martes, 10 de junio de 2014

BIEN VESTIDOS, MAL VESTIDOS

Vivimos en una época de locurón por la moda. Las jóvenes (y también ellos) sueñan con ser its, bloguers, asistentes de front row, iconos, e incluso diseñadorxs. Ahora el guay del instituto no es el que se sabe todas las canciones del grupo más puntero, si no quién se conoce las colecciones de cada diseñador y consume sus posteriores clones en grandes almacenes. La moda, ha dejado de ser una industria simplemente práctica y rentable para convertirse en el símbolo aspiracional más evidente de los jóvenes.
Las tribus urbanas de antaño, han devenido en grupos separados según el status de las prendas de vestir y los complementos. Siguen existiendo pijos, gente que "pasa" (hoy llamados "normcore" cuando hay cierta intencionalidad), y comprometidos sociales que exteriorizan su ideario... Pero existen un montón de matices que a ojos de los adultos pasan totalmente desapercibidos. Micromodas y detalles inventados en los colegios o copiados de estudiadísimas campañas publicitarias. La moda nunca ha estado tan viva como ahora; y lo más llamativo: es una disciplina cultural más.

Los museos albergan diseños y diseñadores; comienza a haber preparadísimos historiadores de la moda, y se intensifican, ramifican y mejoran notablemente los estudios y las titulaciones al respecto.

Los varones están siendo cada vez más absorbidos por esta vorágine. Da cuenta de ello, la edición española de Icon (al abrigo de El País), las crecientes líneas masculinas de firmas tradicionalmente de mujeres o la preocupación por vestir al hombre de hombre, de modistos de altura.

La figura del/la estilista es habitual en cualquier sector de cara al público, en cafés y tertulias se habla de la sucesión monárquica y de Margiela en el mismo tono, y hasta Calzados Mari Paz, copia a la alta costura.
Pero vestir con estilo no depende del cuerpo o del dinero que se tenga (Como piensa Manu, de Rusos Blancos). De hecho, lo caro, la ostentación o el marquismo, es algo socialmente penado por la burguesía más pudiente, tal y como expone magistralmente la autora de este artículo. Dice "Se invierten los códigos, pero no del todo. La criada que el domingo se viste de señora reivindica un deseo, pero la señora que se disfraza de criada muestra un abismo social. La choni con el bolso de Vuitton cree que está más guapa si lleva un objeto que puebla las revistas y llevan las famosas. La rica que lleva un jersey roto de CDG, unos pantalones sucios de Margiela y unas ojeras pintadas con una base de YSL sabe que no va guapísima, pero que de esa forma innova y se distingue de sus amigas ricas imitando lo que ella cree que debería ser un pobre."

Vestir bien no es cuestión de dinero, si no de gusto y sentido artístico, ya que afectan las mismas nociones de armonía, color, proporción y textura que en cualquier otra disciplina. Y también, como en el arte, "el ojo se hace", se adquiere una experiencia sensitiva previa.
Escoger una prenda y no otra, es decidir sobre uno de los "yo" que nos definen: el que queremos presentar al mundo. Los colores, las estaciones del año y los estados de ánimo influyen muchísimo en la sociología del vestir. Si me apuran es hasta una cuestión política: Se viste de una determinada forma para: "pasar desapercibidx", resultar sexualmente deseable, o demostrar cierta posición social. Siempre hay un objetivo último.
La gran Araceli Segura, me dijo un día "No hay que vestir como lo que seas, sino como lo que deseas ser"; y me parece una de las grandes máximas de la vida.

El "secreto" por decirlo de alguna manera, sería que no exista disonancia entre nuestras aspiraciones y las prendas que vestimos. Miley Cyrus, por ejemplo, va hecha una fistra, pero le queda excepcionalmente bien, porque hace suyos los lookitos que lleva. Se lo cree. Arriesga, prueba, se equivoca, acierta... y por el camino disfruta y se define. (Ella y una docena de estilistas, seguro).

