía- comen carne, también me escribió: "La mejor hamburguesa es de un sitio que se llama The Bird, y hay dos o tres". También tienes este sitio japonés de hamburguesas que mola todo, es muy barato y el barrio divino: Shiso burger. Para un brunch o desayuno dominguero, un poco caro para los precios de Berlín, pero mola mucho el barrio, especialmente si vas en bici: Anna Blume. También esta burger es muy barata y muy rica y es un vagón de tren, te recomiendo pasar: Burgermeister.


Si van a Berlín, disfruten. Por ustedes, por mí y por todos los demás.

Lo dice Diana Aller

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