lunes, 21 de enero de 2013

SUICIDIOS, DROGAS, ASESINATOS: LA MODA QUE INCOMODA

A ESPAÑA LE GUSTA UN LLORO

Aunque España exporte sol y fiesta, aquí somos muy dados a la tragedia, máxime en disciplinas que puedan tildarse de artísticas. Como al parecer dijo Víctor Sandoval (periodista de ilustre hidalguía donde los haya) “A España le gusta un lloro”. Y así es, amigos.

Me consta que no soy la única enganchada al culebrón Mota; que no es el humorista chungo, como muchos creímos al escuchar la noticia del suicidio. No, se trata de Manuel Mota, director creativo de Pronovias; una de las empresas dedicadas a la moda que mayores dividendos facturan en nuestro país. (Con permiso del archimillonario Amancio Ortega, claro). Les pongo en situación porque la historia es de lo más trúculis:
8 de enero, Hospital de Sitges. Una mujer de la limpieza entra en un wc para limpiarlo. Se encuentra a Manuel Mota, de 46 años cubierto de sangre en el suelo y con una mochila en sus manos. Se ha suicidado clavándose en el pecho en repetidas ocasiones, un arma blanca. Se trata de una forma especialmente cruenta y dolorosa de fenecer, propia de quien está atormentado y desea dejar con torturada grandeza este mundo. Mota había ido a trabajar por la mañana, justo antes de llevar a cabo su tétrico plan. Tiene mucho de lóbrego matarse así y dejar, tal como hizo 3 misivas cual misterios de Fátima en su mochilita.  Una para su hermana, otra para su novio (un joyero con el que llevaba año y medio saliendo) y una tercera para los Mossos d´esquadra. Inquietante y novelesco ¿Verdad?

La información que se ha ido filtrando después, resulta tan fascinante como contradictoria: la familia habla de “ansiedad producida por un monstruo que le hacía la vida imposible en el entorno laboral”; su psicóloga, a la que visitaba una vez por semana, dice que el modisto nupcial no padecía ningún trastorno ni siquiera parecido a la depresión, “solo” angustia producida por acoso laboral. Pronovias, y la familia Palatchi, propietarios de la empresa, fueron vetados en el funeral, por lo que emitieron un comunicado expresando su dolor y buena sintonía con el fallecido. Acto seguido, el novio se ha posicionado de parte de Pronovias, asegurando que la relación entre la firma y el suicida, (antes de ser suicida, claro) era excelente. A estas alturas yo ya no entiendo nada, pero quizás arroja algo de luz la experiencia de Rosa Clará, extrabajadora también de Pronovias que se fue “de malas maneras” del emporio. Posteriormente, Alberto Palatchi, el mandamás, acusó a la diseñadora de copiar sus vestidos y de competencia desleal. Clará mantuvo una durísima lucha judicial durante años. Finalmente ganó, pero se le quitaron las ganas de volver a hablar del tema.
Si esto les parece que huele a podrido, deberían saber que no es más que una burda excusa para abordar el hedor pestilente del mundo de la moda. Esto es un empezar y no parar de chismes, muertes, drogas y sinsentidos varios… Me atrevería a aventurar que tanto o más que en el mundo de la música (y eso que éste tiene una andadura sensiblemente mayor).

Pensemos sino en el caso de Daniel El Kum, estilista de aquél programón llamado “Supermodelo” y amigo de Ana Obregón y gente de parecida ralea, que estaba relativamente bien valorado en el tosco mundo de la moda española. Como Mota, tenía cara de desconfiado y vicioso, pero eso no quiere decir absolutamente nada, claro. Lo que parece haber trascendido, fue su extrañísima muerte: Los medios, los bomberos y los parroquianos de su barrio, se encuentran un buen día a Daniel en un balcón, a punto de ser consumido por lenguas de fuego y humo que emanan del interior de la vivienda. Hay dos detalles especialmente esperpénticos: 1. Está abrazado a su pobre perro, que no entiende nada y suponemos no tiene culpa de nada. 2. Está desnudo (y el perro también).

Mientras los bomberos charlan animadamente (no ven peligro inminente: Kun tiene un balcón al lado al que puede saltar en cualquier momento) el alocado (de hecho alocadísimo) estilista se lanza al vacío abrazado al yorkshire terrier que lo acompaña.

Por supuesto terminó muriendo. El perro también. Después se supo que no era la primera vez que incendiaba su casa y montaba esas peculiares performances. Se habló de desequilibrio mental, actitudes rarunas y consumo de drogas…

A saber qué consumiría el pobre hombre para acabar así. Sus amigas Marta Sánchez, Esther Cañadas, Nieves Álvarez, Mar Saura, Martina Klein o Beatriz de Orleáns ni se pasaron por el tanatorio, para que no las relacionaran con un asunto tan feo.

