lunes, 7 de septiembre de 2009

REFLEXIONES POR MADRID

El cometido del paseo ni siquiera vendría al caso, pero para justificar mis andanzas geográficamente, he de aclarar que a la salida del trabajo, quedé con una desconocida con la que había contactado por medio del Segundamano para comprarle unos patines.

Lo que están haciendo con la Plaza de Castilla es atroz.

Es uno de los horrores más graves del urbanismo español. Es irrebatible que estamos atravesando una hondísima crisis: en mitad de la plaza se alza una enhiesta y esmirriada polla como de acero, conocido como "El Obelisco de la Caja", que es un diseño de ese "bluf" de la arquitectura que atiende al nombre de Santiago de Calatrava y que es un regalo (¡atención!) al pueblo de Madrid por parte de (¡¡atención!!) CajaMadrid. Es evidente que hay dinero circulando de forma muy poco honesta por mi ciudad. Los alrededores de la plaza son igualmente poco armónicos: Recuerdan a Cullera o a los países árabes con grandes desigualdades sociales: descampados y rascacielos comparten una orografía caprichosa y feísta.

La calle Orense está plagada de madres guapas con carritos. No son especialmente jóvenes, pero en líneas generales visten con cierto salero y se ve que no retienen líquidos. Me encuentro con Marisa Mendívil, que como corresponde, está monísima y porta a su hija Paula (la tercera de su descendencia) en una sillita. Es una preciosidad de niña.
En la entrada de un transitado comercio noto un roce pecaminoso y me viene a la cabeza lo que se podría llamar el "Síndrome del miedo al filipino acosador" (por ésto que sucedió hace unos días). Caigo en la cuenta de que han detenido al filipino, no estoy en el barrio de Salamanca y me han rozado sin querer.
Desgraciadamente es muy común notar un toque perverso, escuchar un piropo nada halagador o sentir una mirada obscena que atraviesa el tejido de la ropa. A mi me violenta hasta el punto de responder con insultos. Sin embargo hubo una época en la que ansié que me miraran con sucio deseo y que deseaba desatar en un desconocido bajas pasiones: en ese estado llamado de buena esperanza. En cada embarazo engordé casi 30 kgs, yo que no soy muy alta, parecía un metro cúbico: era igual de alto que de ancho. Y me di cuenta de que aquéllo que se detesta sin más, se llega a anhelar cuando desaparece.

En el metro, el autobús y en cualquier medio de locomoción y momento de espera... siempre hay alguien con un libro de Stieg Larsson de sugerente título. ¿De verdad molan tanto? ¿Me puede hacer alguien un resumen comentado para calibrar si me merece la pena comprarme alguno? ¿Existe la edición "ligera", en cómic, como la del Quijote? Sé que resulta contradictorio que me guste escribir y no leer, pero es así desde siempre.


En la zona de Tribunal una madre grita a su hija de no más de 7 años y consigue que llore. No es como las madres de la calle Orense. Ésta si retiene líquidos y paga con su niñita sus frustraciones. Me enfurece ver estas cosas. Yo no llevo la foto de mis hijos en el display de mi móvil, ni en mi perfil del facebook, tal vez resulte fría y desapegada, pero jamás les grito. De hecho aborrezco la expresión "poner límites" cuando de educar se trata. Les dispenso todo el respeto que merecen y todo el amor que me inspiran, que es infinito. Tener hijos es como estar enamorada, pero sin que se te pase.

Hace calor pegajoso. Llego a casa con unos patines que antes no tenía y un montón de pensamientos absurdos que tengo desde siempre.

Lo dice Diana Aller

30 comentarios :

Tamara dijo...

Que fuerte lo del filipino y que miedito.En fin encantada de leerte como siempre.

yo,lamiss dijo...

¿Pero no habíais quedado para lo de la tele? Nomenterodená

Anónimo dijo...

Ourense Diana, ahora es Ourense. Bicos dende Ourense

Nico dijo...

Los libros de Larsson son una mierda Diana, créeme.

Leandro de Borbón dijo...

La calle Orense de Madrid ahora resulta que tiene que ser la calle Ourense... JAJAJAJA. ¿Cómo has tecleado el texto, Anónimo, con la garrota o con la boina?

Anónimo dijo...

SOBRE LOS HOMBRES QUE NO AMABAN A LAS MUJERES (estaba deseando escribir sobre esto):

Ya que preguntas, aunque no suelo caer en best sellers, yo este verano he "leido" la de los hombres que no amaban... (al final mas bien leía entre párrafos para acabar cuanto antes, puro amor propio lo de acabar novelas). Que irritación, que horror.

