domingo, 25 de marzo de 2012

EL LARGO DEL PANTALÓN

Antes de nada... ¿Cuál de estas dos muchachas preferiría ser/follarse? ¿Porqué? Medite 10 segundos sobre las imagenes y continúe después:
Queridos todos, con la cercanía y naturalidad que me caracteriza, hoy voy a abordar un tema harto difícil y comprometido. Pero yo, desprejuiciada y canicular, clara y solícita, concisa y amable como yo sola, me dispongo a desentrañar sonrojantes e intimísimas dudas sobre un tema deliberadamente obviado en estudios y tratados: el largo del pantalón.
Comenzaré haciendo un somero recuento histórico de larguras de pernera desde los 80 hasta nuestros días:
En los 80, como respuesta al jipismo de los pantalones campanolos, el bajo comienza a recogerse y estrecharse, para, conforme avanza la década, abombachar el pantalón cuando no recortarlo por debajo.
Como el interés por la familia Dúrcal, como los desfiles de Victoria Secret en los informativos, el corte campana de los pantalones vuelve cíclicamente, y en efecto, en los 90 regresó con fuerza, bajando la altura de la tela al ras del suelo para compensar la figura achatada que propiciaban.
Y en España, el extralargo se quedó para no abandonar jamás. Si, querida concurrencia... En el resto del planeta, el bajo encogió hasta hacer del pantalón un pesquero estiloso, adaptable a looks de todo tipo y a ratos remangados de lo más llevadero., y en estas se hallan.
Pero ya saben ustedes cómo las gastamos en éste nuestro país: Aquí hay cosas, como los abrigos guateados, o la queja en el trabajo, que cuentan con profundo arraigo sin que tenga un porqué. Y tal es el caso de los pantalones hechos un burruño en el tobillo. Igual que Nacho Polo parafraseaba a su ex, Víctor Sandoval, con la mítica frase "A España le gusta un lloro", yo alzo mi voz ante esta invisible platea para pronunciarme sin rubor "A España le gusta un pantalón largo". Y en esas estamos. Los Pereza, las chonis de tacones blancos, la chavalería rollito Ibiza, gays que no estudian en el IED, heteros desmanejados con la ropa e incluso los más atusaditos... Una ofensiva mayoría luce pantalones (sobre todo vaqueros) que superan su propia pierna en largura. El porqué se me escapa; desde luego, pero las dramáticas consecuencias saltan a la vista: quinquis pretendidamente modernos (a veces coronados con pelos de punta y todo); raquíticos especímenes sin nada que decir al mundo con su aspecto; vulgarotas mujercillas Bershka de rápidos andares, con un bolso de flecos y un iPhone; sosainas sin arrojo que por no arriesgar, llevan siempre las mismas bambas; anodinas madres jóvenes que hacen o debaten sobre dieta Dunkan y Naturhouse; relamidos licenciados en paro con mochila Eastpack y corte de pelo tradicional... gentecilla en fin, de toda condición social, impermeable a la moda de los pantalones tobilleros.
No hace ni 3 días, tomé esta foto en Milán, donde en teoría, la gente sabe de estas menudencias.
La largura en si misma no causa ofensa, son las arrugas de vaquero estriado al tobillo lo que exaspera y produce prurito a quienes detestamos el look chapero rumano. Hagan el favor de comparar una y otra imagen. Dos mundos distintos.

El efecto óptico que se busca de alargamiento visual de la pierna, cae en el triste pozo de la ordinariez, causando precisamente el efecto contrario (efecto "calentadores", ya me entienden): el portador de centímetros extra de pantalón, dota a su imagen, amén de guarrería visual y efecto rockero trasnochado, un aire chaparrito nada favorecedor. Enseñar el tobillo, no sólo es bonito: tiene el punto justo de provocación y corta visualmente el cuerpo, de su base y una de las zonas más eróticas y expresivas: los pies.
Los escasos tratados fiables del buen vestir (británicos en su mayoría) abogan por un largo intermedio; que dejen ver el zapato completo y que al sentarse-arrodillarse-hacer el pinopuente muestren el tobillo/calcetín. A mi me parece muy sexi según qué tobillos y qué calcetines... pero una extremidad embutida y sobretapada con tejido arrugado no entra en mi canon estético a priori. Tobillo a la vista = acierto seguro

A veces pienso que ciertas generaciones, no han superado la década en la que les tocó ser jóvenes. En este caso los 90. ¡Venga hombre ya!
Lo dice Diana Aller

11 comentarios :

Loren dijo...

Muy bueno.
¿Algún consejo sobre el calcetín?

C. Maltesse dijo...

Sinceramente Diana yo preferiria zumbarme a la que tiene cabeza de entre las dos, y no necesariamente por la conversación sinó porque no consigo dejar de ser un poco convencional, esa es la verdad

En cuanto al asunto a mi me dejarón recientemente una pata más larga que la otra al arreglarme el bajo del pantalón...pensé que así debian quedarse, porque me hace gracia y en atención a la probable chica, mal pagada e inmigrante que quiso vengarse de su situación económico/social/afectiva con este hermoso acto de sabotaje.

Mademoiselle Jolie dijo...

Por norma, la gente que lleva pantalones acampanados o largos demás, esconden unos aún más feos zapatos... entonces igual es mejor que los tapen!!!

http://www.cesttresjoli.blogspot.com.es/

guga dijo...

no sé, hay modas a las que yo no me subo, y esta del pesquero y zapatito me parece muy cursi a la par que soso, no todo puede ser bueno en los escandinavos.
espero que no te encanten las horrorosas plataformas que son hasta malas para los pies.
Un saludo de un español modernillo

Susana dijo...

Y que hacer si por herencia, en lugar de una casita en la Cerdanya, has recibido los tobillos de Rociíto?

AMP dijo...

El bajo del pantalón acorde al estilo. Y el estilo acorde a la forma.

álex martí dijo...

Cada vez que hablas de cosas del vestir me entra una depresión de mil pares de cojones. No atino una.

josie dijo...

si hay algo que me gusta de españa es lo mal que vestimos, lo interpreto como un corte de mangas gigante a heidi slimane. no entiendo cómo una defensora de la ropa sacada de la basura azuza a sus lectores para que se suban al carro de la esclavitud comercial global (de hace tres temporadas).

lafiesta-lafiesta dijo...

De acuerdo en todo

laura dijo...

sería más interesante defender lo que no es mayoritario...

PD. estoy tan a favor de lo que dice "josie" :D

Anónimo dijo...

Hay que reconocer que esta entrada es , de lejos, mucho más divertida que las de los blogs de moda. Pero el fondo es mucho más horripilante. Catalogar a la gente por su largo del pantalón, hasta la ofensa, es mucho peor que decirnos qué hay que ponerse para ser la más guay del insti.Es posible que teniendo un tipín de muñequita cueste entender que la mayoría elegimos nuestro atuendo no solo en función de nuestro bolsillo. Hay piernas gruesas, piernas rectas, rodillas de cowboy, caderas anchas, culos caídos, tobillos que se hinchan...al final, eliges lo que te sienta bien y te hace sentir cómodo y te olvidas de que te vayan a juzgar un par de modernas!