jueves, 13 de mayo de 2010

BASURA Y 19 EJEMPLOS DE CÓMO APROVECHARLA

Tener perro y una economía ahogada, ha contribuído a sumergirme en un mundo fascinante que a veces temo revelar por la incomprensión que impera.
Se ha convertido en una forma de vida, un don, una gracia divina, un ahorro constante y una fuente que mana inspiración.
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Cada vez más, en una loca e imparable carrera, me dirijo a vivir de la basura. Como lo leen. Al principio eran cosas puntuales, algún abrigo, una silla... Paralelamente, he ido sufriendo un proceso de adaptación a las vicisitudes vitales adversas que me han reafirmado en ciertos aspectos. He tenido un hijo, luego otro. He tenido una casa, luego otra. Me separé de mi marido, nunca he tenido un trabajo estable ni una paga extra. He llegado a tener sueldos millonarios y he rozado el hambre. Sé trabajar y disfrutar y no sé cocinar ni conducir. Practico la supervivencia con renovada ilusión cada día y no he encontrado todavía un corpus teórico que fundamente mi forma de vida, una suerte de reciclaje espiritual, de esperanza consumista.
Los objetos, las cosas, se impregnan de lo que les ocurre; por ellas pasan varias vidas, y el destino se ocupa de que las combinemos "n" veces a lo largo de nuestra finita existencia. Por eso suelo estar bastante en contra de ciertas restauraciones de arte: un cuadro es también la historia de ese cuadro, el rastro de una guerra cenicienta sobre el lienzo, una oportuna mancha de café... "errores" con lo que nadie contaba, pero que dotan de una hiriente realidad a los objetos inanimados.
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Sucede lo mismo con las casas. Sé de mucha gente que no hace fiestas en su casa "porque se ensucia o estropea", aun cuando no son propiedades, sinó viviendas arrendadas. Para mí el argumento es el opuesto: Mi casa es lo que se vive en ella, y me encanta dar fiestas (no así limpiar). Detrás de cada mancha hay una historia, en cada imperfección, una anécdota... y ahí está la belleza.

Me repugnan esos hogares impersonales, minimalistas, donde podría vivir cualquiera, donde no hay vida y todo tiene una apariencia de falso "bien acabado". Odio las pretensiones, querer mostrar un espejo con otra imagen, la perversión y zafiedad de lo que queremos demostrar a los demás...

Por eso estoy a favor del reciclaje, pero no el horrible sentido artístico que se le suele dar: vestidos hechos con envases de poliuretano o sombreros con tapones de corcho de botellas... me parece algo aberrante. Se trata de aprovechar los desechos de otros sin renunciar al (digan lo que digan saciante y muy satisfactorio) consumismo. Dar otra vida a los objetos inanimados.

Son cosas que no se elegirían, que no son perfectas o bien acabadas... pero que al adaptarlas a nuestra vida, nos dotan de nuestro verdadero estilo y fijan el rumbo de la cotidianeidad. Desde que, por ejemplo, me visto de la basura, HM me parece vulgar y carísimo.

Me doy cuenta cuando paseo a mi perro, de que he desarrollado ya un instintivo sentido de scaner de basuras. A varios metros, soy capaz de adivinar si una bolsa de desperdicios merece la pena o no. Antes vivía en el Barrio de Salamanca, y pese a lo que pudiera parecer, la gente no tiraba cosas demasiado interesantes. Se trata de un barrio envejecido, con una economía inmovilista y hábitos estancos.