MODELOS… DE MUERTE

El mundo suicida tiene sus propios iconos de belleza, aunque, se considera inmoral hablar de suicidios en medios de comunicación. A mí, google me censuró un artículo profusamente documentado sobre el tema, por dar por hecho que incitaba a querer morir. Así que, quede claro mi interés en que ustedes vivan mucho y lo hagan muy felices siempre. Y como canto a la vida, les voy a hablar de gente muy guapa, que se autoasesinaron, sí, pero seguramente porque la belleza no da la felicidad. No traten de emular a esta gente superficial y bella, por favor.

Tom Nicon, francés, 22 años, conocido por poner cara y cuerpo a Burberry. En plena semana de la moda masculina de Milán, el 18 de junio de 2010, tiene una discusión con su novia y se tira por la ventana del hotel. Y chimpún.

Ambrose Olsen, 24 años, tan guapo que le tenía que doler. Su compañero de piso se lo encuentra en su apartamento de Manhattan ahorcado el 22 de abril de 2010. No quedaron claras sus motivaciones, aunque hay quien supone que teniéndolo todo, (guapo, triunfador y homosexual en un mundo nada discriminatorio), se sentía vencido y sin ilusión.

Daul Kim, 22 años, surcoreana, murió el  19 de noviembre de 2009 ahorcada en su apartamento de París, aunque su cuerpo fue encontrado días después. Precisamente su discurso suicida era el de la soledad de la pasarela: la vida tan triste de los modelos que consiste en ir de prueba en prueba, coleccionar rechazos y viajar por el mundo, sin saber quiénes son los amigos o la familia… En su blog criticaba la superficialidad del mundo de la moda (¿Qué esperaría?) y escribió …Cuanto más gano más sola estoy. Soy como un fantasma". Qué suerte tenemos la gente normal, de no despertar en un hotelazo de una ciudad diferente cada día y de tener que preocuparnos de ganarnos el pan, y de comerlo, claro, que esta gente no puede comer casi...

Lucy Gordon, dos días antes de cumplir los 29 años, el 20 de mayo de 2009 se quitó la vida mientras su novio dormía en su casa. Lucy gozaba de cierta fama como actriz (había participado en “Spiderman 3”, o en la película “Serge Gainsbourg” donde interpretó a Jane Birkin… Pero, pese a tener belleza, dinero, fama y un novio, no debía ser muy feliz. Para que vean…

Ruslana Korshunova, oriunda de Kazajistan, 21 años. Imagen del perfume Nina, de Nina Ricci. El 28 de junio de 2008 se precipitaba al vacío desde un edificio de Wall Street. Quienes creen que esta señorita se suicidó, se apoyan en que lo había dejado hacía poco con su novio y que en no sé qué red social, meses antes escribió: "I'm so lost. Will I ever find myself?". Sin embargo teorías refrendadas incluso en The Telegraph, sugirieron una complicada trama de prostitución y mafia rusa en la que estaría implicado su (ex)novio. Los conceptos “mafia rusa” y “prostitución” maridan exquisitamente como “patatas” y “salsa brava”; como “Ortega” y “Gasset”. Así que, suicidio, suicidio… Lo mismo no ¿eh?

Hayley Marie Kohle
, canadiense, 26 años: El 11 de octubre de 2008 se encendió un cigarro en el piso 17 de un edificio en Milán. Se acercó a la ventana, se le antojó apetecible y ¡pumba! Se tiró.

Existen demasiados casos documentados de modelos de éxito suicidas: Noemie Lenoir, (que no consiguió su objetivo) Lina Marulanda… la misma historia de éxito, atractivo físico y balconing a la deriva… Ser modelo no es nada guay, amigos.



UNA SAGA TRUCULENTA

Lo chachi, pensaríamos a priori, es ser diseñador. Se llevan la gloria, se consideran artistas, son admirados, y pueden ir hechos unos fistros. Pues tampoco:

Gianni Versace y su imperio, es el paradigma de tormento en el mundo del patronaje.
Como buen italiano y buen marica, gustaba del arte griego y romano, de los dorados y la exuberancia. Y en los 80 lo petó. Conquistó Hollywood y por ende, el mundo civilizado enterito, que se rendía a sus pies y a sus loquísimos diseños coloridos y exagerados.  Su seña de identidad era la opulencia, el lujo y la ostentación, algo que en plena expansión del imperialismo capitalista caló muy hondo en las clases medias y su consumo. Y la casa Versace, acumulaba dividendos sin parar.
Gianni fue asesinado el 15 de julio de 1997, pero no por robo, ni por obtener beneficio alguno. Un chapero le disparó en la puerta de su casa en Miami. Acto seguido –y eso es lo mejor del caso- detienen a Andrés Burguera, hijo de la gran saga Pajares como sospechoso del asesinato. ¿Qué carajo estaría haciendo para que creyeran que era él? Al verdadero asesino, Andrew Cunanan le cogieron una vez muerto, ya que el susodicho se suicidó unos días después. Se descubrió entonces que  se trataba de un asesino en serie que, ojito, solo mataba a sus clientes o amantes; y que había estado en la Mansión de Versace (que vivía con su novio) dos días antes. Gianni era su quinta víctima, ya que con 27 añitos acumulaba otros cuatro asesinatos de maricas ilustres.

