miércoles, 7 de septiembre de 2016

COMPRAR BIEN / COMPRAR MAL

COMPRAS QUE MERECEN (MUCHO) LA PENA:

Perfumerías PRIMOR:

Hay mucha gente que lo flipa en las papelerías, mirando sacapuntas y oliendo carpetas (No se hacen una idea de lo habitual que es la fascinación por las papelerías). A mí en cuanto al olor, me chiflan las farmacias, pero atendiendo al contenido, mis establecimientos favoritos son las perfumerías.
Gracias a Diosa, tengo un PRIMOR cerca de casa, y bien grande además. Pasar media tarde probando productos -a veces con sugerentes letras japonesas o infantiles dibujos en tono pastel- es una delicia. Más todavía si al final adquirimos un chollo de exfoliante (yo soy muy de exfoliarme todo el rato) o una hidratante con fragancia a champán rosado que termina por convertirse en nuestro olor del próximo año.
Porque esa es otra: Los productos en realidad duran muchísimo. Sólo es necesaria una nuez de pasta dentífrica para lavarse los dientes, por ejemplo.

Frambuesa:

Es una fruta relativamente cara y pequeña, pero muy socorrida, y que tiene más usos que el meramente ornamental, al que le tiene relegada nuestra cocina más tradicional. La temporada dura hasta octubre, así que, aprovechemos, que está riquísima como postre, en batidos o como acompañamiento del desayuno.

Viajes:

Un viaje es una experiencia. Puede ser a Kuala Lumpur o a El Escorial. La mayoría de la gente viaja por inercia, por la misma razón que se casa o tiene hijos. Pero hay una minoría, que respira y disfruta, que aprende y se remueve al viajar. Todos estamos capacitados para conocer lugares con intensidad, sólo hay que trabajarlo. Quitarse prejuicios ("¡Eso es el tercer mundo!" o "Hay demasiado turismo") y vivir desde el interior, es el mejor pasaporte. Viajar es una buena inversión siempre.

Hummus de Mercadona:

Opción fácil y barata si nos da pereza hacer un hummus en casa. Se le añade aceite de oliva y pimentón y resuelve un aperitivo perfectamente.

Cualquier kit para pies agrietados:




Dependiendo de su bolsillo y sus intereses se podrá decantar por una marca u otra (en general todas funcionan bastante bien). Por supuesto para hidratar las plantas de los pies, pero también -y esto funciona perfectamente- para otras zonas del cuerpo tendentes a resecarse como codos y rodillas. La crema hidratante, al ser muy oleosa y reparadora, es perfecta para extenderla alrededor de los ojos, en el cuello y en las arrugas de expresión antes de dormir. Resulta muy útil para minimizar y prevenir arrugas. Y es de las pocas cosas que funcionan y se puede comprobar en poco tiempo. (En mi caso, temo que se me esté poniendo cara de pie).

Soluciones de almacenaje de IKEA:

Es muy difícil prescindir de IKEA en nuestras vidas. Sólo los muy ricos o los muy pobres pueden permitírselo (como el comer bien). Y para quienes tenemos algo de Diógenes y obsesión por el orden, la multinacional sueca oferta soluciones maravillosas. Cajones, cubos, perchas con estantes... En el catálogo de IKEA la sección de "almacenaje" es una delicia casi poética que soluciona muchísimo.



COMPRAS QUE SON COMO TIRAR EL DINERO:

Los champús Fructis

Dejan el pelo muy grasiento.

Tarro de cristal con pajita incorporada: (Precio aproximado: 3€)

Harta de que en las sucesivas redacciones por las que iba rotando hubiera esas horribles bombonas de agua con expendedor de vasos de plástico, decidí el año pasado comprar un envase más ecológico para mi uso personal. He de decir que llevo mi taza y mi cucharilla para el café a cada oficina a la que voy. Para el agua me decanté por un tarro azul cielo de vidrio que compré en vips. Es cursi, pero a priori me valía. En relativamente poco tiempo la tapa del envase se ha ido oxidando, y no me parece una cosa limpia ni agradable para usar. Esta temporada trabajo en casa, donde no hay vasos desechables de plástico... pero no sé qué haré cuando entre a trabajar en la próxima redacción. Tal vez la solución es no volver a trabajar en una oficina...

