martes, 26 de enero de 2010

MÚSICA DE ESPAÑA 2: LAS CHICAS YEYÉS

Recuerdo que el repaso que estoy haciendo por la música de España responde a mis intereses primero, y a una suerte de trágica "españolidad" después. (Y por supuesto depende de mis limitaciones -temporales sobre todo-). Espero se comporten y no pidan que les cuente lo que ya saben: No se trata de plagiar las historias de internet supuestamente rigurosas ni de ofrecer datos despersonalzados... que para eso ya tienen la wikipedia. Avisados quedan.

Continuamos en los años 60, que si bien fueron inocentes en todo el planeta, en España rozaron el retraso mental (el tecnológico y cultural, era ya un hecho constatable). De hecho, la influencia cultural no se transmitía como en el mundo global de hoy, de los condominios más adelantados a los más atrasados. No; entonces primaba la cercanía geográfica; y el espejo en el que España se miraba era con mucha frecuencia la (adelantada) vecina Francia. Allí, el germen del género "chica yeyé" se llamaba France Gall, una niña rubita, - tenía 14 años al grabar su primer disco- fantasía lúbrica de menesterosos adultos. Menesterosos sexuales, se entiende. En una época tan represiva, sólo enfermizos intereses podían mover a componer una canción como "Les sucettes" (Las piruletas), tal como hiciera Serge Gainsbourg para ella, según dijo después "para ver si se daba cuenta". Si saben francés (el idioma francés) entenderán el explícito significado de la canción. Si no, con ver el video, se pueden hacer una idea del -veladísimo y sutilísimo- significado de la canción.




Les sucettes, de France Gall
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Al parecer, la pobre France Gall "entendió" la tonadilla ya con veintimuchos, y retiró el saludo a Gainsbourg.
En España "el despertar" en todos los sentidos, se reflejó en las chicas del pop. Una dramática pero necesaria vuelta de tuerca que marcó la cultura y la vida de miles de muchachitas, pero sobre todo las de ellas: Las chicas yeyés.
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Aquí se tomó como modelo a una niña más pequeña, para "modelarla" al gusto del régimen para el adoctrinamiento social. Todas las niñas y todas las madres sin excepción querían que sus hijas fueran rubias y se parecieran a Marisol.

Marisol era un icono fresco y renovador, perfecto para transmitir las ideas franquistas. Todas las biografías y los especiales de Marisol de ls que hemos podido difrutar en lo últimos tiempos, dan a entender la utilización (por la familia Goyanes sobre todo) de la niña, privada de infancia y convertida en gallina de los huevos de oro. Se ha insinuado incluso, un violentísimo y traumático despertar sexual, que de ser cierto, ayudaría a explicar el posterior comportamiento de la niña-prodigio.
Marisol no sólo cantaba bien, además se movía con gracia y portaba una expresividad fuera de lo común. Hizo muchísimas películas que suponían un invariable éxito de taquilla, editó discos y actuó para el caudillo... Hasta que la niña se hizo mayor y cambiaría radicalmente de principios, utilizando, como ya veremos que hicieron también las demás, la represión.

Con Marisol, el punto de inflexión sería la magnífica portada de Interviú. Nunca el paso a la edad adulta fue tan impactante, nunca un desnudo fue tan impuro, nunca la rebelión política se expresó de forma tan pacífica.
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A partir de entonces Marisol tomó las riendas de su vida, militando en el comunismo y desapareciendo de los medios... hasta hoy. He llegado a oir que pertenece a una secta espiritualista hindú (a la que dicen ,pertenece también Verónica Forqué), que está quedada y que mal vive triste. Cuando la he tratado, me ha parecido una mujer extremadamente cuerda, cariñosa y de una impactante belleza. Marisol fue el caso paradigmático, pero su historia es análoga a la de otras chicas ye-yés...


Rosalía fue la mocita que popularizó "La chica yeyé", aunque la actriz Conchita Velasco le arrebató la fama para la posteridad, por popularizar la canción en una película. Como correspondía al cánon, Rosalía se teñía de rubia y lucía la inocencia tatuada en su cara (de pan).

Gelu sin embargo era morena, con más carnes, años y experiencia. Tal vez por eso su repercusión fue menor.
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El modelo "La Oreja de Van Gogh" "Olé-Olé" o -ejem- Blondie, de "chica al frente de grupo de chicos", siempre ha tenido buena acogida. Tal fue el caso de Picnic, un grupazo liderado por la simpar Jeanette, que aunque inglesa de nacimiento, representó a la perfección el papel de Lolita musical, interpretando temones como "Cállate Niña" una de las letras más duras del cancionero español. El himno generacional que le sirvió a Jeanette para "dar el paso" (político, sexual, artístico e incluso feminista) fue "Soy Rebelde", toda una declaración de principios, con la que se identificarían miles de hacendosas muchachitas españolas que aprendían a pensar por sí mismas, algo que les había sido vetado desde siempre.

