lunes, 31 de marzo de 2014

100 COSAS (MÁS) POR LAS QUE MERECE LA PENA VIVIR



100- Espárragos verdes a la sartén con aceite de oliva, pimienta y sal gorda.
99- Un príncipe para Laura, que empieza este jueves.
98- Ir por la calle escuchando esa canción que nos conmueve.
97- Una confortable chaqueta de punto.
96- El filtro Valencia de Instagram.
95- Salir de fiesta en Londres y darlo todo.
94- Pedir un deseo cuando una matrícula de un vehículo suma 20. (Sabiendo que no servirá para que se cumpla).
93- Las sudaderas grises con capucha y cremallera.
92- Mandar callar cuando dan el tiempo en televisión.
91- Adelgazar sin buscarlo.
90- Linda Guilala.
89- Pinterest. ¡Qué felicidad!
88- Planificar viajes y consultar todo en los foros de los viajeros.
87- Ana Belén Rivero y su coño, y su fascinante fijación por Iker Jiménez.
86- Arde Magazine, una web que siempre apetece mirar.
85- Las gafas de sol.
84- La lucha de los derechos más básicos de la humanidad.
83- El olor de los bebés.
82- Las almohadas confortables, que parecen hechas a medida para nuestro cuello.
81- Que alguien me llame "nena" en un whatsapp.
80- No querer que un libro se acabe.
79- Ser inmune a todo lo que ocurra con el Real Madrid.
78- Los amigos que siempre están: Violeta Alcocer, Nerea Cobos, Miguel Melindres...
77- La apostasía, la insumisión y el veganismo. La restricción elegida.
76- Youtube y los buenos momentos que nos aporta.
75- Cuevana
74- Tostadas con bien de mantequilla.
73- Un abrazo virtual. Un beso virtual. La necesidad biológica de estar con alguien que está a muchos kilómetros. El deseo.
72- Hacerse un tatuaje con 39 años (¡gracias Isaac!)
71- El olor de esa camiseta que un/a amante dejó olvidada en casa.
70- Los tres telefilmes seguidos que ponen en antena 3 los sábados y domingos.
69- Jota Valencia, Jaime Calatrava, Iria Valiño, Dani García, Araceli Segura, Ferrán Pla, Dani Entonado, Alberto Otto,  Inés MMM, Águeda Duqui, Alberto Jackson, Rubén Gómez, Cito Ballesta, Sergio Botella, Raúl Rustarazo, Jordi Rigol, Eloi Vázquez... Mis amigos que no son de la tele.
68- Obsesionarse con una canción y escucharla en bucle.
67- La ley de Godwin.
66- Enterarse por Jose Manuel Duarte, de que Fabio McNamara y Amador Mohedano estudiaron juntos.
65- Akira Kurosawa, Spike Jonze, Wes Anderson, Michel Gondry y Pedro Almodovar. Pero porque tienen nombres muy sonoros.
64- Malasaña. Cada día me gusta más. Cada día hay más gente, más niños (también más olor a pis), pero es muy agradable vivir aquí.
63- Los sugus de piña.
62- Comprobar cómo se alargan los días conforme llega el buen tiempo y los penes conforme los tocas. Ambas cosas son un rotundo "Sí a la vida".
61- Estar en un pueblo y que haya una gran tormenta.
60- Rememorar un grupo que se tenía olvidado.
59- "Qué no daría yo" interpretada por Rocío Jurado
58- Ernesto Baltar, uno de mis primeros amigos en la vida, y un enorme escritor.
57- Los nombres de Valeria, Caren, Valentina y Olimpia para niña y Pablo, Basilio, Didac y Borja para niño.
56- Echarle piñones a las ensaladas. Y sazonador de ensaladas de Hacendado.
55- Los tejados de Madrid.
54- Una lentísima sesión de sexo oral.
53- El pelo recién lavado.
52- Las botas de agua, las únicas botas que se merecen mi respeto.
51- Detestar a Marta Sánchez, así, como deporte.
50- Preparar un arroz y sentir ganas de compartirlo con alguien especial (deseando impresionarle).
49- El programa radiofónico Viaje a los Sueños Polares. Me lo metería por la vena si pudiera.
48- Ir al vip´s a leer todas las revistas y algún libro. También hacerse con algún ejemplar de la revista "Adios" del sector funerario (en tanatorios y servicios del ramo). Uno de mis últimos descubrimientos y una apasionante lectura negra negrísima. Y leer los ingredientes de los cereales en el desayuno y el reverso del bote de champú en la ducha. Leer, leer, leer.
47- Las all star atemporales y gastadas.
46- Encontrarse con alguien del pasado y pensar "Yo no he envejecido tanto".
45- Cambiar de opinión todo el rato.
44- El misterio de la desaparición del avión malasio.
43- Ese momento de agotamiento laboral, rodeadx de compañeros... se entra en barrena y se ríe de estress y agobio existencial.
42- El capitalismo tardío.
41- Levantarse un sábado e ir hilvanando recuerdos de la noche anterior.
40- El color azul turquesa.
39- Sentirse extrañamente orgullosx después de limpiar la casa.

