lunes, 5 de octubre de 2015

LLEVO 4 MESES CASADA CONMIGO MISMA

"Prefiero una libertad peligrosa que una servidumbre tranquila" (María Zambrano)





Han sido cuatro meses maravillosos, en los que ha habido de todo. Me he fallado algo, pero también me he perdonado. Está siendo una relación muy bonita, llena de sorpresas y alegrías... Y hoy, cuatro meses después, me he decidido a colgar el texto que leí ante mis amigxs. Fue un día increíble... (Y todos los días lo son, en realidad). Ojalá más mujeres decidan quererse, respetarse y sellar una alianza de amor consigo mismas... ¡Qué divertidas son las bodas, pardiez!


Como todo el mundo, como todos vosotros, llevo toda mi vida buscando un espacio lógico que ocupar. Un sitio que responda a las expectativas del mundo y que también me satisfaga a mí. Algo así como una forma de vivir acorde con mis ideales y que no dañe a nadie.
He tardado 40 años en darme cuenta de que casi todo lo que hacemos va encaminado a disimular la soledad. No queremos pararnos a pensar en ella, no deseamos habitarla. Sin embargo es un hecho que nacemos solos y morimos solos. Estamos solos.
Da igual que nos juzguen, que subamos a Instagram una foto donde no salimos bien o que alguien pueda pensar que soy gilipollas. De hecho puede tener razón. Pero eso no es importante.
Lo que importa en la vida es el trayecto que hacemos con nosotros mismos del nacimiento a la muerte. Cómo nos llevamos con la persona con la que estamos destinados a pasar cada minuto de nuestra existencia: con nosotros mismos.
Esa relación es la más torturada y difícil. De niños es mero aprendizaje mutuo. Luego llega la adolescencia. Y ahí empiezan los problemas. A mí me tocó habitar el cuerpo y la mente de una joven seria, morena, callada y bajita. Fue muy conflictivo. Me cambié el color de pelo. Luché contra mi morfología. Con la estatura no he podido hacer gran cosa… Pero me ha llevado muchos años no ya aceptarme, sino admirarme. Hacer de mí la persona que quiero, que adoro.
Sin embargo, no quiero que esto sea un acto individualista o ególatra. He decidido casarme –una vez más- Primero, porque me gustan mucho las bodas y también las celebraciones. Pero también y sobre todo, para contribuir a desterrar la noción de amor romántico que se nos vende a las mujeres.
Tradicionalmente una mujer es un ser estereotipado, siempre en referencia a los demás. Se nos define como mujeres de, o hijas de, o madres de… siempre en referencia al varón, la unidad del mundo heteropatriarcal.
A las mujeres se les dice que no se respetan a sí mismas si son promiscuas; pero nunca si están con un solo hombre que las maltrata, por ejemplo. Las mujeres somos objeto de un desquicia-
miento generalizado. 
Somos las guardianas de la moral y también las causantes del pecado… Todo esto es agotador, y me encantaría poder responder casándome con una mujer… Pero no he encontrado ninguna que se ajuste.
Por eso he decidido casarme conmigo. Sellar mi amor con esta ceremonia. Y quiero que no sea solo una cosa mía. Quiero teneros a mi alrededor, que seáis testigos y receptores de mi amor, que sea un acto compartido con quienes pueden tener parecidas sensibilidades. Os quiero de verdad, y para mi es muy importante que estéis hoy aquí, porque sois las personas que he elegido, y que me habéis elegido a mí; no la gente que me ha tocado en suerte como familia, sino los que de verdad nos queremos sin ataduras.
Nunca vamos a ser más jóvenes, y además de vivir en un país relativamente divertido tenemos que celebrar haber coincidido en el espacio y en el tiempo y habernos elegido mutuamente para pasar muchísimos ratos.  Es una suerte y además os lo agradezco un montón. Gracias por estar aquí y por estar en mi vida. Esto es amor, merece una ceremonia y una gran celebración.
OFICIANTE: Como oficiante de esta ceremonia, te hago entrega de esta alianza que a partir de ahora sellará tu santa unión contigo misma. (ENTREGA DE ALIANZA) 
Repite estas palabras, por favor:
Yo, Diana me quiero como esposa, y me entrego a mí.
Y prometo serme fiel en las alegrías y las penas.
En la salud y en la enfermedad, todos los días de mi vida.
Yo me recibo como esposa y prometo amarme fielmente durante toda mi vida.
Y ahora responde: Diana ¿Quieres ser la mujer de tu vida? (Sí, quiero)
Por el poder que tú misma me has otorgado, bendigo esta sagradísima unión y yo te declaro tu propia mujer. Puedes besarte y abrazarte, y abrazar a todos. Enhorabuena.

(Música)
Lo dice Diana Aller

4 comentarios :

Salamandra dijo...

Me parece que es lo que todo el mundo debíeramos hacer. Las mujeres, casi, diría que más, adiestradas como estamos desde la cuna para estar siempre perfectas y cazar un buen marido.

Que encima lo hayas escenificado, me parece un acierto, niña. FELICIDADES!! :-)

NaoBerlin dijo...

Antes de nada, el texto me parece precioso (palabra que digo en contadas ocasiones porque su abuso indiscriminado para mi gusto denota una ñoñería latente). Al final si uno no se acepta se enfila a una frustración eterna. De todas formas, aunque entiendo que focalices todo desde el punto de vista de una mujer (y todas las taras que la sociedad os pone), tampoco te creas que los hombres escapamos a los cánones del amor romántico. Es decir, quizás a nosotros no se nos pase el arroz por tener o no tener hijos (no los parimos, vamos), pero si pasas cierto umbral generacional la gente también te pregunta por qué no tienes novia, o por qué no te has casado, o por qué no tienes algo estable, etc, etc...

Yo prefiero pensar que estaré solo. Si al final aparece alguien nuevamente por casualidad intentaré no cerrarme. Si algo he aprendido este verano es que a veces te puedes pillar por quien menos te lo esperas, e incluso puede salir bien, aunque por circunstancias no pueda durar mucho. Eso hace que uno se replantee sus esquemas. Al final todo el mundo está triste en cierta manera, pero a pesar de eso la broma es encontrar una tristeza compatible. Lo que sueles encontrar son tristezas incompatibles porque no todo el mundo busca lo mismo. En fin, como bien dices mejor respetarse y aprender a apreciarse a uno mismo porque lo otro quién sabe si aparecerá algún día, y al final si no te quieres a ti mismo tampoco podrás querer a nadie.

Hecha esta puntualización, solamente decirte nuevamente que me ha encantado el texto, y que ibas muy guapa.

Besos.

Chaly Vera dijo...

De alguna manera hice lo mismo.


Abrazos

alfonso fernandez fernandez dijo...

ESPECTACULARMENTE BELLO! !!!