miércoles, 29 de julio de 2015

ESTO OCURRE CUANDO HAY ATRACCIÓN

La atracción no se decide, se ejerce sin voluntad, como un imán de la nevera, como la gravedad en la Tierra. Así trabaja la atracción. Es algo empírico, en realidad nada romántico. Estoy segura de que todos ustedes la han padecido vivido alguna vez. Y si no, testen si les pasaba esto:

-Fantasear imposibles como única forma de pensamiento.
-Morirse de ganas de decirle a esa persona "me gustas" de 60 formas diferentes.
-Perder el apetito a la hora de comer, y consumir comida a deshora.
-Mantener la atención de forma casi sobrenatural en varias cosas a la vez.
-Generar un constante temor a la decepción.
-Sonreír a lo tonto.
-Sentir que podía ser autor o autora de cualquier canción de esas que molan tanto.
-Creer en los horóscopos.
-Ensimismarse
-Decepcionarse con el deplorable nivel técnico de los humanos, que tras miles de años de historia, han sido incapaces de currarse la teletransportación.
-Contenerse y frenarse hasta la represión.
-Ver el mundo como un lugar bonito y lleno de posibilidades.
-Caminar más rápido de lo normal.
-Desarrollar una memoria llena de precisión con respecto a la persona que le gusta. Olvidar qué día es hoy.
-Encontrar cientos de matices bonitos en canciones que lleva escuchando siempre.
-Gastar segundos, minutos y hasta horas en determinar si de verdad le gusta.
-No querer follar, ni besar, ni siquiera mirar a nadie más.
-Desear hacer el bien y ayudar.
-Anhelar ser correspondidx y temer el más espantoso ridículo si no.
-Tener conversaciones imaginarias.
-Ver con otra luz la vida.
-Cotillear redes sociales, hacer búsquedas de Google, indagar sobre esa persona...
-Querer crear algo artístico todo el rato.
-Comprender los entresijos de la electrostática, sentirse como un protón cercano a un electrón.
-Verse con una piel estupenda, con los poros limpios y la expresión serena.

¿Les ha ocurrido? A mí no estoy segura...



Lo dice Diana Aller

jueves, 23 de julio de 2015

PRESENTACIÓN OFICIAL

Mis buenos amigos los Koplowitz, estrenan single y videoclip; y tengo la fortuna de que me hayan invitado a participar en esta gran fiesta del cotarro.
Estoy cenando en casa con unos amigos, les he puesto el vídeo y han preguntado "¿Esto es de ahora?". A lo que yo respondo desde aquí "No, es de siempre".
Con todos ustedes, CULJANTER



Lo dice Diana Aller

martes, 21 de julio de 2015

MOLA Y NO

MOLA:

-Esa leve -levísima- brisa fresquita que acaricia momentáneamente nuestra piel a las 7 de la mañana. La apocalíptica ola de calor nos hace valorar hasta la emoción estas pequeñas cosas.

-Geena Davis Institute Gender Media. Esta mujer es guay. Mucho.

-Pixar. Hay algo perverso detrás, pero mola.

-Dormir con sueño, comer con hambre, follar con ganas.

-La cerveza Alhambra, no me cansaré de decirlo (ni de beberla) con su botella verde, su gusto fresco y amargo... Maravilla.

-Los chubasqueros amarillos marineros.

-El olor de los bebés. Tiene algo adictivo y salvaje.

-La primera Miss de EEUU. La vi en este artículo de Playground y quedé prendada de su belleza ¿Por qué el canon actual es tan horrible?


-Breaking bad, the Wire, los Soprano, Homeland, Juego de Tronos, Fargo, Orange is the New Black, the Comeback, la serie que usted goce, la que fuere... Bien estará como elemento disuasorio de la mísera realidad, o para fomentar la relajación neuronal.

-Los desayunos buffet.

-Tener algún aliciente sexual en el trabajo: Si a usted le gusta un/a compañerx de su entorno laboral, irá a trabajar más contentx y será más productivx.

-Los chicles de melón ¿Qué mierda llevan que hace que sepan tan bien?

NO MOLA:

-Las personas que hablan y se preocupan de la "gente tóxica". Los tóxicos son ellos.

-Los anuncios de anticelulíticos: Utilizan mujeres que jamás padecerán celulitis, jóvenes, tersas e irreales. Los productos que anuncian no son eficaces ¿Para qué seguir engañando a las mujeres? ¿Por qué se crean estafas tan rentables a costa de fomentar complejos? ¿Cómo es que es legal?

-Esa gente que ha publicado algún libro y hablan desde una autoimpuesta cátedra de intelectual. Esa gente obvia, que abusa de las subordinadas, y opina aunque nadie le pregunte. Esa gente...

-La mafia del café. El café es la droga más consumida en el mundo, y su industria provoca una desigualdad horrorosa y unos efectos muy nocivos. La solución está en el comercio justo. Me tengo que informar sin falta sobre ello.

-El color amarillo pollo para el pelo. Como el de Belén Esteban, sus amigas Tina, Mariví e Ylenia, y como su madre. Todas en la piscina de la urba. De tan extrema, esta imagen resulta arrebatadoramente interesante.


-Los geles sexuales frío-calor ¿Los han probado ustedes? A mí me dan vergüenza y dentera. No son agradables. Y no soporto cómo los anuncian, con parejas monógamas, poco atractivas y a todas luces aburridas de su sexualidad.

-Los juicios de valor sobre Podemos que emiten ignorantes de todo tipo desde los medios de comunicación. ¡Qué fácil es mentir y desorientar y cuánto incauto sin curiosidad tiene un micro delante!

