martes, 11 de noviembre de 2014

COSAS DE LAS QUE NOS AVERGONZAMOS

Como bien sostiene mi ponderado amigo Guillermo Alonso, Instagram ha hecho que el mundo, y la vida en general, tome un cariz siniestro y cutre. Ahora nos damos cuenta de que la realidad es fea y nuestras vidas miserables.
Nos pasamos el día, empero, intentando disimularlo.

Hay objetos que destapan nuestra doliente realidad . Cosas que nos hacen retroceder en la extraña escala evolutiva de la psique madura. Cosas que nos hacen ser cero guay.

Que alce la mano quien no tenga alguna de ellas:

1-Libros como (y aquí voy a citar algunos de los que tengo en casa) "10 años más joven" de Cristina Tárrega; "Memorias de una Miss" de MªJesús Ruiz o "La historia de España contada con sencillez" de Jose María Pemán.



2-Un muñeco especialmente feo de nuestra infancia o de la de nuestra sobrinita. Nos da paro tirarlo, pero es horroroso a morir. Peluches de feria con ojitos de plástico... esas cosas.



3-Tijeras para cortar pelo de las orejas y las fosas nasales. Hay unas muy vendidas y que solucionan mucho en Mercadona, y la verdad, es una herramienta de mucho uso y larga duración, de esas que no se dejan a la vista.


4-Restos verbeneros que tenemos en casa: un collar hawaiano, unas esposas forradas de pelito rosa, unos banderines que se quedaron colgados hace cuatro meses... Enseres feos, que en una fiesta dan lástima, pero descontextualizados incluso más.


5-Queso, melocotones o chorizo del pueblo. Quienes tienen la suerte de provenir de una ignota pedanía, y no de la despersonalizada urbe, en lugar de fardar de alimentos sin conservantes, los ocultan, entiendo que para no compartirlos. No resulta muy hipster traer productos de la matanza del pueblo, pero sí hacer amigurumi y macramés de esas raros.



6-Aparatito sexual ultrarrefinado / tarjeta flyer de puticlub de chinas que guardamos "porque nunca se sabe". Da cuenta de apetencias sexuales poco éticas (gastar dinero en sexo no es bonito a ojos de los demás, aunque nos encante).

7-Fotos de uno/a mismo/a cuando no era guay (considérese la opción que proceda: gordo/ ojo vago y parche / piel acnéica / pelopolla / estrabismo...)




8-Tratamientos médicos que no quedan muy decorosos: psoriasis y caspa severa, antidepresivos, o una casa atestada de aero-red dan ganas de salir corriendo.




9-Recuerdo de esos de peladillas de boda o de bautizo con el nombre de los agraciados, que tememos tirar por miedo a conjurar a la mala fortuna y no sabemos donde guardar.


10- La vida, en general tiene poco o nada que ver con la imagen que tratamos de proyectar. Hace 20, 10 años, me imaginaba de adulta dirigiendo una empresa, cuidándome en un gimnasio, con una familia tradicional y trabajando solo por las mañanas. Hoy cumplo 40 años (me da vértigo solo de pensarlo), tengo dos niños que se pasan el día en chándal, un perro anciano que se mea en la cocina con nocturnidad y alevosía, un compañero de piso maricón y no tengo ni pareja ni trabajo estable. Y la verdad... Me encanta, y nada podría superar la maravilla de realidad.


Lo dice Diana Aller

3 comentarios :

Polette Polansky dijo...

Felicidades Diana!!

mamá Curra dijo...

Felicidades! Bienvenida al nivel 4, verás que bien se está… Ja!

Arabella dijo...

Me ha encantado el último párrafo. POSITIVO A TOPE! :)