martes, 15 de julio de 2014

3 LETRAS CERTERAS

Me admira mazo (el otro día alguien me dijo que "mazo" era muy antiguo) la capacidad de hacer canciones que tienen algunos letristas. Escribir buenas letras no es nada fácil, y adecuar la música a los sentimientos que generan, es directamente un milagro.
Como soy española, me llegan muchísimo más las letras en mi lengua nativa, y con algunas de ellas se me erizan los vellos fácilmente. Son tan sutiles ciertos mensajes... Elegir una palabra y no otra, acompañar con determinados arreglos... Decenas de matices que hacen de ciertas canciones pedazos biográficos concretos y comunes (o a mí me lo parecen). Sin atender a criterios de actualidad ni modas, les voy a poner unos ejemplos de grandes creaciones de nuestro tiempo en español:

Templeton: "Miedo de verdad y en condiciones" habla de esa fragilidad tan propia de una relación de amor. Cuando todo va bien, pero persiste un oscuro temor de que la cosa se joda. Esa visión abyecta que todos tenemos de los sentimientos: Cuando al fin conquistamos algo, sufrimos por si lo perdemos. El principio del fin, la grieta sentimental de una pareja, la inseguridad como parte del amor.
"Miedo a verme reducido a nada, a que te no guste nunca lo que haga, miedo del que te hace temblar, puro miedo a la verdad. Esta es nuestra herencia, un romance ansioso por sufrir. Yo ya nunca pienso en nosotros, tan sólo pienso en mí".
A mi me recuerda a la crudeza de Unamuno, a lo más recóndito de nuestra monstruosa humanidad.



Kokoshka: "La fuerza" es toda una declaración en la que nos vemos reflejados quienes salimos interminables noches de alegría y sordidez. Los coros femeninos me impresionan y me retrotraen a la clarividencia fugaz de esas noches en las que es fácil sentirse eterno y sin embargo la inmediatez y falta de trascendencia llega a doler.
"Somos como los mosquitos que acuden zumbando a la luz del neón. Amigos como azucarillos que endulzan la noche; se disuelven después; no los vuelvo a ver. Y danzamos como hienas en busca de eso que tú llamas amor".
Igual ustedes no, pero yo me entiendo. Impresionante documento sonoro.



Rusos Blancos: "Orfidal y Caballero" es un testimonio sobre la honestidad masculina como no hay otro. Es una suerte de monólogo interior que radiografía la verdadera naturaleza humana triste, trágica... La parte que siempre se oculta a los demás. Cualquiera saldría corriendo si un chico le dice algo así:

Detrás de las risas y bromas de ayer sólo se esconde la pena más grande. Bromas y risas que habrán de traer dolor y miseria, seguro más tarde. Al final vas a darte cuenta. Al final lo vas a notar: Soy un hombre triste.
Pero al plasmarlo en una canción resulta tan cándido y atrayente que solo nos puede causar admiración.



Lo dice Diana Aller

3 comentarios :

Brotes del dia a dia dijo...

La guerra y las faltas de Modelo de respuesta polar

Biruvito dijo...

Me han gustado mucho las letras y las canciones, gracias por las sugerencias!

Biruvito dijo...

Me han gustado mucho las letras y las canciones también. Gracias por las sugerencias!