El Emporio Versace pasó a manos de su hermana Donatella que se haría cargo del diseño, y a la hija de ésta, Allegra, le correspondería el 50% de la compañía al alcanzar su mayoría de edad (en 2004). Lo que para cualquiera sería un pelotazo de alegría y millonarios beneficios, supuso para estas dos mujeres una espiral de locura y autodestrucción.

Donatella, tras convertirse en una suerte de cyborg requemado y pellejudo, admitió ser adicta a la cocaína durante 11 años. ¿11 años? ¿Se imaginan eso en dinero? ¿En rayas? (Darían la vuelta al mundo en fila un centenar de veces)

El día del 18 cumpleaños de su hija Allegra (que a partir de ese momento manejaba un fortunón de 500 millones de dólares), Donatella se pilló una taja tal, que dijo “Hasta aquí”, hizo las maletas, se ingresó en una clínica de desintoxicación y anunció “Puedo prescindir de la cocaína, pero no de mis tacones”. Y en tacones todo el día, se desenganchó… y hasta hoy, que en teoría sigue limpia. Su aspecto, sigue igual de chungo: la estereotipación de la belleza (melena rubia, piel morena, delgadez, labios carnosos…) han hecho de ella un icono zafio y ruin de la feminidad pero representa precisamente eso, la entronización de lo vulgar, el esperpento hedonista, el exceso, la no aceptación de la realidad, la evasión… Y tiene su gracia, la verdad.


Pero ¿Y Allegra, esa joven multimillonaria? Ella achaca a su célebre apellido y a su no elegida fama, un serio y hondo problema de anorexia. Aunque mucho me temo que se lo debe al enloquecido mundo lleno de exigencias imposibles, falsas expectativas y frustración en el que vive, en el que vivimos todos. En teoría ya está recuperada, pero cual toxicómana o alcohólica, el problema seguirá latente de por vida. Allegra llegó a convertirse en un verdadero monstruo de 36 kgs, que daba casi tanto miedito como su madre. Cualquier vestido, por bonito que fuera, le quedaba mal… qué paradojas de la moda.


DISEÑANDO HORRORES

En efecto dedicarse a la creación en la moda supone a veces pagar un peaje extremo:
Christophe Decarnin se ocupó del diseño en Balmain, y desde el honorífico y honorable puesto de director creativo (lo puto más) de la firma, consiguió añadir éxitos, popularidad y elogios sin parar. 

Consiguió que las pijas llevaran camisetas roídas, fueran hechas unos zarrios y encima pagaran dinerales por ello. Un auténtico genio, que como tal, tenía sus claroscuros. En la semana de la moda de París de 2010 no apareció en el desfile de su propia colección, y la firma se apresuró a emitir un comunicado en el que hacían referencia al manido “estress laboral”, “agotamiento” y su estado “mentalmente exhausto”. Decían que por prescripción médica se encontraba reposando en una clínica. Nadie se lo creyó. Y es que, los desmanes y delirios de Decarnin por culpa de su drogadicción eran antológicos y conocidos por todos. Balmain prescindió de sus servicios, y el talentoso yonkie fue internado en una institución psiquiátrica; y ahí se le pierde la pista.

Alexander McQueen dijo en una ocasión: “Me fui directamente del vientre de mi madre al desfile del orgullo gay”; porque, a pesar de provenir de una familia humilde (Eran 6 hermanos viviendo del sueldo de taxista de su padre en el Londres de los años 70) tuvo siempre clara su vocación homosexual y de diseñador. Estudió en St Martin´s College, coincidiendo con John Galliano (otro que tal baila) y Stella McCartney, perteneciendo a una generación prodigiosa en cuanto a moda se refiere. A McQueen nadie le regaló nada: Se ganó los favores de la crítica solo gracias a su talento. Una conocida e influyente estilista de la época, Isabella Blow le amadrinó en sus comienzos, porque vio en él una capacidad estética fuera de serie. Trabajó para importantes marcas de moda, hasta que creó la suya propia. La gente flipaba con su estilo de cuento gótico y fetichismo y se vio reconocido económicamente relativamente pronto. Como buen marica inglés, viajaba a Ibiza en verano, se pegaba sus consabidas juergas y cambiaba de pareja de vez en cuando.