-Niños con piojos. Estos parásitos se han hecho sorprendentemente fuertes durante las últimas décadas. Ya no son como cuando nosotrxs éramos niñxs. Cada vez son más inmunes a fórmulas y venenos; y si la cosa sigue en esta proporción, terminarán por dominar la tierra. Avisados quedan.

Lo dice Diana Aller

jueves, 16 de julio de 2015

MATRIX, EL ARBOL DE LA CIENCIA, KANT, SUEÑO Y DMT

No voy a hablar de moda, ni de heroínas pisoteadas por la historia, ni de fobias, ni de lúbricos intereses sexuales, ni de mis míseras alegrías. Voy a hablar de algo que me da auténtico pudor y de lo que temo no estar a la altura. De metafísica.

Padezco de siempre un evidente complejo frente a mis colegas filósofos, y nuca me atrevo a cuestionar como ellos, a elucubrar como ellos, a exponer mis ideas como ellos. Siempre pensé que el conocimiento se escurría entre mis manos sin que pudiera siquiera definirlo.

Además, como casi todas las mujeres tengo interiorizado ese freno a la promoción de mis ideas, ese miedo infantil al rechazo, esa autoestima que parte de un número negativo... 

Así que llevo toda una vida almacenando críticas y elaborando sinergias conceptuales en secreto. He terminado por tejer de forma casi inconsciente y probablemente a la defensiva, juicios de los que desconozco su verdadera validez formal. Pero esta actividad la he venido desarrollando en paralelo a mis afectos, mis intereses y el exasperante devenir del tiempo y sus rutinas. Por tanto no sé hasta donde alcanza la influencia de mi vida en mi pensamiento y viceversa. De hecho, pido perdón por adelantado por lo cubista de mi exposición: se que a ratos seré repetitiva y a veces pasaré muy por encima de cosas importantes.

A mí como a la mayoría de mis coetáneos, me gustó bastante Matrix, (1999) una revisitación del mito de la caverna, de la duda cartesiana y de la imposibilidad kantiana de conocer el mundo real. Matrix es una película de referencia distópica, un escenario de ficción que recrea la metáfora del fenómeno y el noumeno, y todo con un Keanu Reeves frío, follable y expectante, que ejerce de conciencia.


El Matrix en el que vivimos tiene todas las trazas de ser como el de la película: una simulación meramente social y utilitaria de la existencia. Y ahí entra el solipsismo: solo existe un sujeto de conocimiento. Estoy sola y no tengo forma de comprobar si el mundo que conozco es una proyección de otra cosa. No sé si la gente que conozco, la gente que me lee, la gente que me abraza, existe o es un reflejo, una metáfora, una definición más o menos tosca de la realidad. Estoy sola, lo que percibe mi cerebro es solo mío. Y es la existencia misma.



¿Por qué íbamos a necesitar un simulador? ¿Por qué "lo real" tendría que ser tan enrevesado e inaccesible? ¿No es más fácil creer en la vida sensible y en un principio generador de todo? Al fin y al cabo la civilización y su pensamiento racional se ha articulado en torno a estas nociones lineales de física (sustancia aprehensible por los sentidos) y Dios (sustancia inmaterial).
En este punto tan cartesiano de no tener certeza alguna, topamos con un pensador audaz y fascinante, que para compensar llevaba una vida metódica y aburrida. El genial Immanuel Kant.
Se suele decir que Kant es difícil, pero en absoluto lo es. Es un pesado, un tiquismiquis que no quiere dejar ningún cabo suelto; y puede resultar farragoso seguir sus razonamientos, que operan desde la lógica pero sin ninguna certeza, algo que le debía poner muy nervioso.
Kant es original, transgresor, valiente y profundo, y es quien abre un túnel por el que se filtra un hilo de luz que atraviesa la oscuridad en la que vivimos. Pero no es difícil, lo único que hace es descubrir aquello que todos intuimos, pero nadie ha expresado hasta entonces (estoy hablando del siglo XVIII).
Para entender su pensamiento se suele partir de un ejemplo muy gráfico. Imaginen ustedes un árbol en mitad de un desierto. Desierto significa que no hay ningún ser vivo allí, solo arena y calor seco y árido. El árbol cae al suelo. ¿Hace ruido?



Razonen la respuesta, por favor. Deténganse a pensar un momento. Tienen un árbol cayendo en un desierto ¿Creen ustedes que hace algún ruido al caer?
La respuesta es un rotundo "no". Para que haya cualquier sonido, tiene que haber un oído que escuche. Es decir, las cosas no existen si no son "captadas" (aprehendidas) por los sentidos. Facilito de entender ¿no?: (lo explico todo deforma muy básica, y puede que les suene manido, evidente o primario, pero solo sé hacerlo así). 

Todo lo que conocemos del mundo, es a través de nuestros sentidos, coordinados por nuestro cerebro. La vida existe solo en tanto nosotros la captamos como sujetos. Esta es la idea doliente y pesimista de El árbol de la ciencia, de Pío Baroja. En la novela, Andrés Hurtado, el protagonista (y alter ego de Baroja) comenta "Para mí es un consuelo pensar que, así como nuestra retina produce los colores, nuestro cerebro produce las ideas de tiempo, de espacio y de causalidad. Acabado nuestro cerebro, se acabó el mundo. Ya no sigue el tiempo, ya no sigue el espacio, ya no hay encadenamiento de causas. Se acabó la comedia, pero definitivamente. Podemos suponer que un tiempo y un espacio sigan para los demás ¿Pero eso qué importa si no es el nuestro, que es el único real?" (pág.169 de la edición de Letras hispánicas, Cuarta parte: Inquisiciones; capítulo I, Plan filosófico)

Me voy a detener en El árbol de la ciencia, porque merece la pena ahondar en el verdadero significado del libro.

