viernes, 30 de marzo de 2018

4 COSITAS PARA AMARGAR LA SEMANA SANTA

En estos festivos días veo instantáneas de Japón, Portugal y Miami en Instagram. Gente feliz y sonriendo con amigos, pareja o familias. Todo son comilonas exóticas, selfies radiantes, turismo, lujo y visitas a lugares de ensueño. (Yo estoy en Madrid, con mis hijos, disfrutando a lo grande del inicio loco de la primavera). Esa misma gente que muestra tanta felicidad casi obscena, es la que en diciembre dice "Que termine ya este año de mierda y a ver si el próximo es mejor". ¿Perdonen? Yo les juro que no me entero.
En un (primer) mundo donde las guerras ni nos salpican, donde la gente se deprime pero no hay malaria ni dengue, donde existe la copa menstrual, el helado de turrón, Aramís Fuster e internet... ¿Tenemos derecho a quejarnos?
Rotundamente, SÍ.
A mí hay cosas que me hieren como una endodoncia; cosas feas como un aborto de un tucán; cosas que dañan mi feliz existencia y sería mucho más dichosa sin ellas. Y he venido hoy aquí a quejarme ante todos ustedes. Desde Madrid y trabajando. Aquí van:

Carteles con letras:
¿A qué iluminado se le ha ocurrido diseñar un invento tan inútil y feo? ¿Por qué se ha puesto de moda  algo pretendidamente vintage y que es tan zafio y cutre? ¿Por qué el ser humano es tan ceporro? No lo soporto. Mire donde mire, hay carteles de estos que no sirven de nada. ¿La gente ya no habla y se comunica así o qué pasa? Esto además de horroroso es innecesario.


Lidia Bedman:
Esta sujeta (en la foto luciendo un desenfadado y comodísimo lukito premamá) me tiene fascinada.
Representa todo lo que detesto en una sola persona.
Tiene un blog (y un Instagram, claro) y un canal de Youtube de moda, decoración, maternidad y estilo de vida, sin gusto ni tino y con clamorosos errores de forma y fondo. Absolutamente todo es vulgar, pero no llega ni a hacer gracia. Su redacción mísera (y con serios problemas a la hora de espaciar y puntuar) se nutre de clichés, anglicismos que no entiende y pretensión de cortitas miras. Conforme leía este post sobre su salón ("Mi casa estilo millennial", aunque sólo enseña medio salón) me iba deprimiendo más... Imaginaba una tarde, espesa y lenta en ese adosado de señora de provincia venida a más y se me ha oscurecido el cerebro. La vida se me ha antojado triste, efímera, absurda. Me he mimetizado con esa impersonal y cateta decoración de catálogo de tienda de muebles de polígono, y me he visto ahí, en ese Chester forrado de ácaros y soledad y de verdad, me he hundido. He perdido la esperanza en el género humano. Me he dado cuenta de que siempre se reproduce quién no debe. Esta mujer es madre de dos criaturas... (Sí ¿Por qué tanta gente que merece la pena no tiene hijos y los que tienen -o tenemos- una carga genética deplorable, procrea -procreamos- sin parar? En un siglo habrá una superpoblación asfixiante y encima todos necios. Un poquito de responsabilidad, joder). Si esa es la casa de una millennial (Padilla) ¿Qué será donde yo vivo? ¿El Guggenheim?

He descubierto a Lidia Bedman gracias a Ana Belén Rivero y Mónica Escudero, y reconozco que desde entonces me obsesiona para mal. Mis buenas amigas llegaron a esta muchacha a través de su marido, Santiago Abascal, un señor que va armado por la vida y es presidente de VOX. De hecho, a través del vídeo promocional del cerril partido político de clara inspiración homoerótica (el vídeo, el partido no sé).
Recomiendo que se prepare una infusión exótica, un copazo o lo que precise para el visionado, porque es fuertecito, es como un anuncio de Ricola, un crossover de Braveheart y Brokeback Mountain y un video promocional del Gymage:


Conclusión: Que la burbuja influencer estalle de una vez, por favor. Y este señor que encuentre a un chulazo cowboy ya.


(Qué bonito era el logo antiguo de Renfe y qué feo el actual, hay qué ver...)

La web de Renfe:
No ha nacido el humano capaz de comprar un billete de tren a la primera. O quizá sí, y es como Merlín, un ser destinado a salvarnos, que todavía no sabe de sus poderes. Como el mago galés, vivirá una vida ascética hasta que encuentre su particular rey Arturo y reino de Lancelot: Un viaje a Canarias o algo similar. Entrará en la web y conseguirá el billete que quiera a la primera. (Suena en mis oídos el Aleluya de Händel, la versión de Wonderful world de Joey Ramone y Hey Boy, Hey Girl de los Chemical todo junto, y es música celestial). Ese día llegará. Tengo fe.



