lunes, 12 de marzo de 2018

IRIS HOEY: QUIERO SABERLO TODO DE TI

Técnicamente soy periodista.
Vivo de comunicar.
Y como corresponde, tengo cierta curiosidad informativa -por supuesto orientada a mis particulares intereses- que me lleva a embarcarme en investigaciones de toda faz.

Llevo unas horas buscando información sobre alguien y me frustra encontrar sólo un puñado de datos fríos y wikipédicos, donde seguro se esconde una apasionante narración.
De hecho, llevo unos días impactada por ella. Por esta mujer: Iris Hoey.


Encontré esta foto trasteando en Pinterest (droga durísima esto del Pinterest) y flipé con Hoey y su turbadora belleza. ¡Qué mirada!, ¡Qué presencia! (Momentáneamente, he puesto tele, he visto a Javier Hurra y me he deprimido).
Sólo sé que Iris era británica, nació en 1885 y murió en 1979. Hizo teatro y cine, cuando era una industria incipiente y nueva. Sus primeras películas fueron un fracaso. Se casó dos veces, se divorció dos veces y tuvo un hijo. Y ya.


Yo lo que quiero en la vida es tener tiempo y dinero (ya, como todos ustedes) para viajar a Reino Unido e investigar. Alojarme en un hotelito modesto con moqueta en el baño y dedicar 8 horas al día a desentrañar el rastro de esta mujer. Buscar a sus descendientes, completar una biografía certera y apasionante y por las noches ir al pub a beber pintas con los lugareños.
¿Por qué tenemos que habitar una vida formalmente alienada? ¿Por qué cuesta tanto dedicarse a aquello que realmente queremos y donde podemos aportar luminosidad y pasión?


Hace ya muchos años que me propuse crear una Fundación para solventar curiosidades. Pero me está costando mucho esfuerzo reunir la mínima fortuna que preciso para ponerla en marcha. Pero lo voy a seguir intentando. Iris Hoey bien lo merece.


¿Cuántas vivencias que merecen ser contadas nos estamos perdiendo?

Lo dice Diana Aller

1 comentario :

Salamandra dijo...

Trabajo con personas mayores ... te aseguro que UN MONTÓN.

Esa Fundación me parece supernecesaria, te haría de mecenas si tuviera peculio (gran palabra), te lo aseguro.
Cúantas cosas estarán en el cajón de los potenciales proyectos, por culpa del vil metal ... injusto, desde luego.