38- Las irreparables consecuencias de La Crítica del Juicio de Kant.
37- Santi Castillo, el namberguán de mis ex. Estilo, buen gusto, ternura y diversión. Y Templeton, su grupazo.
36- Esa sensación, caliente y muy sexual, de la leche brotando de las tetas.
35- Encontrar dinero en el bolsillo de un abrigo que hace tiempo que no me ponía.
34- Poder y no querer.
33- El museo del Prado. Y sobre todo los pintores flamencos.
32- Que los rayos de sol se filtren por el cristal de la ventana.
31- Coger cariño a las plantas.
30- Reírse a carcajadas con el blog del arquitecto Joaquín Torres. Es de no dar crédito.
29- Ese momento en el que unx se da cuenta de que le gusta a esa persona que le gusta. Es un chispazo cerebral, un vuelco del corazón, una sonrisa extraña...
28- Una ferretería en Andalucía.

27- Fumar como yo fumo. A lo tonto, sin tragarme el humo y con mucho teatro y postureo innecesario.
26- Chanel.
25- La floración de los cerezos en el valle del Jerte, el blog del Mundo Minuto Loco y los neones de colores: Naturaleza, internet y artificio.
24- Compartir piso y tener la mejor de las compañías siempre.
23- Los camioneros como fuente de inspiración sexual.
22- Ver guapa a una persona que es fea.
21- Taiwan, pero no lo made in Taiwan.
20- La gente que lleva comida a los gatitos callejeros. Es como hacer masajes u organizar una fiesta sorpresa de cumpleaños, altruismo puro.
19- Las palomitas de maíz.
18- Las faldas tubo.
17- ¿Que si tengo o que si quiero?
16- Arrebato, El Desencanto y todas esas fábulas de cine español tan inspiradoras.
15- Mi amigo Xabel.
14-Despertar pensando que es  la hora de levantarse y comprobar que queda mucho tiempo para que suene el despertador.
13- Las rebajas.
12- Mostrar interés (a veces infundado) por los demás.
11- La sensación del estómago en el despegue, aterrizaje y turbulencias de los aviones.
10- Notar en los días de ovulación a los chicos que desprenden un olor más atrayente. Mmmm... Deseo animal puro.
9- Borrador óptico de Garnier. Ya no me imagino la vida sin él. Miedo me da pensar de qué está hecho (¿placentas fresquitas? ¿semen de ballena?...) porque es fabuloso.
8- El sonido de las pisadas en un callejón de piedra.
7- Creer en el amor, conducir y el chicle de fresa ácida. Y conjugar las tres cosas.
6- Sentirse poderosx, e incorruptible.
5- Ese olor que  repentinamente nos retrotrae a un momento muy concreto de nuestra infancia.
4- La Human League.
3- Hacer regalos. Y si se envuelven y se incluye tarjeta y dedicatoria, mejor.
2- Miss Melilla, "¿qué sabes de mi país? Soy embajador de Rusia".
1- Volverse más radical con la edad.

