jueves, 6 de octubre de 2011

ODA AL MAXIMALISMO

Uno de los habituales escudos vitales de los individuos simples y evidentes es la horrible frase de "Menos es Más". Gentes del estilo de (por otro lado mi admiradísima) Mar Segura, banales hasta la náusea, se sienten llenos con teorías reduccionistas y falsamente espirituales...
Tengo en casa un libro que se llama precisamente "Menos es Más", de un tal Michael Simperl que habla de desprenderse de lo superfluo para llegar a lo importante: una obviedad que por otra parte, todos aprendemos de forma natural y que nada tiene que ver con más o menos, (conceptos probablemente bien asimilados por todos desde el visionado de Barrio Sésamo) si no con calidad, textura y caracter, categorías de índole bien distinta.
Si en lugar de comprarse dos libros, se compra uno ¿cree que menos es más?
Cuando usted se encuentra en una primera cita con un micropene ¿piensa menos es más?
Menos es menos y más es más, de toda la vida de Dios; así que, voy a elogiar el maximalismo, la curva, el exceso, lo churrigueresco, la grandilocuencia y la riqueza. Porque más mola que sea más. ¿Qué no?:


-Portada de la Catedral de Santiago de Compostela: Convendrán conmigo en que una de las joyas del románico (sí: prerrománico, románico y ya posteriormente barroco) español es la impresionante Catedral Compostelana; y si bien el pórtico de la Gloria produce un Stendhal él solito por sí mismo, la fachada del Obradoiro, maravilla al más insensible de los mortales. Hasta Terelu se conmovería si la dejaran allí delante (que no caerá esa breva).

-Lady Gaga: Bien podría ser una invención paranoico-daliliana. Si no fuera excesiva, no molaría... De hecho si no fuera excesiva, no sería. Tiene una frase buenísima (tiene muchas, en realidad) que dice "Yo soy famosa de siempre, pero antes nadie lo sabía". Sublime.

-Romanescu: La naturaleza reserva sus formas más caprichosas para deleite de humanos, en este caso más visual que comestible. Este híbrido entre brécol y coliflor es un complicado regalo que sólo el mismo Dios pudo crear en un delicioso arrebato creativo.

-Bucarest: Una ciudad desvencijada, desarrollista, cutre, llena de casas, cables, cosas, perros... Un caos maravillosamente orquestado por un ritmo telúrico imperceptible y alocado en una riquísima escala de grises. Cuesta, pero como todo lo bueno, una vez que se entra, atrapa.

-Vivienne Westwood: Para los modernos es una diseñadora raruna; para los musiquitas, la mujer de Malcolm McLaren, pero el talento (maximalista siempre) de esta mujer nunca ha tenido límite, y se puede decir que fue la inventora del punk; o mejor dicho, de lo que todos entendemos hoy por punk: el uso cínico de la tradición, la negación del futuro y la mezcla de encajes, parafernalia militar, cuadros escoceses y crestas.

-Los Sparks: Ochocientas melodías saliendo de cada instrumento y un soberbio falsetto que eriza los vellos, para un duo sobriamente extravagante. Un recargamiento musical, que cual centrifugado celestial, lanza jitazos nuevaoleros y disco adelantados a su tiempo.

Lo dice Diana Aller

12 comentarios :

lawinehouse dijo...

+1 Por la Westwood.

¡Burro grande.., claro que sí!

Anónimo dijo...

El minimalismo no lleva a nada, desde luego.

Anónimo dijo...

Creo que no te refieres al Pórtico de la Gloria, sino a la despampanante fachada barroca del Obradoiro de la que aquél forma parte.

Anónimo dijo...

Para fachadas recargadas vete a dar una vuelta por mi Salamanca natal, de donde viene el estilo Plateresco. Es unn movimiento artístico del renacimiento que se "limitó" a decorar los edificios ya existentes con recargadísimas fachadas que imitaban la orfebrería. Ala, ya está.

Martes dijo...

Esa fachada es barroca :)

El Hombre Percha dijo...

Genial :) la catedral de Santiago es una aútentica maravilla .
Por cierto hablando de cosas grandes , te recomiendo Diana , aunque seguramente ya conoceras su historia porque es algo archiconocido , pero bueno por si acaso , leer sobre El Codex GIGAS
es genial .
Te dejo un poco de info :


http://es.wikipedia.org/wiki/Codex_Gigas

Un abrazoo

Anónimo dijo...

Barroca, barroquíiiisssima.

Watjilpa dijo...

A veces, menos puede ser más. Por ejemplo, disminuir el ritmo de producción sistemática de entradas en un blog tal vez redundaría en beneficio de la calidad de las mismas. En fin, es una opinión.

C. Maltés dijo...

Curiosamente, una madrugada, en Bucarest, acabé bailando a la vez con la hermosa prima del gitano Krasimir y sus tres alocados caniches saltimbanquis...desde entonces...amo Pontevedra.

No se si esto, Diana, es entrar a fondo en el debate, la verdad.

Singin' in the rain dijo...

Corto: deliras.

Ignacio dijo...

Cuidado diana:

No es lo mismo reducir que simplificar.

Que algo sea superfluo o churrigueresco no quiere decir que sea complejo.

Anónimo dijo...

Ignacio, que sea churrigeresco en arquitectura normalmente tiene ciertas connotaciones... que sea obra de los Churriguera o siguiendo su estilo, por ejemplo, y normalmente eso implica profusión de complejidad superflua.