martes, 22 de septiembre de 2015

15 COSAS QUE HE APRENDIDO DE MÁLAGA

Me gustan los besos largos, blandos y húmedos; igual que me gustan las ciudades cercanas, cosmopolitas y en movimiento. Es importante detectar lo que nos gusta en la vida para poder sacarle todo el juguillo…


He descubierto Málaga con auténtica pasión. Normalmente tengo la sensación de que llego a todo tarde y mal, pero en este caso creo que he venido en el momento exacto. Málaga es ahora como la Barcelona preolímpica, como Madrid en los 80, o como Pompeya antes de la erupción: está en su punto. Hay una energía especial, ganas de que ocurran cosas, y se está dando un empuje considerable a la cultura y al arte. Igual que Valencia anda cabizbaja últimamente, Málaga está estirándose al despertar. 
El esplendor de la burguesía mercantil del siglo XIX, marcó cierto talante abierto, y la figura de Picasso, omnipresente en cada rincón, le da a Málaga un aire interesante, personal y casi rebelde. Las ciudades que han tenido industrias florecientes, y sobre todo las que tienen comercio marítimo, son mucho más permeables a tendencias, cultura, intereses… Y la gente habla y sonríe por la calle.

1-Todo está en obras. Abren calles sin parar.

2-Con sol o nublado, la temperatura es entretiempo (¡qué concepto tan gozoso este del entretiempo, vive dios!)

3-El puerto de Málaga tiene unos 3 mil años de antigüedad. Los fenicios aprovecharon una cala natural y lo montaron donde todavía está.

4-Se venden muchas más almendras de las que se compran.

5-El Paseo del Parque es el lugar más frondoso y apropiado del mundo para pasear escuchando a Yo la tengo.


6-Las moscas se vuelven muy pesadas al final del verano.

7-En cuanto Chiquito de la Calzada sale de casa, sabe que se hará innumerables fotos con desconocidos ese día. Y lo lleva admirablemente bien.

8-Las palomas están tristes y nadie sabe por qué.

9-¿Por qué quedan tan bien las norias en las ciudades? A Málaga la suya le sienta de maravilla.

10-Bajo la calle Victoria hay restos de una necrópolis islámica y la gente camina por ella como si nada. Yo flipo.

11-Hay muchas despedidas de solteras. Y de solteros también.

12-En Málaga se estila mucho lo que Borja Domínguez y Miguel Melindres denominan el “rollo maleni”: mesas hechas con palés, cupcakes, el color turquesa clarito, espacios diáfanos con bien de madera blanca, y cierta ñoñería aséptica en cuanto al estilo.

13-Antonio Banderas se está haciendo un ático espectacular cerca de la catedral. Le envidio. Bastante.

14-Hay muchas jugueterías eróticas y tiendas del ramo, y no lo entiendo. Primero por la poca simpatía que me despiertan este tipo de establecimientos, y segundo por la estética tan rotundamente fea que gastan: tipografías agresivas, humanos estereotipados en cada representación, en cada envase, y la hipersexualización como canon, que es algo que me repugna. No tiene ninguna gracia.

15-Es el lugar perfecto para vivir, para perderse y para enamorarse. E incluso para hacerlo todo a la vez.


Lo dice Diana Aller

2 comentarios :

angelpop dijo...

Málaga está bellísima! Suerte tu de poder vivir allí.

Teo Calderón dijo...

Todo empezó hace más de treinta años ¡qué digo, ya han transcurrido cuarenta! (el vértigo del tiempo). Entonces fueron "dos semanas en otra ciudad" improvisadas que dejaron en mí una huella imborrable, un enamoramiento avivado con el paso del tiempo que me empuja a volver siempre que las circunstancias me lo permiten. Aquí, en Madrid, busco cualquier pretexto para subirme al AVE y regresar a Málaga. Me seduce esa ciudad y todo lo que se encuentre cerca de ella.
Es la primera vez que participo en este curioso e interesante blog y asumo con resignación el calificativo que me he ganado con ello.
Un saludo.