Cojines de emojis
(Diga deprisa 3 veces "cojines de emojis": -cojines de emojis; cojines de emojis; cojines de emojis- y podrá escupir un gargajo de contundencia).
Estos artilugios son malignos, propios de ese templo del horror llamado Ale-Hop y también el regalo perfecto para alguien que odie mucho.
Por favor ¿Cómo se puede infligir tanto daño de una forma tan barata y accesible? ¿Cómo esto no está contemplado en el código penal? Sufro, sufro de verlo, de pensarlo. Sufro a lo tonto, así que lo dejo ya, que ya está bien de flagelarme esta Semana Santa.

Lo dice Diana Aller

lunes, 26 de marzo de 2018

VÍCTOR LENORE

Sus enemigos virtuales le ponen a caldo en muros de Facebook; se ha convertido en el implacable azote de la cultura y la sociedad con vocación underground y cosecha encendidas aversiones entre sus coetáneos a los que bloquea sin miramientos de todos los espacios bloqueables.





¿Por qué tanta gente odia a Victor Lenore?
O mejor ¿Por qué Victor Lenore muestra tanto resentimiento vital en cuanto tiene un teclado con letras delante?

Para quien no esté al tanto, les cuento quién es Lenore:

Es un señor que nació en el 72 en Soria, vivió en El Puerto de Santa María, Cádiz y era habitual encontrárselo en festivales y conciertos. Siempre cabal y concentrado en el espectáculo que tenía delante. Mientras todos los veinteañeros de la época andábamos como vacas sin cencerro, disfrutando de la música y experimentando inconscientes con moléculas psicoactivas, él se mantenía impertérrito con su parka verde y sus gafas, porque además de no drogarse, era un muy profesional crítico musical. Otra característica notoria y que alabo si cabe más hoy día, es su amplitud de miras de aquella época. Dedicaba el mismo mimo a Malú, a Jamiroquai o a Felt. Y sus críticas, fueran en la dirección que fueran, eran terriblemente responsables. Como él.


En su época de instituto trabó amistad con Manolo Martínez, el 50% del duo musicovocal Astrud (hoy profesor de filosofía) y con Jesús Llorente, un personaje que me prohibió hablar de él so pena de denunciarme, aunque tengo mucho más que agradecerle (la casa donde vivo, por ejemplo) que recriminarle. Con este sujeto (poeta y según mis cálculos cabalísticos, también anticristo -sus padres eran María y José y nació un 24 de diciembre, ahí lo dejo-) se lanzó a avalar proyectos musicales que Llorente licenciaba bajo su sello discográfico Acuarela. Ahí salieron los primeros trabajos de Nacho Vegas y Señor Chinarro, por ejemplo. También eran fervientes entusiastas de Los Planetas y así lo hacían notar a la mínima en sus culturales vidas, llenas de testosterona y sensibilidad musical. Porque ya habrán notado que este texto empieza a oler a polla, y así va a seguir, me temo (y bien que lo siento, chavalas) porque estas guerras son una de tantas expresiones machunas. Ya saben, los muchachos de pocas aspiraciones culturales son de derechas, los sensibles y leídos de izquierdas. Pero su machismo es más retorcido y sibilino: ellos se consideran aliados, pero todos tienen una mujer que por dinero o por amor les friega el baño.


El caso es que todo apuntaba a que mi amigo Víctor -sí, le considero amigo de verdad, se lo advierto ya- se convirtiera en un treintañero sumido en una hipoteca, con pareja estable y en un cuarentañero divorciado y bien posicionado. Su carrera así parecía advertirlo.
Pero Víctor sufrió un proceso de apertura de ojos, como muchas de ustedes (hablo en femenino porque el 70% de las pupilas que repasan estas oscuras letras son mujeres) han vivido con el feminismo o con el 15M... Lo que para la mayoría supone simplemente "tomar conciencia" y saber de las desigualdades que nuestros sistemas políticos producen, en Víctor implicó una nueva luz bajo la cual leer el mundo contemporáneo. En lugar de hacer un voluntariado, ayudar en un comedor social o montar una ONG, decidió escribir un libro. Un libro -lo digo desde el corazón y también desde las tripas- muy recomendable, aunque algo desordenado: "Indies, Hipsters y Gafapastas" (Capitán Swing).
Aquí entrevisté a Lenore y aquí escribí sobre ciertas consecuencias de su libro y la constante exclusión femenina en los espacios de debate.
El caso es que el libro abrió un nuevo camino enfermizamente complaciente para mi querido Víctor. Descubrió que las críticas y los enfrentamientos fortalecían sus razones. Cada vez que alguien se sentía herido o señalado (amiguis feministas ¿les suena esto de que se ofendan con nuestro discurso?) Lenore se fortalecía más, blandiendo su espada justiciera compuesta de nuestra bella lengua romance. Y así, se fue recrudeciendo en sus propios juicios (iba a decir "radicalizando", pero me parece que el verbo "radicalizar" está tomando una deriva muy fea).


