jueves, 4 de junio de 2015

HOLA QUÉ TAL, LES PRESENTO A EVA MARÍA BERNAL

Eva María es una mujer excepcional. Templada y vivaz; sabia e inocente; deportista y casera... 
Con hijos, trabajos sin horarios y militancias variadas, la nuestra no es una amistad enraizada ni fuerte; pero nos apreciamos mucho, aunque tenemos poco contacto.
Nos conocemos gracias a EPEN, una asociación que creo que a ambas nos ha dado -y nos sigue dando- muchísimo. "El parto es nuestro" es un lugar cómodo, donde cabe el debate, el amor, las discusiones a veces feroces, la contención y la empatía. Todas las mujeres (las madres) que he conocido ahí son alucinantes. Algunas llegamos heridas, otras son curiosas (quiero pensar que cada vez hay más de las segundas y menos de las primeras). Y es fabuloso dar con una misma frecuencia de sensibilidades con gente en principio nada afín. 
Eva María es especial. Tiene un porte elegante, como de noble disimulada, y dan ganas de aplaudir cada vez que termina una frase.

Eva, nos conocemos por EPEN, pero estamos vinculadas por Juan Antonio, alma máter de Tecnilógica y ex marido de Violeta Alcocer… Ibais a la misma clase ¿no?:

Pues sí, me encanta que me hagas esa pregunta, ja, ja. Juan Antonio y yo hicimos juntos sexto, séptimo y octavo de EGB, ¡imagínate qué años! Él era super tranquilo y educado. Yo estaba loca por su mejor amigo con el que lo único que logré fue darme muchas patadas y él salía con mi mejor amiga. Fue un época muy intensa y que recuerdo con mucho cariño.

Cuentame tu periplo vital con respecto a la maternidad, sé que es muy largo, pero quiero saber el proceso entero de parejas, vida sentimental… y de la decisión detener un primer hijo… Sola: Las cosas que te planteaste, tu búsqueda, todo…

Cuando cumplí 25 años me di cuenta de que ya estaba preparada para tener un hijo lo que pasa que iba a esperar a tener una pareja para formar una familia juntos. Vamos, lo habitual. Durante 10 u 11 años más, tuve varias parejas que no llegaron a nada demasiado comprometido y durante ese tiempo en varias ocasiones sentí que tenía muchas ganas de tener un hijo, pero creía que seguía teniendo tiempo para que apareciera esa persona con la que tenerlo.
Con 36 años al terminar una relación, me di cuenta de que ya ni quería ni debía seguir esperando y no me preguntes cómo pero en un viaje hacia el valle del Jerte, decidí que iba a tener un hijo yo sola por reproducción asistida.

Te aseguro que nunca había pensado en la posibilidad de ser madre soltera por elección, pero aquel día de repente lo vi claro: para mí fue como "ahora o nunca" y como me sentía fuerte y con un buen trabajo, me di seis meses para madurar la decisión y si seguía igual de decidida, ir adelante.

En ese periodo, empecé a hacerme los tratamientos: la primera inseminación artificial con semen de donante y me quedé embarazada pero el 11 M lo perdí. Pasé un día horrible viéndolo todo por televisión como abducida y al llegar la noche me dolían muchísimo las ingles. Al día siguiente sentí una contracción durante la mañana y debió ocurrir el aborto que me acabaron confirmando seis días después.

Me costaría cuatro inseminaciones más y una fecundación invitro lograr el embarazo de mi hijo Rodrigo.

El embarazo fue genial y yo no pude ser más feliz.
En el mismo hospital tras nacer él, decidí que iba a intentar tener un segundo hijo, aunque esperaría hasta que él tuviera unos dos años para poder disfrutarnos el uno al otro “en exclusiva” ya que además quería hacer una lactancia prolongada con él y hacer los tratamientos es muy complicado en esa situación.

Buscaron al que había sido el donante de mi hijo se le pidió que volviera a donar. Afortunadamente lo hizo y estuve intentando tener un segundo hijo durante tres años.
Ese tiempo fue horrible, una odisea.

Solamente la existencia de Rodrigo me mantenía más o menos a flote y lograba sacarme del pozo en el que los negativos y abortos que se fueron sucediendo me tenían.

Otra cosa que para mí fue fundamental fue hacer terapia durante esos tres años. Insisto muchas veces en que para mí fue básico, La terapia era Gestalt y humanista y  sacaba las emociones que era lo que yo necesitaba. No se trataba tanto de resolver las cosas pasadas como de ayudarme a vivir mi día día de ese momento.

Es verdad, porque así contado, parece todo muy fácil. Pero si la maternidad es dura, hacerlo sola, por elección propia y sometida a tratamientos que no dan sus frutos, tiene que ser durísimo. Es remar a contracorriente...

