jueves, 22 de octubre de 2009

PUBLICIDAD SUBLIMINAL (2ª parte)

Para averiguar cuanto hay de patraña en esto, lo primero sería desentrañar las supuestas ideas subliminales que ocultan las imágenes que les mostré en la entrada anterior:

Martini: La luz que se refleja entre las piernas de la modelo, tiene forma de flecha.
Soberano: En la botella está contenido un pecho (acaso el de la mujer, que no vemos)
Disco de Prince: No sólo el brazo "contendría" un pene; la flor de atrás del cantante enmascara otro. Es una portada muy sexual.
Bebida de melocotón: El melocotón es en sí un culo y ¡Menudo melocotón! alude a ¡menudo culo! El resto de la campaña publicitaria refuerza que se entienda así: (No encuentro la imagen a buena resolución, así que les aclaro que bajo cada "trasero" dice: Zona de Granpecher; zona de placer - a los 18 años tienes un Granpecher; luego, también - El granpecher de Alberto - Grande o pequeño, granpecher siempre risueño - Más de una cúpula bancaria tiembla por un granpecher - Granpecher juguetón - Hasta Margaret tiene granpecher - Ay, granpecher, cuántas fantasías despiertas - El granpecher de Isabel es famoso - Un ligero movimiento de Granpecher puede provocar un terremoto - Quien tiene un granpecher, tiene un tesoro...


En el vasoque hay junto a la botella de ginebra pone "SEX" (una letra en cada hielo)
Anuncio coche: Se anuncia con 250 caballos, y está hecho de eso, de caballos (aunque desconozco si 250)...


Pintalabios: La boca de la chica se asemeja a unos labios... menores, (hinchaditos además...). El pintalabios sería entonces un pene a punto de penetrar.
¿Qué tienen en común estas imágenes? Yo diría que a grandes rasgos 3 cosas:
1. Son imágenes antiguas (años 80 prácticamente...)
2. Casi todos los significados aluden a contenidos explícitamente sexuales.
3. En todas se pueden "ver"las referencias citadas. Dependerá del sujeto decidir si con la suficiente fuerza como para que sea deliberada la carga subliminal. No deja de ser una cuestión de fe...
Teniendo en cuenta que se entiende por "subliminal" aquellos impactos que no se perciben de forma consciente en el cerebro, éstos ejemplos,-en el caso de que conscientemente entendamos las explicaciones que he oferecido- no podrían catalogarse como subliminales, sino como meras técnicas más o menos sugerentes de ventas.

En el ejemplo de los melocotones-culo, se utiliza además otra técnica. ¿No les suena raro el texto "Más de una cúpula bancaria tiembla"? En efecto, la palabra "cúpula" está metida con calzador, probablemente por su parecido con la palabra "cópula" al igual que el Citroën Saxo es una implícita (y no muy afortunada) referecia al sexo. (O productos incluso cacofónicos como "bokawa" = boca-agua).

Los 70 y sobre todo 80, (época de máximo apogeo de la publicidad subliminal) aunque hoy nos parezcan inocentemente pacatos, fueron años considerados de liberación sexual, aunque en realidad la represión era la nota dominante y la obsesión por temas sexuales algo muy recurrente.

Con el libro "Seducción subliminal" (1973) de Wilson Brian Key se abrió la caja de los truenos. Las teorías sin base científica y que siembran el miedo, tienen mayor predicamento que una teoría "en afirmativo" sobre presupuestos científicos. Sin embargo, se apuntan en el libro cosas muy interesantes, para la comunicación más que para la publicidad.

Desde entonces, se entiende la publicidad subliminal como algo maléfico que acecha a los niños, a los consumidores, a los desprotegidos... y lo que es peor, sin darse cuenta de que están siendo manipulados.

