martes, 10 de julio de 2012

DE NUEVO ELLA

El enorme Serge Nicolás compartió esta foto conmigo:

No entendía nada ¿Quién era esta Gioconda del siglo XXI?
Algo en su rostro me resultaba familiar: la curva inmóvil del párpado, la boca abesugada, la mirada de desdén, el óvalo cruelmente afilado de un rostro inexpresivo... No me recordaba a alguien en concreto... Pero sí a todas esas mujeres por las que siento lastimilla, que tan mala prensa otorgan a nuestro género: ese elenco de insípidas vestales capitaneado por Letizia Ortiz que deberían ser un ejemplo para todas las féminas: Comedidas, educadas, con estilo caduco de planta joven del Corte Inglés en el vestir, melena cenicienta, anormalmente delgadas y con unos pechos extrañamente abultados.
Esta es de ésas y a todas me recuerda un poco. Y no sólo están igualadas por el zafio bisturí que les cobra dinerales por clonarlas. Hay algo en la (falta de) profundidad de su mirada; un poso triste, de un tren que perdieron; una decisión que les abocó a la eterna disconformidad en la que viven. Están solísimas, y muy tristes...
Y sumida en esta sórdida pena de solidaridad me hallo, cuando caigo en la cuenta... ¡Es Gema Ruiz!

Otra vez Gema Ruiz: Ya mis pupilas se cruzaron con las de ella y sentí esta maternal tristeza (aquí).
Y pienso que ha dejado escapar cientos de trenes desde entonces... Hace apenas unas horas se ha casado con el abogado de Bankia, en un bodorrio por todo lo alto, donde ha vestido el blanco virginal que siempre soñó. Tal vez con los pómulos, nariz y el óvalo facial, también se ha reconstruido un hímen, buscando una juventud que nunca tuvo, la inocencia que en realidad no ha llegado a perder.

¡Ay Gema! Quién te ha visto y quién te ve. De mal en peor en tu trayectoria vital ¿Quién eres, pequeña vieja extraviada? De fea acomplejada a impersonal máscara de seguridad ¿A dónde vas, joven hambrienta?.
Hay tantas mujeres que me iluminan, me guían y me empoderan... Y se empeñan en ponerme delante otras que me dan pesadumbre y melancolía, y por las que nada puedo hacer.
Gracias, muchachitas lectoras por ser de las primeras y no de las segundas.
Lo dice Diana Aller

10 comentarios :

Oscar dijo...

vi la foto de su nueva cara la semana pasada... estuve ansioso todo este tiempo, pensando a ver cuándo te pronunciarías de nuevo acerca de ella...

Larisa dijo...

Santa madre, qué tristeza. Es como Lara Dibildos con un aura de lástima infinita. Creo que deberíamos orar por ella. Bueno, va, no.

Ay.

Anónimo dijo...

Pero si es una versión 2.0 de la Esteban!

Anónimo dijo...

puede que "gema" lea tu blog y quiera contestarte pero tiene jodido demostrar que no es un robot

Anónimo dijo...

Clavada a Lara Dibildos y Paula Vázquez. ¡Espeluznante!

NaoBerlin dijo...

que penica de mujer...

J.Migoya dijo...

Me gusta mucho como escribes.Un saludo.

Nacho Uve dijo...

jajajaja, me parto con el post... ;)

V

descerebrao dijo...

Cierto, pero innecesariamente cruel el comentario. ¿Que mas te da esta chica? ¿No te basta con pensar que en su juventud, y por las razoens que fueran, tuvo a bien soportar los empujones intimos del alguien como Alvarez Cascos? Que decepción, Diana. Cualquier día te alegrarás de la muerte de la madre de Bambi.

optimista dijo...

Qué penita me da, lo digo en serio, ella y Paula Vázquez, Pilar Velázquez (de unos 60 años pero igual igual), Belén Esteban... no me acuerdo pero miles de ellas todas igualitas, todas tristísimas, todas acomplejadísimas en el fondo. Lástima...