Por fin, tras decirle a todo el mundo que lo dejaba, y  prácticamente en la ruina, cambié nuevamente de clínica. Y allí estaban esperándome mis dos hijos pequeños Martín y Aitana.
Por fin acabó mi viaje.

¿Cómo fue el proceso? ¿Por qué técnica te decantaste para asumir los embarazos?

Mi hijo mayor nació por una fecundación invitro, con semen de donante y mis dos hijos pequeños nacieron gracias a una donación de embriones.

En los tres años que busqué al segundo, empecé haciendo cuatro fecundaciones invitro con mis óvulos y el semen del donante de mi hijo, después pasé a donación de óvulos, también con el mismo donante y finalmente tras renunciar a toda conexión genética conmigo y con mi hijo mayor adopté a mis embriones.

Me gustaría que de forma muy asumible y facilita expliques las posibilidades y procesos para ser madre “no habituales”, procesos médicos sobre los que asesoras: Reproducción asistida, in vitro… y para qué tipo de mujeres es cada uno.

No existe ningún tratamiento específico para los diferentes modelos familiares a excepción del método ROPA que es como se denomina a la donación de óvulos que dentro de una pareja lesbiana haría una de las mujeres a la otra, el resto de tratamientos nos pueden servir a cualquiera
Inseminación artificial: es el tratamiento más sencillo que hay en reproducción asistida y lo hacen parejas heterosexuales con buenos niveles hormonales o parejas lesbianas y mujeres solas con semen de donante.        

Fecundación Invitro: cuando la inseminación falla se suele pasar a este tratamiento aunque hay pacientes que tienen que pasar directamente a él. Las probabilidades de éxito  tienen mucho que ver con la edad de la paciente, aunque luego existen múltiples factores como enfermedades genéticas, el estado del útero, el estado de los espermatozoides, etc que también influyen.

Donación de óvulos: recurrimos a ella mujeres que ya no podemos tener hijos con nuestros óvulos. Las tasas de éxito son muy altas siempre que no haya ningún factor oculto como problemas de inmunología o trombofilias.

Donación de embriones: es el último paso en la reproducción asistida y se suele acudir a él cuando necesitas donación y ya te has gastado todo el dinero o decides directamente pasar a él por varias razones entre ellas que no quieres que se generen nuevos embriones o que no tienes ningún problema en aceptar los embriones donados por otros pacientes.

Como ustedes habrán deducido, Eva María Bernal se dedica profesionalmente a asesorar y guiar en estos temas. Si les interesa, les convendrá echar un ojo a su web. Si están buscando ser madres, se ahorrarán disgustos y dinero.         
¿Cómo fue tu segundo embarazo? ¿Cuál fue tu proceso mental para entonces?

Fue muy bien aunque lo clasificaron como embarazo de riesgo al ser embarazo múltiple y al tener yo 44 años. Como la cantidad trabajo que tenía había bajado bastante y en esa época me lo puede permitir, trabajé muy poco durante los nueve meses, así es que pude disfrutar mucho de mi hijo mayor y de descansar y a la vez moverme para mantenerme ágil. No tuve ningún tipo de problema médico de esos tan terribles que nos auguran a las mujeres de más de 40 años. Eso sí, igual que en mi primer embarazo, este también acabó el cesárea.
En esta ocasión, los niños estaban colocados de una manera que era imposible que nacieran ellos solos.


Me gustaría que me hablaras de tu familia, yo que te sigo en redes sociales, soy muy fan de tus fotos con tu madre y tus niños, representáis lo que son las nuevas familias, alejadas del modelo tradicional,  y emanáis diversión, respeto y cariño.

Mi madre y mi hermano me han ayudado mucho a lo largo de estos años, cada uno a su manera, como ha podido, pero para mí ha sido fundamental Y les estoy muy agradecida. Mi familia al completo aceptó muy bien que decidiera tener formar mi familia de esta manera. Solamente se complicó un poco cuando decidí tener un segundo hijo porque tanto a mi como a la mayoría nos ocurre que no estamos tan apoyados en esta nueva decisión.
De cualquier manera la decisión era mía y  el proyecto de vida también, así es que más que nada lo que hice es compartirlo con ellos, no pedirles su opinión.



También me gustaría que me hablaras de tu libro y tu blog, con qué intención nacen uno y otro…

Tras nacer Martín y Aitana, los pequeños, decidí hacer de mi vida, oficio y fundé Creando una familia mi web de apoyo emocional y estratégico para personas en reproducción asistida, como a mi me gusta decir. A la vez autopubliqué un libro en Amazon titulado Mi maternidad asistida o como ser madre por reproducción asistida y no morir en el intento, en el que cuento toda mi odisea. A veces me da miedo asustar a las personas que estén empezando porque de verdad que es un historión, pero tiene final feliz y además no tiene porqué pasarle a todo el mundo. De hecho no es tan habitual que cueste tanto. Y creo que te quedas con lo que yo quiero transmitir y que es que el que continúa en reproducción asistida, lo acaba logrando. Son contados los casos que no lo logran, insisto si se puede y se quiere continuar.