Simplemente diré: LA NOVELA MAS CUTRE QUE HE LEÍDO NUNCA. Eso no es literatura, es indignante. Género: subliteratura infame. Es una especie de redacción de colegio, mal escrita y sin profundidad, narrando como el que ve una película, perdido en detalles sin sentido y horteras continuamente, recuerda un poco a los libros de los 5 de Enid Blyton que leía yo de pequeña, pero por supuesto mucho peor escritos.

A partir de una cierta página ya me lo tomé con humor y seguía para reirme de Larsson, alucinada hasta el vértigo con su estupidez (d.e.p.) y la de sus múltiples seguidores (aún hoy me resisto a creer que se haya generalizado este ínfimo nivel mental e intelectual a nivel mundial). Es francamente cutre. Es una especie de elogio tópico al héroe sueco enrrollado y socialdemócrata, pregonando de valores que en mi opinión no cumple, periodista de investigación arriesgado, el terror de los empresarios capitalistas corruptos malos malísimos, irresistible para las mujeres, presentando a la tópica Lisbeth anoréxica y marginal (anecdóticamente bisexual para hacerla mas interesante y prohibida para un cutre burgués como él), que lo admira y se introduce en su cama, a la casada con otro pero que toda la vida es su pareja sexual, a la mujer madura que también lo conduce a su cama... Y él siempre sin hacer nada, es que tiene un flequillo rubio irresistible...

Todos los personajes son tópicos (aún mas los femeninos), planos, vistos mil veces, sin dimensión psicológica alguna ni asomo de realidad. El pobre Larsson se ve que era muy torpe, poco observador y poco conocedor de la condición humana. Eso sí, al protagonista sólo le falta decir: "porque yo lo vargo". Larsson proyecta en el periodista todo lo que él querría ser, un prototipo de héroe manido que es condenado injustamente pero que al final demuestra que los malos son muy malos, gran amigo de las mujeres y al tiempo sexualmente irresistible.

El nivel mental del libro es para personas de 12 años, por eso tiene tanto éxito, se lee como se ve una película. Lo acompañamos de una trama tipo policiaco pero sin sentido, para averiguar intrigado quien coño decidirá Larsson que es el malo y donde está la chica desparecida, y ya está. Acompañado de la recurrencia a tópicos de la actual corrección política, y ya está la receta.

Es para potar, la falta de escrúpulos de este libro. Sobre todo cuando utiliza el delicado recurso de la violencia de género para encabezar cada capítulo. Larsson se nos muestra como un tipo sin empatía, describiendo brutales agresiones sexuales a la mujer con una frialdad digna de una mala persona. Se las da de comprometido con el tema y se regodea fríamente en la descripción
de los detalles, sin contar cómo se siente la chica, como si no tuvieran consecuencias psicológicas para la víctima, que se toma 2 pastillas, se duerme 2 días, y tan fresca. Con vengarse del agresor tiene bastante para superar el trauma.

Anónimo dijo...

HE DE SEGUIR, Y PERDÓN POR LA EXTENSIÓN, HE DE DESAHOGARME:

Como curiosidad, se pasa todo el libro dando detalles sobre objetos que hagan mas real el relato, incluidas las marcas de todos los ordenadores, objetos electrónicos, detalles de muebles claro, de Ikea... Esto sí que me hacía reir, por lo lamentable. Cuando alguien de 10 años escribe también lo hace así. Dice que los cuadros anónimos eran de un marco de 20x15, con un espesor de tantos cm, que el ordenador era el macintosh modelo tal, que la grabadora de marca tal del tamaño de un paquete de cigarrillos, el ipod de marca tal del tamaño de una caja de cerillas, jajaja, es lamentable, sobre todo porque intenta dar una idea de verosimilitud y sobre todo de super modernidad electrónica, para que veamos que tanto Lisbeth como el periodista están a la última ultimísima, y es lamentable, porque todos los modelos están desfasados ya, claro. No sé si tantísima marca publicitada cobra por ello, la verdad. Te cuenta en qué calle vive cada uno, cuando entra en la biblioteca de tal señor te detalla todos y cada uno de los libros, sus colores, temática, en fin, super infantil.