Lo dice Diana Aller

miércoles, 26 de marzo de 2014

MIS MUSAS

10- Debbie Harry, la hermosa y elegante cantante de Blondie hoy tiene casi 70 años y sigue estando estupendísima. Para mi representa toda la inocencia y la rebeldía de la cultura pop. Una chica sin conciencia de género que falta de referentes -fue adoptada- experimenta con música, drogas, sexo... y se convierte en un icono y se sabe instalar en él. Su imagen rebelde y transgresora contrastaba con sus facciones felinas y angelicales, y en gran medida gracias a ella, las canciones de Blondie son auténticos himnos populares. Cómo cantaba, cómo se movía y lo bien que le quedaban las camisetas, son inagotable fuente de inspiración para mí.



9- Traci Lords. No me voy a extender demasiado, porque en su día ya expliqué de donde viene mi admiración hacia esta mujer.

8- Mi madre, mis hermanas, mi ex suegra Arlette... Las mujeres que más me han influido, las mujeres cercanas, familiares, fuertes y de humores fascinantemente variables.


7- Luisa Isabel Álvarez de Toledo, la duquesa roja. Con 11 títulos nobiliarios en Italia y 6 en España, era una de las nobles más nobles de España. Se casó con 19 años, tuvo 3 hijos y me admira por su capacidad para vivir, que si bien es difícil para una mujer sencilla, más lo es para las de alta cuna. Con "vivir" me refiero a no someterse a los dictados sociales, al estereotipo de matrimonio=prostitución, y a apasionarse y encantarse hasta el punto de encontrar intereses que sustenten la propia biografía entera. Y eso es lo que le ocurrió. En lugar de hacer lo que se esperaba de ella, plantó cara al franquismo, estuvo encarcelada por manifestarse en contra del accidente nuclear de Palomares, y como suele ocurrir con las lesbianas se le tachó de mala madre. En la boda de su primogénito, conoció a una historiadora alemana, testigo de la novia. A pesar de la diferencia de edad congeniaron en seguida, y dedicaron el resto de su existencia a catalogar y gestionar todos los documentos históricos de la Casa Medina Sidonia. Actualmente el Palacio de Medina Sidonia tiene los archivos privados más importantes de Europa gracias a la entusiasta labor de Isabel y Liliane Marie. Conforme la duquesa indagaba en los legajos de sus antepasados, se radicalizaba más en sus ideales. Se dedicó a la poesía, la filosofía y la historia, escribiendo libros delirantes y de escaso valor sobre sus inquietudes. A su marido se le concedió el divorcio por resultar más que evidente que llevaban años separados; y unas horas antes de morir, Isabel se casó con su secretaria Liliane Dahlmann, que en cuanto se convirtió en viuda (tras 20 años de relación) pasó a ser presidenta de la Fundación Casa Medina Sidonia. Esto ha traído problemas para los herederos naturales, que no consideran justo el reparto de la herencia, alegando que su madre se lo fundió todo en vida, cuando su obligación (?) era mantener y legar un patrimonio a su progenie. Sin embargo solo heredaron deudas.



Para comprender la consistencia de estos argumentos y el amor que profesaban a su madre, sepan ustedes que estas tres personas han pleiteado unos con otros para luchar por los distintos títulos nobiliarios, algo que a la Duquesa de Medina Sidonia le tocaba la rajeta del coño, porque tenía mejores preocupaciones. Les recomiendo lean esta entrevista de la susodicha, porque es admirable.


6- Joyce McKinney, la protagonista del documental Tabloid, que me recomendaron Goyo y Sergio y me ha servido para descubrir a este maravilloso personajón. Una mujer que no entiende -pese a su evidentísima inteligencia- los juicios morales ajenos. Además, me quiero cortar el pelo y conseguir la misma textura capilar que ella en esta época (en la foto donde está vestida): 



5- Amelia Valcarcel. Leerla es amarla. Sus presupuestos feministas (de la igualdad) distan muchísimo de los míos; y sin embargo me flipa hasta lo más hondo y arrugao. Su carrerón institucional me importa bastante poco; sobre todo comparando con la positividad y luz que irradia cada día desde su facebook. Qué clarividencia, qué paz, qué maravilla...

4- Gertrude Stein. Por formar un hogar tan divertido, rodearse de arte y amor, escribir rematadamente bien, disfrutar del arte y ser la anfitriona de las mejores vanguardias europeas. (Creo que en su día también lo dejé muy claro).