Termino con unos despieces de esos que tanto les gustan a ustedes, con unos ejemplitos muy diferentes, para captar la esencia general:

LUGARES CON GENTE BIEN VESTIDA

-Festival Sónar de Barcelona. Es una cita en la que prima la comodidad y la vanguardia. Ambas cosas juntas, dan grandes alegrías (y algún pequeño disgusto cuando los mozalbetes se quitan la camiseta).


-Terraza Disaronno en La Casa Encendida de Madrid. Hay terrazas en áticos que pretenden ser guays y no les sale. Ésta que les digo, se caracteriza por un agradable y distendido ambiente con todo tipo de gente. Todo está en su punto justo. Las chicas que llevan croc tops, los lucen con la misma gracia que los que se visten con una camisa abierta y desaliñada. Convive una saludable mezcla de edades y gustos, tan diferente como integradora. Abre todo el verano, y va a ser uno de mis lugares habituales para pasar los próximos atardeceres de mi vida. La vista (en todos los sentidos) es de lo más agradable y sólida.


(Aquí B Flecha, viniéndose arriba en la Terraza Disaronno)

-La calle Barrenkale en el Casco Viejo de Bilbao, aglutina el famoso buen gusto norteño a la perfección. Últimamente no paran de abrir exposiciones, barecitos, mercadillos y lugares donde se luce la gente y se engendran las tendencias.



LUGARES CON GENTE MAL VESTIDA

-El Mercado de Motores de Madrid. El público promedio es demasiado joven como para ser clásico y demasiado mayor como para innovar.  Al final, los jóvenes padres (que es el público mayoritario) acuden allí con acomodaticias barbas, deseos no consumados de innovación y looks un par de años por detrás de las tendencias.



-Sección de "Pequeño electrodoméstico" de El Corte Inglés. Cuando he pasado por allí he encontrado mucho pantalón pirata blanco y ancho, mucha camiseta con chistecito (como las de "MariTrini" con el logo de Martini, cosas de esas), mucha prenda ajustada marcando lorza latina, y complementos miserables.



-Resorts de pulserita y cruceros masivos: La democratización de las vacaciones a ultramar ha traído nefastas consecuencias para las costas tailandesas y caribeñas y las cubiertas de ciertas embarcaciones masivas. Turistas recolorados y extragrasos, pretenden recuperar la armonía con la naturaleza que perdieron varios siglos atrás, y para ello se engalanan con surtidos espantos de Tommy Hilfiger, Dolce & Gabanna, Versace y muchos tirantes y brilli brilli.



GENTES BIEN VESTIDAS

María Rubio: La mayoría de ustedes no la conocen, pero los que sí (esforzados trabajadores del medio televisivo sobre todo) sabrán que es la Helena Bonham Carter española, siempre con mitones y ropajes colganderos, que pese a no gustarme, reconozco que sabe lucir con un estilazo único.


Linda Mirada es la comprobación empírica de que quien tiene buen gusto para algo, lo tiene para todo. Es tan talentosa y refinada musicalmente como con su armario, con el que tiene una relación de respeto, muy cortés y distinguida.


Johnny Depp cada vez se va volviendo más loco con su indumentaria. Tal vez vaya hecho un payaso, pero se le ve tan a gusto que dignifica el vestir masculino. Quiero saber hasta dónde va a llegar, porque seguro que es un buen sitio para la moda.


Andrea Caracortada, responsable de Ponytail. Nadie como ella sabe lucir una dulzura tan chunga.


-Karmele Marchante: Cuando me tocaba atender el teléfono de aludidos en Sálvame, había mucha gente -pero mucha- que llamaba para decir que le encantaba cómo vestía Lydia Lozano y lo mamarracha que era Karmele en cuanto a su atuendo. La verdad, a mí, encantándome las dos, me parece justo al contrario. Claro que atender aquel teléfono era poesía pura. Se sentía aludida media España, y llamaban diciendo "Pásame a Kiko hernández" o "Dile a Belén Esteban de mi parte que me da mucho asco verla comer, que soy Jose, de Cuenca" o "Es que padezco de la vesícula y me hacéis mucha compañía". En cualquier caso, Karmele tiene tino a la hora de arreglarse, y eso hay que reconocérselo.


