miércoles, 16 de noviembre de 2016

HA NACIDO UN HÉROE, Y SE LLAMA ALEJANDRO SANZ

Bueno, bueno, bueno... ¡Que se me había olvidado! A ver, y el tema impacta como para enquistarse en la memoria, se lo aseguro. ¿En qué estaría yo pensando?

Alejandro Sanz, el que reniega de su primer disco, con el artístico nombre de Alejandro Magno; el que ha inseminado al menos a 3 mujeres que ha convertido en madres de sus 4 hijos; el que atesora 19 grammys latinos. Alejandro Sanz el multimillonario sí. Éste señor es el protagonista de éste mi humilde texto de hoy.

Podría criticar sus estilismos y el evidente lío que tiene con el tallaje. Me podría meter con su retención de líquidos, o con su vaporosa dicción. Pero no me parece ético. Ni tan siquiera criticar sus producciones musicales, porque no me veo acreditada para ello. Que no me gusten sus canciones, no resulta relevante ni tiene interés para nadie. Sobre todo, siento un firme respeto por cualquiera que hace algo de índole artística y consigue vivir (en su caso muy bien) de ello.

Podría de hecho exponer casos de acoso sexual imputables al cantante, contados de primera mano por quienes los habrían sufrido. Pero al no haber sentencia que así lo acredite, me guardo de hacerlo.

Pero claro, llega este señor, y nos lo pone demasiado fácil. De verdad, es que esto no es necesario. Es que no procede, es que no hace ningún bien a nadie. Incluso nos daña algo más que las retinas, que también...
Ha posado de esta guisa en la portada de una publicación. Ojito con la foto:



La cosa es grave. A ver cómo lo explico sin que nadie se ofenda...
Este señor ha ¿travestido? ¿disfrazado? media cara de mujer. De mujer pintada, concretamente. Con bien de estereotipo de labios rojos (Yo en mi vida he llevado los labios rojos y les aseguro que soy muy mujer).

Y lo ha hecho (agárrense a la silla o a la mesa, o al perchero, o al pobre infeliz que tengan al lado) para solidarizarse con las mujeres maltratadas.

Para comprender de dónde viene la empatía del cantante (diría que con el maltrato, más que con las mujeres) tenemos que retrotraernos a los inicios de este año cuando los titulares se hicieron eco de una extrañísima heroicidad: Alejandro Sanz frenó en seco en un concierto al vislumbrar entre el público indicios de una agresión machista. Raro ¿no? Casualmente ahora que se está generando cierta conciencia con respecto al trato vejatorio hacia las mujeres, va el ojo de lince éste y en mitad de un show se percata de que ¡oh, casualidad! un maltratador del que no ha trascendido la identidad está pegando a una mujer en medio de un montón de gente. Y ya sabemos todos que los maltratadores gustan de pegar en público a sus parejas, para que todo el mundo lo vea... Y aparece el sacro santo salvador Sanz para liberar a la dama en apuros. ¡Qué maravilla todo!
Imagino la reunión previa en la que se orquestó este cutre lavado de imagen:

-Oye Álex [seguro que en la intimidad le llaman Álex] tienes que quedar como un héroe tío, como un súper héroe...
- Sí, sí, yo estoy dispuesto a todo... Pero lo twitteáis ¿eh? Que se entere todo el mundo, que últimamente no me compartís nada en redes sociales, joder. Se meten conmigo y nada...
-Necesitamos que defiendas a alguien de un ataque, Álex... Algo que la gente flipe. ¡Y en un concierto! ¡Que lo vea todo el mundo!
- Joder eres un genio, tío.
- Claro, por eso te llevo la comunicación y la imagen. Pero a ver pensemos cómo te puedes lucir... ¿Qué cosas son las peores? ¿Osea, qué víctimas dan más pena?
- ¡Los animalejos!
-Pero Álex tío, las mascotas no van a los conciertos...
- ¡Lo tengo! ¡Niños! ¡Pedofilia! Un tío abusa de un menor y aparezco yo y le salvo de una...
- No. A ver... ¿A ti no te acusan de canciones sexistas? Porque hablas de tías pánfilas que en realidad quieren que les den caña... Tienes que hacerte el feminista... Tienes que repeler una agresión. [ Vale, ahí me he pasado, el verbo repeler no lo saben conjugar]. ¡Tienes que frenar unas hostias!
-¡Claro tío! En mitad de una canción. Y dejo de cantar y todo, y me bajo del escenario y paro al tío y le doy una paliza.
-No, mejor paliza no le des, tú solo le dices que no se pega a las mujeres. Ya sabes, pobrecitas, hay que protegerlas, ese rollo... Te van a admirar un montón ¡Vas a salvar a una maltratada!
-Vale, pero lo twitteais ¿eh?

Algo así ocurriría, para que después, a muchas nos rechinara tanto el valeroso acto. (Aquí y aquí está muy bien explicado).
Sin embargo la historia coló. Y unos pocos meses más tarde, le premian por su posicionamiento y lucha contra el maltrato. (sí, le han galardonado a ÉL por las mujeres vejadas a manos de los hombres) Y le hacen una portadita disfrazado de maltratada, con media cara atrezzada de chirigota feminista.

La entrevista no tiene desperdicio. Alejandro Sanz se explaya y se luce como el humilde héroe comprometido que quiere hacernos ver que es. Con las excentricidades propias de quien tiene poco o ningún contacto con la realidad social que achucha a nuestro país, con una exposición innecesaria de concordia familiar, y con nulo conocimiento de la lucha feminista.