3- Beatriz Preciado. De ella me gusta su naturalidad-brutalidad y que es de Burgos, lo que le imprime un mérito extra. Como hija de burgalesa conozco bien la estrechez de miras y el clasicismo de allí, y también la valía austera y valiente tan castellana. Me encanta ese aire de sobrada que desprenden sus escritos. Como si ella conociera lo que a los demás nos es vetado por el mundo normativo en el que vivimos. Me gusta que sea tan reflexiva y kamikaze, tan intelectual y animal. Ha conseguido que vea el universo queer como un escaparate de pasteles frente al que babeo lamentándome por no tener dinero. No llego, y me conformo admirando y disfrutando.

2- Mis amigas Agueda Duquita, Iria Valiño, Araceli Segura e Inés Muñoz Martínez-Mora. Son de esas mujeres que nunca dirían cosas como "Eso no es feo sino lo siguiente". Mujeres que pagan un altísimo precio por vivir en libertad; que sortean impuestos paradigmas y con una pasmosa creatividad hacen de sus vidas auténticas obras de arte. Podrían ser referentes de generaciones enteras, estudiosas científicas, complacientes madres, esposas de millonarios, remilgadas celebrities... Y sin embargo han elegido el camino más tortuoso, el de la lealtad a sí mismas, la humildad, la inspiración (al menos para mí) y el talento a raudales.

1- América Jova, la madre de Alaska. Es la mujer que quiero ser. Cada cosa que hace o dice está llena de verdad, sabiduría y de indisciplina. Es ocurrente, estilosa, fuerte y ha montado empresas, se casó con un torero, ha practicado santería, tiene un finísimo sentido del humor, viaja, socializa, baila, verbaliza discursos imposibles, le encanta el animal print, es guapa, delgada, sincera, punk, pasional y racional. La admiro infinito y estoy segura de que además de mía, ha sido y es musa de muchos más.

Lo dice Diana Aller

lunes, 24 de marzo de 2014

SUAREZ Y LA TRANSICIÓN

Me repugna tratar ciertos temas que nada tienen que ver con mis aspiraciones y felicidad... Pero considero inevitable y alarmarme mostrar mi mayor asco y repulsa para con el peloteo desmemoriado y pueril hacia la figura de Adolfo Suárez.
Como persona, me parece estupendo que se encumbre su labor y bondades. Seguro que no era un mal hombre, y todo humano merece un buen recuerdo cuando falta.




Se entiende como Transición Democrática, el periodo que en España va desde la muerte de Franco en noviembre de 1975, a la victoria socialista en octubre de 1982. (Habrá quien no lo vea así, por supuesto, es por acotar de alguna forma). Durante esos años, se fraguó el asentamiento democrático y la creación de un corpus legal (Ley para la reforma política, referéndum sobre la constitución, y derogación del franquismo). Fue un proceso más violento de lo que se pretende hacer creer hoy, lleno de tensiones, enfrentamientos -militares incluso- y muchísimas muertes. Arias Navarro primero, y Adolfo Suarez después, asumieron el gobierno del estado (del reino) en aquéllos momentos. Pero ni uno ni otro sabían tomar decisiones de peso.
Como suele ocurrir con el poder, lo detentaban otros en la sombra, que manejaban a Suarez, a Juan Carlos I y al Movimiento en pleno.

A quienes nacimos en la dictadura, se nos adoctrinó en la idolatría de una Constitución deficitaria y una Casa Real impuesta sin mérito alguno. Celebrábamos en el colegio el día de la Constitución, o participábamos en el concurso "Que es un rey para ti", con la foto de los monarcas en las aulas donde aprendíamos a multiplicar, como si todo estuviera a la misma altura, como si fuera igual de necesario.