En 2007 su mentora y amiga Isabella Blow se suicidó justo antes de la Semana de la Moda de Londres. Alexander se quedó tocadísimo desde entonces; así que, cuando en 2010 murió su madre, hizo “un Antonio Flores” en toda regla y se ahorcó tras consumir cocaína, somníferos y tranquilizantes. Justo después comenzaría la Semana de la Moda de Londres, que como ven, para esta gente del vestir es como su Primavera Sound, y le dan mucho significado ritual.

Y como he adelantado, su coetáneo John Galliano, era otro pieza de cuidado. Para empezar, es gibraltareño, que de por sí supone una rareza, pero es que además ha demostrado siempre una insólita tendencia hacia lo teatral, la impostura, el Capitán Garfio, los viajes en el espacio y en el tiempo y una suerte de elegancia feísta muy suya.
Su talento le llevó a trabajar para unos y otros sin preocuparle demasiado su trabajo. Se pasó la década de los 80 saliendo sin parar, bebiendo y cometiendo todo tipo de excesos. Ya se pueden imaginar qué tipo de vida llevaba este sujeto en Londres… Hasta que se hizo cargo en París de Givenchy, y ahí se dijo “Esto se pone serio, me voy a tener que cuidar”, y como no debe tener mucha medida de nada, se creó una tabla de rutinas de ejercicio físico, alimentación sana y actividades culturales que ha seguido cumpliendo hasta hoy.  Al poco tiempo pasó a Christian Dior. ( Y Alexander McQueen le sustituyó en Givenchy) Triunfos, premios, disciplina… todo en un aparente orden encaminado al éxito.
El 24 de febrero de 2011 unas imágenes de Galliano borracho como un piojo en una terraza de París, cambiaron el curso de la historia de la moda, y también de su vida. Profería insultos antisemitas a una pareja sentada junto a él y decía encantado “Adoro a Hitler”. Y el hipócrita mundo de la alta costura, no podía tolerar algo así, porque “va en contra de la política de Dior”, así que, le dieron una patada en el culo, y le echaron.

Posteriormente se supo que era alcohólico, aunque parece que esto lo tiene ya controlado (Seguro que hace sus abdominales y sus actividades diarias y arreglado.) Ahora anda metido en no sé qué de Oscar de la Renta… Parece que el bienpensante y nada superficial mundo de la moda está dispuesto a perdonar los pecadillos de este talentoso sastre, capaz de facturar abultados dividendos, claro.
Uno de sus triunfos de mayor  repercusión fue el vestido de novia de Kate Moss. Kate Moss, sí, la más grande.

 A Kate Moss también le jugaron una mala pasada las cámaras al inmortalizarla haciéndose unas lonchitas de cocaína con parsimonia y conversación animada. Como todos recordarán, a Kate le tocó pedir perdón sin parar, prescindieron de su imagen muchas firmas y tuvo que someterse al consabido programa de desintoxicación, aunque no estuviera enganchada a nada.
La moraleja que parece desprender el mundo de la alta costura es “Puedes adorar a Hitler, puedes drogarte todo el rato… mientras aportes beneficios económicos; pero como se hagan públicas esas cosas, te despreciaremos como a una rata. Aguantarás las exigencias de un mercado elitista, pero como no des la talla te vas a hundir psicológicamente hasta desear la muerte”.

Por suerte hay mucho talento diseminado en todos los estratos de la moda; atormentados o no, el componente creativo y visionario en el vestir es todo un arte, lleno de guiños, alegría, cultura, ilusión y genialidad. Son las exigencias del mercado las que fallan, no las personas.

Lo dice Diana Aller

9 comentarios :

E dijo...

También hay suicidios guays http://dintev.univalle.edu.co/cvisaacs/caicedo/biografia.htm

E dijo...

También hay suicidios guays http://dintev.univalle.edu.co/cvisaacs/caicedo/biografia.htm

La chica cortocircuito dijo...

De la anecdóta de Galliano se te ha olvidado la mejor parte: su impagable declaración "eres fea y tu bolso también". Me ha encantado el post.

Krystal dijo...

me encanto tu post...y la cronica del marica piromaniaco asesino de perros fue buenisima! jajajaj!

Krystal dijo...

me partooo con la cronica del marica-piromaniaco asesino de perros jajajajajaj! eres genial Diana, saludos!

Ana dijo...

Un post GENIAL Diana!!

ANDYTOP dijo...

Si la moda está loca, ¿cómo no lo van a estar sus protas?

arologia dijo...

Vaya manera de frivolizar tiene la gente con el suicidio. Ya sea del absurdo sector de los trapitos o de donde sea, una muerte prematura es una tragedia.

Hace poco vi la peli de Gainsbourg y no sabía que una de las protas se había suicidado al poco tiempo.

Muy buen post.
Un saludo.

Baglife dijo...

pa mi que yo no debo ser muy gilipollas.