viernes, 14 de septiembre de 2012

¿MODIFICACIÓN CORPORAL O DEL ALMA?

Existe mucha prosa y mucha teoría sobre el cuerpo como envoltorio de la persona. Generalmente se entiende como la carcasa de lo que realmente somos.
Lo que ocurre, es que percibimos, a nosotros mismos y a los demás a través de los sentidos, y para que esa percepción no acate disonancias, tendemos a ser lo que parecemos, y parecer lo que somos.
Les pongo un ejemplo clarificador y que llama mucho la atención a los que visitan España: Al encender nuestro aparato receptor conocido como tv, el grueso de las mujeres que aparecen en él, llevan el pelo rubio artificial, mientras que lucen una piel típicamente mediterránea (que al sol se pone morena o dorada y no rosa, vamos). Este artificio (el del tinte, no el de la tv) va en contra de la naturaleza, pero a favor de cierto gusto social de "distinguirse", de no ser el prototipo de española.
Bien es cierto, que sobre todo a partir de ciertas edades, el pelo claro suaviza considerablemente los rasgos, pero es al fin y al cabo una decisión personal enfocada a desmarcarse de lo que la biología nos tiene reservados.

Sin embargo, las modificaciones corporales, no siempre van destinadas a destacar sobre los demás, sino que a veces se busca pasar desapercibido, armonizar el aspecto con el de la mayoría. Este es el caso de quienes, corrigen sus orejas de soplillo (rasgo que a mi me encanta, por cierto), o eliminan con aparatología médica cierta grasa localizada en su cuerpo.

Estos procesos se hacen con supervisión médica, cosa que nos parece lógica, aunque de ello no dependa la salud. Y aquí, hago un inciso: Estoy hartísima de quienes se someten a una rinoplastia y lo justifican con una desviación de tabique. No sólo son cosas muy distintas, si no que requieren de muy diferente intervención: Mi hermana se operó el tabique: respira mucho mejor y tiene la nariz igual que siempre. Yo (precoz como yo sola, ya lo narraré aquí con calma) me sometí a una rinoplastia a los 13 años. A parte de ser una de las mejores cosas que he hecho en mi vida (yo no, lo hizo un doctor), continuo teniendo el tabique desviado. No se dejen engañar, basta ya de doble moral con estos temas, por favor. No es una vergüenza modificar la propia morfología... ¿lo es teñirse? ¿lo es depilarse?. Así que desconfíen de quien disfraza de necesidad médica una decisión personal. Tenemos que asumirnos, hacernos, sin excusas.

Hablaba de la supervisión médica en este tipo de modificación corporal, porque implica mayor riesgo y conocimiento que la utilización de un tinte farmatint, por ejemplo.
Sin embargo, no hay estudios ni titulación expresa para otro tipo de modificaciones, que van encaminadas precisamente a desmarcarse de la sociedad.

Tatuajes, piercings, implantes subdérmicos, escarificacioneones... En lo personal no me gustan demasiado, pero me fascina que otros se vean bien con ello, porque quiere decir que están decorando su "carcasa" un poco más allá de como lo solemos hacer los demás, tapándonos con una determinada ropa, haciendo dieta o cambiando la raya del pelo de lugar... Todas son expresiones que dicen lo que queremos decir de nosotros: el color rubio, porque sentimos que hemos superado (o renegamos del) celtiberismo; las iniciales de nuestros hijos en el antebrazo, o unas bolitas bajo la piel que representan una etapa importante de nuestra biografía...

El joven filósofo Richard Tamayo se pronunciaba así recientemente en un documental sobre el tema: "Me parece muy interesante esa tendencia a ligar valores espirituales o morales con los que uno se define a sí mismo y la necesidad de que esos valores se expresen corporalmente. Y no basta con que lo expreses con una determinada gestualidad; no basta tampoco expresarlos con una determinada manera de vestir; sino que en un momento dado, se hace necesario que la carne exprese una a una nuestras variaciones morales o esas características morales que nosotros creemos tener."

En efecto amigos, al elegir una prenda de ropa y no otra estamos definiéndonos, de la misma forma que si nos hacemos un tatú, marcamos nuestra piel, la que nos va a acompañar durante todo nuestro recorrido vital para visibilizar una pulsión bien moral, sentimental o simplemente artística.

