lunes, 24 de marzo de 2014

SUAREZ Y LA TRANSICIÓN

Me repugna tratar ciertos temas que nada tienen que ver con mis aspiraciones y felicidad... Pero considero inevitable y alarmarme mostrar mi mayor asco y repulsa para con el peloteo desmemoriado y pueril hacia la figura de Adolfo Suárez.
Como persona, me parece estupendo que se encumbre su labor y bondades. Seguro que no era un mal hombre, y todo humano merece un buen recuerdo cuando falta.




Se entiende como Transición Democrática, el periodo que en España va desde la muerte de Franco en noviembre de 1975, a la victoria socialista en octubre de 1982. (Habrá quien no lo vea así, por supuesto, es por acotar de alguna forma). Durante esos años, se fraguó el asentamiento democrático y la creación de un corpus legal (Ley para la reforma política, referéndum sobre la constitución, y derogación del franquismo). Fue un proceso más violento de lo que se pretende hacer creer hoy, lleno de tensiones, enfrentamientos -militares incluso- y muchísimas muertes. Arias Navarro primero, y Adolfo Suarez después, asumieron el gobierno del estado (del reino) en aquéllos momentos. Pero ni uno ni otro sabían tomar decisiones de peso.
Como suele ocurrir con el poder, lo detentaban otros en la sombra, que manejaban a Suarez, a Juan Carlos I y al Movimiento en pleno.

A quienes nacimos en la dictadura, se nos adoctrinó en la idolatría de una Constitución deficitaria y una Casa Real impuesta sin mérito alguno. Celebrábamos en el colegio el día de la Constitución, o participábamos en el concurso "Que es un rey para ti", con la foto de los monarcas en las aulas donde aprendíamos a multiplicar, como si todo estuviera a la misma altura, como si fuera igual de necesario.

En realidad, lo que se hizo -lo que se sigue haciendo- es ensalzar unos valores que nada tienen que ver con los adultos de hoy, con el feroz capitalismo, con el mundo desalmado en el que vivimos. Nuestros padres (es un decir, los míos no hicieron gran cosa) lucharon por una vida mejor, por el sistema que parecía la panacea para todos los males: la democracia. Crearon unas leyes a su medida, cerradas y nada maleables. Fabricaron una sociedad en la que enriquecerse, blindando el acceso a todo lo que no fuera capital o poder.
La libertad por la que batallaban entonces no pudo evolucionar hacia la que necesitamos ahora. España creció rápido y mal; asumió identidades catetas y adineradas, y tras la transición, sólo dejaron al país rodar, como si ya estuviera hecho todo.

Los medios, en manos de interesados grupos empresariales, engañan sobre los asistentes a las manifestaciones; pregonan una imposible recuperación económica y gratifican a políticos, farmacéuticas, bancos o industrias que no lo merecen.


No somos imbéciles, pero vivimos asfixiados por un mundo cerril que hemos heredado con escasa capacidad de maniobra. Somos ciudadanos, pero con los derechos más fundamentales mermados. Somos libres de comprar la marca de pasta de dientes que prefiramos, y no podemos elegir muchas cosas más. Para conseguir nuestras ambiciones, tendríamos que quebrantar las leyes. No se nos permite ir en contra para luchar por todo y todos, pero lo habitual es que los políticos miren solo por lo suyo y sean inmunes a la corrupción.

¿Es esto democracia? Venga, por favor...
(Acojonada me hallo por la venidera muerte de Juan Carlos I. Aquello va a ser una fatiguita importante...)

Yo prefiero hablar de cosas como esta, la verdad:


Lo dice Diana Aller

6 comentarios :

NaoBerlin dijo...

Creo que está bien ver las cosas con perspectiva y criticar lo que sea criticable. Que lo que se hizo en la transición fue adaptar las leyes de una dictadura hacia una democracia, eso es así, totalmente de acuerdo, pero lo que han hecho algunos blogs y medios como la Diagonal me parece, con todos los respetos, una estupidez. No es fácil pasar de un régimen fascista a uno democrático, y menos legalizar al PCE en un estado que está dejando de ser fascista. Que las cosas son mejorables, desde luego, pero es que las constituciones y los estados no son entes inmutables, se pueden cambiar con el espíritu de los tiempos, y muchas veces un país tiene lo que se merece al votar lo que vota y al no luchar. Durante la transición se luchó por un estado mejor, diferente, y yo creo que dentro de las posibilidades se consiguió. Yo hubiera preferido uno plurinacional, hubiera preferido que no existiera el café para todos, o que se hubiera empezado exnovo el estado, sin reformar nada del franquismo, tirando esas normas al a basura, haciendo leyes desde 0. De todas formas, lo que mejor define a este hombre es que no sacó un duro de beneficio de la política hasta que se aprobó el estatuto de expresidentes no hace mucho, cuando ya estaba empezando a estar enfermo, porque de hecho su situación económica no era buena precisamente. Lo que mejor define a este hombre, es que alguien tan a las antípodas como él del PNV diga cosas como ésta; "si hubiese más políticos del estilo de Suárez en activo al Estado español y a los vascos y a los catalanes les iría mejor". Por no hablar de Carrillo también.