-Ferran Pla, artísticamente conocido como Feréstec. Tiene un aspecto asépticamente agradable. Tira a clásico, pero jamás sentirá vergüenza al ver fotos suyas del pasado. Es comedidamente neutro y exquisitamente cautivador en su aspecto. (Su némesis en cuanto a vestimenta, sería Otto, la otra cara -arriesgada, inspirada y cubista- de la moda).




GENTES MAL VESTIDAS

-Maria Teresa Campos: Su proverbial mal gusto para lucir rabiosos estampados es ya un clásico en nuestras televisiones. Me produce cierto encono, porque ésta es una auténtica líder de opinión, una influencer en el más amplio sentido de la palabra. Y estaría muy bien que utilizara su fama para demostrar que una mujer sin ser guapa, ni joven, ni delgada, puede resultar muy estilosa. Pues nada, no hay manera...

-Hugo Silva: No veo atractivo ninguno a eso tan español de lucir un aspecto de "chavalote majo".


-Letizia Ortiz: Influye y para mal, estar seca y consumida. Todo queda sin gracia. Pero cuando se pretende ser elegante conforme a unos cánones tan rígidos, la cosa no llega a buen puerto jamás. Abusa de marrones y tonos pastel que no le favorecen nada. (El no comer, es lo que tiene, que el tono de piel es muy apagado). La falta de naturalidad tampoco ayuda, y si a esto le añadimos patronajes clásicos y sin riesgo, nos encontramos con una reina despersonalizada, sosa, dirigida y muy cutre, que no acertamos a conocer. Se nota que España es un país pobre al verla a ella. Siempre parecerá una dependienta mona de una boutique de barrio.

-Rita Ora (la cantaora). Se ponga lo que se ponga, parece que es de mercadillo barato y que huela mal.

-Pablo Motos: Con tanto ansia por chupar plano, debería equilibrar y saber ser protagonista con la ropa. Luce un constante estado de mediocridad con camisas de color negro o blanco. Así, vamos mal...


-Katia Aveiro: Es de esas personas que pierde (y mucho) cuando se arregla.


Lo dice Diana Aller

8 comentarios :

Anónimo dijo...

No podría estar más de acuerdo con tu análisis del estilo de Letizia, absolutamente anodino y anticuado, sin ningún tipo de gracia:

"Siempre parecerá una dependienta mona de una boutique de barrio"

amén!

Anónimo dijo...

¿Puede disertar sobre ética alguien sin moral?

Yo creo que no, de igual forma que una vestimenta compuesta por mallas de lunares y camisa de cuadros sobre camiseta estrellada (el remix de estampados puede alterarse al gusto del lector)impide cualquier crítica sobre vestuario.

Descalificante

Jorgito Martini dijo...

Me encanta la foto que has elegido para ilustrar la clasificación de MTC, en una vulgar azotea junto a una colilla. Quod erat demonstrandum!!

Anónimo dijo...

Sabes si que es cuestión de dinero.
hay gente que como yo no me puedo comprar unos zapatos decentes.
Me produce mucha incomodidad cuando hablabas sobre tus problemas economicos en el pasado y te dedicas a pontificar sobre lo que tu llamas "estilo" .
En el fondo eres una HIPSTER pija con infulas de mega DJ e it girl
o como coño lo llameis ahora

NaoBerlin dijo...

Coincido en todo menos en lo del Sonar...

Anónimo dijo...

Aló! Aquí mi discrepancia sobre la conexión entre sentido artístico y moda... La moda pasa y el arte tiene un valor que va más allá del tiempo. Es decir, hoy queda mal la pana con el raso según el canon de turno pero mañana llega una señora o señor muy moderno que decide que queda genial y todos (tarde o temprano) como borregos a ponérnoslo. Primero los urderground y luego los mainstream. Y, el arte, responderá a una época u otra, pero no atiende a cuestiones de moda. Sentido artístico es una historia y sensibilidad para combinar colores, texturas es otra.

Anónimo dijo...

totalmente de acuerdo con el comentario 1

Anónimo dijo...

Muy buen tu análisis letizio:"se nota que España es pobre al verla a ella".