lunes, 13 de julio de 2015

FOLLAR CON UN...

Lo que a continuación van a leer no es un estudio científico, ni tiene ningún valor más allá de mi propia experiencia. Mía y también de algunas amigas que generosamente han expuesto sus pareceres sexuales para que yo pueda utilizarlos. Esta es una pequeña muestra del mercado hetero en nuestras sábanas:




VEINTEAÑERO

-Durante el cortejo apenas mira a los ojos. Le cuesta lanzarse -tiene inseguridad- pero está deseando. Parece una presa de caza y no es consciente de ello.

-Apenas toma decisiones, pero se amolda estupendamente. Su sexualidad es su polla y ésta además le responde divinamente.

-En el número uno de su "top sexual" está que se la chupen.

-"Para, para... que si no, me corro ya"

-Tiene una piel tersa y eyacula copiosamente. Folla como un estudiante de veterinaria. Incluso tal vez lo sea. Se deja hacer. Está muy concienciado con el tema preservativo. Es silencioso, ágil pero paradito. Pone mucho interés en la genitalidad y da por concluido el coito cuando se corre. Es muy buen amante, parece más experto de lo que probablemente sea.

-Huele a miel eterna, ácida. A sudor guerrero, a inconsciencia y aventura.

-Desaparece a primera hora de la mañana, normalmente tras otro encuentro sexual que es mejor que el anterior y que sirve para testar que no ha sido un sueño y también para aprovechar la situación. Se va en transporte público, y le deja a usted una sonrisa llena de ternura y gratitud.

-Usted le envía un mensaje al día siguiente. Él no contestará hasta una madrugada que esté de fiesta y piense que le gustaría repetir.








TREINTAÑERO

-Usa el tinder. Cuando el flirteo es en la vida real, mira profundamente y va a tiro hecho. Dos ejemplos reales del 2014: Sujeto A) Hola ¿Te puedo besar?; Sujeto B) Hola ¿follamos?. En ambos casos excelentes amantes de más de una cita.

-No tiene prisa por ayuntar. Tenga o no asegurado el coito, puede sugerir "tomar la última" y prolongar el ocio nocturno.

-Le encanta y le intriga follar a cuatro patas y el sexo anal.

-"Mira lo cerdo que me has puesto"

-Le encanta dar cachetes en el culo, susurra obscenidades, combina movimientos bruscos con ritmos de mar mediterráneo. No tiene pudor a mostrar alguna de sus filias. Al correrse abre mucho los ojos y mira fijamente. Es imaginativo, animal, ameno, resolutivo. Hay momentos de cierta sincronía mágica, casi emocional. Domina algunos trucos infalibles que seguro que practica con todas.

-Su gesto es erotismo a chorro. Mirarle a los ojos es el mejor afrodisiaco.

-Después de pedir cargar el móvil, envía un whatsapp a su novia. Si no es el caso, se queda. El plan es pedir pizza y retozar bebiendo coca-cola y disfrutando la resaca.

-Intercambio de números de teléfono y un "hablamos" es el código para saber que: a) ha estado bien; b) en cualquier momento que apetezca, se volverán a contactar y c) las cosas son así, y así están perfectas. Pueden no verse nunca más, tener alguna cita o que la cosa vaya a más. Cero tensión.



CUARENTAÑERO

-Se sorprende de que le hagan caso y lo agradece mucho. Mira a las tetas.

-Si no habla de su ex, piensa en ella. De forma puntual, pero lo hace.

-Es un comecoños nivel experto. Disfruta como el artesano que teje mimbre a la sombra del porche
de su casa; como el chef que incorpora virutas hidrogenadas de zanahoria a su timbal de legumbres de otoño. Es todo dedicación y arte.

-"No sé qué me pasa que no me puedo correr. Es la primera vez que me ocurre"

-Le dará importancia a la música y la iluminación. Sabe lo que le gusta a él pero piensa que "las tías son muy diferentes entre sí" y tratará de satisfacerla por todos los medios. Hace aspavientos al eyacular. Detesta usar condón.

-Sabe a esperanza, a conquista mentolada, a tabaco, a perdición. Sus besos son profundos y muy carnales.

-La despedida es extraña. Hay miedo a incomodar. Usted o él, una de las partes se tiene que ir.

-Envía un whatsapp sin signos de puntuación ni emoticonos. Usted lo interpreta como que él quiere repetir. Algún día... en otra ocasión...


Lo dice Diana Aller

8 comentarios :

Oldrich dijo...

Completamente de acuerdo con los dos primeros casos; del tercero ya daré cuenta en un futuro. O no.
Después de años leyéndote, riéndome contigo, observando esa colorida foto junto a la máquina de escribir, preguntándome cuál sería el siguiente gesto y cuán caliente estaría el café, indagando en esa cara de adolescente pilla, aplaudiendo tus listas, tu lucidez y tu sentido del humor, enamorándome (entiéndase como se quiera) de tus listas, tu lucidez y tu sentido del humor, me doy cuenta de lo siguiente: no sé cómo te mueves, cómo hablas, cómo suena tu risa o cuál es la expresión de tu cara tras las primeras copas. ¿Un vídeo pronto?
Si no has visto “Una nueva amiga”, hazlo. Eres igualita a la protagonista. ¡Un saludo, Diana!

Lula P. dijo...

Agree en casi todo, añado estas:

Veinteañero: más que estar loco por que se la chupes, está muy obsesionado con poder correrse en tu cara.

Treintañero: te dice "gracias" después de pegar un polvo.

El tema de 'gran comecoños' yo diría que no se puede catalogar en los 40, ni en los 30 tampoco. El arte de comer bien un coño se aprende, vale, pero en una parte importante es un don que se tiene o no se tiene.

Un placer leerte.

Lula P. dijo...

Agree en casi todo, añado estas:

Veinteañero: más que estar loco por que se la chupes, está muy obsesionado con poder correrse en tu cara.

Treintañero: te dice "gracias" después de pegar un polvo.

El tema de 'gran comecoños' yo diría que no se puede catalogar en los 40, ni en los 30 tampoco. El arte de comer bien un coño se aprende, vale, pero en una parte importante es un don que se tiene o no se tiene.

Un placer leerte.

Maribel Jimenez dijo...

fantástica..... como siempre!!!

Salamandra dijo...

¿Dónde están los gatillazos de los 40, amiga? ¿y si me apuras, los de los 30?

Lo dice Diana Aller dijo...

Salamandra, la frase entrecomillada de cada generación resume su "estar" sexual. Lea usted la de los cuarentañeros. Un saludo.

cusber dijo...

Se nota que has follado con pocos tios. Si generalizas tanto es que tu muestra es muy pequeña.

Salamandra dijo...

Sí, la he leído, a esa precisamente me refería. Porque una cosa es "no poder llegar" y otra "no poder ni empezar". Lo de izar banderas, vaya