viernes, 28 de octubre de 2016

DENME IDEAS, POR FAVOR




Entro poco por aquí últimamente, porque me queda poco tiempo fuera del trabajo, colaboraciones, otros blogs, miltancias varias, horas de sueño, hijos, perro, amigos y amantes. Pero tampoco escribo hace semanas porque mis intereses se ven reducidos últimamente, y temo ser reiterativa o exponer cosas demasiado íntimas.
En cualquier caso, es la vida asalariada la que roba el principal torrente de energía e imaginación. Y más si nos dedicamos a algo que nos gusta. Esta es la gran trampa del precariado: tenemos trabajos guays, que exigen de nuestro tiempo y nuestro talento, y que nos incapacitan para desarrollarnos más allá, y/o por el mero placer de seguir nuestras pulsiones.

Esta es mi casa al fin y al cabo, y aquí soy plenamente libre. Siento estar tan intensa ahora mismo, parezco un personaje de una peli de Isabel Coixet, lo sé. Pero mis preocupaciones actuales, creo, no son demasiado divertidas como para exponerlas aquí.

Vengo solo a advertir que me falta tiempo y no sé si inspiración.
A veces algunos de ustedes me sugieren temas y en ocasiones hasta les hago caso. Un lector de antaño (al que hoy admiro en su labor periodística, una vez que le conocí en persona) me propuso en su día hablar de asesinos que estuvieran buenos, y lo hice encantada.

El caso es que tengo el cerebro seco, creo que por trabajar en otras cosas y por exceso de hidratación de otras zonas de mi cuerpo. Y recurro a ustedes, por si hay algún tema que les preocupa. Me suelen interesar las historias trúculis, las que están entre el asco y la admiración culpable, las relativas a personajes populares, chuscos, escondidos o con dimensiones desconocidas y fascinantes. También me interesa la historia: prehistoria, Egipto y siglo XX sobre todo. Y la psicología más ramplona y efectista, nivel trucos de encantamiento de gente mansa. Y el activismo más surrealista y divertido. Y los objetos estéticos u horrorosos. Y los usos del Tinder. Y los coños. Y lo ingeniosa que es la gente y también los momentos de bochorno y ridículo más sonrojantes.

Así que, con bien de desfachatez y ganas, les imploro que me iluminen, por si les apetece leer algo que no encuentran en otros sitios y les gustaría ver. Porque ésa ha sido siempre mi premisa.
Muchas gracias.



Lo dice Diana Aller

11 comentarios :

JAVIER dijo...

A mi así de pronto se me ocurre el tema de los Minutos Musicales, ese espacio entre la teletienda y La Vida, músicos de estudio ante lo que creen que es la gran oportunidad y la total indiferencia que produce todo. Un oscuro -y loco- mundo de looks e instrumentos estrafalarios y música ramplona. No sé.

Gonzalo Viveiró Ruiz dijo...

Ignaz Möhler, su Icarus Stadt teotico y su puesta en práctica en Icarus Feld, hoy declarado monumento histórico por la UNESCO, ¿cómo serian hoy nuestras vidas de proletarios si sus diseños urbanos hubieran triunfado?

Marta M dijo...

Ideas varias:
- El niño de Somosierra. Caso desasosegante al máximo. Un clásico.
- Robo de niños en hospitales españoles. Desde la Dictadura hasta los 90', ahí es nada.
- Prometiste en una entrada que contarías alguna vez la historia del nombre de tu hermana pequeña.
- Por qué nadie ha hablado nunca de cómo cambia el humano acto de defecar tras el parto? Es hora de romper tabúes!
- Es cierto que en algunas pelis de Disney se ven trazas de un supuesto fascismo que atraía al tío Walt?
- El enorme Palacio que tiene La Casa de Alba en el centro de Madrid.
Así, a bote pronto, no se me ocurre nada más...

j ms dijo...

Niñas de Alcasser y todo tipo de teorias
Que hacer con el liquido preseminal
Y si pudiera cambiar de vida?
Victimismo en las redes sociales y correcion politica
La Veneno (ademas te vi en la presentacion de su libro ;) )

entretuvisilloyelmio dijo...

El maravilloso (o no) momento en que dices 'te quiero' por primera vez a tu incipiente pareja. Ese momento en el que te miras y sabes que es así, pero no lo verbalizas por miedo a que el otro no responda bien. ¿Por qué decirlo siempre borracha?

entretuvisilloyelmio dijo...

El maravilloso momento (o no) en el que dices 'te quiero' por primera vez a tu incipiente pareja. Ese miedo que se siente, cuando os miráis y crees que sí es así, pero no lo dices por miedo a su respuesta o reacción. ¿Por qué siempre decirlo borracha?

iza dijo...

José Luis Moreno. Todo sobre él, en particular cómo se encargó de opacar la rutilante carrera de su tío Wences. Queremos saber.

Ele Brahamante dijo...

La hipnosis

Diva Calva dijo...

Quiero saber todo lo que se pueda sobre el crimen de los Parrato en Villanueva del Trabuco. En su día pregunté y me dijeron: cosas de familias. Quiero saber más.

Diva Calva dijo...

Quiero saber todo sobre esos cursos cristianos que me consta que se imparten entre cristianas precticantes sobre flujo vaginal (tono, espesor, y demás) enfocados a la concepción, obviamente. Quiero saber.

DesdeOhio dijo...

Escribe sobre ASMR, porfa...