miércoles, 21 de enero de 2015

ME DOY CUENTA DE QUE SOY MAYOR


1-Porque no entiendo muchos de los mails de sitios chachis que me envían. No sé qué quieren promocionar, a qué me convocan o qué cuentan. Dicen cosas raras en lenguas no constitucionales y hay animaciones que no me queda claro si hay que clickar o solo admirar.

2-Porque me interesa el tiempo. El atmosférico. Y mando callar para escucharlo, como hacían mis padres, y como hacían mis abuelos.

3-Porque mi cuerpo se expande y descuelga sin mi permiso.

4-Porque me parece que los famosos ofrecen una imagen muy falsa (y muy monetaria y perversa) de la belleza física.

5-Porque cuando me cuesta ver algo, lo alejo de mi vista, en un gesto "muy de mayor".

6-Porque mis hijos me preguntan por cosas "de mi época". (¿Mi época no es ésta? ¿ya pasó?)

7-Porque no siento la urgencia que tenía antes por dormir, o follar, o salir. Ni la culpabilidad si llego tarde al trabajo. Ni la inseguridad cuando entro en un círculo nuevo. Ni me afecta caer mal, cagarla en una elección sexual, o pasarme con la comida o el alcohol. Los dramas del primer mundo me tocan la rajeta de mis partes pudendas.

8-Porque me crujen las rodillas al levantarme y agacharme.

9-Porque me suceden muy pocas cosas por primera vez.

10-Porque ni entiendo ni comparto la obsesión por la depilación genital.

La conclusión es que hacerse mayor, al menos por ahora, tiene más ventajas que desventajas, por muy agridulce que resulte. Y como no podemos hacer nada por evitarlo, conviene asumirlo con alegría y predisposición.


(Esta foto aparece al buscar "hacerse mayor" en google. Proviene de aquí.)

Lo dice Diana Aller

2 comentarios :

Unknown dijo...

Obsesionada estoy con el tiempo. Me paso el día mirando el móvil a ver que temperatura dan, si mañana va a llover, que tiempo hará en Cuenca.... Joder, ahora lo entiendo, es la edad!!
Lo de alejar las cosas para verlas es ya lo definitivo.

José Gabriel dijo...

Discrepo de la 10: cuanto más mayor, menos ganas de comer pelo. Con otras me identifico bastante. Y con la conclusión, también: mientras los achaques no pasen a mayores, los años pueden darte felicidad.