lunes, 24 de julio de 2017

7 APUNTES


Los últimos estados de Gonzaga de la Calle en Facebook son estos:
-Cuando pienso que todo me va mal y mi vida es una mierda pienso en Rafa de La Unión y entonces.... entonces me deprimo y rompo a llorar.
-Joder, sigo en shock por la detención de Ángel María Villar, debe tratarse de un error, es ver ESA PUTA CARA somnolienta, de hombre sobrio, honrado, sin más ambición que servir y no perpetuarse en un cargo más tiempo que el necesario y te das cuenta de que es un hombre completamente INOCENTE. #FreeVillar

- Tengo sintonizados aleatoriamente los canales de televisión, y cuando los recorro de arriba a abajo, paso por uno que se llama Botopro, y siempre leo "Potorro", y no puedo evitar fantasear con cómo sería esa chifladura de canal. Quiero que telepotorro sea una realidad de nuestros días.

(Estas son imágenes de Botopro)

- Como soy feliz, resulto subversiva en un mundo que potencia el odio -propio y ajeno- como única forma de valor. El odio y el dinero. Entre las mujeres que han superado la competencia entre ellas, se ha insertado de forma casi orgánica un feministódromo que calibra a las demás por interesados raseros. Una refinada maniobra para que olviden al enemigo común. Nos meten en la cabeza de forma muy positiva el concepto de "emprendedor", trabajos chachis, estatus vital con filtros de instagram, una vida endeudada, no tener tiempo, no distinguir el trabajo, del ocio, del consumo, de los hashtags... todo es lo mismo: precariado e insatisfacción. Para contrarrestar, la happy filosofía de Mr Wonderful empaqueta y vende mensajes vacíos de felicidad envasada en una taza que dice estúpidamente que va a ser un buen día. Sin más, sin menos, con todo su coño. Y la gente sigue buscando pareja, aunque ya sabe cómo acaba el amor romántico, la gran estafa en la que está deseando caer. Eso sí, como dicen los que van a First Dates "A mí me tienes que querer como soy", porque todos desean ser queridos, pero nadie está dispuesto a querer de verdad. Las revistas femeninas, forocoches y la gente en los bares potencian y centrifugan esta insatisfacción y esta crítica feroz y constante. Todo destila odio, pobreza y frustración. Y seguimos creyendo que es lo guay. Pues no, de verdad que las relaciones sanas, escuchar a los amigos, el humor, los besos, el sexo, los micrófonos, no meter barriga, los animales, el típico libro que no queremos acabarnos, ayudar en algo, respirar hondo, el fresquito de la primera hora de la mañana... son cosas fuera del circuito del odio y el consumo, y son cosas que nos hacen felices. Y esto. A mí un niño que hace esta genialidad, me hace feliz:


- Me están dando mucha vida este verano Alba Carrillo, la supuesta hija de Dalí, el nuevo hijo de Julio Iglesias, Andrea Janeiro... Desconexión, vacaciones, encefalograma plano, mmmm....

- Raquel Piñeiro está escribiendo un reportaje serial documental sobre la familia Manson en Vanity Fair que es canelita en rama para estos calurosos días. Esta chica vale un potosí. Lean, lean...

- No entiendo lo de ser coach. No lo entiendo. Puedo comprender algunas corrientes de la psicología, los fundamentos de la psiquiatría, pero la labor de los coaches en casi todos los ámbitos, responde a que hay una demanda de insatisfacción, debilidad o falta de preparación y/o motivación. Pero en sí misma esa labor no es gran cosa. Estoy segura de que hay coaches que son buena gente. Como dice mi amigo J. "Sí, son buenos: No roban, no matan..." Pero son como las inmobiliarias, las franquicias de yogur helado, de cigarros electrónicos, de depilación láser... Modas al abrigo de la demanda del momento.