Resumiendo este tocho que he escrito como desahogo:
¡La hostia, que es malísimo, y la gente lo adora! Larsson me ha hecho ver que ya no pertenezco a este mundo, tengo mas de 12 años mentales a Dios gracias, y sólo le agradezco esa enseñanza. Por lo demás, esto ha sido mi deseada venganza hacia Larsson por hacerme perder el tiempo con esa basura. Mejor ver la película, el que tenga interés y punto. Será el único caso en el que existe el 99,9% de probabilidad de que la peli supere al libro.

Larsson, descansa en paz, que te quedaste a gusto. Que cagada, hijo. Pero vaya, la mierda siempre da en la diana y tú palmaste sin saberlo. Querido, fue tu primera novela y se nota un huevo. Está sin pulir, como sin releer... Si estuvieras vivo no podrías creerlo.

Anónimo dijo...

Se me olvidó firmar después de tanto escribir:

C.
- la mujer que odiaba a Larsson (por sus propios méritos, claro) -

Anónimo dijo...

Tema Larsson:
Yo vi la peli primero ("Los hombres que no amaban....") y me gustó mucho. Me encantan en general las pelis cuyos actores son desconocidos para mi, entonces es todo más interesante y real. Muy chula!(paisajes, acción, son guapos, etc.).
Luego me he leído el libro y me ha resultado entretenido pero algo simplón...al final también saltándome parágrafos para acabar. No sé si habrá sido por ver antes la peli y ya conocer todo de antemano...Con el segundo lo sabré, dicen que es el mejor, y el que más engancha. A ver si me lo prestan que rulan que pa qué (eso sí antes de la 2ª peli...).
Carmen

Anónimo dijo...

Te acabo de oir en la tv... Porque ¿eras tú, no???? ¡Sacad la pistola!

Álvaro dijo...

¿En la calle Orense sigue oliendo a meotes? Ah, La Nuit, qué recuerdos...

Anónimo dijo...

Desde luego la sñta. C. se ha despachado bien a gusto. A Donna Leon le habría gustado escribir lo mismo si no hubiera sido una personalidad pública. Sin embargo Vargas Llosa hacía el domingo en El País, creo, un elogio de los libros en El País.

Sólo he visto la película, de manera que no sé con cual de las dos opiniones quedarme.
Pero sí puedo opinar sobre lo de detallar en los libros la marca de todos los aparatos y en eso me recuerda a American psycho de Easton Ellis, que aunque parece tener la intención de criticar una sociedad volcada muchas veces en las marcas, lo cual es cierto, sin embargo destroza el ritmo de la novela.

De todas formas hay que tener narices para acabarse un libro que detestas, es algo que no entiendo.

Anónimo dijo...

Olvidé firmar el comentario sobre Easton Ellis.

Birrólogo.

Luis dijo...

Lo de estar enamorado pero sin que se te pase es poner en palabras lo que es tener un hijo. Yo tampoco tengo a mi hija en el móvil ni nada, pero no le grito para soltar mi mierda, de hecho creo que nunca le grito. Nunca me ha gustado ver a padres así, pero desde que soy padre lo aborrezco, un par de veces hasta me no he podido soportarlo y me he metido donde no me llamaban, pero es que me arde la sangre ver cómo se le hace sufrir gratuitamente a un crío.

Anónimo dijo...

Como en el anterior comentario a mi también me ha llamado la atención la frase ‘Tener hijos es como estar enamorada, pero sin que se te pase’. Conozco a alguien muy especial que tiene dudas y se la voy a decir, por supuesto referenciándote, así que muchas gracias por lo acertada que es. Un saludo y enhorabuena por el blog.

Anónimo dijo...

Mientras acababa este comentario, ACABO DE LEER ASUSTADA QUE STIEG LARSSON GANA UN PREMIO CONTRA LA VIOLENCIA DE GÉNERO. Me aterroriza observar el grave desconocimiento de los jueces y de la sociedad como para considerar este libro como reivindicativo. Pena de mundo.

BIRRÓLOGO, muy completo tu comentario, desconocía estas 2 insignes opiniones. Acabé el libro (leyendo 1 párrafo sí y tres no), para intentar comprender este fenómeno, por qué muchos lo calificaban como obra maestra, y cómo de 9 millones de suecos, 3 lo han comprado, es decir que está en todas las casas. Y he concluido sobre su éxito lo mismo que Donna León: “No lo entiendo. Bueno, sí. Y ese éxito me asusta”.

