viernes, 15 de febrero de 2019

8 TEORÍAS SIN FUNDAMENTO

1- Los productos Deliplus, de Mercadona, son económicos y no del todo malos. eso sí: favorecen una imagen netamente choni, que muy bien (viva las anarcochonis, por cierto, admiración infinita hacia ellas) pero que igual no es lo que buscamos. Los productos capilares NO SÉ POR QUÉ alisan y engrasan el flequillo. Sólo el flequillo. Y los corporales, favorecen un brillo artificial con olor a plástico perfecto para ser lo más de la barriada o ronear en el Islazul.


(El CC Islazul desde un dron)

2- Las pirámides de Egipto no las construyeron extraterrestres ni esclavos, como nos quieren hacer creer historiadores, iluminados y estudiosos. La intuición me dice que fueron trabajadores bien pagados y atendidos, motivados y de alta cualificación. Es la única forma de acometer semejante obra con precisión y tino, aunque hoy pensemos que no tenían teoría ni tecnología a tal efecto.

(Qué majas y qué tiesas las pirámides)

3- No me voy a extender en esto, pero ya conté por aquí que Deliveroo parece que maneje un sofisticadísimo algoritmo sobre nuestros gustos sexuales. Conoce nuestras querencias más íntimos: las series que vemos, el porno que consumimos, los horarios que manejamos... y cruzando estos datos, nos envía a los repartidores que más se ajustan a nuestras inclinaciones sexuales. Lo tengo comprobadísimo.
(Confiesen: Todas nos hemos follado cosas peores que esta)

4- La teoría del Modelo Estandar explica bastante bien cómo opera la materia y las fuerzas que la gobiernan, pero claro, se refiere a la materia que se ve: galaxias, planetas, estrellas, latas de cerveza, Paquirrín y esas cosas... Pero eso que conocemos es aproximadamente un 4% de la masa del Universo. El 96% restante en teoría sería materia oscura y energía imposible de percibir. Cada día creo más fervientemente que ese vacío invisible es un sueño de Resines. O de cada uno de nosotros. O de Dios.
(Para ilustrar la teoría del modelo estándar, he decidido poner a un modelo estándar)

5- Despertarse al menos dos noches por semana en torno a las 4 de la mañana es un síntoma de ser adulta, de hacerse vieja, de estar tirando de reservas para vivir. Llegados a cierta edad, el organismo va cumpliendo cupos. Cupos de sueño, de estrés, de agotamiento y de "me suda el coño". Y eso provoca que nos despertemos sin sentido de madrugada. Por supuesto, no hay explicación científica. Pero es mi teoría ¿vale?

(Despertarse a las 04.00 no mola)

6- La gente que usa expresiones como "peques" o "enanos" para referirse a los niños (a veces incluso los suyos propios) merece la esterilización. La gente que usa expresiones como "ponerse las gafas moradas" o "empoderamiento" merecen ser heterosexuales y de derechas. (Qué vergüenza ajena da cuando la gente no se entera de lo que habla). El uso de iconografía gratuita de Frida Khalo, también debería estar penado y convenientemente recogido en el Código Civil, pero eso lo dejo para otro día.

(Castración ya)

7- Las famosas estelas químicas de los aviones son simplemente liendres lanzadas al aire. Los piojos son un negocio boyante que en 2019 sería facilísimo erradicar. Pero mueve tanto dinero, que compensa tirar sobre las cabezas de nuestros hijos estos parásitos tan engorrosos.

(Tantas rayas, no puede ser bueno)

8- La prehistoria ha sido tradicionalmente leída por señoros desde una perspectiva tuerta y cercenada. Por eso ha persistido la imagen del troglodita golpeando a la mujer en la caverna... Porque es una fantasía construida sobre una realidad mustia y acotada. Si se estudiaran desprejuiciadamente los restos que empezaron a aparecer en el Neolítico, entenderíamos unas sociedades matriarcales cuando no igualitarias. La proto cultura, la religón y la base sociológica de las civilizaciones tendría un acento profundamente femenino. Pero yo qué sé...

(Yo me iba de romería con esta gente ahora. Qué confort de prehistoria)

Lo dice Diana Aller

jueves, 14 de febrero de 2019

VIVA EL AMOR

Se acerca San Valentín. Como cada año, recibiremos un montón de impactos-publicitarios sobre todo recordándonos celebrar el amor. De igual manera, nos alertarán de los horrores del amor romántico desde otras fuentes. Yo misma desde hace años, vengo escribiendo contra San Valentín y sus festejos remunerados.
Pero este año, he decidido abrir la mano. Abrir incluso mi corazón. Abrirme entera. Este año he decidido celebrar el amor. El romántico y el de verdad.

...Porque una cosa es ser consciente de las garras heteronormativas y de la apología de los celos encubierta bajo las alfombras culturales del capitalismo; y otra muy diferente, es conocer el alcance sentimental de nuestras almas sedientas y celebrarlo.

 Y de esto quiero hablar: del amor, el amor a las amigas, a un familiar desvalido o a uno fuerte. El amor a esa compañera de trabajo a la que nunca le hemos dicho que la queremos. El amor incluso a los objetos, tan incomprendido y denostado. El amor a las mascotas, -verdaderas familias que nos aman incondicionalmente-.  Propongo usar San Valentín para celebrar los amores, en plural, los amores festivos, los de luto y de color. Los amores tardíos, los jóvenes y reventones. Los amores lisiados, los imposibles, los posibles pero vagos y con dejadez. Los amores raros y tuertos. Los amores con olores rancios, sexuales o caducados.
Hay que quererse, cuidarse... Celebrar el amor, siempre es un acierto.



(Como este corazón, no hay ninguno)

Así que, sí: FELIZ SAN VALENTÍN a todes. (Me encanta hablar y escribir valenciano inclusivo)

Lo dice Diana Aller