Y qué tipo de gente te contacta en tu labor de consultora; supongo que todo tipo de casos ¿No?

Principalmente me contactan personas que llevan ya tiempo y empiezan a sentir que quizás no estén llamando a las puertas correctas en cuanto a clínicas, pruebas médicas o tratamientos concretos.   También cada vez más personas que tienen que renunciar a sus genes y van a pasar a donación de óvulos o adopción de embriones y les surgen dudas. Lo que me encantaría también es asesorar a más pacientes que vayan a empezar y necesiten la información ya acotada. ¡Cuánto podrían ahorrarse y no sólo de dinero!                


Aprovecho que me contestas para preguntarte mi caso. No estoy plenemente convencida, pero hay momentos que siento unas ganas irrefrenables de ser madre otra vez. Tengo 40 años ahora mismo, y aunque vivo muy feliz sin pareja y con mis dos hijos de casi 9 y 11 años, sé que en unos años me arrepentiré de no haber tenido otro. ¿Es normal esto que me pasa? ¿Qué me recomiendas? ¿Me voy al Valle del Jerte?

Tener deseos de tener otro hijo a los 40 años es totalmente normal y muchas mujeres lo intentan, pero es mejor que sepas que ya con 40 años tener hijos es un tema bastante complicado por mucho que veamos a nuestro alrededor a mujeres que se quedan embarazadas con esa edad y para meterse en ello a través de la reproducción asistida hace falta estar muy convencida y tener dinero.
Casi seguro que necesitarás una fecundación invitro y eso no baja de unos 4000 € y por supuesto nadie te garantiza que logres tu embarazo a término.
Algunas mujeres con tu edad, muy pocas, logran un embarazo por inseminación que es más económico y suele ser unos 1000 €
No obstante y si deseas hacerlo de verdad, ¡¡Ponte a ello corriendo!!!  Porque se puede conseguir.
Lo que desde luego ya no recomiendo con esta edad  es la vitrificación de óvulos.

En otro orden de cosas… otra amiga que tenemos en común es Teresa Colomina ¿De qué os conocéis? (Como ves soy muy, muy, muy cotilla)

Teresa y yo nos conocimos en Zeppelin televisión en la época en la que yo trabajaba como directora de casting y ella como productora.

De tu etapa en la tele, lo que me intriga sobre todo, es tu trabajo en el ballet de Jose Luis Moreno. Supongo que estás al tanto de las deudas que atesora este señor hacia sus trabajadores ¿Tuviste algún problema? ¿Cómo fue tu experiencia con él?

Sí, trabajé varios años para José Luis Moreno. Aunque tuve experiencias buenas y malas, guardo muy buenos recuerdos porque gracias a él conseguí pertenecer a un ballet que de verdad merecía la pena y conocí a gente increíble. En la época que yo estuve nunca había problemas para pagarnos, de hecho, nos sentíamos muy bien pagados.


(Aquí una foto de aquella época, con Sabina)

Creo que José Luis tiene una personalidad muy compleja y como te digo a pesar de que tuve experiencias que no fueran buenas y por las que sufrí mucho, admiro su inteligencia, su creatividad a todos los niveles y que ha generado mucho trabajo aunque lamentablemente en los últimos años sus trabajadores hayan tenido problemas para cobrar y eso haya empeorado más todavía la opinión  que mucha gente tiene sobre él.


Lo que se dice buena fama, este señor no tiene. A mi lo que más me interesa de él es que tiene un refugio antiatómico en su casa. Como haya una hecatombe en Madrid, solo se salvan él y sus colegas.
En cualquier caso, Eva María eres una maravilla, y es un placer charlar contigo.
Quiero que mantengamos contacto siempre, por favor.

Lo dice Diana Aller

3 comentarios :

Itziar a ratos dijo...

Qué Qué maravilla de mujer!!!! Me voy a acostar borracha como siempre pero creyendo un poquito más en la humanidad.

El Tivípata dijo...

Te he lanzado un órdago. Un pequeño desafío desde un blog en el que pululan muchas mujeres que no estarían tan de acuerdo contigo en las bondades de la lucha feminista en la actualidad. Sé que no publicarás este mensaje, pero mi intención con esto es que al menos lo leas tú, para que me sigas ignorando pero, al menos, enseñándote un par de cosillas. ¡Saludos!

El Tivípata dijo...

http://eltivipata.blogspot.com.es/2015/06/ordago-diana-aller.html