miércoles, 1 de septiembre de 2010

HILDEGARDA DE BINGEN


Éste es uno de esos textos que lucen poco y nadie ovaciona. No me protesten, que quedan avisados:
Se suele dar por hecho que la Edad Media es una época de oscurantismo y retroceso, de la misma forma que se presupone a la mujer como parte pasiva de la Historia, porque se silencian o atribuyen a otros sus aportaciones... La historia de Hildegarda de Bingen viene a tirar por tierra ambos estereotipos. Sabía de medicina, de lenguaje, de metafísica, componía música y al parecer se pillaba unos ciegos de impresión, sin sustancias psicoactivas de por medio... siendo mujer y habiendo nacido en el siglo XII.

Concretamente en Alemania. Las bárbaras tradiciones del momento (Porque el embrutecimiento religioso de la época es innegable) decían que había que aportar el diezmo de todo a la fe cristiana. Y al ser Hildegarda la décima de los diez hijos, a los 14 años le tocó abandonar el hogar familiar para integrarse en un convento. La cosa era tanto o más difícil que matricular a una niña hoy día en un colegio. Cerca no había ninguna institución idónea, así que la entregaron a una tal Jutta, una monja que se había hecho un hueco en un monasterio cercano que estaban construyendo. Y allí, en una pequeña comunidad femenina, dentro de una comunidad religiosa masculina, creció Hildegarda, con otras chiquillas y con Jutta, que a pesar de lo malsonante de su nombre, no debía ser mala gente. La pequeña tuvo ocasión de ver cómo se creaba un convento, lo que le influyó sobremanera. De la mera observación adquirió ya nociones de arquitectura. Hildegarda era delgada y enfermiza, de piel clarita y aspecto frágil... Tardó en dar muestras de la supremacía intelectual que le aquejaba, y se dedicó a aprender teología y música. Desde los tres años padecía una suerte de "ataques" en los que no perdía la consciencia, pero en los que tenía visiones reveladoras. En 1136 muere Jutta, y la buena de Hildegarda le sucede en el cargo de abadesa. Tiene entonces 10 religiosas a su cargo. Y entre ensoñación y ensoñación, la religiosa se va formando en todas cuantas disciplinas puede. Según ella misma relataría, eran estas "visiones" las que le proporcionaban sabiduría... Y la verdad, tal y como está planteada la vida de L. Ronald Hubbard, creador de la Cienciología, yo empiezo a plantearme que estas cosas ocurran... Tiene que ser una maravilla adquirir conocimientos, así, como si nada... En el caso de Hildegarda, es en 1141, cuando en una de esas visiones, se le dice que debe escribir y contar todo cuanto le sucede y sabe... y es como para flipar y reflipar, porque empieza y no para: le ayuda un monje llamado Volmar (Yo sí que estoy extasiada con los nombres de esta gente) que hace las veces de secretario. Ella hace incluso ilustraciones (de una impactante calidad) que acompañan los textos. Padece crisis, momentos de búsqueda e incluso enfermedad. Pongámonos en situación: estamos hablando de una monja alemana en la Edad Media, superdotada y a la que sobrevienen ataques de sabiduría y conocimiento sin venir a cuento. Lo mínimo es plantearse las cosas un poco, claro. A todo esto su fama va creciendo, porque además de ser experta en lengua, filosofía y composiciones musicales, lo es en medicina, y esto, siempre gusta a los parroquianos... Su fama llega al papa que manda una especie de comisión para examinarla. Se encuentran una monja maja, con ataques pseudomísiticos, pero agradable y limpia, con lo que, dan el visto bueno y ella comienza una actividad frenética: Se entrevista con pensadores y aldeanos, ejerce de médica, y se dedica a componer piezas musicales sin parar, porque, he olvidado referir que las visiones que tiene, van siempre acompañadas de música, imagínense qué maravilla.

Hildegarda tiene ya 50 años y funda un nuevo convento: San Ruperto. Sus monjas de siempre no quieren que se vaya, porque da prestigio a la institución, y eso le da ciertos quebraderos de cabeza. Se convierte en una sabia a la que el gentío consulta sus dudas y dirección espiritual. En su correspondencia se encuentran cartas que le preguntan -a modo de conultorio- cosas como esta: “Tenemos la confianza de pedirte algo: muchos sostienen que la paternidad y la divinidad de Dios son atributos de Dios, pero no son Dios mismo. No tardes en exponernos y transmitirnos lo que sepas de esto desde lo celestial.”

Su primera gran obra es Scivias, de contenido teológico sobre todo. Tras esta, elaboró sus escritos médicos: Liber simplicis medicinae o Physica, y el Liber compositae medicinae o Causae et curae, en los que trata de los elementos de la naturaleza; de las divisiones de las cosas creadas; del cuerpo humano y sus alimentos; de las causas, síntomas y tratamientos de las enfermedades y, además de estos quehaceres tan entretenidos, realiza estudios de psicología (psicología, si) femenina según los cuatro temperamentos tradicionales, pero distinguiendo entre varón y mujer y relacionando sus observaciones con las características sexuales de uno y otro.
También toma en cuenta para su análisis la condición social y la educación de la mujer, y lo mismo hace cuando aborda el estudio del amor humano –que valora grandemente, en contraste con la opinión de su época– combinando características fisiológicas y psíquicas.
Lo que viene siendo la clásica adelantada a su época, vamos.

En sus escritos médicos hay un enfoque humano más allá de "problema-remedio", una suerte de ecología en la que se fundamenta la homeopatía, aromaterapia, las flores de Bach y ese tipo de cosas.