SASTRECILLO VALIENTE dijo...

No te conozco de nada, pero creo que eres una loca del coño escribiendo estas cosas en días de luto y nostalgia "democrática".

Las cosas son como son y así se nos han quedao. Recuerdo mis poesías del colegio el día de la Constitución y me las imagino ahora en algún trastero, llenas de cagadas de paloma.

Mi admiración y respeto a este su blog.

C. Maltesse dijo...

Cuando la tele nos indica hacer cola para ver una exposición o un muerto, la cola se multiplica.

Si yo te encuentro es porque no estás en esas aburridas colas.

itziar exdona dijo...

Y ya cuando les da por decir que la transición española es una hoja de ruta para países como Argentina o Chile, vomito. La Kirchner al menos ha tenido ovarios para derogar leyes de punto final y juzgar a los torturadores y responsables políticos de la dictadura. ¿Aquí? Con nuestros abuelos abandonados en las cunetas... Pero si ni el PP condena el franquismo.
Ufffff, sí, hablemos del postizo de Rihanna y de su vídeo lesbian chic con Shakira.
Suya siempre.

Svannen dijo...

Más allá de que la mención a Suárez no ha sido otra cosa que una excusa para verter una crítica sobre nuestro sistema político, algo admisible y que hasta comparto, creo que es importante destacar la verdadera figura del político. Si uno lee las entrevistas que a lo largo de su carrera post presidencial concedió muestran una visión muy clara de la deriva del sistema hacia algo que ahora nos es muy familiar. Claro que lo hacía desde la oposición, desde donde es tan fácil hablar...

Anónimo dijo...

Estimada Diana "ex La Gimnasta" Aller:

Lanzando una rápida ojeada a tu artículo me han quedado algunas dudas. ¿Te importa si te solicito que me las aclares?

A primera vista noto cierta bilis concentrada. Imagino que es tu estilo habitual de pose rebelde, más forma que fondo, que aquí te gastas. Aunque, la verdad, es que no me cuadra con esa foto tuya tan mona con el lacito en la cabeza y la cara de bollo. No me lo tomes en cuenta.

Emplear unidos "inevitable" y "alarmante" no me acaba de cuadrar gramaticalmente. Imagino que en tus clases de Lengua de la EGB estabas en otra onda. ¿Tratas de que tenga un tono trascendente?

Te juro por tu canción de la muñeca que sueña con Tarzán que no entiendo esto:

"Pero ni uno ni otro sabían tomar decisiones de peso"

Sobre el Carnicerito de Málaga no me extraña. ¿Pero de Suárez?
Te recomiendo leer a Gregorio Morán, no es literatura sobre coños peludos, pero creo que te permitiría tener otra visión. La relación Suárez-Torcuato Fernández Miranda es mucho más compleja. Por cierto Wikipedia se considera una fuente de información altamente poco fiable.

No te privas de poner la típica anécdota personal, en plan batallita, al respecto de "lo malísima que fue la educación franquista que recibí". Pero, ay, ahí hay un problema, que en realidad es una bendición para ti. No eres tan mayor.
Seguro que lo que te encuentras en el espejo tras la ducha no te emociona (tetas caídas, arrugas, cartucheras), pero no creo que seas mayor que servidor y en tal caso no puedes recordar personalmente nada del franquismo. Ergo tu argumento se desluce. Y créeme que lo digo por tu bien.
Pongamos que compartas añada (que no lo creo) con Tino (Fernández no Casal). En tal caso Paca la Culona palmó cuando gozarías de ocho añitos. No me digas que ya estabas concienciada políticamente.

Coño, pues claro que en tu blog puedes opinar lo que te salga del ídem. Pero piensa en lo bajuno que es escribir eso con Suárez de cuerpo presente. Que sí, que sí, que te has curado en salud diciendo textualmente que:

"seguro que no era un mal hombre, y todo humano merece un buen recuerdo cuando falta"

Cosa, lo último que has sido la primera en incumplir por estos lares, haciendo leña del árbol caído en el caso de Vega.

En conclusión, tratas de ser revolucionaria. La verdad es que tiene buena parte de sentido lo que comentas. Pero siendo una persona tan enclavada en el sistema, aspirante a niña prodigio, integrante de un grupo que tenía su gracia pero nunca arrasó, trabajadora en programas de "viejasgloriasvendensuvidaafaltadeotracosamejor" y autora de un blog que disfraza sandeces de posición de fiereza (mírame a los ojos y dime que de verdad tienes ovarios para parir tu solita en la taza del váter de tu casa), defensora a ultranza de las niñas bien de Malasaña y que piensa a estas alturas que mostrar pubis sin depilar tiene algo de lo que sea...

Que podrías perfectamente criticar nuestro podrido sistema actual sin faltar a una persona que:

A) Ya no puede (ni podía antes)defenderse.
B) No merece tal trato aunque sea por no tirarse al suelo ante Tejero.
C) Hacerlo con ese estilo tan bajo.

Un abrazo y siempre a tu disposición.
Paisano.