miércoles, 8 de junio de 2011

MÚSICA, ALEMANIA Y AMIGOS

Bien saben los que me rodean que acostumbro a hacer recopilaciones musicales a mis allegados: No tengo spotify, así que como un acto romántico (aunque en absoluto lo es) grabo cds con las canciones que me parecen apropiadas en cada ocasión: mi cumpleaños, año nuevo o cada final de programa, que como saben sucede a menudo.
R es más joven que yo. Le conocí en el extinto club Elástico y el día que me hizo una primera recopilación en cd, me empezó a gustar de verdad. Su alma, intereses y guías estéticas basculan entre Italia y Alemania, en un exótico mundo de sintetizadores, cajas de ritmos y construcciones de ladrillo. Aquella primera recopilación era de clara inspiración teutona, y ahora, casi tres años después, su escucha me emociona. Es el carácter evocador-embriagador de la música: traslada a tiempos pretéritos hasta gastarlos. Se deja de escuchar una larga temporada... y al volver a una canción, viene el pasado con ella otra vez. A mi estas canciones me recuerdan momentos preciosos, y ahora que me encuentro en Alemania, cobran un significado especial.
Mi amigo Jota vive actualmente en Berlín, (donde me encuentro ahora mismo, visitándolo) aunque le quedan apenas semanas allí. No sabe qué hará con su vida. Es una de esas personas que sabe elegir, que se guía por la intuición antes que por la razón, y por eso le irá bien. Como siempre. Además es talentoso, dotadísimo para los juegos de palabras (como mi excompañero Laín del que sé poco, pero me acuerdo mucho) y emana bondad.



Escuchando música es fácil calibrar lo que se aprecia a los amigos, amigos lejanos, cercanos, sagitarios, altos o trasnochadores; y escuchando estas canciones, me vienen a la mente recuerdos de R bailando en el Elástico; de Jota con gafas de sol oliendo a fresco, de tarde en el Primavera Sound e incluso de Laín y su logo de iniciales hecho con CorelDraw.



Sólo el olfato y los olores resultan más evocadores que la música… pero no son Arte.








Lo dice Diana Aller

6 comentarios :

Anónimo dijo...

Qué gran verdad eso de los olores que te transportan a otra época! A mi me pasa tanto... y con las canciones también.
P

Ignacio dijo...

Los olores son arte, al menos del mismo modo que el cine es arte.

Reflexionando un poco hay grandes paralelismos (creacion, cultivo de la demanda, marketing, ciclo de vida...) entre ambos.

Alemania mola si tienes un rato pasate por bremen.

Salu2
-Ignacio

Víctor dijo...

Me falta algo de Heino http://www.youtube.com/watch?v=Y-BEdcRdclE

Rocío Olmo dijo...

ay, mi J también me hizo un recopilatorio cuando nos conocimos...si es que aquel verano, fue mágico! jiji

pepita de america dijo...

Pues estoy de acuerdo contigo, nada tan evocador como la música... Hace un año un amigo sufrió un ataque de ansiedad que lo dejó flojísimo, tanto, que después ni podía escuchar a los Doors ni a los Smiths, grupos con los que habíamos vibrado hace más de 15 años, de porros, en el salón de algún colega.
Simplemente porque la nostalgia lo tenía sobrecogido.
Poco a poco se fue recuperando y ahora nos volvemos a reir recordando anécdotas de nuestro pasado grunch,, jeje, y competimos por ver quién envia la canción que nos pegará la patada en el estómago. Pues hace dos días me envió el vídeo de "out there", del disco de Dinosaur Jr "Where you been". Y yo lo rematé con "Hotellounge" de Deus. Joder,,, nos reímos un buen rato, y esta tarde me la he pasado escuchando a Dinosaur Jr. Éstos me siguen gustando tanto como antes. Sin embargo a Deus no los he vuelto a escuchar desde entonces. A veces uno echa por la borda la mochila de la nostalgia y se olvida de cómo disfrutar, no?
take care

jotainlondon dijo...

mua!