Ahora vivo en Chueca, una zona mucho más joven y con basuras fascinantes. Las basuras dicen mucho; de hecho dicen todo de alguien; más allá de los propios hábitos de vida. Habla de aficiones, de personalidad, de problemas... Estoy deseando que alguien ponga nombre a esta disciplina (casi ciencia) porque tiene mucho futuro como teoría social, como dictado económico y como trasfondo político.
Los fotógrafos Bruno Mouron y Pascal Rostain organizaron una muy didáctica exposición de basuras de famosos. El resultado de cada uno es bastante definitorio (aunque con ese impersonal halo que da la fama). Vean:
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PENÉLOPE CRUZ:
PINK:
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PARIS HILTON:
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HALLE BERRY:
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GEORGE CLOONEY:
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...Y ahora voy a mostrarles alguna de mis adquisiciones basuriles, que han alcanzado incluso a mis hijos. Al principio me daba apuro vestirles de la basura, pero hoy disfrutan de juegos, pijamas y demás provenientes de la calle.
Estas son algunas de mis cosas:
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1. CAZADORA VAQUERA DE MANGA FRANCESA CALVIN KLEIN. Tengo otras 3 cazadoras vaqueras de la basura, pero esta es la más favorecedora, tal vez por ser recta, y muy 90´s.
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2. Me encontré hace más de un año una FALDA LARGA negra con puntitos blancos. Le cosí unas gomas, la estreché en la mitad, y la he convertido en un vestido palabra de honor. Encima, CAMISETA BLANCA de TOPOS negros, que encontré en una remesa memorable, en la calle Reina.


3. CABALLITOS DE PLÁSTICO. Los cogí la semana pasada. En cuanto me aburra de ellos, los devuelvo a la calle.

4. VAQUEROS PITILLO CLAROS que tuve que acortar con tijeras. La cremallera está rota.
CAMISA ANIMAL PRINT que me pongo mucho, siempre remangada y 2 tallas más grande de lo que yo hubiera elegido.

5. UN GOYA. En las fiestas en casa, termina siendo un objeto muy codiciado, y no tiene un lugar fijo donde dejarlo. Le tengo cariño de tan feo que es.


6. CAMISA VAQUERA, SHORTS de RAYAS ROSAS y BLANCAS, ZAPATOS de GOLF y GORRO LACOSTE REVERSIBLE (Azul/Rosa).
Detalle zapatos:

7. JARRÓN DORADO y JARRON CRISTAL tono miel. El caballo es fruto de un mercadillo intercambio y procede del gran Mariano Remón. El trueque también entra en mi filosofía economico-vital.
8. CAZADORA OCRE de procedencia ASIÁTICA. Es muy estrecha y apesar de su ligereza, abriga bastante. Estoy convencida de que perteneció a una china apañada.

9. Aquí hacen las veces de CUADROS, pero en realidad no sé qué son estos PANELES con tiras de colores de arriba a abajo. La pared está a medio pintar porque no llegaba hasta arriba (los techos de mi casa son muy altos) ni subida a una escalera. Lleva así más de 2 años y no creo que por ahora vaya a cambiar...

10. Encontré esta GABARDINA en el mismo cubo de basura de mi casa, lo que indica que perteneció a una vecina. Cuando me la pongo, salgo rápido por el portal, porque temo encontrarme con su expropietaria. El PAÑUELO de la cabeza de tonos naranjas ni recuerdo de dónde lo cogí.


11. Esta CAJA con mi nombre, me la regalaron unos maricas drogados en el Rastro, cuando yo tenía 16 años... Es decir, hace casi 20.

12. Me chifla este SOFÁ. Estaba sacando a mi perro, una fría noche a eso de las 11 de la noche, cuando divisé esta maravilla en la calle Marqués de Valdeiglesias. Corrí a casa a dejar a Crispín y volví a por mi sofá. Como era evidente que yo no podía sola, esperé pacientemente a que pasara alguien por la calle para pedir ayuda. Un obrero que estaba reformando un local de depilación laser fue finalmente quien me ayudó. A cambio, ni siquiera quiso la coca-cola que castamente le ofrecí. (El cojín del gato es un -acertadísimo- regalo de cumpleaños de mi novio).


13. Esta HORNACINA de madera estaba tirada en la calle. Está rota y me dio pena. Muy poca gente le daría una segunda oportunidad. Raúl terminó de convencerme, y como íbamos con la sillita (doble) de los niños, la porté hasta casa. La MUÑECA que parece eslava, y es de tela, y el CUCHARÓN de plástico, procen también de la calle y, juntos conforman un altarcito al que hago pequeñas ofrendas de vez en cuando.

14. FALDA VAQUERA Miss Sixty (Marca que detesto) desteñida por mi, y CAMISETA de RAYAS sin etiqueta...



15. LIENZO feo tirando a horroroso, que colgado en la pared gana mucho. Creo que pretende ser un corazón con sus aurículas, ventrículos y esas cositas.