En realidad, lo que se hizo -lo que se sigue haciendo- es ensalzar unos valores que nada tienen que ver con los adultos de hoy, con el feroz capitalismo, con el mundo desalmado en el que vivimos. Nuestros padres (es un decir, los míos no hicieron gran cosa) lucharon por una vida mejor, por el sistema que parecía la panacea para todos los males: la democracia. Crearon unas leyes a su medida, cerradas y nada maleables. Fabricaron una sociedad en la que enriquecerse, blindando el acceso a todo lo que no fuera capital o poder.
La libertad por la que batallaban entonces no pudo evolucionar hacia la que necesitamos ahora. España creció rápido y mal; asumió identidades catetas y adineradas, y tras la transición, sólo dejaron al país rodar, como si ya estuviera hecho todo.

Los medios, en manos de interesados grupos empresariales, engañan sobre los asistentes a las manifestaciones; pregonan una imposible recuperación económica y gratifican a políticos, farmacéuticas, bancos o industrias que no lo merecen.


No somos imbéciles, pero vivimos asfixiados por un mundo cerril que hemos heredado con escasa capacidad de maniobra. Somos ciudadanos, pero con los derechos más fundamentales mermados. Somos libres de comprar la marca de pasta de dientes que prefiramos, y no podemos elegir muchas cosas más. Para conseguir nuestras ambiciones, tendríamos que quebrantar las leyes. No se nos permite ir en contra para luchar por todo y todos, pero lo habitual es que los políticos miren solo por lo suyo y sean inmunes a la corrupción.

¿Es esto democracia? Venga, por favor...
(Acojonada me hallo por la venidera muerte de Juan Carlos I. Aquello va a ser una fatiguita importante...)

Yo prefiero hablar de cosas como esta, la verdad:


Lo dice Diana Aller

domingo, 23 de marzo de 2014

LEO TU BLOG Y ME ENCANTA

Cuando me contratan para escribir, lo hago por dinero. Me gusta hacerlo -escribir- y me gusta el dinero, aunque sea poco. Creo que es una suerte ganarse la vida haciendo algo que me llena y que no me supone grandes esfuerzos.

Pero estoy un poco perdida. Al pedirme una colaboración, me suelen decir que quieren "ese estilo gamberro y desenfadado tan tuyo". ¿Cómo? ¿Gamberro? ¿Desenfadado?
Empezamos mal... Puede que no me tome en serio mis propias opiniones, eso jamás... Pero les aseguro que lo que escribo aquí, trato de que esté fundamentado, tenga interés, esté convenientemente argumentado, armado y alicatadito hasta el techo.

(A modo de alivio visual, aderezo con bellas imágenes de Gótico Isabelino el presente artículo):


Me proponen un tema concreto o me piden propuestas. Artículos, textos promocionales, prólogos, libros, columnas... En cualquier caso, mi discurso es estrecho y delimitado, y no soy capaz de escribir de según qué cosas o qué enfoques. Una vez que llegamos a un acuerdo -extensión, euros, temática y plazo de entrega- me vuelco en mi trabajo, para dignificar ese ¿estilo? gamberro y desenfadado coherente por el que me han contratado.

Entonces llega el momento -ese momento- en el que o bien me dicen que "rebaje" un poquito y "le de una vuelta" (la peor de las expresiones para cualquier guionista que se precie); o bien cambian a su gusto el texto. Ha habido ocasiones que no he reconocido absolutamente nada mío en el escrito final (generalmente firmado por mi). Conste que en absoluto me importa. Como en cualquier prostíbulo trabajo, hay que satisfacer al cliente, y me encanta cobrar por ello.
Pero la pena que me queda es desconocer qué es lo que les gusta de lo que escribo aquí, en libertad y gratis.



Las relaciones laborales en este sentido, siempre comienzan con "Leo tu blog y me encanta".
Me parece fetén, pero creo que en realidad no desean que escriba así para su empresa. Prevalece esa chunguísima necesidad de decidir, corregir y cambiar lo de otros, para demostrar quién manda, (quién paga), y así sentir que se está ejecutando con solvencia un trabajo nada creativo.
Y en lo que estoy del todo perdida es ¿Qué quiere leer realmente la chavalería? ¿Qué es ameno, divertido a la par que interesante? ¿Qué le gusta a los consumidores? ¿Lo que escribo cuando me pagan? ¿El estilo apagado e inerte de panfletos esponsorizados? ¿Informaciones del Muy Interesante? ¿Novelas improbables? ¿Historia  y geografía? ¿Blogs con cositas de Jeremy Scott? ¿Revistas hunde-egos femeninos? ¿El Jueves?
A mí me encanta escribir lo que me gustaría leer. Pero desconozco los intereses de los demás, y se me da fatal detectarlos...