Tradicionalmente se estudia la novela como precedente del existencialismo literario europeo que abanderarían Sartre o Camus. En general, en el 98, hay un extrañamiento hacia la realidad, y éste es uno de los ejemplos más característicos del pesimismo intelectual de la época. Si tuviera que definir con una sola palabra el argumento, yo diría "Desilusión". Desilusión, y no desencanto, porque tal y como comentaba un Panero, para estar desencantado, hay que encantarse primero (El desencanto, Jaime Chávarri, 1976).  


Andrés Hurtado vive en una permanente desilusión; en la que, de vez en cuando percibe cierto optimismo de la mano de la ciencia, a la que se agarra como paradigma para dotar de coherencia las cosas.

Les resumo por si no han leido el libro: Es la biografía de un hombre (una metáfora poco trabajada del propio Pío Baroja) desde sus años de estudiante hasta su madurez. Además, es un retrato doloroso de una España que ni siente ni padece. Y sobre todo, es un diálogo entre el conocimiento sin posibilidad de acción y el pragmatismo filosófico.


Tiene una composición simétrica: Una primera y tercera parte en la que desfilan personajes, críticas y geografía española, y una parte central en la que Andrés tiene una conversación con su tío Iturrioz, que sirve como interlocutor para desgranar la relación conflictiva entre el hombre sensible y el mundo; la conciencia y la realidad... es decir Schopenhauer y "El mundo como voluntad y representación" a saco. 



De hecho, a los escritores del 98 se les presupone cierta impronta de Naturalismo Schopenhauerista. Sí, el Arbol de la Ciencia bebe de esta obsesión de matar la voluntad, es evidente. Pero esa es una lectura demasiado lineal. Hay varias pistas que nos adentran en la antinomia kantiana y en las ataduras de la realidad. La novela, en realidad, se cuestiona, como ya hiciera mi idolatrado Immanuel por qué el mundo como concepto no es una percepción del entendimiento, sino una válvula de escape del excedente de pretensión sintética de la razón pura. El protagonista -recordemos, un Baroja transmutado a personaje literario- se cuestiona la percepción  de objetos en cuanto a una totalidad, algo a todas luces imposible. Presuponer todas las percepciones fenoménicas posibles es algo que corresponde a la noción de Dios antes que a un ser no omnisciente. Él (Andrés Hurtado/Pío Baroja) se desespera ante la síntesis excesiva de la razón, incapaz a su vez de percibir como totalidad fenoménica. Este atolladero, esta indemostrabilidad del mundo, paraliza hasta la ataraxia al pobre protagonista, cuya biografía es un tira y afloja de la ciencia y el conocimiento abocada a perder.
Los grandes problemas de la metafísica (Dios, libertad e inmortalidad) no se pueden resolver operando con la inteligencia... Al menos esto dice "El árbol de la ciencia". Y es lo que viene a contarnos la Crítica de la Razón pura, para mí, el cúlmen de la osadía filosófica, el lugar al que más lejos podemos llegar operando solo con el pensamiento. (Si me lo permiten, la Crítica de la Razón práctica, es una pequeña traición "para salir del paso" y que todo cuadre; ya que utiliza las nociones de libertad, de inmortalidad y de Dios  como postulados a los que asirse, una trampa para poder seguir tejiendo sin caer en una existencia sin sentido).

La novela -y advierto que me dispongo a destriparles el final- es una suerte de cuesta arriba en la que todo lleva a la decepción (Schopenhauer 100%). Tras la conversación con Iturrioz, en la que se apunta la posibilidad de la verdad científica como única solución ética, se inicia una cuesta abajo cruel, representada en la incapacidad de adaptarse a la circunstancia que le rodea. Culmina con la muerte del protagonista. Además por suicidio. Es una muerte voluntaria. El anhelo de la no existencia. Parece que esta narración paralela a la filosofía, es un fracaso de la razón, que la vida esforzada de conocimiento del doctor Andrés Hurtado es estéril y resignada, que el mundo que conocemos supone una autoridad incuestionable y que por mucha ciencia en la que nos apoyemos, no podemos aspirar más que a una ataraxia contemplativa y triste. Es imposible salir de Matrix, amigos.


Pero esa rendija de luz que Kant tuvo a bien abrir en esta tiniebla atemporal, también se intuye (se desea sobre todo) en El árbol de la ciencia. Es una frase. Una humilde, escueta y reveladora frase. Alguien apunta a la muerte del protagonista que en él "había algo de precursor".
Algo de precursor. ¿Qué ha aportado Pío Baroja-perdón, el doctor Hurtado- con una vida mísera y sufriente? ¿Porqué este activismo nihilista tiene algo de precursor?

La ciencia no puede dar sentido a la vida, porque tal y como se nos ha enseñado en el Génesis, del árbol de la ciencia está prohibido comer ¿no?. (De ahí la contraposición de Schopenhauer de ciencia y vida; y de ahí el título de la novela, obviamente). Pero no está todo perdido, hay algo, puede que una simple necesidad para articular el fenómeno desde el noúmeno. Cuando Andrés muere, mueren las ataduras de la realidad. ¿Acaso cuando lo que conocemos termina, perece también la realidad que desconocemos? Si salimos de Matrix ¿No existe la posibilidad de permanecer desenchufados en el mundo real? Morfeo consigue sacar a Neo. Kant vislumbró el agujero...