-Mi amigo Javier Pilar dice esto: "Hoy, 24 de julio, vuelve nuestro "amigo" MERCURIO RETRÓGRADO a nuestras vidas. Nos estará acompañando hasta el 19 de septiembre en diferentes intensidades. Ya sabéis todos cómo se las gasta este planeta. En mayor o menor medida el pasado va a volver a visitarnos para cerrar ciclos, ya sea a través de apariciones de personas o revivir situaciones antiguas, o ambas juntas que tiene más cachondeito. Atentos a todos los temas de viajes y comunicación, ya sea por ordenador o móvil, se pueden producir confusiones -incluso perdidas- que lo ralenticen todo (Chequea todo dos y tres veces), Disfruta el viaje en el tiempo pero no te apures, MERCURIO volverá el 14 de noviembre para despedir el 2017 por todo lo alto."

Lo dice Diana Aller

domingo, 9 de julio de 2017

PLUTÓN VERBENERO

Siempre digo que no creo en los horóscopos. Y por supuesto, siempre miento. Racionalmente no creo en ello, pero incluso los ateos necesitamos de cuando en cuando un poso de superchería irracional. Todos. Siempre.
Yo soy una escorpión clásica: consciente del daño que puedo hacer, poseedora de una descomunal energía y adicta a la seducción. El signo escorpión está regido por Marte y por Plutón. La posible influencia plutoniana es algo fascinante. En realidad lo fascinante es Plutón en sí.

No sé si será herencia de mi tío abuelo, pero siempre me han interesado todas esas cosas suspendidas en la bóveda estelar. Toda la existencia, todas las explicaciones están ahí flotando y expandiéndose, y nosotros aquí, felices cuando abren un nuevo Mercadona, cuando nos quitamos el sujetador al llegar a casa o cuando al fin es viernes por la tarde. El espacio, más fascinante cuanto más lejano y desconocido, es en realidad mil preguntas y una sola respuesta inabarcable.

Sorprende que Plutón, perteneciendo al Sistema Solar, se considerara tan tarde parte de él... Hay varias razones. La principal es que es muy pequeño. Pero que muy, muy pequeño. De hecho técnicamente se le designa como "planeta enano". Les resumo cómo sucedió la cronología de la admisión de Plutón como planeta desde la Tierra:


En milochocientoscuarentaypico los astrónomos se rayaron fuertemente porque había una perturbación en la órbita de Urano que no sabían a qué se debía. Descartaron la incidencia de Neptuno, cuya órbita estaba más clara que la tez de Angel Garó. Sabían que ocurría algo, pero no acertaban a saber el qué. Un observatorio de Arizona, el Observatorio Lowel, intuía que había un planeta, al que en un alarde de originalidad nunca vista, le llamaron "Planeta X". La investigación sufrió parones y retrocesos, pero finalmente resurgió en 1929 (curiosamente, el año en el que se instauró el pesimismo en el mundo occidental). Le encargaron a un becario -aun no se llamaba becarios a los becarios- llamado Clyde William Tombaugh, examinar una a una cientos de fotografías del cielo. Su labor consistía en comprobar si había movimiento en alguna de ellas. El chico, de 23 años, se pasó días, horas, semanas y meses mirando fotos negras con pequeños destellos de luz, hasta que efectivamente, detectó un cambio de posición en un minúsculo punto blanco. Lo tenía. El planeta X existía. La noticia se telegrafió al Observatorio del Harvard College el 13 de Marzo de 1930. Ya sólo faltaba ponerle nombre, así que el Observatorio Lowel recibió gustoso más de mil propuestas de nombres para el nuevo planeta. La gente pedía llamarlo "John", o "Cantabria" o cosas muy locas. Fue una jovencita interesada en mitología la que finalmente puso el nombre. El suyo, Plutón, pasó a una votación final con los dos que más gustaban hasta entonces que eran "Minerva" y "Cronos". A todos les encantó Plutón, y Plutón se quedó.
(Plutón era el dios romano del inframundo, el equivalente latino de Hades, no me digan ustedes que no es precioso).