Pero Víctor, es de natural una persona tranquila y empática, con la que es una delicia pasar una tarde charlando. Sobre todo cara a cara, con toda la carga gestual, el lenguaje no verbal y el cariño sincero. Nada de esto se trasluce en sus textos -a veces atinados, a veces un mero desbarre desde una perspectiva cercenada y siempre interesada-.

Víctor, como usted y como yo, se ha ido haciendo mayor. Se ha dado de bruces (probablemente también como usted y como yo) con los sinsabores de la vida adulta. Incorporó el conocimiento de sustancias psicoactivas relativamente mayor. Y la crisis le abofeteó en la cara haciendo que tomara conciencia de los privilegios: sobre todo de los ajenos, pero también de los propios.
Esta revisión de privilegios (que muchos tenemos todavía pendiente) trajo consigo una guerra severa con los otros, con lo otro. Víctor quería -y necesitaba- desmarcarse de la mierda de época que nos ha tocado vivir, de tanta injusticia, de tanta ceguera complaciente y bobalicona. Por eso, necesitaba distanciarse de toda esa cultura supuestamente "cool" pero llena de prejuicios; y a la vez, por coherencia intelectual, alejarse de lo que él mismo había sido antes.

Lenore lo cuenta con asombrosa naturalidad (por ejemplo en esta entrevista del siempre grande Manu Piñón): habla y reniega de su pasado. Algo a priori salubre y recomendable. Donde yo detecto cierta disonancia (yo, desde mi personalísima perspectiva, que luego... vaya usted a saber) es en esa guerra contra los demás que en realidad es una guerra consigo mismo, donde se ve incapaz de claudicar. No hay vuelta a atrás. No puede "venderse" a un sistema, ni entero ni por partes: Víctor Lenore sólo puede tirar hacia adelante con sus críticas, le lleven a donde le lleven. Ahora le ha dado por el independentismo catalán y opina con inusitada soltura sobre cuestiones que jamás ha vivido (tampoco ha sido mujer, ni latino y usurpa el discurso de unas y otros con sorprendente paternalismo).
No es lo que dice Lenore, sino cómo lo dice, lo que hiere. Porque no habla desde la duda sino sentando cátedra. Por eso no se ofenden los latinos, ni las mujeres, ni los independentistas catalanes. Ni siquiera los fachas o religiosos: Se ofenden y entran al trapo (sobre todo) hombres cis, blancos, heterosexuales, no migrantes, significados desde la izquierda política y con una colección de privilegios que muestran sin saber en sus solapas.


Hasta tal punto ha llegado el asunto que Facebook está entretenidísimo gracias a Lenore. Cada vez que bloquea a un usuario, éste se queja en su muro (de lamentaciones) y un montón de acólitos jalean y critican al crítico, entusiasmados con un blanco tan fácil.
Cada vez que Víctor escribe en El Confidencial que los festivales son mafias, que Dylan es un pesado llorón o que Isabel Pantoja es chachi (por favor, dejemos de cosificar anteponiendo "la" a un nombre o apellido de mujer. Gracias) un montón de gente se lanza a criticarle. Es muy común que se diga que "vive de esto, del clickbait"; que es un mero provocador para conseguir que la gente entre en sus artículos y así recoger mayores réditos.
Aprovecho para aclarar que no, que la espiral en la que ha entrado Víctor es mucho más inocente: se cierra puertas una detrás de otra con su hermética actitud porque el rechazo que genera su opinión le reafirma en sus creencias. (Aunque puede vivir y mantener a sus 2 hijos sólo de sus escritos, algo de lo que yo estoy a años luz de conseguir).
Creo que le conozco lo suficiente como para afirmar que es candorosa e ingenua su crítica al neoliberalismo. Él no se da cuenta de que está favoreciendo a un sistema cruel, que está dando pan al enemigo -precarizándose a sí mismo incluso- en pos de una idea cada vez más distorsionada de la realidad.



