jueves, 11 de enero de 2018

10 LECCIONES BÁSICAS QUE UN HOMBRE DEBE DOMINAR PASADOS LOS 30 AÑOS

Hace unos años escribí este (sigo pensando que atinado) texto, titulado "10 LECCIONES BÁSICAS QUE UN HOMBRE DEBE DOMINAR PASADOS LOS 20 AÑOS" y hoy revisionando la deriva que va tomando nuestra cultura y sociedad (contenta me tiene) he decidido ir un paso más allá y aleccionar con generosa voluntad a los varones con los que trabajamos, con los que nos casamos, con los que follamos. (Me dirijo sobre todo al tío que promedia nuestra cultura: varón blanco heterosexual).

***Alegre hombre que penetra pelín perdido en la madurez: La lectura de este texto no deja rastro ni le llegarán alertas insoportables. Puede borrarlo del historial después y nadie sabrá que ha pasado por aquí. DISCRECIÓN ASEGURADA.

Querido señor. (Sí, usted es un señor y si le resulta ofensivo, párese a pensar en la carga hiriente del sustantivo "señora", la mofa de la época de "señoras que..." o la extraña necesidad de mujeres tipo María José Campanario de decir cosas como "Yo soy una señora". Usted, una vez cumplidos los 30 es un señor aunque vaya en skate. Asúmalo, que va siendo hora de descontextualizar el lenguaje opresor)


Querido señor -decía- no se avergüence de no saber según qué cosas. Este desquiciado mundo da por hecho que usted es un supraser con rayos x del conocimiento. No se preocupe, yo sé que usted es un ser deficitario y asustado, pero le guardo el secreto. (Repito: DISCRECIÓN ASEGURADA).
Es menester que maneje estos datos con soltura y los utilice en favor de las féminas con las que trata, porque le acarrearán suculentos beneficios también a usted. Deje ya de pensar en modo cortoplacista:

1. Las mujeres somos criaturas lunares: técnicas como Unión Fenosa, conceptuales como Apple. La naturaleza cíclica nos hace funcionar en ciclos de 4 plazos semanales (Se puede informar aquí). No es lo mismo salir de juerga, iniciar un viaje o follar cuando estamos ovulando que dos días antes de que nos venga la regla: Son experiencias totalmente distintas. Si consigue averiguar en qué momento del ciclo está la mujer que le gusta, tiene el éxito asegurado. Invítela a una cerveza en su segunda semana: tendrá varias cervezas más, una conversación chispeante, tal vez una inspirada felación, puede que una relación alucinante y ojalá que envejezcan juntos queriéndose hasta el último día de sus terrenales existencias.


2. Mucho cuidadito con el largo del pantalón. Por favor, lo carga el diablo.


3. No nos interesan nada sus logros profesionales. Deje de hablar de ellos para ligar. (Es más, se nos reseca el coño cuando oímos sus gestas laborales).


4. Si hay que dar unos azotitos majos durante el coito, se dan. Pero tenga en cuenta que en igualdad de condiciones, que igual que los da, los puede recibir... y ahí lo mismo se da cuenta de que le cortan el rollo. O que le metan unos dedos en la boca... Muy bien, pero calibre si viene a cuento, y más cuando pretende ser un puño entero... Hágaselo a usted mismo si tanto le gusta, y luego ya, pruebe con su/s compañera/s sexuales. Pero de verdad: No se fíe del porno, es mentira. (Son los padres).


5. El embarazo, el parto y el puerperio (que dudo que sepa lo que es) son etapas chamánicas de la vida, que mezclan brujería y hormonas. Si quiere o va a tener hijos ES TAREA SUYA buscar su sitio ahí. Si no lo encuentra, se encontrará que la madre tiene de repente un máster con pasaporte a la sabiduría y usted es analfabeto. Y las cosas no podrán volver a ser lo que eran, y usted será un desgraciado.

6. Las sartenes requieren de mayor frotamiento que el resto de enseres y vajilla al fregarlas a mano. Si quedan restos grasientos se estropean.


