miércoles, 27 de agosto de 2014

PRESENTE

Empecé el 2013 con C. Fue una noche (y un año) bastante bueno para ambos. Yo había salido de una relación de esas tormentosas primero y de un leve desengaño después. Quería pasármelo bien y C también. A pesar de los 15 años de diferencia, él fue todo un maestro para mi en ciertas cuestiones amatorias... Porque C, tenía una innata curiosidad por todo. En una ocasión (Una ocasión extremadamente especial, además) se llevó de mi casa un libro de Jung. Quedamos en que devolvérmelo sería la excusa eterna para vernos... Siempre tendríamos otras prioridades. Probamos drogas, presentamos amigos comunes, fuimos amantes... Pero la nuestra era una relación fundamentada en torno a la palabra. Manteníamos una conversación intermitente, apasionante y jalonada de discusiones.

Unas semanas atrás cumplió 24 años. No le felicité.

Hace unos días me escribió su amigo M. Solo decía "Hola Diana. C se suicidó el viernes. Pensé que querrías saberlo por todo lo que me habló de ti y el cariño que te tenía".

Mi dulce y pequeño C... Con su mirada de agua y su impaciencia intelectual.

C ha conseguido enseñarme el valor del presente; o mejor dicho, que no se me olvide, con miedos absurdos o recuerdos inútiles. Estamos aquí. Y esto es ahora. Solo ahora.

Yo he elegido vivir. Con arrojo y despreocupación; encontrando sin buscar. No me arrepiento de nada y voy a destinar cada día de mi vida en hacer cosas buenas. Me duele mucho que C no esté.



Lo dice Diana Aller

1 comentario :

Anita Patata Frita dijo...

Buf, todo es aquí y ahora. Una pena la perdida de alguien con tanto por delante (que es lo que se suele decir pero es que es la pura verdad)