jueves, 2 de julio de 2015

3 COSAS BUENAS QUE ME HAN PASADO EN LA VIDA

Los afortunados no tenemos suerte, la atraemos.

Hace 10 años me rondaba la cabeza conglomerar mi trabajo freelance (realizadora de videoclips, copy, organizadora de fiestas, negra, dj...) en una empresa. Quería legalizar lo que sería mi legado laboral al mundo: DASIC (Diana Aller, servicios integrales de comunicación). Antes de emprender todo el papeleo, me hice unas tarjetitas y escribí un eslogan absurdo: "Lo hace Diana Aller". Mi empresa tendría un brazo digital, una voz on line que podía ir armando antes de dar de alta DASIC. Así que en un triste polígono, sobrepasada por órdenes y contraórdenes en un programa del terrat, en los albores de Cuatro, madre de un niño de un año y con un importante déficit de sueño, abrí un blog. Ese momento tan concreto, esa decisión tan poco trascendente -era un mero complemento de lo que sería mi negocio- me granjeó un futuro (mi presente) maravilloso.
Afortunadamente DASIC no llegó a existir jamás, y hoy vivo, tangencialmente, de "Lo dice Diana Aller". La única forma de que ocurran cosas buenas, es conjurarlas, hacer, soñar, proyectar. Lo fascinante es que el destino improvisa, sorprende y termina ofreciendo mejores proyectos que los que se vaticinaban.


En pleno goce sexual, alguien me ha dicho "Es todo estéticamente sublime. Es... un juicio reflexionante kantiano en su más pura expresión. Es tu aparecer fenoménico. Es muy especial. Una cohesión sin concepto, pero grácil y que engancha. Una finalidad sin fin que da pie a un libre juego del entendimiento con la imaginación". Creo que nunca nadie me ha dicho algo tan bonito, y dudo que haya tenido un teresiano éxtasis mayor que aquel.



Como ya saben estamos en plena celebración del Orgullo gay, una festividad necesaria, apañada y bonita. Hoy he pasado por la plaza de Chueca (a hacer unas gestiones de Hacienda que me reclama un montante considerable correspondiente a los ejercicios de 2010 y 2011, qué cansinas estas gestiones, jo...) y me he emocionado de verdad. Me ha dado una punzada en el estómago y casi lloro. Sobre el metro, un cartel arcoirisado rezaba: "Quereos como queráis. Madrid os quiere exactamente como sois. Manuela Carmena". Me parece tan acertado apelar a los sentimientos y mostrar el talante abierto de este mi Madrid, que siento un auténtico Orgullo. Estoy especialmente contenta, porque en el desfile del Sábado estaré pinchando en la Carroza de Podemos. Me encantará velos a todos ustedes ahí contoneándose al son de la libertad y la música. Espero que acudan y celebren que da gusto quererse. Como sea, a quien sea...




Lo dice Diana Aller

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