Viene a decirnos a las mujeres que Los Planetas son misóginos, o a los africanos que la cultura los excluye, pero lo dice desde una atalaya construida de privilegios, usurpando el lugar de los desfavorecidos para ser la voz de sus causas. Y eso a la gente no le hace ni puñetera gracia. O bueno, sí, porque creo que se ha convertido un poco en eso: en humor. Todo lo que escribe Lenore se ha convertido en objeto de crítica desde la risa: El dibujante Juanjo Sáez, mi buen amigo Porres y decenas más, comentan con aire jocoso que han entrado en el "selecto club de los bloqueados por Victor Lenore". (En breve se abrirá un grupo en Facebook, estoy segura).

Se habla incluso de "Lenoradas", que es algo que me parece muy poético: tener una personalidad tan fijada que resulta adjetivable, igual que "quijotesco"... y eso es un mérito, que responde a un carisma determinado, reconozcámoslo. Lenore lo tiene.


Yo entiendo a quienes se cabrean o se dan por aludidos en sus escritos, pero también le entiendo a él. Eso sí, no comparto ofensas ni opiniones con unos ni con otro. Pero pienso seguir quedando con Víctor, igual que quedo con amigos que tienen opiniones opuestas a las mías. Debo ser una interesada, pero a mí me enriquece una barbaridad que la gente no piense como yo.
Un saludo, Víctor.
Y paz para sus detractores, estas cosas no son tan importantes, de verdad se lo digo.


Lo dice Diana Aller

lunes, 12 de marzo de 2018

IRIS HOEY: QUIERO SABERLO TODO DE TI

Técnicamente soy periodista.
Vivo de comunicar.
Y como corresponde, tengo cierta curiosidad informativa -por supuesto orientada a mis particulares intereses- que me lleva a embarcarme en investigaciones de toda faz.

Llevo unas horas buscando información sobre alguien y me frustra encontrar sólo un puñado de datos fríos y wikipédicos, donde seguro se esconde una apasionante narración.
De hecho, llevo unos días impactada por ella. Por esta mujer: Iris Hoey.


Encontré esta foto trasteando en Pinterest (droga durísima esto del Pinterest) y flipé con Hoey y su turbadora belleza. ¡Qué mirada!, ¡Qué presencia! (Momentáneamente, he puesto tele, he visto a Javier Hurra y me he deprimido).
Sólo sé que Iris era británica, nació en 1885 y murió en 1979. Hizo teatro y cine, cuando era una industria incipiente y nueva. Sus primeras películas fueron un fracaso. Se casó dos veces, se divorció dos veces y tuvo un hijo. Y ya.


Yo lo que quiero en la vida es tener tiempo y dinero (ya, como todos ustedes) para viajar a Reino Unido e investigar. Alojarme en un hotelito modesto con moqueta en el baño y dedicar 8 horas al día a desentrañar el rastro de esta mujer. Buscar a sus descendientes, completar una biografía certera y apasionante y por las noches ir al pub a beber pintas con los lugareños.
¿Por qué tenemos que habitar una vida formalmente alienada? ¿Por qué cuesta tanto dedicarse a aquello que realmente queremos y donde podemos aportar luminosidad y pasión?


Hace ya muchos años que me propuse crear una Fundación para solventar curiosidades. Pero me está costando mucho esfuerzo reunir la mínima fortuna que preciso para ponerla en marcha. Pero lo voy a seguir intentando. Iris Hoey bien lo merece.


¿Cuántas vivencias que merecen ser contadas nos estamos perdiendo?

Lo dice Diana Aller

domingo, 11 de marzo de 2018

UN SONETO Y 3 TONTERÍAS

Me comprometo esta semana a escribir un soneto cada día a R. Es algo que se me da manifiestamente mal, pero mis intenciones son limpias y decididas. (El resto se los enviaré en privado).
Para que no se aburran, he añadido unos alivios intelectuales al final.

Me gustas mucho: un quilate, una jartá. 
Me gustas como la pizza tres quesos.
Como la toalla en el radiador de hierro
cuando el lunes me acabo de duchar.

Me gustas con alevosía y de verdad:
con ahínco, con ganas y besos.
Me gustas incluso más de lo que pienso:
Joder, me gustas cada día más.

Verás, mi obscenamente joven Rodrigo:
Tal vez pareciera en algún momento
que sea hiperbólico lo que te digo.