7. Imagínese por un momento que usted y todos los demás varones, tuvieran que llevar la polla a la vista. Todos los hombres con el miembro fuera todo el día. Habría comparaciones y juicios sobre el tono de la piel, el vello, la depilación, los granitos e imperfecciones y sobre todo, el tamaño. También sería del dominio público cuándo se empalma usted y por qué cosas. Y estoy segura de que muchas de esas cosas -demasiado a menudo involuntarias- nos parecerían fatal. La maquinaria capitalista se pondría a trabajar en cremas, extensores, remedios para el frío, para el sol, para las secreciones, aparatos, maquillaje, complementos de Mr Wonderful, tintes, injertos con anestesia, láser y mil inventos más en principio para que usted estuviera a gustito con su pene. En realidad (ya sabemos lo pérfida que es la mercadotecnia) para aumentar su insatisfacción y así seguir vendiéndole chorradas que su polla no necesita. Una polla que seguro que usted adora ahora que es suya y que tiene bien guardadita. (Aunque le gustaría yo que sé, que fuera más venosa o más recia o más oportuna...) Bien, ya lo ha entendido ¿no? Imagínese cómo vivimos las mujeres, cuando nuestros cuerpos son tratados como objetos sexuales, médicos y morales sobre los que todos opinan porque vivimos expuestas persé. Imagine la tortura que es sobreponerse cada día a la idea de incorrección, de volumen mal repartido, de fealdad, de imperfección, de inmoralidad... Nuestra piel no es nuestra, es de un sistema absurdo que juzga y decide lo que tenemos que hacer con ella, nos castiga si disentimos y nos mantiene permanentemente insatisfechas para que busquemos desesperadamente el favor y beneplácito ajeno. ¿Entiende el mérito que tenemos? La próxima vez que vaya a juzgar a una tía, y lo que hace con su cuerpo, piense en todo lo que podríamos decir de su polla, haga el favor. 

8. Un secretito: Las camisetas de La guerra de las Galaxias, los muñequitos en las estanterías o los conciertos de Los Pixies... son cosas de señores "quedados", no de jóvenes chachis.


9. Ir de feminista da pena y no se liga más por ello (es un mito como la homeopatía). Serlo es propio de avezadas inteligencias, pero no tiene premio.
(Es muy cómodo hablar de igualdad cuando la desigualdad la sufre otro).


10. Usted puede (y debe) vestir con los colores y las prendas que le gusten. Puede (y debe) llorar cuando sienta ganas. Puede (y debe) omitir la palabra "puta" de su lenguaje. Puede (y debe) distinguir las diferencias biológicas de género de las diferencias culturales de género. Puede (y debe) escuchar a las tías. Puede (y debe) aprender de ellas. Puede (y debe) saber comer un coño -si le interesa el sexo heterosexual-. Puede (y debe) hacer felices a los demás para ser feliz usted. O al menos no andar fastidiando.

Lo dice Diana Aller

jueves, 4 de enero de 2018

PROPÓSITOS 2018

Aquí a la izquierda (abajo) salen listadas todas las entradas de éste su blog amigo.
Yo, que de lo único que no me canso jamás es de escribir, en 2017 atendí este mágico lugar virtual 41 veces nada más. (En 2008, recién separada, con 2 niños pequeños y un sinfín de trabajos precarios perpetré 141 entradas).



¿Qué he hecho en 2017 para abandonar así este lugar?
En realidad he hecho mucho: He viajado, he escrito un libro (y lo he publicado), he empezado y acabado relaciones divertidísimas, he hecho amistades enriquecedoras, he salido y celebrado, he visto a mis hijos crecer, he trabajado bastante, he escrito en otros medios...

Yo me había propuesto en 2017 poner signo de interrogación de apertura siempre y más o menos en todos mis whatsapps lo he cumplido. Y el punto final, y prescindir de abreviaturas...
De hecho creo que más de uno se habrá espantado en el Tinder creyendo que soy una maniática rara, o una coleccionista de bebés reborn o a saber qué escribiendo con tanta corrección.

También me propuse aprender a montar en bicicleta y no lo he hecho. Y me reconcome la culpa. (Bueno, tampoco mucho).

Así que este año, me he decidido a pasar más por aquí, a buscar informaciones jugosas, a sincerarme, a divagar, y como siempre he hecho, a escribir lo que a mí me gustaría leer.
Lo prometo.

Por cierto, en 2018 me he propuesto escribir otro libro que ya tengo un poco desglosado en mi mente.
Si quieren mi primera novela publicada "Coños como el de Marta" pueden ir a la Central, a la Fnac, a El Corte Inglés, a la Casa del Libro (que a su vez sale en la novela, con lo cual sería algo épico, "homenajeador", bonito...) y pedirlo amablemente. Si además, con discreción y gracia, colocan algún ejemplar en una estantería visible, ya sería la hostia. ¡Pidan!
Y si quieren pedirlo a la muy recomendable editorial "Libros de Autoengaño", que tiene un catálogo bien majo, lo pueden hacer en este link.


2015, 2016 y 2017 han sido un sueño de inconmensurable felicidad. Creo que si pido que 2018 siga esa estela, al menos tengo que corresponder y hacer cosas de provecho. He prometido cuidar más este lugar que tanta felicidad me ha dado (bueno, y deshacerme de aparatos viejos en un punto limpio, tener la terraza decente y con plantas, acometer proyectos loquísimos y atinados, mimar a mis seres queridos y malcriar a mi perro) y lo voy a hacer.

Felices fiestas

Lo dice Diana Aller