Julio de 2015, Madrid: Diana Aller se encuentra postrada ante un portátil escribiendo. Esto no es real. Según Kant espacio y tiempo son meras coordenadas metafísicas para ordenar el caos que conocemos. Ni es Julio de 2015 ni estamos en Madrid. La sustancia "Diana Aller" es un simple atributo de la inteligencia, pero no de la realidad. La certeza cartesiana de mi propia existencia es el único punto de partida que tengo para conocer, lo que viene a ser muy poco o nada, pero es.

¿Por qué necesito este mundo tosco y meramente sensitivo? ¿Para qué vale ordenar cronológica y espacialmente las cosas? ¿Qué soy si de lo único que tengo conciencia es de que soy?


Pongamos que lo que provoca mis experiencias es una realidad abstracta e informe (fenómeno), que yo, una simple humana atrapada en la realidad percibo a través de mis sentidos (noúmeno). Pongamos que esa realidad "verdadera" carece de espacio, tiempo y causalidad. ¿Cómo podría existir  yo en esa realidad? ¿Qué hay en ese noúmeno? Tal vez algo que no alcance a ver desde aquí, desde mi parcial y sesgado conocimiento sensible.

 ¿En qué momento mis percepciones/pensamientos no están sujetos a espacio, tiempo y relaciones causales? ¿En qué lugar existo sin otra referencia más que mi propio sustrato? Fuera de la vida, fuera de los límites de lo científicamente demostrable... Piensen ¿Qué lugar es ese? ¿cuándo? ¿Porqué?


Estoy hablando, queridos todos, del sueño, los sueños, las proyecciones que se denominan "ensueño" y son involuntarias,  (¡ay, la voluntad!) hablo de la muy poco desarrollada onirología. Tradicionalmente se ha querido interpretar los sueños para desgranar, explicar y predecir la realidad. Desde aquí, desde nuestra caverna, pretendemos descifrar mensajes más o menos ocultos de la ensoñación (lapsos de tiempo que aquí tienen duración determinada, pero que ahí están suspendidos en un continuo anárquico). Pensemos por un momento que es al revés: Que en efecto la experiencia sensible no es más que el reflejo de otra cosa. Vivimos en Matrix, y el mundo real sería el que intuimos en la ensoñación, mientras aquí estamos dormidos. ¿Es el sueño de verdad una percepción o es la realidad?

Sigamos operando en la suposición: Si la existencia real es la de los sueños ¿Qué sentido tiene esta caverna de experiencias? Si estamos solos con y en nuestra ensoñación ¿A qué necesitamos un mundo social e interrelacionado? ¿Para qué tenemos una vida abúlica, cutre, llena de luchas estériles y sufrimiento? Necesitamos de este espacio, este tiempo y esta causalidad para fijar un lenguaje: lo que vemos lo que tocamos, olemos, lo que aprehendemos son meras figuras para codificar lo verdadero, lo real. ¿Cómo soñaríamos entonces si no tuviéramos conocimiento del mundo material?

Esta vida (ruin y barojianamente vacía) no es más que un código para articular los sueños, la existencia, el fenómeno, la verdad. Y nosotros como sujetos de conocimiento seguimos siendo la única certeza que vincula uno y otro mundo.

De los sueños se sabe poco. La ciencia como mucho se pregunta por qué soñamos, aunque tal vez la pregunta debiera ser para qué vivimos, cuya respuesta sería "para alimentar las ensoñaciones, para dotarlas de un lenguaje que pueda articularlos.

Nuestra aliada la (torpe) ciencia, ha determinado que existe un alcaloide responsable de dar plasticidad cognitiva a las ideas, o lo que es lo mismo: que es capaz de producir imágenes en nuestros sueños. La DMT, que es como se llama, sería la puerta que pone en contacto nuestra experiencia sensible y el mundo de las ideas; lo que conocemos como realidad, y la "verdadera" realidad. Hace ya bastante tiempo que ciertas corrientes espirituales entienden la dmt como ventana a una conciencia diferente. Lo que pasa es que este hippismo filosófico orientalista, tiende a someter el conocimiento a la nada o el vacío. Aspira a una quietud endógena, por lo que, lo que ocurre "de puertas para dentro" en el individuo es la única verdad revelada. 

Si seguimos imaginando como la dmt facilita la interacción de la física con las ideas, estableceríamos un diálogo entre la realidad del sueño y su proyección sujeta a nuestras leyes metafísicas. Esta dimetiltriptamina (que es su nombre) se segrega en muy pequeñas cantidades en el cuerpo humano -desde la glándula pineal-, en el de animales y plantas (es decir en claros ejemplos de vida) al nacer y al soñar; y sin embargo, no hay consenso sobre su "utilidad" verdadera en los organismos. 

Se puede sintetizar artificialmente convirtiéndola en una droga alucinógena muy parecida a la ayahuasca. Existe un documental muy recomendable al respecto que se llama "DMT, la molécula espiritual", y que puede arrojar cierta luz sobre el tema, y que recomiendo con interés. También se la conoce como "la molécula de Dios", ya que en cierto modo el proceso bioquímico que produce la dmt es un viaje místico que recrea la propia esencia de un Creador. Tras una fase psicodélica, su consumo produce un viaje interior que se sirve de las imágenes del mundo que conocemos desvirtuándolas en colores y efectos caleidoscópicos. Después, la noción de espacio y tiempo desaparecen, y en un tercer momento suele darse el conocimiento de otros seres dimensionales y sociales: duendes, extraterrestres, animales, ángeles... lo que fuere. A veces, éstos comparten conocimientos muy complicados sobre la esencia filosófica y el principio generador de las cosas. Siempre lo hacen en un idioma "diferente" que el sujeto bajo los efectos de la dmt, sorprendentemente comprende sin problema. Es decir, el conocimiento se transmite gracias a la noción misma, el lenguaje es un mero vehículo para vertebrar la comunicación entre uno y otro mundo.