Hago un inciso aquí, a modo de alivio intelectual, ya que estoy hablando de planetas, para contarles que el último disco de Los Planetas, Zona temporalmente autónoma, gana con cada escucha. Es de esos productos sensuales y blandos, que se agarran a las emociones y disfrazan de ligereza su espesura: droga buena.


En fin, sigo: Plutón es muy diferente al resto de los planetas del sistema solar por varias cosas. Por ejemplo gira en una órbita diferente al resto. También es original su gran satélite (grande en comparación con la masa del planeta, claro) Caronte, descubierto en 1978, hace nada. Caronte está compuesto de hielo, (de hielo de agua ¿eh?) y no tiene atmósfera. Probablemente Plutón y Caronte fueron en su momento dos cuerpos que colisionaron, como hacemos los humanos cuando hay atracción entre nosotros. Y como tantas veces sucede, para bien y para mal quedaron ya siempre el uno frente al otro. Hay quien cataloga a Caronte como otro planeta enano (Su tamaño es aproximadamente la mitad que Plutón, y tiene -solo- 603 kms de radio). Pero Plutón esconde más. Plutón (y su amante Caronte) alberga 4 satélites pequeñitos, que tienen unos nombres preciosos, que si tuviera 4 hijos más (ojalá) los llamaría así: Nix, Hidra, Cerbero y Estigia.

En 2006 se creó una definición oficial de planeta, y se armó bien gorda, porque Plutón no se ajustaba a esa definición. Hubo un debate de esos encendidos de la comunidad científica, y jamás se pusieron de acuerdo.
Lo único que está claro es que Plutón es muy diferente a todo lo conocido. Un año plutoniano (lo que se conoce como periodo orbital sideral) dura 248 años, 197 días y 5 horas y media. Menos mal que no parece muy habitable, porque no da tiempo ni a disfrutar de una primavera entera... La rotación es de 6´9 días terrestres.


En la superficie de Plutón hay accidentes geográficos de lo más variado: Se sabe que hay montañas jóvenes, glaciares, icebergs y llanuras heladas. Probablemente son el producto de la formación del planeta (que seguro continúa en la actualidad). No se sabe cómo y por qué se formaron, y un bonito lago de nitrógeno helado decora la superficie calma y fría. ¿No les parece sugerente esa imagen gélida y tranquila del pequeño planeta?


Dos de las lunas de Plutón, Nix e Hidra presentan patrones de rotación extraños, que no se ajustan a ningún paradigma estudiado científicamente. Además giran demasiado rápido. Este dato me parece anárquicamente romántico y hermoso... Imagínense ese baile de satélites al ritmo de músicas celestiales... Es probable que esto se deba a que Plutón no es sólo Plutón, es un sistema binario del planeta con su satélite amado, Caronte. Al vivir juntos cara a cara, las órbitas de sus satélites enloquecen en una extraña parábola que los humanos no acertamos a comprender.

Y otra cosita igualmente extraña y apasionada: Plutón está cubierto por una neblina en forma de anillo. No se sabe por qué, pero a unos 150 kms sobre la superficie, flotan acetileno congelado y etileno además de otras moléculas que se transforman en una misteriosa niebla estilo Twin Peaks al recibir la radiación ultravioleta del sol.


Tal vez Plutón nos rige a los escorpio, pero yo creo que influye a todos los seres, vivos e inertes. El cosmos inabarcable en el que vivimos suspendidos con nuestras miserias y nuestros mundos pequeñitos, determina nuestra propia existencia. Lo que pasa en Plutón, no creo que se quede en Plutón.

A mí me da ternura un planeta enano, que orbita abrazado a un satélite formando una pareja estable por mucho tiempo. Hoy voy a salir como una posesa y pienso brindar por Plutón sin parar.  ¡Qué maravilla Plutón!

Lo dice Diana Aller