16. CAMISA DE RAYAS gris/marrón/rojo y MANGA FAROL, FALDA negra con cremalleras, CINTURÓN rojo y blanco marinero (presumo que infantil) PAÑUELO con estampado naranja de inspiración africana y ZAPATOS descoloridos (y rotos) de vieja.


Detalle de los zapatos:


17. BOLSO-CARTERA de cuero blanco de COURREGES.

18. FALDA de LUNARES de colores, CHAQUETA de punto azul oscuro.

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Detalle del estampado de la falda. Era falda tubo y la corté y cosí para reconvertirla en minifalda:

A la chaqueta (de botones blancos) le he añadido dos parches a modo de hombreras, y la verdad, ha sido toda una revelación:



19. CAMISETA sin mangas de UNGARO de PATA DE GALLO. PANTALÓN AZUL, que era largo y corté para reconvertir en bermudas.



Puedo concluir que más del 40% de mis posesiones provienen del mundo del desecho, y que aspiro a que sea el 90%. Quiero agradecer así mismo a mi hijo de 5 años, los encuadres, la dedicación y la calidad con la que ha hecho las fotos.
Lo dice Diana Aller

31 comentarios :

Mapi dijo...

Jo, qué hallazgos. Yo no tengo esa capacidad, pero Samuel practica también ese culto a la basura. Me limito a acompañarle, y no dejo de maravillarme de las cosas que encuentra y de lo bonitas que quedan luego en su casa. Yo sólo recojo los objetos zoomorfos o con cara, porque me dan mucha pena:
http://www.fotolog.com/tigrilla/20492615
http://www.fotolog.com/tigrilla/20533049

Sergio dijo...

A mí me gustaron estos documentales,
http://www.filmaffinity.com/es/film853592.html

Sergio dijo...

Tal vez os gusten estos documentales,
http://www.filmaffinity.com/es/film853592.html

A mi me entretuvieron.

Anónimo dijo...

Si me lo permite: es usted muy guapa (y su hijo encuadra bastante bien)

Adrastea_Quiesce dijo...

polo de aquí a la magnum, di que sí.

Anónimo dijo...

Tía eres la bomba. Como me gustaría tomarme una caña contigo y char unas risas.
Una amiga anonima ;)

marta dijo...

Apoyo a Sergio. Las dos partes de "Los espigadores y la espigadora", en especial la primera, van que ni pintados con esta entrada.

Espero que ya seas fan de Agnes Varda.

Anónimo dijo...

Como fetichista del pie que soy te suplico que te hagas unas fotos descalza (y las cuelgues, claro).

Gracias

carmen dijo...

GENIAL DIANA, NO ESPERABA MENOS.
Este post es memorable. Me encantas. A mi me enloquece también...Loquepa es q he cambiado de ciudad, en bcn era genial, un autentico vicio, maravilloso, pero en la ciudad de ahora no hay nada. Sólo tiran el palo de un gallinero, sabes? y, encima me rodea la gente q no le mola..entonces me corto, huyo, me escondo, y tengo menos posibilidades...lo echo de menos, me tengo que conformar con unas cuantas revistillas....bua...

Rocío Olmo dijo...

Me encanta todo!! Tu opinión en contra del minimalismo me ha llenado de gozo y alegría, opino igual, y en general, las cosas usadas y viejas son bonitas porque tienen historia, es como cuando te compras unas zapatillas blancas y las ves horrorosas...admiro tus tesoros de la basura, la hornacina es un acierto, cuando la vi me encantó, pero mi favorito siempre será el sofá, que cuando te canses, te lo cambio por otra cosa, a favor del trueue siempre!!

Barro de vertedero dijo...

nada, que pasaba por aquí...y lo sabes.

Anónimo dijo...

Yo tengo un POYA y una CAMISA ANAL PRINT.
Como feticista que soy, te suplico que te hagas unas fotos de espaldas a la cámara tocándote con los dedos la punta de los pies sin doblar las rodillas, de manera que quede al aire tu maravilloso ojo del culo.

Anónimo dijo...