Mi amiga Violeta Alcocer (a la que conozco desde que ambas teníamos 4 años) se va a ampliar un tatuaje que tiene en la cadera. No está a la vista, no lo hace por complacer a nadie... lo hace por definirse, por ser más ella (además está en una etapa de tránsito y anda creando sabiamente nuevos universos y rutinas).

Aun no tenemos perspectiva histórica suficiente, como para calibrar la moda textil como arte, tal vez por tratarse de arte efímero. Pero tanto la ropa como los tatuajes, son expresiones artísticas, a veces incluso políticas.

Yo incluyo en esta categoría moda, piercings, tatús y cirugía estética, siempre que se traten con honestidad, que se entiendan como modificación de la expresión corporal, como armonía entre lo que somos, lo que creemos ser y lo que queremos ser.
Ahora bien, -y aquí entra mi gusto personal- miedito me da lo que quiere dar a entender esta gente:

Emilio González vive en Caracas. Su profesión es modificador corporal. Aprendió practicando, a veces consigo mismo. Corta orejas y lenguas, inserta cuernos y lo que le pidan... Y tiene una mujer y dos niños que lo adoran y con los que hace una vida perfectamente normal. Lo que más me llama la atención de este hombre, es que se quitó el ombligo.

Este personaje, también venezolano, se hace llamar Caín y hace años que inició una transformación para parecerse al diablo en su forma corpórea, es decir, asemejarse a lo que los humanos asociamos con el mal. Como ven se ha puesto cuernos, se ha cortado las aletas nasales y se ha colocado pinchos por toda la cara.

Jocelyn Wildenstein, o la mujer gato, consiguió su propósito a cuenta de la fortuna que obtuvo al divorciarse de un millonario. A mi la historia me parece profundamente triste. Su exmarido adoraba los gatos y desde el momento en que pasó de ella, Jocelyn se obsesionó con reconquistarlo... y pensó que la mejor manera era asemejarse a un felino. Ahora que youtubes, facebooks y tumbrls se nutren de gatitos, esta mujer debería ser tendencia.

Pero no se crean que es la única persona gato. Para nuestro deleite o desgracia, hay más. Miren esto:

Erik Sprague, el hombre lagarto: De todos es sabido que quien no es muy agraciado físicamente, desarrolla otras facetas para seducir. Mi teoría es que este pobre hombre no tenía ninguna, y decidió vivir cual reptil (una cosa de lo más desagradable, por otra parte). Tiene lengua bífida y los dientes afilados. Comer unas lentejas o hacer un cunilingus debe ser toda una performance para Erik.


Donatella Versace era una italiana risueña e incluso mona (a mi me parece que tenía un encanto especial, y cara de ser divertidísima) que se fue convirtiendo en un logotipo humorístico de nuestra era. ¿Qué se considera bella la delgadez? Pues ella adelgaza ¿El pelo rubio queda mejor? Pues pelo amarillo al canto ¿Qué tener los pechos grandes es atractivo? Pues se plantifica unas circunferencias intradérmicas... ¿El bronceado da un aspecto juvenil y saludable? Pues ella la que más. ...Y ésta es la fistra que ha quedado.

Para la mayoría de nosotros, todos estos son monstruos, pero en realidad son lo que quieren ser, han hecho de su piel, la ventana de lo que son en verdad, y se asoman orgullosos. Miren ustedes que suerte tenemos los que, como Violeta Alcocer, nos hacemos algún cambio y nos autocolmamos de felicidad.

Lo dice Diana Aller

3 comentarios :

Mutz dijo...

Diana Aller que sepas que me parecen interesantísimos la mayoría de los artículos de tu blog y que éste en particular me parece uno de tus mejores trabajos. Gracias por escribir cosas interesantes.

lisensiadodomingues dijo...

Mi "modificadora corporal" favorita es Orlan, que retransmite sus operaciones en directo para varios museos mientras recita a los clásicos:

http://www.orlan.net/

solitudine dijo...

Oh, estoy deseando leer la historia de la rinoplastia y/o la precocidad (que no me ha quedado claro qué nos vas a contar).

Me gusta mucho tu blog.