Si a estas alturas, usted sigue leyendo, puede que simplemente comprenda la extrañeza que produce la vida si la entendemos desde Matrix, como un mero trámite que dota de un código particular nuestra verdadera creación-existencia, en un indefinible noúmeno; o bien puede parecerle aventurado otorgar al sueño desatado y libre la noción de realidad. No deja de ser una lisérgica ida de olla, lo reconozco.
En cualquier caso, es menester partir del sujeto de la representación y el objeto de la misma como elementos condicionados por esta engorrosa atadura de espacio, tiempo y causalidad. Resulta natural entonces, constatar que desaparecen por completo en el sueño, allí donde la ciencia no puede estudiar ni definir. Y a partir de ahí, solo podemos elucubrar, pero la ventana está abierta.

Kant considera al fenómeno inasible e incognoscible, pero la necesidad humana de conocimiento y de sostenerse sobre la fe, que explica perfectamente, no tiene en él un elemento trágico, sino que al crear un intrincado sistema de categorías y conceptos evita caer en el sentimentalismo que heredarían sus teorías el voluntarismo y el pensamiento dialéctico. Él se moja como el que más, pero solo intentando que le cuadre, que haya un cierre. Lo cierto es que todo lo intrépido que fue filosóficamente resulta inversamente proporcional a lo aburrido y lineal de su existencia. Por cierto, la mente más avanzada de la historia (lo admito: para mí) murió demente perdido. Si tuviera la facultad para ello, resucitaría a Kant y le drogaría con DMT.


La única verdad que puedo suponer es que la vida es sueño. Intento que no sea así, pero en unos 30 minutos, cuando esté inconsciente y dormida, utilizaré los elementos que me funcionan en la vigilia, y mañana comprobaré, sin tristeza ni religión, que la certeza es una simple posibilidad. 


Sueña el rey que es rey, y vive

con este engaño mandando,
disponiendo y gobernando;
y este aplauso, que recibe
prestado, en el viento escribe,
y en cenizas le convierte
la muerte, ¡desdicha fuerte!
¿Que hay quien intente reinar,
viendo que ha de despertar
en el sueño de la muerte?
Sueña el rico en su riqueza,
que más cuidados le ofrece;
sueña el pobre que padece
su miseria y su pobreza;
sueña el que a medrar empieza,
sueña el que afana y pretende,
sueña el que agravia y ofende,
y en el mundo, en conclusión,
todos sueñan lo que son,
aunque ninguno lo entiende.
Yo sueño que estoy aquí
destas prisiones cargado,
y soñé que en otro estado
más lisonjero me vi.
¿Qué es la vida? Un frenesí.
¿Qué es la vida? Una ilusión,
una sombra, una ficción,
y el mayor bien es pequeño:
que toda la vida es sueño,
y los sueños, sueños son.



 (Monólogo de Segismundo, La vida es Sueño, Calderón de la Barca)

Prometo escribir de irrelevantes accidentes emocionales en mi próxima entrada. De ko que me llena de verdad...

Lo dice Diana Aller


lunes, 13 de julio de 2015

FOLLAR CON UN...

Lo que a continuación van a leer no es un estudio científico, ni tiene ningún valor más allá de mi propia experiencia. Mía y también de algunas amigas que generosamente han expuesto sus pareceres sexuales para que yo pueda utilizarlos. Esta es una pequeña muestra del mercado hetero en nuestras sábanas:




VEINTEAÑERO

-Durante el cortejo apenas mira a los ojos. Le cuesta lanzarse -tiene inseguridad- pero está deseando. Parece una presa de caza y no es consciente de ello.

-Apenas toma decisiones, pero se amolda estupendamente. Su sexualidad es su polla y ésta además le responde divinamente.

-En el número uno de su "top sexual" está que se la chupen.

-"Para, para... que si no, me corro ya"

-Tiene una piel tersa y eyacula copiosamente. Folla como un estudiante de veterinaria. Incluso tal vez lo sea. Se deja hacer. Está muy concienciado con el tema preservativo. Es silencioso, ágil pero paradito. Pone mucho interés en la genitalidad y da por concluido el coito cuando se corre. Es muy buen amante, parece más experto de lo que probablemente sea.

-Huele a miel eterna, ácida. A sudor guerrero, a inconsciencia y aventura.

-Desaparece a primera hora de la mañana, normalmente tras otro encuentro sexual que es mejor que el anterior y que sirve para testar que no ha sido un sueño y también para aprovechar la situación. Se va en transporte público, y le deja a usted una sonrisa llena de ternura y gratitud.

-Usted le envía un mensaje al día siguiente. Él no contestará hasta una madrugada que esté de fiesta y piense que le gustaría repetir.








TREINTAÑERO

-Usa el tinder. Cuando el flirteo es en la vida real, mira profundamente y va a tiro hecho. Dos ejemplos reales del 2014: Sujeto A) Hola ¿Te puedo besar?; Sujeto B) Hola ¿follamos?. En ambos casos excelentes amantes de más de una cita.

-No tiene prisa por ayuntar. Tenga o no asegurado el coito, puede sugerir "tomar la última" y prolongar el ocio nocturno.

-Le encanta y le intriga follar a cuatro patas y el sexo anal.

-"Mira lo cerdo que me has puesto"

-Le encanta dar cachetes en el culo, susurra obscenidades, combina movimientos bruscos con ritmos de mar mediterráneo. No tiene pudor a mostrar alguna de sus filias. Al correrse abre mucho los ojos y mira fijamente. Es imaginativo, animal, ameno, resolutivo. Hay momentos de cierta sincronía mágica, casi emocional. Domina algunos trucos infalibles que seguro que practica con todas.

