viernes, 7 de junio de 2013

PABLO ESTÁ DEPRIMIDO. ESTO ES PARA ÉL

Si hay algo que por entero detesto
es la -para mí siempre estéril- poesía.
De dudoso uso y rendimiento funesto
paréceme un invento dañino,
pergeñado por enemigos de la alegría
deseosos de torturar su vital destino.

Si me he decidido a hacer esto
es a modo de especial sacrificio
para demostrar  a mi querido Pablo
que por él hago de mi aversión, oficio:

De la depresión nunca hablo,
porque la palabra que se pronuncia,
transforma lo vano en propicio.
Invocar la tristeza con un vocablo
siempre espanta la fortuna,
y puede crear un pegajoso vicio.

Melancolía, he padecido alguna.
Por desánimo, incomprensión
 o hiriente soledad inoportuna.
Regodeándome en la preocupación,
alimentando mi propia pesadumbre
encerrándome en mi dolor
y tomándolo por única costumbre.

He amado sin ser amada
he sido amada sin yo amar
y ahogada en lágrimas de un mar
deseé fenecer y transformarme en nada

Me caí en mi propio agujero.
Y rota, exhausta, sucia y callada,
se me estrelló el mundo entero.
Muda en un mundo sordo y ciego
inválida, tonta, sin poder gritar.
Seres cercanos murieron
y al desastre no evité la mirada.

Y pese a todos y cada uno de los males,
de todo he obtenido provecho:
los problemas, aun siendo a pares
salen por mi cerebro estrecho.
Qué decir, querido Pablo,
si tu intelecto no tiene techo
y tus neuronas son pilares:

Si esta conversación que entablo,
comienza en ajena poesía
es para que conmigo no te calles
cuando culmine en alegría.

Si yo, intrusa, ejecuto  este ejercicio
con toda la repugnancia mía
es para demostrarte, querido amigo
que ir de las montañas a los valles
o acometer lo que no nos satisface,
no es más que un puntual servicio
para en el futuro disfrutar con energía.

Esforzarse por terminar algo nefasto
es síntoma de recuperar el juicio.
Como te prodigo un amor hoy casto
como el de mi madre cuando me dice
que siempre que llueve escampa,
mis versos nos harán felices
en esta sincera amistad sin trampa.

(Un amor aun sin cicatrices
tan sutilmente eterno y vasto
como la filosofía y sus matices

que nos unió en su fértil pasto.)

Lo dice Diana Aller



5 comentarios :

Ses dijo...

No debemos invocar a la depresión, porque la propia palabra entristece.

Yepa! dijo...

No puedo estar más en contra que tú de la poesís ni más a favor del contenido de la que has escrito (aunque Cernuda creo que es la excepción que confirma mi regla). Ojalá lo que dices en ella calara en la gente que experimenta cualquier sentimiento relacionado con el tema, pero qué difícil es tapar el hoyo y sacar a la persona.¡Gracias, Diana!

Uh dijo...

Solo leo poesía, que, por supuesto nada tiene que ver con los pareados, ni siquiera con el amor. La poesía es otra cosa. Una pena Diana, pero bueno, tienes otras cosas, si no, de qué iba a entrar yo aquí. De hecho encuentro mucha poesía en tu blog. Aunque no te lo creas. Besos.
Eva

Uh dijo...

Solo leo poesía, que, por supuesto nada tiene que ver con los pareados, ni siquiera con el amor. La poesía es otra cosa. Una pena Diana, pero bueno, tienes otras cosas, si no, de qué iba a entrar yo aquí. De hecho encuentro mucha poesía en tu blog. Aunque no te lo creas. Besos.
Eva

unachicamuychica dijo...

Lo bien que escribes prosa ha hecho que me sienta algo decepcionada leyendo este poema. Eres muy ágil mentalmente, se nota y se agradece pero te prefiero sin rimas