Rocío Dúrcal, que también apareció en el anterior capítulo, fue lanzada como "rival" de Marisol: mucho más racial y tan pizpireta como su competidora, Rocío protagonizaba películas y se relacionaba con jovenzuelos de la época, como el gran Raphael... Rocío creció en el seno (me encanta esta expresión) de una humildísima familia numerosa en el barrio de Cuatro Caminos de Madrid. Llegó a ser aprendiz de peluquera... pero el destino quiso que se convirtiera en "niña prodigio" del cine y el pop español primero, para sufrir su "cambio" con la película "Tengo 17 años", donde -tímidamente- se mostraba el despertar sexual de la joven.

Como ya sabrán, acabó cantando rancheras, bebiendo ginebra a litros y casada con Junior (Los Brincos), a quien le dio tres hijos. Intentaron maquiavélicamente lanzar a los primogénitos en el competitivo mundo musical. Aunque no salió del todo mal, la cosa no terminó de fraguar. Quedaron para la posteridad canciones de la talla de "La tristeza del electrón" (inconmensurable punta de lanza del tecnopop español -que versionaría posteriormente Parade-) o videos tan surrealistamente posmodernos como estos:

Cosas del destino: fue su hija menor, Shaila Dúrcal la que se acabó dedicando a la música y actuando en la Casa Blanca...
Volviendo a las chicas de los 60... Nos queda Karina, que sería el equivalente al dúo dinámico en los grupos de chicos... es decir, el producto de consumo para los guateques de los menos pudientes o con gusto menos refinado. Karina fue marioneta siempre, y no dio ese cambio necesario para ser mujer de su tiempo. Se quedó en la ñoñería y el adoctrinamiento neuronal del régimen, aquél que defendía que la mujer era un objeto bello al que proteger. Sus canciones (Muchas de ellas versiones) se caracterizaban por una producción zafia y la profusión de arreglos; a pesar de lo cual, muy alegres y bailongas.

Debería hablar de Massiel, que apareció en la escena musical de los 60, pero ella, más liberada y más rebelde con el tardofranquismo, pertenece más al próximo capítulo, donde todas estas cachorritas yeyés habían mutado ya a protosocialistas concienciadas. Continuaremos pues...

Lo dice Diana Aller

7 comentarios :

Anónimo dijo...

Gainsbourg era feo, tonto, pretendidamente subversivo, y encima el cantante favorito de Ray Loriga.

Anónimo dijo...

Muy buena, esta serie de artículos. Hablando de chicas ye-yé, sabe alguien qué fue de Laura, la que cantó aquella maravilla de "Tu loca juventud"?

Víctor dijo...

France Gall se reconcilió con Gainsbourg, al fin y al cabo era un guarro -y un genio también- pero la había convertido en la estrella que es.

De todas las cantantes que citas mis preferidas son Rocío (gran voz y el rollo con Junior y Juan Pardo es una historia apasionante que ya citaste en el pasado artículo) y Gelu (la versión de Downtown de Pétula Clark es muy divertida).

Soy fan del señor Parade y no tenía ni idea de lo de la tristeza de ser un electron. Gracias!

Anónimo dijo...

Pues si tú lo dices, Diana Aller, así será lo de Karina. Pero investiga investiga un poquito más en sus discos y te maravillarás con alguna de las joyas que le compuso Rodrigo García -de CRAG-. Por mentarlo, vamos.

yo,lamiss dijo...

Yo era más de Sopa de amor

Tengo 17 años dijo...

cuántas pajas se habrán hecho nuestros padres con esta secuencia...

http://www.youtube.com/watch?v=faN2bMV_ImQ

Anónimo dijo...

Qué gratuito es criticar de una forma tan sarcástica y mordaz sin apenas documentarse, ¿por qué no nos centramos en criticar más a los cantantes de ahora? Personalmente pienso que ahora sí tenemos material más que de sobra para criticar y despacharnos bien a gusto, eso por no hablar de toda la basura que literalmente llena las pantallas de la televisión de este pais. No das una opinión, simplemente te limitas a machacar en tu blog a diestro y siniestro, si tan en contra estás de la música y los cantantes de antaño lo mejor que podrías hacer es ni siquiera mencionarlos, para criticar primero hay que saber fundamentar debidamente lo que se va a exponer y no de forma estúpida. Resulta repugnante leer tantas estupideces juntas.