Pero voy a intentar explicar, así como por encima, lo que parece que Alejandro Sanz no tiene demasiado claro. Desde el cariño, la dialéctica y la paciencia que ya no sé de donde sacar:

- Alejandro está ensalzando a las víctimas.
Las grandes estrellas mediáticas femeninas son las que sufren. Se premia ser víctima, se homenajea a las que sufren, no a las que triunfan. El -ínfimo- espacio público destinado a las mujeres está copado por las que padecen pasivamente y no por las que luchan activamente. Alejandro está perpetuando este estereotipo y esta revictimización femenina.

- Alejandro está usurpando el protagonismo.
El espacio del maltrato machista no es a priori el suyo. Al alzar su imagen y su voz, está sustituyendo las de las verdaderas protagonistas.

- Alejandro se está situando como un héroe. 
Y no ha hecho absolutamente nada más que lucirse.

- Alejandro es reduccionista.
Y -como tantos otros- sostiene un discurso sobre "la mujer", como si la mujer fuera un constructo único, como una especie rara y única. Las mujeres son un colectivo diverso, imposible de definir o acotar de una sola forma. No son un objeto, sino millones de sujetos.

- Alejandro infantiliza y reduce a las mujeres.
Pobrecitas, hay que protegerlas, hay que darles voz.

- Alejandro dice que quien pega a las mujeres, pega a la humanidad entera.
¿Sólo quién pega a las mujeres? El mensaje "No se pega a las mujeres" es perverso, excluyente para los varones... ¿Quiere decir que no se pega a las tías pero a los tíos sí porque son muy fuertes y machotes? ¿Porque están a nuestra altura y las mujeres son débiles? Pegar a las mujeres es una deshonra porque atañe a toda la humanidad. ¿Pegar a los tíos es otra cosa? Joder no se pega, se habla. Punto.

- Alejandro Sanz no comprende la sustancia mujer.
El mensaje que se dio a los medios de "Alejandro Sanz se solidariza con las maltratadas" iba acompañado de un mensaje de "Podría ser tu hermana, tu madre...". Es decir, se pretende que se tome conciencia de la mujer en relación al varón, no como ser identitario y propio. Las mujeres como complemento, como apéndice del hombre. Brrr...

-Alejandro está lavando su imagen.
Es incoherente. Resulta contradictorio que en sus canciones hable de tías que le ponen y al final les da su merecido por calentarle y luego se posicione así. (Aquí la letra y la canción "No soy una de esas").

¡Ay!, ¡ay!, mejor doy un paso atrás
Si te quitas los tacones corres mucho más
¡Ay!, ¡ay!, aunque me interesa no soy una de esas
Que tan fácilmente se deja enredar
Y no deberías haberme tentado, te gusta jugar
Pero que yo nunca te imagine mi estrellita ¡ay! así en este plan
Pero yo a ti te conozco y sé por dónde vas
Si no quieres flamenquito, no toques las palmas
Mi nombre se acuesta en tus labios te arranca un suspiro de sal
No confundas la dulzura con la temperatura



(Y aquí abro un paréntesis gigante, para preguntar a las damiselas si alguna vez les ha ocurrido que el calientacoños de turno pase de usted, e incluso se vaya con otra después de un tonteo maravilloso. Y usted se va a casa perfectamente depilada y sola, con las bragas cuarteadas de tanto flujo solidificado ahí. Y es normal, porque tenemos asumido que la vida es así. Porque aceptamos que si nos excitamos somos nosotras quienes nos excitamos - aunque bien que les gusta que les enseñemos una estalactita de moco vaginal saliendo del coño reventón y abierto y les digamos "mira lo cerda que me has puesto". Ahí sí que se sienten los autores...-. Pero cuando es al revés... Claro, ahí la cosa cambia... Son las tías las causantes de su calentón, las responsables y las que han de enmendarlo pasivamente como receptáculo de su líbido incontrolable... Pues miren, no, cada uno es responsable de sus genitales. Punto)

-Alejandro está banalizando un tema serio.
Un tema espinoso y lleno de aristas que requiere de un tratamiento más quirúrgico y profesional.

-Alejandro se está aprovechando del dolor ajeno.
Y todo para ensalzar su propio personaje, para aparecer como héroe y para conseguir réditos a costa del sufrimiento de las mujeres.

Yo, como todas ustedes, vivo haciendo la vista gorda sobre tanta injusticia, porque si no al final no vivimos, controlamos. Y no es plan. Pero hay cosas que dañan demasiado, que se enquistan, y que perpetúan un sistema que a la larga no favorece a nadie. A nadie, créanme. Dejemos de hablar de micromachismos. Ni micro ni hostias. Son machismos, y como tales, han de ser denunciados. Y éste es uno de tantos casos.

Lo dice Diana Aller

8 comentarios :

David dijo...

Bravo!

SIN PENSARLO DOS VECES dijo...

Totalmente de acuerdo

Ele Brahamante dijo...

¡Coño!

Hache dijo...

Lo peor es que el labio rojo es una manera de simular la sangre y el ojo corrido un puñetazo. Vaya cagada de portada. Natxo Neg. Besis Diana. De acuerdo contigo.

Dori dijo...

Aplaudiendo con las orejas!!!

Ingrid dijo...

Buenísimo!!! Sobre todo lo de los calientacoños... librese una de sonreirle a un cazador, si no piensas aceptar que haga sus necesidades encima tuyo... que gran pecado!!

Riberaine dijo...

Esa gente que se mete en la vida de los demás ...ay ,si quiere hacer algo por los demás en el mundo hay mucha necesidad y no tantas portadoras.

Nachy Fernandez dijo...

Espectacular!!!