Kit de Loción y/o champú antipiojos OTC (unos 14€), Fullmarks (hasta 20€) o Filvit (hasta 22,95€)




Hay algo muy oscuro en torno al tema piojos. A estas alturas sabemos que los virus informáticos los fabrican los creadores de antivirus. A estas alturas, es absurdo que sigan existiendo los piojos, una especie parasitaria de los humanos, que no tiene otros anfitriones ni sirve para nada en la evolución de las especies y los ecosistemas. Ergo, no se erradican porque no se quiere, porque existe una industria floreciente, creciente y en tremenda expansión, que aporta ingentes dividendos a unos cuantos malvados que odian a los niños. Sí, amigos, existen unos villanos, de esos como de cómic, que engrandecen sus arcas y su maldad a costa de crear una súper raza de piojos.
Si no tienen hijos, no saben de qué les hablo: Pero sepan que los piojos no son como los que había cuando éramos pequeñxs. De hecho yo de niña tuve piojos una vez, a los dos años y ya. Los niños de ahora tienen piojos unas 38 veces. Al año.
Los piojos son ahora resistentes a todo. A absolutamente todo, incluyendo una hecatombe nuclear. Estoy convencida de que son los únicos seres que sobrevivirían. Y dominarían el mundo, un mundo feo y hostil, hecho de pelos enmarañados.
Los piojos de hoy día se reproducen rapidísimo, saltan -supongo que con una pértiga hecha de pelo- de una cabeza a otra con una olímpica y pasmosa facilidad; y cualquier veneno mortal les resulta inocuo.
He llegado a pensar que estos productos anti-piojos, en realidad les adormecen y fortalece... para que se aletarguen un poco y vuelvan con más fuerza.
Hay un producto, curiosamente más barato, que en el caso de mis hijos ha resultado relativamente más eficaz (aunque la palabra "eficacia" es un chiste de mal gusto si hablamos de piojos). Se llama ZZ y no llega a los 3€.

Auriculares de poca calidad

Para eso, guárdese usted los de RENFE.

Cápsulas de café de la marca que sea




Una cosita les voy a decir: Además de ser una ordinariez horrorosa el tener una de esas máquinas de café para cápsulas, es una de las industrias más contaminantes que hay.
El mercado cafetero general está creciendo un 1.6% al año, mientras que las cápsulas un 9%, una tendencia que al parecer se triplicará en torno a 2020.
Nespresso, marca súmmum de la horterada, se apresuró a elaborar un informe para defender que el aluminio que utilizan en su empaquetado, es más fácilmente reciclable que el plástico que usan sus competidores.
Vamos a ver: El impacto medioambiental de esta mierda de cápsulas es enorme y despiadado. Lo que hay que hacer -y esto lo entiende todo el mundo- es reducir la cantidad de cosas que hace falta tirar. El reciclaje, tiene que ser el último recurso, no la solución. Y reitero: la exclusividad cateta y ramplona es de las cosas más hirientes que hay. Y un café de cafetera de toda la vida huele y sabe a cultura, a Europa, a leer, a despertar una mañana de jueves sonriendo, a café de verdad.

La revista ¡Hola!


(La portada de esta semana es canelita fina, no me digan que no)

A mí me encanta el ¡Hola!. Mi amigo Jose del Pozo la compra cada semana y si trabajo con él o voy a su casa, la leo enterita. Es de las pocas revistas con un corrector humano, y una impecable maquetación. Ahora bien, el contenido, de tan rancio y cutre, mola. Gente que acumula dinero y experiencias en quirófanos, pero sin gusto ni cultura; abismal diferenciación de género en el tratamiento de los personajes; mujeres entendidas como prostitutas de lujo; maternidad vacuamente endulzada; posados pretendidamente lujosos en fincas tórridas de Andalucía (y muy rara vez en una campiña gallega, por ejemplo); ganaderías, misses, ex deportistas, depauperados títulos nobiliarios, cantantes, actrices, monarquías, hijos, tíos, hermanas... y toda una inclasificable y fabulosa fauna que pretende ser un reflejo de un lujo que ni existe ni se entiende del todo. ¿Por qué es tirar el dinero? Porque podemos meternos en cualquier consulta a leerla, u hojearla en un Vips. Pagar por un ejemplar es dar dinero a los Lecquios o Campos de turno por sus exclusivas. Si de verdad nos interesan tanto, no pasa nada por comprarla alguna vez, claro. Pero en nuestras manos está decidir el hacerlo o no.

Lo dice Diana Aller

1 comentario :

Unknown dijo...

del tema piojos doy fe. hay otro bote de zz esperando a la siguiente acometida; el resto es el tirar dinero y desesperarse.