-Su gesto es erotismo a chorro. Mirarle a los ojos es el mejor afrodisiaco.

-Después de pedir cargar el móvil, envía un whatsapp a su novia. Si no es el caso, se queda. El plan es pedir pizza y retozar bebiendo coca-cola y disfrutando la resaca.

-Intercambio de números de teléfono y un "hablamos" es el código para saber que: a) ha estado bien; b) en cualquier momento que apetezca, se volverán a contactar y c) las cosas son así, y así están perfectas. Pueden no verse nunca más, tener alguna cita o que la cosa vaya a más. Cero tensión.



CUARENTAÑERO

-Se sorprende de que le hagan caso y lo agradece mucho. Mira a las tetas.

-Si no habla de su ex, piensa en ella. De forma puntual, pero lo hace.

-Es un comecoños nivel experto. Disfruta como el artesano que teje mimbre a la sombra del porche
de su casa; como el chef que incorpora virutas hidrogenadas de zanahoria a su timbal de legumbres de otoño. Es todo dedicación y arte.

-"No sé qué me pasa que no me puedo correr. Es la primera vez que me ocurre"

-Le dará importancia a la música y la iluminación. Sabe lo que le gusta a él pero piensa que "las tías son muy diferentes entre sí" y tratará de satisfacerla por todos los medios. Hace aspavientos al eyacular. Detesta usar condón.

-Sabe a esperanza, a conquista mentolada, a tabaco, a perdición. Sus besos son profundos y muy carnales.

-La despedida es extraña. Hay miedo a incomodar. Usted o él, una de las partes se tiene que ir.

-Envía un whatsapp sin signos de puntuación ni emoticonos. Usted lo interpreta como que él quiere repetir. Algún día... en otra ocasión...


Lo dice Diana Aller

jueves, 9 de julio de 2015

YO USO ROPA LIMPIA ¿Y USTED?

*Advertencia: Ilustran el artículo fotos de bloggers con ropa lowcost que demuestran lo vulgar y frustrante que resulta la moda manchada de crueldad. Observen lo parodiables que resultan.


Hace 10 años intenté hacer un experimento. Digo que lo intenté, porque en absoluto lo conseguí. Me propuse no volver a comprar ropa en grandes superficies. Tenía mucha ropa. Más de la que necesitaba. Me intenté pasar un año sin pisar un ZARA ni ningún establecimiento similar. (Veo que hay gente que ha hecho cosas parecidas) Sentía que  había algo turbio en ese consumo ampuloso, cargado de ansiedad y vulgaridad. Creía que se trataba solo de precariedad laboral, ingenua de mi.
Aguanté casi un mes.

Sentí que había fracasado (Mi experimento incluía una foto diaria sin repetir outfit; ni una sola prenda).

Por mera intuición, sabía que no era ético consumir ropa tan barata, aunque no era capaz de desgranar el porqué. Aquel fracaso en realidad no fue tal. Sirvió como semilla de toda una filosofía de consumo que fui puliendo poco a poco.
Cada vez, reutilizaba más prendas que encontraba en la basura. Sacando al perro por la noche, encontraba -y encuentro- auténticas joyitas. Terminé haciendo de ello todo un corpus vital y estético. (Aquí más ejemplos). No, no había fracasado.

Hoy todavía compro bisutería, ropa interior y pantalones de chandal para mis hijos. Pero he decidido que esto va a cambiar. No puedo seguir promoviendo esta salvajada, esta opresión tan amoral, este sistema cruel y genocida.

Sirva esta -preciosa y bien nutrida, todo hay que decirlo- página web como depositaria de esta declaración de intenciones: Mi blog pongo por testigo que nunca más volveré a promover la explotación textil. Ha llegado el momento de decir ¡Basta!.

Me ha hecho tomar esta decisión el visionado de un documental esclarecedor que les ruego vean después de leer mi texto; ESTE.

Viene a mostrar las siguientes certezas:

-Para abaratar costes (y así aumentar beneficios), el sistema de producción se externaliza a países pobres en los que no existe control alguno sobre las garantías laborales. Esto implica una explotación de trabajadoras (más del 85% son mujeres) que roza la esclavitud. Se les despoja de todo derecho y toda dignidad, se les priva de una vida normal y se se les somete a malos tratos -físicos incluso- alienación y miedo.
Por supuesto se emplean niños, son trabajadores que "duran más" y se someten -todavía- más fácilmente. Los sindicatos son una broma de mal gusto, y los datos y contratos se falsean en pro de la productividad.


-Existe una competencia feroz entre estas fábricas de explotación textil. Cada empresa fabrica donde produce más barato y esto repercute en el salario final de los trabajadores, en las horas extras (de hecho apenas existen horas libres) y en la imposibilidad de romper estos regímenes esclavistas. Todos los que intervienen en este proceso de fabricación no tienen posibilidad de formarse ni de trabajar en otra cosa, porque los países industrializados han colonizado todo el sector laboral autóctono.

-El impacto medioambiental es terrorífico. No se sabe cuánto, porque no se hacen estudios fiables al respecto. No interesa a ningún gobierno. Sin embargo los agresivos procesos químicos han devaluado no ya el suelo y el aire de estos lugares, sino el entorno en el que la mano de obra trabaja. Los efectos secundarios entre los explotados y su salud son devastadores. Cáncer, enfermedades respiratorias, muertes prematuras... y problemas genéticos dignos de Chernobyl. Greenpeace inició la llamada campaña Detox en favor del planeta el año pasado. Quieren involucrar a los consumidores, y así a las marcas a enfrentar el problema, y fomentar un consumo limpio. Algunas firmas están empezando a comprometerse, pero todo apunta a que no es más que un lavado de cara.

