lunes, 20 de enero de 2014

UNA CUESTIÓN PELIAGUDA

Últimamente detecto cierta controversia con respecto al tema de la depilación. Sus detractores y sus defensores se enfrentan en foros, oficinas y mi facebook mismo, alegando razones estéticas, de higiene e incluso feminismo en favor de una u otra opción.

Quienes defienden la ausencia de vello aducen como razón sobre todo el gusto por la piel tersa y lisa. Rascando un poco en las verdaderas motivaciones, se suele encontrar el peso (tan tipicamente femenino y extendido en nuestra época) que tiene complacer a los demás. Agradar a nuestros congéneres, ser aceptada, estar a la altura... Normalmente subyace gustar a la pareja, algo más que legítimo e incluso hermoso.
Si tenemos en cuenta que las parejas son generalmente varones, se podría generalizar diciendo que las chicas quieren gustar a los chicos. Ellos suelen preferir disfrutar de una zona despejada, por ejemplo a la hora de dispensar un grato cunilingus. Probablemente, exista el deseo de desmarcarse de la tipología netamente masculina, como saben, bien velluda. También los varones tienden a expresar que a la vista les resulta más agradable una anatomía exenta de pelos. Esto no tiene ninguna base biológica clara, y responde más bien a una conducta aprendida -de la potente industria pornográfica, sobre todo-.
Por supuesto la imagen tan artificial y agresiva de las mujeres que proyectan medios de comunicación y publicidad, influye muchísimo: Mujeres asépticas, de tetas y labios hinchados, larguísimas piernas, improbables melenas rubias, pieles tersísimas, hechuras imposibles y siempre un dechado de horrores higiénicos: olores, menstruación, y vello... Un engorro que hay que eliminar a toda costa.

Por otra parte, los defensores del vello corporal dicen (con evidencia científica bajo el piloso brazo) que en efecto, si existe pelo en determinadas zonas del cuerpo, es porque viene bien que exista: Resulta más higiénico y por supuesto más cómodo. A colación de estas disquisiciones, he dado con unas preciosas fotos de Demi Moore, toda una musa de la belleza, exhibiendo matojo con un inocente y arrebatador descaro:

 Como apenas tengo personalidad en estos aspectos, yo me decanto por un (muy inusual en mí) punto medio. Por supuesto que lo lógico es que cada uno haga lo que le plazca sin juzgar a los demás. Pero los hombres me gustan sin depilar y las mujeres con muy poco vello. Sin embargo, he de reconocer, que me da cierto morbo placentero una leve pelusilla en las axilas e ingles. Incluso interrumpí sin terminarlo, mi propio proceso de depilación definitiva en estas zonas. Me di cuenta además que cada vez se tiene menos pelo en el cuerpo: Conforme nos hacemos mayores, va desapareciendo.
No me gusta el exceso de pelo en ninguna parte del cuerpo (salvo la cabeza), pero sexualmente me resulta muy apetecible la vista y el tacto de escasos y finos pelillos adornando la piel. Y ustedes ¿Son anti o pro depilación?


Lo dice Diana Aller

3 comentarios :

C. Maltesse dijo...

Yo me paso la cuchilla de afeitar de vez en cuando por el entrecejo, y ya sé que esto os importa una mierda pero en su día me costó dar ese paso. Las tías con la pelusilla en las axilas molan. Las tías con la pelusilla rubia o pelirroja en las axilas molan doble. Mi última novia tenía todo el potorro depilado y la verdad es que al principio me descolocó de veras pero luego me hice fan.

Gonzalo Viveiró Ruiz dijo...

Evolutivamente, los pelos son "trampas de olor", lugar donde atrapar el olor hormonal para reforzar la personalidad.
No me gusta el depilado integral que intenta dejar sin olor y en la más pura asepsia lo que debe de contener hormonas, salitre y sudor.

Adriana Iglesias dijo...

Casualmente he leído hace un rato un repor en el que Camerón Díaz defiende, ahora, los chochos peludos.
Parece que está volviendo esa moda. Yo en invierno no me suelo depilar el sobaco ni las piernas (así que menos el pubis). Mi novio es estilo oso, así que sólo me faltaba que se me pusiera puntilloso y cuando no tenía pareja lo que sí tenía era un lema: "quien repara en pelos no folla". En verano me depilo porque, como dicen más arriba, los pelos acumulan olores y si el vello me da lo mismo, con el sentido del olfato no soy tan permisiva...