viernes, 28 de noviembre de 2014

SER MUJER Y DE IZQUIERDAS

Los empresarios en el imaginario popular se han convertido en unos señores malvados, explotadores y avaros. Por eso apareció el término "emprendedor". Viene a ser lo mismo, pero tamizado con un color moral más audaz. Un emprendedor amén de ser más humilde, arriesga su capital y "se la juega" laboralmente.
Hay empresarios que son muy buena gente, ecuánimes y éticos; y hay emprendedores que solo se mueven en pos del propio beneficio económico. Pero necesitamos definir hasta el disfraz todo cuanto pensamos/hablamos.

Discúlpenme de antemano, pero hoy tengo el día de NO, no soporto a nadie y me he fumado una cosa que me invita a reflexionar sin parar.



Como decía, -como escribía- ponemos nombre a cada cosa para estructurar, para poner un poco de orden en el caos en el que estamos sumidos. Necesitamos de juicios maniqueos para saber dónde posicionarnos, para detectar qué pensamos, y en última instancia quiénes somos.

Políticamente siempre me he considerado más cercana a la izquierda. Yo he entendido por "izquierda" priorizar las cuestiones sociales frente a las individuales. Lo que ocurre es que los preceptos comunistas no me resultan aplicables al momento actual, donde al activo financiero y humano se le suman la globalización y los millones de entresijos burocráticos civiles de las nuevas intercomunicaciones... Las tecnologías de la comunicación han cambiado el tratamiento de la información, el punto de vista, la razón.

El discurso de Podemos (la voz de una masa indignada) me gusta mucho, y creo profundamente en él; pero yo ya no miro el mundo desde la izquierda. Lo veo desde un lugar sin definir ni cosificar. Creo en el bien común a largo plazo. No sé a qué color político responde (solo sé que es opuesto al sistema por el que somos gobernados: el bien propio e instantáneo).

Y me resulta obsoleta la forma del discurso de Podemos (que no el contenido). Me da mucha rabia el papanatismo, quienes "como son de izquierdas" son marxistas, o "como son de izquierdas" tienen que adoptar el mismo discurso acartonado e inservible de los camaradas del siglo pasado (O "como soy de izquierdas, fumo porros", nivel máximo de asco). Si somos críticos, seamoslo con ecuanimidad.

La gente que se echa las manos a la cabeza por un titular de tve (de tve, del estado, del gobierno, del PP) porque pone "compañera sentimental de Pablo Iglesias", no se inmuta cuando en unos informativos (de cualquier cadena, de cualquier color político) se dice que "en un accidente perecieron 26 personas, entre ellos, varias mujeres y niños".
Los mensajes que recibimos, y que perpetuamos cientos de veces al día, son profundamente degradantes hacia las mujeres. Antaño ellas representaban el pecado. Hoy además la miseria espiritual (término gratamente acuñado por Guillermo Alonso y vilmente copiado por mi). Y la suciedad, y la mediocridad, y todo lo que tenga una connotación de bajeza. Porque hace falta una terminología polarizada: Izquierda contrapuesto a Derecha. Mujer a Hombre...




Dice Judy Chicago "Lo primero que tiene que hacer una feminista es dejar de ser idiota". Y la mujer está de lo más acertada me parece a mí. La noción que tenemos de cada cosa, nos sitúa en un lugar predeterminado, que tenemos que abandonar siempre. La heteronormatividad, por ejemplo, prevalece en la izquierda, en la derecha, en Huesca y en Jaén.

La construcción social del individuo se basa en preceptos que no me creo. No sé si soy de izquierdas, y no sé si soy mujer. 

Tengo genitales femeninos, pero mi identidad no lo es siempre. Me pienso desde mi feminidad a veces. Otras no. Hay momentos que soy un maricón encerrado en un cuerpo de mujer, o no tengo identidad de género. O cualquier otra cosa...

Me niego a tener que creer y recitar un discurso en el que no estoy, por muy favorable que sea a mis pensamientos. Me niego a tener que vestirme de neocostra para que me designen como feminista. (Recuerdo con cierta ternura cómo me miraban las chicas de Feminismos Sol cuando aparecí con mis dos niños de la mano y mis pendientes de perlas a debatir un ratito). No, no, y no.



He tenido una vida muy nutrida hasta ahora. He viajado, he experimentado, he tenido grandes alegrías y profundos duelos. Todo indica que va a seguir siendo así hasta el final de mi existencia. Perfecto. Pero con los disgustos y los años (les recuerdo que ya acumulo 40) he aprendido a relativizar y a la vez me he vuelto más radical en mi pensamiento. Y a veces, por no discutir, rebajo mis disquisiciones de identidad y hago creer que soy mujer y de izquierdas. Es lo más fácil. Y soy un poco cobarde, también.

Lo pueden llamar empresario, o lo pueden llamar emprendedor, pero es la misma mierda.

Lo dice Diana Aller

5 comentarios :

Baal dijo...

Asumir.
Sin contrastes.

Baal dijo...

Sin embargo al menos un homenaje sentido y después superadas las vaciones mirar.Sin nada, mirar y sabedores de que el tiempo no se parará jamás, seguir mirando hasta concluir.
(todo esto en función del momento de la situación,con nombre o sin el) en la que hayamos reparado, voluntariamente o no.

Baal dijo...

Son tantas las variaciones que un ser conciente debe tener en cuenta para posicionarse lo más cerca posible de dónde está, que cuando se hace costumbre se olvida. Poe eso no sabe dar lo que llaman "el siguiente paso".


Baal dijo...

Qué situación de las que nos superan es a la que le tenemos más pavor o le dedicamos más tiempo.
Siempre está la necesidad de superar lo considerado máximo. Una vez multiplicado estaremos en situación de observar lo que ocurre si es que podemos verlo. Pero claro, primero las intuimos, las traspasamos a imagen, y según nuestro deseo las hacemos,al final, historia.

Baal dijo...

Qué inamovibles es lo que nunca queremos desechar. Siempre será nuestra defensa.
Tchaikovsky ha admitido sustituir.

Bueno, ya sabes lo que antes intuías. Esto es una sinfonia
reducida a un segundo cuya incognita se encuentra en que,primero, has de volver a jugar y segundo elegir que sonido insonoro escuchar en ese preciso momento para que su ruido no te desequibre o altere.

En fin, ya pasaré otro día si se tercia. Un saludo