-En general, los horrores colaterales son bastante peores de lo que podamos imaginar. Un derrumbe de una de estas fábricas en Bangladesh en 2013 destapó toda la mierda que supuraba el negocio textil en el mundo. Sin embargo, lejos de tomar conciencia, el consumo creció desorbitadamente después. Ni los gobiernos, ni las firmas responsables, ni los consumidores parecieron reaccionar. Como siempre, las víctimas fueron los más desfavorecidos.

-Las multinacionales textiles dicen trabajar para "satisfacer al cliente"; aunque está más que probado que el consumo en las sociedades desarrolladas causa precisamente infelicidad y angustia. De hecho, se fomenta la falsa creencia de que tenemos un poder adquisitivo saneado porque podemos comprar algo cada semana. Los bienes necesarios son excepcionalmente caros (vivienda, coche, suministros...)  y los que no necesitamos están al alcance de cualquier bolsillo, pero sorprendentemente, nos generan gran frustración. Para vender se generan expectativas imposibles, que al no cumplirse van minando nuestra autoestima y nos hace ser desgraciados.

-La ropa creada con la sangre y el sudor de otros no es cool. Está mal patronada, utiliza químicos nocivos para la piel y es de una ordinariez insólita.
Teniendo como tenemos, tanta oferta a nuestro alcance, la gente se empeña en uniformarse, en despersonalizarse. Cuando nos acostumbramos a vestir ropa buena, artesana y bien hecha, resulta más fácil detectar la vulgaridad de las multinacionales textiles. Sin gracia, sin alma. Yo misma lo compruebo a menudo.

Amigas, amigos, basta ya de fomentar esta porquería. Otro consumo textil es posible: Hay empresas éticas con diseños preciosos que duran toda la vida, hay tiendas de segunda mano que no favorecen la explotación del tercer mundo, y hay basuras llenas de tesoros por descubrir.
Sobra ropa y falta estilo.

Mientras los responsables sigan sin hacer gran cosa, tenemos que concienciarnos. Tal vez no se pueda de un día para otro, pero me encantaría que intentaran añadir cierta ética a su vestimenta. Ciertas ong´s han lanzado alguna campaña ingeniosa de sensibilización como ésta, pero si tomamos conciencia, podremos tener el poder de la situación. Tengan en cuenta que apenas contamos con derechos en las sociedades capitalistas; solo importamos como votantes de vez en cuando. Interesamos sobre todo en cuanto consumidores. Ejerzamos nuestro poder, porque les aseguro que lo tenemos.

Tengan en cuenta que la ley del silencio opera en parte en España, por albergar al gran gigante de Inditex, pero también es recomendable ver este reportaje que obvia la existencia de la empresa de Amancio Ortega para adentrarse un poco más. (está también en distintos vídeos en youtube)

Les emplazo a que vean el documental que me ha servido para terminar mi conversión.
Pueden consultar datos fiables AQUÍ.

Lo dice Diana Aller

martes, 7 de julio de 2015

HOLLYWOOD DORADO parte 1

SPENCER TRACY

-Su padre era un alcohólico de los violentos. Él acabaría igual. De hecho comenzó fuertecito el chaval: incendió el sótano de su casa por un cabreo, y fue a 15 colegios diferentes porque de todos le expulsaban por conflictivo.

-Se casó con Louise Treadwell, también actriz, y al poco de nacer su primer hijo, John, descubrieron que el niño era sordo. La madre abandonó el trabajo para dedicarse de lleno a su hijo y Susie Tracy, la hermanita que vendría después.

-Demostró tener eso tan intangible que se llama "química" con el público (eso mismito que padece Belén Esteban), y muy pronto estaba triunfando en la Fox. Su alcoholismo era un problema cada vez mayor, y las situaciones siempre eran tensas con él. En varias ocasiones se tornaron incluso violentas.

-Sus planazos consistían en encerrarse en un hotel con una maleta llena de botellas, llenar la bañera, meterse dentro y chuzarse durante horas.

-Se hizo muy amigo de Clark Gable, otro borracho reconocido. Se les tenía miedo, porque montaban tales juergas que resultaban peligrosos.

-En la entrega de los Oscars de 1938, Tracy estaba tan borracho que no podía recoger el premio, así que lo recogió su abnegada mujer. Al año siguiente lo volvió a ganar, y esta vez sí lo recogió él mismo por estar un poco menos bebido.

-Como católico de ascendencia irlandesa, no concebía el divorcio, por lo que permaneció siempre con su esposa Louise, aunque el gran amor de su vida fue la ultraelegante Katharine Hepburn. Entre ellos saltaban chispas desde que se conocieron, cuando tenían 40 y 33 años. Sus interpretaciones, sin ensayos ni preparación resultaban magistrales, y conectaban con el público, convirtiendo su amor en éxito comercial.

-Katharine ejercía de enfermera, de cuidadora, de víctima y de abnegada amante. Lo cuidó toda su vida. Vivió la caída en picado del actor y lo acompañó en todo momento. Cuando le dio un parraque y stuvo hospitalizado se organizó con Louise para cuidarlo por turnos y no coincidir jamás. Incluso camino al funeral, decidió dar media vuelta para no molestar a la mujer ni quitarle protagonismo.

Su biografía, aquí.
 




KATHARINE HEPBURN

-La suya es una belleza que no se ajustaba al canon de entonces. No era la típica rubia exuberante que juega con la debilidad, si no una pomulosa joven delgada, con pecas y vestimenta masculina (pantalones, algo muy inusual en la época) que tenía las ideas muy claras.

