lunes, 26 de mayo de 2014

LA FAMILIA

Me duele mucho que el término FAMILIA se use como patrimonio exclusivo de las familias biparentales, monógamas, heterosexuales, jerarquizadas y con descendencia generacional.
Hemos permitido que se adueñen de una palabra bonita, cercana, descriptiva y tan amplia como variada. El Foro de la Familia, defiende un concepto de familia correspondiente a un porcentaje insignificante, y en lugar de protestar, aceptamos que ése es el significado real, el de una agrupación consanguínea, católica y excluyente.
¿Son familia los padres e hijos que no se hablan, los hermanos que se odian, los cuñados que no se conocen?
Para mí, mi familia es mi madre, son mis hermanas, mis hijos... Pero también los amigos que me visitan los domingos, con los que comparto confidencias y pesares y a los que no sé hasta qué punto he elegido o el destino ha decidido contactarnos. En mi casa vive Sergio, 15 años más joven que yo, también Crispín, un chucho ancianito de 14 años, mis dos hijos y yo. Somos un núcleo familiar, con nuestros horarios, rutinas y afectos; y nuestra familia cercana suele estar alrededor, muy presente siempre: gente muy próxima, mucho más que simples colegas.
Charles Manson llamó "La familia" a sus descerebrados acólitos con los que asesinaba; en la Mafia italo-americana, lo único del todo respetable es la familia de sangre; en los gitanos, la familia es una estructura cerrada y jerarquizada de la que se puede salir o entrar... Sin embargo ninguna de estas "familias" es el concepto que se está universalizando. La palabra FAMILIA está desprestigiada porque la asociamos a una estructura férrea, sexista y llena de subordinaciones.
Es algo parecido a lo que nos ocurre a quienes creemos en la despenalización del aborto... que se nos llama pro-abortistas... (¡increíble!) Tenemos que apropiarnos del lenguaje, no dejar que se pervierta su significado.
Pido desde aquí, que le demos a FAMILIA el verdadero valor de cercanía, horizontalidad y sentimiento que tiene. ¡Mola mucho ser familiar!

Lo dice Diana Aller

1 comentario :

Anónimo dijo...

Hola Diana!

Me ha encantado esta entrada en tu blog. No puedo estar mas de acuerdo contigo!

Olé, olé y olé tu!

Sigue asi, no cambies nunca. Un abrazo!

Carla.