Donna León dice no haber acabado el libro “Por la repugnancia que me producía. No hay calidez humana, los sentimientos son ajenos a mí”. En un comentario de alguien, leí, no sé si es cierto, que Donna Leon fue violada. Si así fue, mas la entiendo, pues si una mujer ha vivido alguna forma de violencia machista o familiar de cerca, el libro le repugnará por su superficialidad y forma de tratar el tema. A mí mas que repugnarme me pareció escrito por alguien despreciable. Mas te indigna que el libro presuma de feminista y de crítica al maltrato. La mujer que haya vivido alguna vez este triste tema, verá en el libro un tratamiento cruel y morboso, atrayendo la atención del lector con detalles sórdidos, desapegado el autor y el lector de la realidad de la mujer que lo sufre, en el que se supone que la heroína hacker-guay violada brutalmente se recupera simple y llanamente haciendo justicia cual John Wayne. Además los ataques, violaciones y asesinatos de mujeres son descritos de forma corta y anecdótica, y tratados con la misma empatía que la descripción de la oficina con muebles Ikea. Que desconocimiento y que insultante frivolidad.

El libro trata estos duros temas de forma simplemente entretenida, sin que uno lo perciba que este trato es algo malvado y “patológico”, como dice Donna León. Incluso, la otra gran víctima que es la desparecida, al final es encontrada y decide silenciar los horrendos crímenes en serie que cometieron su padre y su hermano, y las violaciones que ella sufrió por parte de ambos, para mantener su buen nombre y el de la familia. ¿Eso es justicia? Vete a tomar por culo, Larsson. Hay que haber sufrido cosas para tratarlas, y sino, cállate, que ofendes.

El libro es fundamentalmente masculino. Una narrativa simple, directa, sin hondura psicológica, un protagonista tranquilo, pero justiciero y al que se disputan las mujeres, un héroe políticamente correcto que no va de macho y por ello todos creen guay, salpimentemos todo con mujeres amputadas, quemadas, violadas y muertas, a las que Lisbeth, una protagonista anoréxica, morbosa, imposible, marginal y tatuada venga brutalmente en modo masculino. JAMÁS UNA MUJER ABUSADA PODRÍA REACCIONAR COMO LISBETH SALANDER. Es una fantasía masculina ridícula de principio a fin. Pero como la prota es mujer y ejerce su venganza con violencia brutal, pues es el libro es guay. Y una mierda.

C.

Anónimo dijo...

Sobre acabar el libro, reconoceré con sinceridad algo: a partir de un cierto momento es entretenido, y saber como va a resolver el misterio produce cierta curiosidad. Es malísimo, sí, pero no aburre. Te lees 2/3 del mismo a saltos en unas horas, y un niño de 12 años puede leerlo en unos días sin esfuerzo. Si eso es un mérito, lo tiene. Lo que pasa es que yo me entretengo solita con muchas cosas, y si leo algo es para que me aporte, me admire, aprenda algo de la vida, me guste, encuentre personajes o historias mínimamente creíbles o bien ficciones de cierto talento o cuentos fantasiosos, y no porque esté aburrida. En verdad este libro es como aquellas novelitas de kiosko de antaño, con una trama que averiguar, sexo, buenos y malos, y ajusticiamientos previsibles. Y moralinas tóxicas. Para perder el tiempo. Punto.

Vargas Llosa tiene ya 73 años. Compara el libro con las novelas de nuestra infancia. De acuerdo. Dice que el interés del libro es el "¿Y ahora qué, qué va a pasar?". Muy de acuerdo. Dice que “LA NOVELA NO ESTÁ BIEN ESCRITA” y es “formalmente imperfecta, y, al mismo tiempo, excepcional”. Muy de acuerdo, está mal escrita y al tiempo REFLEJA TODA LA SUPERFICIALIDAD DE ESTA ÉPOCA Y EN ELLO ES EXCEPCIONAL. Si no fuera excepcional, sobre todo su desmesurado éxito, y los resortes psicológicos tan baratos que busca intencionadamente tocar, y la pésima influencia que tendrá en tantas personas, yo no estaría escribiendo este testamento tan indignada.

Vargas Llosa dice que ES UN DISPARATE que Donna Leon califique a la novela como llena de maldad e injusticia. Intuyo que Vargas Llosa (magnífico escritor cuya simple columna es una delicia al lado del barato libro de Larsson) no ha evolucionado psicológicamente en su vida hasta comprender ni mínimamente la mente de una mujer, ni ha comprendido ni comprenderá a una mujer abusada.

