lunes, 21 de marzo de 2011

RUTA POR MADRID 2: EL PARQUE DEL ¿BUEN? RETIRO

Los Jardines del Retiro se construyeron en el siglo XVII en unas propiedades cedidas por el Conde Duque de Olivares a Felipe IV. En la guerra de la Independencia se bombardearon por ser zona de frente y en la primera república al fin se abren enteramente al público al pasar a ser propiedad municipal. Durante toda esa época los jardines van menguando por la venta de los terrenos para construcciones privadas (entre el Paseo del Prado y Alfonso XII, en aquellos entonces llamada Calle de Granada).

El parque es en teoría un centro de paz y armonía, como se espera de unos jardines céntricos y hermosamente amplios… No en vano unos parsimoniosos cincuentones orientales con aspecto aseadito y pinta de no oler jamás a sudor cebollino, practican taichí. Yo misma he vivido junto a dos de sus esquinas, y una vibración extraña, silenciosa y negativa, se adueñaba de mi al traspasar su invisible frontera. Se me apagó el móvil en dos ocasiones; otra vez se paró mi reloj y volvió a funcionar a la salida; y una vez una anciana me preguntó cómo salir. Me giré para indicarle dónde estaba la puerta. Cuando me volví hacia ella, había desaparecido. A pesar de ser uno de los parques más bonitos del mundo, sospecho que el epicentro mismo del mal, se encuentra en el parque del ¿buen? Retiro de Madrid. Paso a explicarles por qué:


-Si usted accede al parque desde el metro (Parada Retiro) observará que le dan la bienvenida una serie de alegres muchachos nigerianos que repiten “Costo, costo” a modo de acercamiento cultural. No se fíe; no quieren ser sus amigos, ni hacerle su estancia más agradable. Quieren venderle cosas malas y llevarse su dinero. Con cosas malas me refiero a cualquier producto resinoso, salvo hachís.

- En el Paseo de las Estatuas, como nos indica el originalísimo nombre, podemos encontrar las estatuas de monarcas de España desde los godos. Sus miradas son pérfidas y luciferinas y da la impresión de que su pesadez húmeda guarda secretos que nadie conoce. Son las sobras de las estatuas que no cupieron en la plaza de Oriente; que a su vez son las sobras de la cubierta del palacio de Oriente. Casualmente en este paseo es donde mayor número de reinas hispanas se concentran.

-Tengo entendido que sólo hay dos esculturas dedicadas al Maligno en el Mundo. Una está en Turín, la otra en el Retiro: La estatua del ángel caído está a 666 metros sobre el nivel del mar.

-En las cercanías de tan buenrollera escultura se practica cruising que es un no parar. Eso sí, hay muchos magrebíes que pululan por la zona. No sé qué hacen, pero cruising, no.

- Alrededor del Palacio de Velázquez (que no tiene nada que ver con el de las Meninas, sino con el ingeniero que lo diseñó) se practica dogging (o cruising heterosexual), donde la proporción femenina es sustancialmente menor. Me siento obligada a advertir que para practicarlo, no es esencial tener perro; y que no todo el mundo que pasea un can tiene libidinosas intenciones.

- En la zona paralela del parque a la calle Menéndez Pelayo nos encontramos con un fenómeno bien extraño: las personas de origen sudamericano dejan de ser compactitos y se vuelven sensiblemente más ligeros. Es como si flotaran, como si la gravedad se les resistiera en alguna medida que desconocemos… Dominicanos y colombianos aprovechan esta circunstancia para jugar al fútbol cual lago de los cisnes. Tal efecto sucede al cruzar la puerta situada en la esquina con Menéndez Pelayo, que es lo único que se salvó del Palacio de Villamagna cuando se construyó el Hotel de mismo nombre.

- El estanque, creado en su origen para la recreación de batallas navales gloriosas, lo que ya resulta siniestro por sí solo. Ahora sí, cuando lo vacían, se habla en prensa de lo pintoresco de los objetos hallados en su vaso (patines, diábolos, cajas fuertes, cuchillos, dentaduras postizas, carritos de niño…), pero se obvian los miembros descuartizados y devorados por los hambrientos peces. Durante los primeros noventa, aparecieron siete meñiques, dos anulares y un corazón.