Lo cuento del revés y del derecho:
Me gusta tanto lo que ahora vivo

que tendrás cada día un soneto.




Lo dice Diana Aller

miércoles, 7 de marzo de 2018

QUE VIVA LA INTERNET

La inocencia, la mala hostia y los equívocos producen en la interné situaciones que me divierten un montón. ¿Y saben por qué? Porque son de verdad. Nada como la realidad para pasar un buen rato. He aquí una somera recopilación:
(Sufrí una gran decepción al conocer que mis chats de Facebook favoritos, facilitados por Querido Antonio, eran sucias mentiras pergeñadas por un guionista. Guionista tenía que ser) Aquí y aquí por ejemplo.

1. A veces miro Forocoches. A veces. (Soy despreciable, lo sé). Y en una de estas, me encontré esta maravillosa conversación:

Historial de conversación con un operador deofertaono.com
creado el27.06.2016
Usted18:15
hola, me encuentro en el extranjero ahora mismo por lo que me es imposible llamar a los telefonos de atencion al cliente, me guataria saber que opciones rxisten ahor
Usted18:15
existen ahora de internet para hogar sin permanencia
Usted18:17
hola?
Operador - Rebeca - #6613318:18
Hola buenos días mi nombre es Rebeca con quien tengo el placer de hablar?
Usted18:18
Hola Rebeca soy Javier
Usted18:19
me puedes ayudar diciendome si existe alguna tarifa para internet sin permanencia? gracias!!
Operador - Rebeca - #6613318:19
Un gusto Javier .
Operador - Rebeca - #6613318:19
Si disponemos de tarifas sin permanencia icluyendo la linea fija .
Operador - Rebeca - #6613318:20
es para un domicilio nuevo o seria una portabilidad ?
Usted18:20
bien, el domicilio ahora mismo no tiene servicio de alta pero si que hay instalacion previa
Operador - Rebeca - #6613318:22
tiene algun familiar que reside en el domicilio ?
Usted18:22
mmm no entiendo a que te refieres, en la casa he podido ver instalacion de ono y creo que de telefonica tb
Operador - Rebeca - #6613318:24
por que como usted esta en el extranjero no podemos comunicarnos con usted . y si tiene algun familiar aqui en España nos ponemos en contacto para detallarle las ofertas .
Usted18:25
ah ok, pero soy yo quien decide, no puedes darme detalles por el chat 
Operador - Rebeca - #6613318:26
Desde aqui no puedo dar informacion por eso le estoy diciendo para realizar ese procedimiento .
Usted18:27
si me dices un numero fijo, puedo llamar por skype
Usted18:27
o me podeis llamar por wasap ?
Usted18:28
hola?
Operador - Rebeca - #6613318:29
Disculpe pero en este caso no podria ayudarle nada mas con el procedimiento que le habia indicado .
Usted18:30
No te lo tomes a mal Rebeca, pero eres lenta escribiendo y de poca ayuda... ya me diras para que sirve el chat si no me puedes informar de las tarifas, ni que te estuviera preguntando algo raro
Operador - Rebeca - #6613318:31
Son las ordenes que recibo de mi supervisor .
Usted18:31
a ver si lo he entendido, tenis un caht para pedirle a la gente el telefono y llamarles no?ole ole y ole
Operador - Rebeca - #6613318:31
que tenga un buen dia ! gracias por utilizar el chat .
Usted18:31
gran tipo, mejor persona tu supervisor... pues nada Rebeca, un placer simpatica
Operador - Rebeca - #6613318:32
La conversación ha finalizado. Podrá acceder al historial de su conversación en todo momento.

2. ¿Y qué me dicen de esto? ¡Flipa, Amancio! Atención a este zagal:



3. Aquí todo lo desesperante que puede ser Wallapop:









4. En Google Maps hay maravillas como ésta:

5. Aquí un producto que se vende. Es decir que se compra (flipo). Esas perlas ¿Dan gustito? ¿Cogen olor a culo? Soy toda dudas:


6. Esto es un pedido por San Valentín en Twitter:


7. Esto también es un anuncio real. Real:
Adoro a esa niña, esta España mía, esta España nuestra.
A mí estas cosas me representan más que cualquier diputado.


8. Y esto es la programación de un evento como quien programa una sala de electrónica. Pues muy bien:



9. Aquí Mercadona posicionándose:


10. Esta es una de mis declaraciones de personajes favoritos de siempre. Esto es historia de España como los Austrias y Borbones:


Lo dice Diana Aller