Me ha encantado. Con el tema de la ropa y los objetos estoy totalmente de acuerdo con el reciclaje y el trueque, pero la reutilización de los zapatos me inquieta un poco...a menos que los utilices como elemento decorativo, entonces molaría.

Núria

fur alle falle dijo...

la basura a la vanguardia de la moda ! tenemos maletas llenas de joyas, pieles, estampados únicos, lazos, cinturones de vestidos, abrigos, y sea de la talla que sean, siempre quedan bien. Le coges un cariño especial al objeto, y al mismo tiempo, no importa perderlo o desgastarlo más y más.

Anónimo dijo...

Acabo ahorita de leerlo: moló el post de los muertos.

Watson dijo...

He flipado con el post. Es muy interesante.

"Asimismo" (con el significado "de igual manera, también") se escribe junto y sin tilde. Es un error muy común escribirlo con tilde y separado, supongo que porque suena más lógico. Sin embargo, en cuanto has leido un poquito ya te chirría verlo así.

Que te siga yendo todo muy bien. Y que leas mucho.

Watson dijo...

http://buscon.rae.es/draeI/SrvltConsulta?TIPO_BUS=3&LEMA=asimismo

De la cántabra..... dijo...

El único problema que veo es el de los zapatos, siempre te puedes encontrar uñas dentro..........
Felicidades por el blog, le sigo cuando puedo, sigue así de incisiva.....

Anónimo dijo...

Admiro mucho esta tu actitud valiente de reciclar contra la sociedad de consumo y en favor de tu propia economía. En serio. Hacen falta 2 huevos para ponerse cosas de la basura. ¿Cómo coño las desinfectas? Lo de los zapatos ya es de nota. La verdad es que siempre he pensado, y esto me lo confirma, que toda la gente guay como tú es un poco guarrilla. Los guays no son amigos de ducharse a diario y llevan con normalidad ropa que ha pertenecido a gente muerta. Yo nunca seré guay porque me horrorizan la falta de higiene y los gérmenes. Soy intelectual, pero profundamente cómoda, limpia y burguesa.

Anónimo dijo...

Me hace gracia como alguien puede escribir con tanta ligereza. Los gordos son gente de 2ª clase porque no saben cuidar su cuerpo pero reciclar de la basura mola.
Diana, hay que ver de un tiempo a esta parte el bajon en la calidad de lo que nos cuentas. Crisis? si de cosas interesantes que contar.

Anónimo dijo...

A mi lo de los zapatos también me ha dejado en estado de congelación. De verdad te los pones usados y rotos? Y te sientes cómoda y bien? Vas al trabajo con ellos o sólo a por el pan?

Esta filosofía (zapatos incluidos) pega con ciertos aspectos de la imagen que das, pero se da de tortas con otros, lo cual al final es coherente porque dicha imagen es completamente contradictoria y a ratos surrealista. Esto me ha hecho siempre pensar que en realidad eres un personaje. Pero por otro lado, seguro que hay gente con este tipo tan poco habitual de contradicciones y es gente real. Bueno, en resumen, que lo de los zapatos es un poco increible, como tantas cosas que cuentas aquí.

Estaría bien que un dia escribieras sobre tus contradicciones. Seguro que tu analisis personal es la mar de interesante.

Anónimo dijo...

me puedes gustar más?
te admiro, Sevilla

rodi pisstol dijo...

joder! eres la tía de Meteosat! es increíble encontrarte..., llevo dos meses oyendo Mundo de Metal sin parar. anoche dando vueltas por la plaza cantábamos, abrazados, con mi noviezita... Haloperidol, Haloperidol, 500 miligramos...!
genial tu blog. Gracias por existir.
saluditos desde Cusco, Perú.

rodi.pisstol.rosenvinge@hotmail.com

rai dijo...

Bien. Creo que es más solidario con la gente comprar de segunda mano (en persona, nada de cash converters que es todo usura) que esperar a que tiren las cosas a la basura, pero bueno, cada uno a lo suyo.
Yo tambien tengo mis dudas sobre cómo desinfectar la ropa, cuéntanos truquis útiles, porfa.