Lo dice Diana Aller

miércoles, 19 de marzo de 2014

RUINAS DEL FUTURO (QUE YA NI EXISTEN)

En 2008 se demolieron las casas ovni.
Al escribir 2008, me ha dado un sobresalto. ¡2008 fue hace 6 años! Qué rápido y lento pasa el tiempo, joder.



Las casas ovni, no llegaron a ser utilizadas porque el proyecto quedó inacabado. Estaban junto a Taipei, en Taiwan; y ya saben ustedes (y si no se lo digo yo) lo supersticiosos que son los orientales para sus asuntos... El caso es que a la entrada de la urbanización, había un dragón chino, que -y esto seguro que no lo saben- en realidad es un animal mitológico entre feo y atrayente compuesto de otros animales: águila, serpiente, pez, unicornio... Hubo que romper, o derribar o algo así el dragón para ensanchar la entrada de la ciudad de las casas ovni, y para qué queremos más... En una obra donde falla la financiación... Rápidamente se achacó la suerte a los designios del dragón chino. Aunque el problema fue la quiebra de una de las empresas suministradoras de material.













El proyecto, era del arquitecto finlandés Matti Suuronen y planteaba unas viviendas de vacaciones futuristas y confortables, que comenzaron a construirse en 1978. A los dos años, la obra quedó paralizada, y el aspecto abandonado y retro del lugar, engrandeció una leyenda oscura. Paseantes y turistas decían ver fantasmas o espíritus, y rápidamente las casas ovni se convirtieron en un lugar maldito.
Además de ser preciosas, desbordan un extraño mal rollo, como de tragedia que no llegó a suceder, como de sueños inacabados, de vidas truncadas prematuramente y sin gracia.
En este video de youtube se ven por fuera y por dentro las viviendas circulares, pero se percibe además una atmósfera densa, una negrura agazapada, una tensión muy Cuarto Milenio.


Una pena que ya no existan estas ruinas retrofuturistas, con lo que molaría hacer un festival o algo allí...

Lo dice Diana Aller

miércoles, 12 de marzo de 2014

HE VUELTO

He vuelto.
Y como cada cierto tiempo, lo hago renovada, combativa, catártica perdida y con ganas de muchas cosas; y me he propuesto al menos 10 metas en la vida:

1-Aprender primeros auxilios, incluyendo la utilización de un desfibrilador.

2-Interesarme por el antiguo Egipto. He estado viendo documentales que me han despertado cierta curiosidad.

3-Hablar portugués.

4-Encontrar nuevos matices en la escucha compulsiva de All night long de Lionel Richie.


)
5-Pasar más tiempo con mis hijos; y en general, con la gente que quiero. No agobiarme por conseguir dinero y trabajo, sino por rentabilizar positivamente mis esfuerzos. Cuanto peor está la situación, más me doy cuenta de que hay que plantarse, hacer las cosas bien, de corazón y no agarrarse a cualquier salvavidas. Hay que disfrutar, porque si no, dejaremos un mundo de mierda tras nuestros pasos. También me voy a replantear ser madre otra vez.

6-Quejarme menos y protestar más.

7-Consumir más alimentos frescos y menos precocinados. Esto me cuesta horrores, porque no sé cocinar, no me interesan los entresijos culinarios y me da asco el olor de los mercados.

8-Descargarme, instalar y utilizar una vez más Skype, Torrent y Spotify. Recurrir al Pinterest como terapia de relajación, tal y como vengo haciendo durante meses. La red social más absurda y estática de todas, es la que más me llena...

9-Cuestionar a la gente y juzgarla conforme a sus preferencias en cuanto a la Primera Guerra Mundial y la Segunda. Los que prefieren la primera, no me interesan.

10-Dedicarme de lleno a lo que me gusta. De las cosas que se pueden contar la más relevante es escribir; así que, prometo actualizar al ritmo de siempre.

Lo dice Diana Aller