También por esa época, le da por componer, y no se crean que hace una cancioncilla primaveral, no. Hildegarda compone la Symphonia armoniae caelestium revelationum (Sinfonía de la armonía de las revelaciones celestiales), ciclo de unas setenta canciones litúrgicas –antífonas, secuencias, responsorios, himnos– dedicado a Dios Padre, la Virgen y el Hijo, el Espíritu Santo, los coros angélicos y los santos, que de tan variadas, resultan inclasificables.

Aparte de escribir todo tipo de libros, fundar otro monasterio (Eibigen), cuestionarse la Santísima Trinidad, escribir biografías y dar charletas por las pedanías montando auténticas giras, esta lady Gaga del medievo realizó (cuatro siglos antes que Leonardo da Vinci) un minucioso estudio sobre las proporciones humanas. Tenía verdadera obsesión por el círculo como forma geométrica. Volmar muere y ella se deprime un poco, porque ya tiene una edad y los nuevos "escribientes" se le mueren o no le molan tanto.

Hildegarda escribe un musical (no se llamaba así, pero lo era) que no es muy bien acogido. De hecho toda su obra se "redescubre" hace relativamente poco, cuando los estudiosos comienzan a darse cuenta de que se ha silenciado a demasiadas mujeres por el hecho de serlo. Su obra resulta magna, inabarcable, multidisciplinar y coherente. Fue pionera entre otras cosas en lenguas artificiales. Creó un lenguaje, en plan élfico, por el que es considerada la madre del Esperanto, habló de ecología antes siquiera de que ésta existiese... fue sin duda, una mujer renacentista en la Edad Media.

Murió viejecita y fatigada el 17 de septiembre de 1179.
Lo dice Diana Aller

18 comentarios :

meaburrocuandoestudio dijo...

Jo, como molaba de Bingen!

supersalvajuan dijo...

A escribir musicales!!!

dunkeleith dijo...

Sobre Hildegarde decir que ha sido silenciada en parte, Jung la nombra constantemente junto con San Agustín, creo que son sus dos referencias fetiche aunque hace muchos años que no lo leo.

yo mismo dijo...

Si queréis escuchar parte de sus canciones podéis hacerlo en
http://www.marisa-music.com/espagnol/CD_Extractos.html

Parece que esté haciendo propaganda, y así es, el cd es de una cantante alemana amiga mía y me ha hecho mucha gracia ver que en este blog, que tengo sindicado, hablabas de ella (de Hildegarda, no de mi amiga)

Anónimo dijo...

Jutta era un poco puta.

San Francisco de Asís dijo...

Hay algún gravado, o mosaico, o vidriera, de Hildegarda en pelotas?

Anónimo dijo...

Estoy escuchando Espunk! por primera vez...brutal ;)

Anónimo dijo...

Te olvidaste de decir que, ademas de todo eso, Hildegarda era una superfolladora.
De nada.

Zea dijo...

Dices que este tipo de post no suscita ovaciones, pero yo creo que más de uno/a se masturba leyéndolo una y otra vez.

Chretien de Troyes dijo...

En una iglesia normanda del siglo XIV hay un codice que contiene imagenes de Hildergarde tirandose a un monje benedictino que estuvo alli de paso en su peregrinacion a Canterbury, antes de embarcarse en el paso de Calais.

Brigitte dijo...

tú lo has dicho, es la Lady Gaga de la Edad Media. Para la época, tuvo lo que vienen siendo un par de huevos.

Muy interesante la historia!

Besillos

Liest dijo...

este post no suscita ovaciones, suscita ovulaciones

Guille dijo...

Qué coqueto el nuevo diseño, Di.

Anónimo dijo...

Curiosa entrada, pero... ¿Alguien me explicaría que significa la tercera imagen? Podría parecer un parto, pero no creo, PARECE UNA IMAGEN PORNO PINTADA POR ILDEGARDA.

Una mujer es rodeada por varias, una le está tocando una teta y otra va a meterle un dedo por el chichi. ¿QUE ES ESO? Por favor, necesito respuestas.

José Antonio Peñas dijo...

La idea de la Edad media como tiempo oscuro es una herencia del renacimiento. La Baja dad Media (la seguna mitad) es un tiempo de cambios y avances y no hay un salto brusco al renacimiento, sólo una transición.

Uno de los mitos más bobos al respecto es el de que los medevales pensaban que la Tierra era plana y los inquisidores amenazaban a COlón por decir que era redonda. La realidad es que nadie dudaba de la redondez de la Tierra (aparece en autores tan dispares como Beda el Venerable y Tomás de Aquino, que precisamente aprovechó un eclipse de Luna para hacer una elegante demostraciónd e la esfericidad de la Tierra). Lo que sucedió con Colón es justo al revés: los obispos estaban preocupados porque los cálculos de Colón daban un radio terrestre muy bajo, diferente a los cálculos de Eratóstenes, que se consideraban por aquel entonces perfectamente válidos, y sospecharon que el genovés estaba falseando sus datos para "vender" el viaje. Y tenían toda la razón, el cálculo de Colón estaba errado, y de no haber estado América en medio su expedición hubiera muerto de hambre y sed a mitad de camino.

Por cierto que Hildegarda es uno de los personajes favoritos de Palma, mi jefa en Muy Historia.

Anónimo dijo...

Diana, posiblemente tenía epilepsia de Dostoievski (tema apasionante por si te decides a escribir sobre él).
Como gilipollas asidua que soy, me uno a la celebración de tu nueva imagen.
Besos!

nancicomansi dijo...

Me fascina esta mujer...habré oido hablar de ella mil veces, y mil otras juré investigar al respecto...
Gracias por este sustancioso esbozo!

Rukaegos dijo...

Un personaje sin duda seductor, y eso que te ha faltado comentar que en los ataques místicos, además ¡rezaba bailando en la capilla! Madre pues también de la expresión corporal y la danza contemporánea.
Lo dicho, la Lady Gaga del Medioevo.