En el fondo, se ve claramente que esta entrada tiene una relación clara con lo de Kate Moss, así que lo digo yo y listos: jo Diana, ¿cómo logras que te siente bien llevar ropa de la basura?

Poner unos papeles en el suelo y encaramarse a una escalera para pintar la pared hasta el techo no cuesta tanto, perezosa. Más do it yourself que esto no hay nada.

Aparación de Currupipi Nannis. dijo...

Mira que me he puesto las falsas Adidas Dragon marca Tizona que me regalaste y aún no he tenido que usar el lapicerito que quita los hongos de las uñas, pero en el fondo me molaría.

Anónimo dijo...

Tías en pelotas: eso es lo que este blog necesita.

Haciendo Amig@s dijo...

Enhorabuena: sufres el síndrome de Diógenes.

Anónimo dijo...

¡Caramba! Tremendo montón de mierda atesoras... Parece que esto ahora esta muy de moda entre los modernos aburguesados no?

Anónimo dijo...

Yo sí que me visto de la basura pero al cien por cien.

Tengo estudios pero no me han servido de nada porque uno tiene lo que hereda y los hijos de los pobres solo heredan pobreza.

Toda mi familia (tios y primos) nos han repudiado tanto a mis padres como a mí, por ser los parientes pobres.
Ellos solo se relacionan con gente con "clase" y evidentemente, mis padres y yo, no estamos a su "altura".

Toda mi vida ha sido y es horrible, miseria a raudales, no tengo posibilidad ninguna de tener empleo porque no tengo experiencia ni enchufes y para mí, para que te hagas una idea de mi situacion de miseria, ir en autobus, es un lujo inalcanzable.

Toda mi ropa, desde pantalones hasta bragas, es cogida de la basura. Y zapatos también. Aunque tengo que reconocer que ultimamente ya hurto directamente los contenedores de ropa de Cáritas, meto la mano por si hay alguna bolsita, la saco y si me aprovecha, me la llevo y lo demás lo vuelvo a meter en el contenedor, alguien podría verlo como hurto pero no. Hurto es los que se la llevan para venderla.
Lo mio es pura necesidad. Tengo ya cantidades enormes de ropa, en muy buen estado y ya digo que ultimamente no es de la basura sino de los contendores de ropa usada, porque como cada dia hay más rebuscadores, ya es muy dificil encontrar algo bueno de un contenedor, porque los rebuscadores van continuamente con un carro atado a una bicicleta a llevarse todo lo bueno.

La competencia por la basura.

Puede decirse que tengo muchas papeletas para acabar de indigente porque no voy a heredar ni un piso de mis padres, no tengo nada.

He intentado prostituirme pero no sirvo. Los clientes quieren hacerlo sin condón y a mi no me da la gana arriesgarme a una enfermedad.
Soy profundamente infeliz sin pareja ni amigos. Y mi unico momento de felicidad del dia o semana o mes, es cuando encuentro algo que me gusta mucho en uno de esos contenedores, sobre todo si es de marca cara.

No tengo ordenador, ni radio casete ni mp3 ni pod...nada.

Me da mucha envidia la gente que tiene tios y primos que les quieren a mi nunca me quisieron.

alakazaam dijo...

Una pareja de amigos míos tenían síndrome de diógenes...

La particularidad es que lo tenían EN MI CASA.

Recuerdo que el día que me aparecieron con MEDIA maniquí, (de cintura para abajo y brazo izquierdo, para ser más concretos) dije hasta aquí hemos llegao.

Un tocador de plástico rosa con música y lucecitas reinó en el cuarto de estar durante más de dos años hasta que la hija de unos amigos lo acabó heredando cuando mi compañero de piso, jugador de rugby, tivo a bien decidir que no "iba con la casa".

Vivirsinvidas dijo...

Hola, Diana

Hace tiempo que te leo y me siento bastante identificada en todo, pero llegar a esta vieja entrada y leer sobre este "guilty pleasure" ha sido lo que me ha acabado de conquistar. Llevo años sin comprarme ropa, ni falta que me hace. Espero que no se popularice esta afición o deje de estar "mal vista" por las mentes bienpensantes, o se convertirá en algo como rebuscar en rebajas a primeros de enero.