jueves, 30 de abril de 2015

LA VANGUARDIA DE LOS MEMPHIS

Alguien dejó un comentario en mi anterior entrada preguntando por las fotos que la ilustraban. Creo que merece la pena explicar las cosas ciertamente inspiracionales, la verdadera historia del arte, lo importante del placer sensitivo...

Vivimos demasiado preocupados por el dinero, el tiempo y resultar atractivos al mundo; y esta es la forma perfecta de sufrir, porque nunca tendremos suficiente. Sin embargo vivir del revés a esta corriente de pensamiento (capitalista y solitaria) provoca el efecto contrario. Practicar el despilfarro y el hedonismo es tocar la felicidad, disfrutar, vivir.

A estas alturas de la vida, todos ustedes habrán leído/oído algo de las vanguardias de principios del siglo XX: El dadaísmo, el surrealismo o el futurismo (en cuyo manifiesto, Marinetti dejaría dicho:“... declaremos que el esplendor del mundo se ha visto enriquecido con una nueva belleza: la belleza de la VELOCIDAD...”.
Las vanguardias entonces y siempre, se han caracterizado por el rechazo a la cultura establecida, y en aquel momento todas las artes se dejaron sentir por la impronta de movimientos más o menos alocados. Se cultivaba el verso libre, el antipatriotismo, cierto nihilismo estético y la experimentación.
A medida que avanza el siglo aparecen nuevas vanguardias y movimientos (Accionismo vienés, Fluxus..) que plantean novedosos puntos de vista, como que hasta ese momento solo se había utilizado las manos para pintar, o ver el cuerpo como arma artística frente al carácter represor del estado y la religión.
Con todas las historias de Mayo del 68, el feminismo y la politización del discurso, el arte y la cultura tomaron unos derroteros demasiado intelectuales y aburridos. Así que, cuando llegan los años 80 nos encontramos una Europa industrializada, culturizada y fascinada con el Nuevo Mundo, que hacía ya mucho que no era nuevo y se focalizaba en USA.


Sé que historiadores y estudiosos se echarían las manos a la cabeza por mi ramplona explicación de las vanguardias, pero creo que resulta más entretenido y accesible resumiendo hasta la ofensa. Confío que me perdonen. (Yo hubiera agradecido que alguien me hablara así del arte por eso lo hago).

El caso es que Italia, que tiene -de siempre- un fascinante sentido de la proporción y el color da cobijo a una chavalería llena de ilusión y vocación estética precisamente cuando se inician los 80. Jóvenes diseñadores, arquitectos, fotógrafos, periodistas y pintores se unen a través de un maravilloso instinto antiburgués y un edificante sentido del espectáculo. Les gusta Bob Dylan y la canción Stuck inside of mobile with the memphis blues again. Por eso deciden llamarse Memphis group.




A mí sus propuestas me remiten más al Italodisco, pero qué le vamos a hacer... El nombre de "Memphis" es chulísimo igualmente.
El arquitecto y diseñador austriaco Ettore Sottsass lidera el grupo que se reúne de forma más o menos fundacional en 1980 y se dan un año para crear algo chuli y presentarlo en el Salone del Mobile (una feria de interiorismo y decoración) del año siguiente. Y eso es lo que hacen. Se olvidan del utilitarismo y la funcionalidad de los objetos, y se centran en la estética para crear un universo delirante y geométrico.
Aunque no lo reconocieran directamente, sus influencias venían del Art Deco, el Pop Art y la escuela Bauhaus, y el resultado es algo que aunque hoy nos parezca "ochentero" (ellos mismos sentarían las bases estéticas de la década) en aquel momento supuraba excentricidad e impacto.


Hacen lámparas, sofás y todo tipo de objetos, y crean espacios sin pretensión alguna, pero totalmente sublimes. El Memphis group reniega de las teorías académicas y se centra en el deleite sensitivo. Como viene ocurriendo en la cultura y el arte (y cada vez más rápido) el propio sistema que rechazan les absorbe y en cierto modo les exprime. Cada uno de los integrantes, desarrolla su carrera de tal modo que el grupo se desintegra oficialmente en 1988. Hoy algo similar duraría a lo sumo un año. El vértigo que adoraban los futuristas y al que se subieron los Memphis, es hoy el pan nuestro de cada día gracias a internet y el capitalismo feroz, que esparce y devora el talento triturándolo como meras modas pasajeras.
Así que todo lo que podemos hacer es gozar, disfrutar y vivir nuestro presente de la forma más artística posible. Utilizar nuestro tiempo en cultivarnos y gozar ¿No creen?

¡Viva el Memphis group, viva las vanguardias y viva el confort estético! Tengan ustedes un puente fenomenal...


Lo dice Diana Aller

2 comentarios :

Zent- ella dijo...

Muchas gracias por la respuesta :-)

Y por cierto, soy muy fan del italo disco =_0

Teresa García dijo...

Muy bonitos y originales, Te sigo por el ‪#‎BeDesafíoFollow‬ de BeBloggera, te invito a mi blog de belleza y vida sana, besos