miércoles, 19 de febrero de 2014

TODO BIEN

Entro aquí un momentito para advertir a amigos y seguidores que estoy bien, pero he dejado de lado casi todas mis labores extralaborales durante un tiempo.
Estoy deseando retornar a la inutilidad y a la civilización (Estoy de viaje, sí), deseando besar a mis hijos, beber botellines de cerveza por Madrid y mirar los escaparates de HyM como si fueran ovnis.
Siempre se echa de menos lo superficial. He aquí otra demostración más de lo importante de la frivolidad.
Para mí el mejor momento del día es cuando preparo los bocadillos para recoger a los niños del colegio. Me siento del todo realizada; tengo la sensación de ser poderosa, omnipresente y dueña del todo de mi vida; ya ven qué tontería.
Siempre estaré muy a favor de lo inútil: estudiar esperanto, el arte, hacer globos de chicle o asomarse al balcón.
Gracias por estar ahí, amigos.

Lo dice Diana Aller

3 comentarios :

CL dijo...

qué seria lo profundo si no hubiera superficialidad. claro que sí.

NaoBerlin dijo...

Pues hombre, tanto como superficial no lo veo, me parece bastante normal de hecho.

Nostálgica dijo...

Qué bonito es leerte.