miércoles, 11 de noviembre de 2015

5 COSAS POR LAS QUE MERECERÍA LA PENA PROTESTAR EN MADRID


He nacido en Madrid, estudié en Madrid, vivo en Madrid, y todo apunta que moriré en Madrid. Por eso conozco algo cómo funcionan las cosas en esta adorable e infernal ciudad. Y por eso veo que estamos mal enfocados. Que protestamos -y sobre todo nos quejamos- por cosas que no llevan a nada, y desatendemos los problemas de primer orden. He aquí mi listado, seguro que extensible a otras localidades e incluso a otros países como Cataluña.



1. LA MODERNIDAD MAL ASIMILADA
Madrid es una de las ciudades más cosmopolitas del Mundo, precisamente por su aperturismo, por la gente de todos los rincones del mundo aportando cosas y por la urgencia con la que se vive todo. Madrid no duerme, es abierta, divertida y enloquecedora. Muchos jóvenes de provincias llegan aquí desde sus ignotas pedanías y quedan deslumbrados ante la permisividad de la cultura y el ocio y la espontaneidad artística. Y rápidamente se meten en un centrifugado express y se hacen modernos, se cambian el look, conocen gente por la noche y consumen drogas riquísimas. Viven entonces un espejismo que desde fuera da mucha lastimilla. No aportan nada, pero alimentan la locura devoradora de Madrid. Tienen tremendas lagunas culturales, pero sus instagrams arden de referencias. Dentro de cinco años se avergonzarán de las pintas que llevan hoy, pero ahora son consumidores precarios aunque potenciales. Acumulan followers que a su vez también son precariado que sueñan con ser mileuristas. Sienten que el futuro es suyo, mientras entorpecen el de los demás.
Sí, hay un mundo ahí fuera con investigadorxs, ideólogxs y mentes brillantes enfocadas de verdad a crear un mundo mejor... Pero no gastan su energía promocionándose. Y alguien debería hacerlo. Tal vez estos mamarrachos modernukis podían dedicarse a ello.


2. EL PRECIO DE LA VIVIENDA
Es abusivo. La compra, el alquiler, los impuestos, los suministros, los seguros, los créditos hipotecarios... Absolutamente todo tiene un precio inflado y muy por encima del coste real, del nivel de vida y de la dignidad. La especulación que propició la corrupción ha conseguido que los ricos salgan de la crisis a costa de los pobres. Así hemos llegado a esta locura donde con un solo sueldo solo se puede pagar el alquiler o la hipoteca o siquiera la parte correspondiente a unos baldosines del cuarto de baño.



3. LA ESTAFA DE LOS TRABAJOS MODERNOS
Las pequeñas y medianas empresas, que van de enrolladas y dicen que son "como tú" pero que están reventando precios de mercado al contratar servicios (de periodistas, fotógrafos, realizadores, diseñadores, asesores…) y pagan casi nada con la excusa de que otro se lo hará más barato. Estos empresarios, por cierto, no renuncian a su tren de vida (asistentas interinas, fines de semana en casas rurales de lujo, colegios privados, gimnasios pijos) puedan mantenerlo o no, porque en muchas ocasiones sus empresas han dejado de ser top top.

4. LA FALTA DE PROTECCIÓN HACIA TODO LO TRADICIONAL
En Madrid se tiran fachadas, se renuevan comercios y se rehacen edificios o monumentos sin ningún respeto ni conocimiento sobre su verdadero valor patrimonial: la herencia histórica. No existe una ley de urbanismo que proteja lo suficiente, y la ciudad es un despropósito que da la espalda y destroza la identidad misma de Madrid.


5. EL TRATAMIENTO SEXISTA DE CADA COSA, CADA DETALLE
Es asfixiante, angustioso sentir cómo se reduce el espacio normativo para las mujeres. Muchas optan por ansiolíticos, otras se lanzan al sometimiento...haciendo dieta, promocionando un concepto de mujer sumisa, delgada, y preocupada por chorradas (es decir, lanzándose a la no existencia). Es muy duro ser mujer en Madrid. La brecha salarial es enorme, la cosificación ni les cuento; si somos inteligentes nos llaman "listillas"; si tenemos tenacidad, "pesadas", si nos rebelamos "histéricas"; y ya desde niñas, se nos dice que estamos guapas como lo máximo a lo que se puede aspirar.

Ahora mismo hay unas mujeres muy valientes en la Puerta del Sol. Pertenecen a la asociación VeLaLuz y son supervivientes del terrorismo machista. Están en huelga de hambre y todo por pedir algo tan lógico como leyes que amparen, protejan y persigan esta lacra, este feminicidio violento y aceptado. Los políticos si van a visitarlas, es para hacerse la foto (En nada hay unas elecciones generales, ya saben) y muy pocos apoyan su lucha, porque es algo menor y sin importancia. Además, grupos machistas se sienten amenazados (¡oh, han osado cuestionar sus privilegios!) y las han hostigado durante la noche, por lo que se sienten (están) muy desprotegidas. Desde el #colectivoZAS estamos organizando turnos de acompañamiento para la noche. Si alguien quiere pasar una noche de charleta conmigo o alguna compañera que nos escriba a colectivozas.madrid@gmail.com. Bastante han sufrido ya estas mujeres...
Ojalá en otras ciudades sea un poquito diferente a lo que hay aquí. Ojalá...

(Todas las fotos corresponden a intervenciones de la madrileña Nuria Mora, para mí la mejor en street art mundial)

Lo dice Diana Aller

2 comentarios :

Alien Dark dijo...

En Valencia es más o menos lo mismo.

Es el Capitalismo del PP-Opus Dei.

alfonso fernandez fernandez dijo...

Sí Sí
El capitalismo del pp-opus
Del corrupsoe-gal
Del ultra ciudadanos
De ciu, pnv, bng
Qué fácil si sólo fuera del pp-opus dei!!!
Lxs que crean que la peli va cambiar mucho con lxs podemitas, bienaventuradxs, ellxs y su ingenuidad! !