Visto desde 2009 resulta infantil pensar que el consumidor se guía por impulsos sexuales que no percibe de forma consciente, pero en una época en la que todo lo sexual era tabú, era relativamente normal que vieran representaciones sexuales allá donde miraran los pseudocientíficos del momento. Hoy vivimos rodeados de referencias sexuales explícitas, y aunque sigue comportando uno de los incentivos publicitarios más usado, no es el único y como técnica ha cambiado bastante.
Con imágenes en movimiento (spots y películas) la cosa funciona de otro modo. En el cine se ha hecho referencia explícita a estas prácticas usando la técnica de imágenes estroboscópicas o fotogramas insertados en la secuencia del filme. Estos "trabajan" sobre los impulsos primarios provocando sensaciones concretas. Quizá una de las obras que más directamente toca el tema es La Agencia de George Kaczender (1980, traducida a veces como Juegos Mentales), donde el protagonista se descubre viviendo en un mundo en el que se manipula a la masa mediante mensajes subliminales.
En otros casos, se ha usado más o menos claramente esta práctica: En La Guerra de las Galaxias de George Lucas (1977), Fantasía de Walt Disney (1940), El Exorcista de William Friedkin (1973), JFK de Oliver Stone y Fight Club de David Fincher. Otros han insertado mensajes publicitarios (no siempre subliminales) de sus patrocinadores, como la propaganda de Nike en Terminator o Smarties en E.T., que creo que no fue deliberada, pero provocó un incremento importante en las ventas.

Para que una imagen "sugiera" algo sin ser perceptible al ojo, ha de estar camuflada. O bien se inserta durante una centésima de segundo varias veces, o bien se crea una transparencia (imagen superpuesta a la eminentemente racional). En algunos casos es tan fácil como insertar un plano al revés, es decir, que a simple vista pasa desapercibidom, pero que al verlo en un espejo o bocabajo, se hace patente.

Los publicitarios conocen estas (y otras muchas) técnicas y las aplican en sus spots y anuncios. Camuflan estímulos sabiendo que se harán efectivos en sueños (efecto Poetzl), o en cualquier momento posterior. Otro fenómeno que provoca estímulos subliminales es la "defensa perceptual" (el estímulo supraliminal actúa como subliminal). Se plantea que todo lo que "agrede" a la conciencia y al sistema ético con implicaciones emocionales negativas, es ignorado por la mente. Se basa en que el ser humano tiene la capacidad de bloquear información cuando ésta se opone a sus valores conscientes. Dicha información, no obstante, evoca sentimientos o deseos y llama la atención sobre cosas de las que la conciencia no tiene noticia. (Como estímulos de naturaleza homoerótica en anuncios de cigarrillos o bebidas).

Esta es una de las técnicas más utilizadas en comunicación, promo y publicidad. La psicología de la Gestalt (hoy todavía con mucha adhesión) refrenda que el individuo tiende por naturaleza a dotar de significado cada "fleco" deshilvanado de la realidad, y ahí es donde entra la nueva publicidad subliminal, donde ni el sexo es tan importante, ni es necesario ocultar desnudos a modo de reclamo.
Si han seguido la explicación hasta aquí, se merecerían ustedes un premio por su tenacidad y capacidad de aguante; y si les interesa el tema, como a mí, esperen a la 3ª entrega. Hasta más ver.
Lo dice Diana Aller

6 comentarios :

Anónimo dijo...

Pues no es publicidad subliminal, supongo, pero en Disney colaron un pene en el cartel de la película de La Sirenita. He aquí la prueba

http://www.youtube.com/watch?v=-iJ5LKibGmk

V-gan

suso_jamacuco dijo...

en mi opinión todo lo subliminal sería aquello que está presente bajo el umbral de percepción. así que esos anuncios no se podrían considerar subliminales, no?

Anónimo dijo...

pero lo de la polla en la foto de prince no es muy subliminal, es más bien un poco burdo, ¿no?

dandybrandy dijo...

ezto ez una vergüenza contral laz mujerez, voy a poner al minizterio del concepto a trabajar...Bibiana Aido dixit

Silvia dijo...

He visto imágenes subliminales en La Naranja Mecánica en la escena de la pelea con la señora de los gatos.
Hay que reproducirlo lento para verlas.

Cris dijo...

Dos botellas de Heineken tienen mejor culo que yo... esto es subliminal, pero para deprimir y que te des a la bebida... no?
Y eso que la publicidad subliminal, " en teoria" está regulada...