- El nombre por el que era conocido antiguamente la sala Florida Park era “La casa del contrabandista” construida a mediados del siglo xix dentro de un complejo de recreaciones pintorescas. En la sala de fiestas tienden a desaparecer carteras y monederos. Avisados quedan.


- Otro de sus reclamos es una fuente dieciochesca denominada “fuente de la alcachofa”, que se encuentra en el Paseo del mismo nombre, siendo coronada ésta… ¡Muy bien, Bravísimo! …por una alcachofa.

- La montaña artificial es una extraña sala de exposiciones temporales, construida sobre un centro de movimiento telúrico, donde las brújulas se despistan y las temperaturas cambian de golpe. Mi perro Crispín cuando pasa por ahí hace pis y sale corriendo.

- En el denominado Paseo de coches, al igual que frente al estanque es fácil encontrar payasos, caricaturistas, guatemaltecos vestidos de Winnie Pooh (que con el calor se quitan la cabeza y dan mucho miedo) y el último reducto en Europa de patinadores en línea haciendo virguerías con latas vacías y descoloridas de Pepsi. Junto a este colorido ecosistema, gitanas de la buenaventura, y futurólogos sin futuro, se afanan en ver más allá de aquí y ahora. Son estudiosos de lo oculto que a pesar de su clarividencia, no deben desear para sí la buena fortuna que por lo visto saben atraer. Tal vez sean millonarios, pero en tal caso lo disimulan fenomenal.

- Todos los planos de parejas practicando petting con los que se ilustran los estudios de sexualidad de los informativos de Antena 3 se ruedan en la Rosaleda del Retiro.

- Por todo el Retiro hay monumentos y esculturas a personajes españoles con el insuficiente caché como para merecerse una plaza, el más inquietante de ellos es el del pintor Emilio Sanchez Perlier, se dice que en el mes de junio a cierta hora de la tarde el pincel y su mano derecha proyectan una sombra que recuerda claramente a un falo enhiesto.

El parque del Retiro tiene web propia (y facebook, y twitter) que se anuncia con el socialista lema “el jardín de los que no tienen jardín” y en ella se puede usted documentar sobre cómo “el retiro se convertirá en un confesionario gigante en la próxima visita del papa”.

Lo dice Diana Aller

8 comentarios :

ostrukatxu dijo...

Yo practico tai-chi desde hace unos meses y puedo afirmar sin dudar a equivocarme, que engancha y no te deja salir cual trampa de arenas movedizas en la selva. Sólo falto a mi cita por un funeral o causas de fuerza mayor.

Anónimo dijo...

Realmente me estas describiendo el Madrid casposo!

My Book Style dijo...

La verdad es que no conocía su historia ni siquiera muchas de las prácticas que allí se realizan... pero desde luego me gusta ir a dar un paseo cada vez que voy a Madrid, aunque sí es cierto que a veces inqueta, sobre todo cuando empieza a anochecer

Saludos

Anónimo dijo...

y lo que mola bajar fumando un peta desde Narváez cruzando el Retiro cuesta abajo hasta cualquier expòsición del otro lado del Retiro

Anónimo dijo...

Brillante
Te regalo una de animadoras e instituto, porque tú lo vales:
http://www.youtube.com/watch?v=7Dw7GE_BYjI&feature=player_embedded
bmh

Anónimo dijo...

¿y las zonas de putas?

Omega Man dijo...

No hay nada comparable con un polvorón al pie de uno de los árboles del Retiro. (Bueno, sí, lo hay; era sólo una manera un tanto hiperbólica de cantar las virtudes de un polvete furtivo en la naturaleza, o lo más cercano a la misma que tenemos aquí en Madrid.)

Adatier dijo...

Acaba de palmar Elizabeth Taylor a los 79 tacos. Y la verdad es que ya le tocaba...