miércoles, 18 de noviembre de 2015

44 COSAS QUE DAN LASTIMITA

-El otro día una peluquera me dijo: Estas ondas te quedan muy bien, pareces una hipster.

-Los payasos

-La gente de barrios periféricos y ciudades dormitorio que se quejan de vivir en un lugar pijo.

-Chicos que montan un grupo de rock de toda la vida (en la España de hoy) y creen que se van a forrar.

-Las rebajas del Corte Inglés



-Yo estudiaba periodismo en el CEU (Universidad privada y -ojito- propagandista de la fe) y el delegado de mi clase, Azcárate, pese al apellido era el clásico señorito sevillano que tenía un "cortiho", una escopeta y una imagen de la virgen de la Macarena en la carpeta. Vestía de colores tierra, con pantalones con la raya planchada, mocasines granates, jersey con logo siempre a la vista y alguna vez incluso chalequito. Un día unos cuantos nos enzarzamos en una discusión sobre el ejercicio del periodismo por parte de quienes no habían pasado por la universidad. Azcárate defendía acaloradamente que si sus padres pagaban era para algo, que cómo iba a ser igual de periodista que alguien que no ha conseguido su título. Yo le dije que tan periodista era el que ejercía con o sin universidad, a lo que mi compañero alegó: "Claro, tu piensas eso porque eres de izquierdas". Y yo "¿Por qué crees que soy de izquierdas?". Su respuesta es una de las más tiernas en la historia de mi vida. Me dijo totalmente en serio "Porque vistes mal".
Por cierto, no llegué a licenciarme en periodismo y me dedico a ello con relativa fortuna. Estoy plenamente convencida de que el destino ha reservado a Azcárate una vida tan clasista y triste como él proyectaba.

-La gente que alega "los años de dedicación" a algo para defender su valía.

-El autobombo en redes sociales.

-La frase "Eso ya lo llevaba yo en los 90" o similar.


-Las fotos que cuelga la gente donde se ve un golelé sórdido, una puerta con molduras, un enchufe y varios cables, algún básico de Ikea, una decoración mal proporcionada y una vida sin sensibilidad estética.

-Quienes se alimentan de barritas energéticas adelgazantes.

-Los hechos a sí mismos. ¡Uf! Qué pereza!

-Las webs de bodas.

-Los pobres padres que nos decían que no aceptáramos caramelos de desconocidos porque tenían droga. (Qué maravillosa fantasía: drogas gratis sin necesidad ni de buscarlas)

-Los blogs mal escritos.

-Cuando alguien prepara un plato supuestamente riquísimo que sabe a rayos y pregunta ¿A que te gusta?

-Alessandro Lecquio, F. Sánchez Dragó, Kiko Matamoros y todos esos señores infollables que se creen seductores.



-Los viejecitos y sobre todo las viejecitas que se paran a hablar conmigo por la calle. Y ya cuando llevan un perro (generalmente un chuchillo feo y despeluchado) directamente son para comérselas de monas.

-Edurne y Chenoa

-La gente que dice que le encanta leer y en su casa solo hay una pequeña estantería con libros (y uno de ellos es un diccionario de Inglés y otro una guía de Barcelona).

-Los animadores de hotel.

- El anuncio de la lotería. Da pena, pero de la chunga.

-Ciertas conversaciones en los camerinos de los grupos. Gente que presume de tonterías.

-Las selfies compulsivas. Imaginar todo el dolor y la soledad que hay detrás de decenas de descartes, composición de plano y muecas frente al móvil.



-Treintañeros perdidos que se compran la ropa en El Ganso.

-Carlos Latre

-Los que escriben activamente en forocoches.

-El acento andaluz de Terelu. El de Alejandro Sanz (madrileño, por cierto).

-Quienes dicen (y están convencidos de) que viajan mucho. Y en verano van a Gandía y una vez fueron a Roma y se hicieron una foto frente al Coliseo.

-Los fans de Triángulo de amor bizarro (los fans, no ellos ¿eh?)

-Parados con iPhone.

-Cortylandia

-Las dependientas -dependientas- de firmas caras (Dolce&Gabbana, Chanel...) que miran por encima del hombro.


-Los seguratas y porteros -porteros- de salas de fiesta que miran por encima del hombro.

-Conversaciones en el foro (mitele) de telecinco durante la emisión de Sálvame o Gran Hermano. Tienen unas trifulcas ahí montadas, que no se hacen ustedes una idea.

-Travestis mal maquilladas.

-Los monólogos de los monologuistas. Alguna vez me ha tocado escribir alguno y es un proceso triste en el que hay que echar mano de estereotipos hirientes y humor zafio. Y lo que más me deprime, es que me digan que lo hago bien.

-Los Cantajuegos.


-La cola del Primark y lo mal vestida que va la gente que espera en ella.

-Quienes creen ciegamente en su supuesto talento.

-El señor que salió en la tv diciendo que qué manía le había entrado a la gente con eso de las sílfides.

-Gente que dice de sí mismo que es auténtico.

-La palabra "auténtico".

-Ver a los padres hacerse mayores.

Lo dice Diana Aller

6 comentarios :

Bosco Herranz dijo...

Azcarate se llamaba Javier? Pelopolla, brakets... Si es ese, estaba en mi colegio mayor. Un tipo lamentable, desde luego. Te has quedado corta...

Lo dice Diana Aller dijo...

¡Bosco, sí!
Me parece alucinante que con tan pocos datos lo hayas relacionado, y más todavía que nos haya unido virtualmente. Un saludo. Y sí, me he quedado corta, pero no deseo hacer sangre de alguien del que en realidad no sé nada. Lo mismo se ha reformado.

Bosco Herranz dijo...

Es que yo también estaba en esa facul, pero en otro grupo. Lo triste es que el chaval iba de lo que no era. Su familia era trabajadora y numerosa, para nada forrados, pero él jugaba a cortijero. Hasta donde se, trabaja en prensa de algún ayuntamiento andaluz o algo. Un saludo. Soy muy fan tuyo.

soraya :::vaninka.com::: dijo...

No me queda claro si las señoras que se paran a hablar contigo dan lastimica o no. Yo a las pobres las veo fuera de esta lista de terrores que da más miedo que una foto de Fátima Bañez liándose con Esperanza Aguirre xD

Hache dijo...

A mí me da lastimita la comida fusión. Cada vez más...

aieli dijo...

Definitivamente, caigo a tus pies.