-Se crió en lo que se denominaba una "educación radical" y bohemia: Sin miedos, sin estereotipos. Su madre era sufragista que luchaba por los derechos de la mujer y su padre cirujano. De pequeña se hacía llamar Jimmy porque sentía que para hacer ciertas cosas y conseguir sus metas había que ser varón. Se avergonzaba de ser chica.

-Era la segunda de cuatro hermanos, y la suya era una familia feliz y unida. En la Semana Santa de 1921se fue a Nueva York con su hermano Tom. Fue ella quien descubrió su cuerpo colgado del cuello por una cortina. El chico se ahorcó y esto marcó a la joven Kate. Se volvió más independiente, raruna y antisocial.

-Estudió, y se casó con un buen amigo, pero la cosa no funcionó. No se volvería a casar, aunque tuvo muchas parejas, sorprendentemente, casi todos alcohólicos. Sobre ella planeó el lesbianismo siempre, aunque jamás se pronunciaría a este respecto (vivía con una amiga, también actriz, a la que estaba muy unida).

-Su descubridor oficial fue George Cukor.

-Tras conseguir el favor del público en el cine, se dio al teatro. Fue un fracaso absoluto, la crítica la humilló, porque además de no actuar bien, tenía fama de borde y subversiva. Dejó de convivir con su querida amiga y se hizo la simpática. Le costó mucho trabajo.

-Se enrolló con el excéntrico Howard Hughes, el extravagante millonario del que hablaré próximamente. Se lo pasaban divinamente juntos, haciendo locuras.

-Trabajó para la RKO, donde no supieron promocionarla adecuadamente. En 1938, con un Oscar bajo el brazo, la pobre Kate veía morir su fama y sus oportunidades, y un huracán se llevó su casa. Así, tal cual. Comprendió que tenía que reinventarse, luchar, y ganarse al público. Lo consiguió con "Historias de Philadelphia". Ella misma pidió dinero prestado a Hughes para comprar los derechos de la película. Por supuesto, acertó.

-Ganó en total 4 Oscars. Así, como si no le costara ningún esfuerzo. Y sin plegarse jamás a las peticiones promocionales de Hollywood y a las absurdas presiones femeninas.

-Con Spencer Tracy sucedía algo maravilloso, legendario, eléctrico. Un flechazo a lo bestia que traspasaba la pantalla. A ella no parecía importarle la autodestrucción de Tracy; al contrario, por primera vez en su vida se sometía, y parecía darle igual. Estaban enamoradísimos, y la suya fue una historia alucinante hasta que la muerte los separó.

-Protagonizó el musical "Coco", que trataba de Coco Chanel

Su biografía, aquí.

Lo dice Diana Aller

jueves, 2 de julio de 2015

3 COSAS BUENAS QUE ME HAN PASADO EN LA VIDA

Los afortunados no tenemos suerte, la atraemos.

Hace 10 años me rondaba la cabeza conglomerar mi trabajo freelance (realizadora de videoclips, copy, organizadora de fiestas, negra, dj...) en una empresa. Quería legalizar lo que sería mi legado laboral al mundo: DASIC (Diana Aller, servicios integrales de comunicación). Antes de emprender todo el papeleo, me hice unas tarjetitas y escribí un eslogan absurdo: "Lo hace Diana Aller". Mi empresa tendría un brazo digital, una voz on line que podía ir armando antes de dar de alta DASIC. Así que en un triste polígono, sobrepasada por órdenes y contraórdenes en un programa del terrat, en los albores de Cuatro, madre de un niño de un año y con un importante déficit de sueño, abrí un blog. Ese momento tan concreto, esa decisión tan poco trascendente -era un mero complemento de lo que sería mi negocio- me granjeó un futuro (mi presente) maravilloso.
Afortunadamente DASIC no llegó a existir jamás, y hoy vivo, tangencialmente, de "Lo dice Diana Aller". La única forma de que ocurran cosas buenas, es conjurarlas, hacer, soñar, proyectar. Lo fascinante es que el destino improvisa, sorprende y termina ofreciendo mejores proyectos que los que se vaticinaban.


En pleno goce sexual, alguien me ha dicho "Es todo estéticamente sublime. Es... un juicio reflexionante kantiano en su más pura expresión. Es tu aparecer fenoménico. Es muy especial. Una cohesión sin concepto, pero grácil y que engancha. Una finalidad sin fin que da pie a un libre juego del entendimiento con la imaginación". Creo que nunca nadie me ha dicho algo tan bonito, y dudo que haya tenido un teresiano éxtasis mayor que aquel.



Como ya saben estamos en plena celebración del Orgullo gay, una festividad necesaria, apañada y bonita. Hoy he pasado por la plaza de Chueca (a hacer unas gestiones de Hacienda que me reclama un montante considerable correspondiente a los ejercicios de 2010 y 2011, qué cansinas estas gestiones, jo...) y me he emocionado de verdad. Me ha dado una punzada en el estómago y casi lloro. Sobre el metro, un cartel arcoirisado rezaba: "Quereos como queráis. Madrid os quiere exactamente como sois. Manuela Carmena". Me parece tan acertado apelar a los sentimientos y mostrar el talante abierto de este mi Madrid, que siento un auténtico Orgullo. Estoy especialmente contenta, porque en el desfile del Sábado estaré pinchando en la Carroza de Podemos. Me encantará velos a todos ustedes ahí contoneándose al son de la libertad y la música. Espero que acudan y celebren que da gusto quererse. Como sea, a quien sea...




Lo dice Diana Aller