Deduzco que que nadie violó a Vargas Llosa, nadie violó a Larsson, nadie violó a los jueces que han premiado a Larsson, ni tan siquiera nadie violó a Lisbeth Salander (porque ella es la fantasía de un hombre sin empatía, vulgar y oportunista, elevado a la categoría de genio por un entorno sucio, superficial y propicio). Pero intuyo que a todos ellos les gustan los tópicos, los falsos héroes, y que un hombre les explique el mundo femenino que nunca comprendieron, aunque sea con mentiras.

C.

Hydra Hyde dijo...

Algo le ocurre a las urbes españolas que parecen devastadas por hordas bárbaras, y uno se siente más próximo a la idiosincrasia de Latinoamérica o de Filipinas que a la templada Europa.

Sobre lecturas best seller, yo te recomendaría a Stephen King. De entre lo indigesto, es lo menos tóxico.

Pd: Te enlazo.

Anónimo dijo...

Acabo de leer tu post sobre la doctora esquizofrenica: nena, si eres mas tonta no naces. En el fondo das un poco de pena.

Anónimo dijo...

Y encima tienes que "aprobar los comentarios": ya estoy viendo los tomatazos si no... Anda y que os zurzan a ti y a tu blog.

rai dijo...

lo de comprar en segundamano es todo un mundo. Si vieras las cosas que he comprado, a quién, y cómo eran sus casas...
Muy a favor de comprar cosas usadas, es la unica actividad anti-económica que se puede hacer hoy en dia (devolver pasta al comprador en lugar de dársela al vendedor).

nuria dijo...

"Nena, si eres mas tonta no naces"
Petardada de frase que se ha convertido en un cliché vacío de sustancia.
¡Qué ingenioso! ¡Vaya crítica de mierda! Te habrás quedado henchido de gusto, encima.

Halagar es más fácil, pero , para insultar y/o criticar, hay que hacerlo con solidez, con razón de ser.
¡Qué soplapollas es la gente que no razona!

carlosmondovega dijo...

""una madre grita a su hija de no más de 7 años y consigue que llore [...] paga con su niñita sus frustraciones. Me enfurece ver estas cosas [...] yo jamás les grito""
Eso está muy bonito, pero ten cuidado, que de ahí a criar a un terrorista hay un paso.

Anónimo dijo...

A al att. de sñta C.:

Carnívora, eres inconfundible :-D. Porque eres tú ¿verdad?
Al final, mira por donde, me voy a leer el libro, para poder opinar.
La peli está bien y el hecho de que esté ambientada en otro país que no sean los habituales, sobre todo USA, también es un punto a su favor.
Como dice Vargas Llosa, Larsson debe vivir.
Un saludo.
Birrólogo.

C. dijo...

Me ha encantado!!! Lo del obelisco, efectivamente, es lo peor.

Anónimo dijo...

Birrólogo, como mi inicial indica, claro que soy Carnívora. Es raro que alguien mas escriba con ese odioso estilo y ponga tantos monosílabos sin acento (sobre todo los más).

Me parece muy bien que el mayor número de personas inteligentes lean el libro de Larsson, para poder algún día iniciar un club anti-Larsson. Yo ya he dado mis motivos en contra. Que otros den los suyos a favor (o en contra). Me parece normal que todo el mundo lea algo que está teniendo tanta repercusión social a nivel mundial.

Por cierto, no puedo estar mas de acuerdo con el comentario de carlosmondovega sobre los niños. Eso sí, en este tema todos los debates son estériles y crean malentendidos, así que no merece entrar.

C.

pcbcarp dijo...

Plaza de Castilla es el horror. Lo del Calatrava es una muestra de cómo gastarse la pasta del contribuyente en generar puestos de trabajo eventuales de baja calidad (Para eso, podían haber aprovechado el desmontaje de hace años y haber dejado en un almacén municipal el monumento a Calvo Sotelo, protomártir de la Cruzada).

Como hablas de tantas cosas, me limito a esto. Es que voy mucho por ahí. Me doy una vuelta por tu blog, con tu permiso...

pcbcarp dijo...

Bueno, no: lo del Larsson es otro bluff. Estoy harto de ver en el metro a la mitad de la mitad femenina de los viajeros leyendo libros gordos con títulos absurdos traducidos del Francés. Como sabes, el original escandinavo de "La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina" era "La chica que jugaba con fuego"

FBlack dijo...

Aunque no sea consuelo siempre es grato saber que no soy el único que no ha leido a Larsson...ya empezaba a acomplejarme!

Anónimo dijo...

Sería mucho mejor si llamaras a las cosas por su nombre en lugar de maquillarlas con eufemismos. Por ejemplo, en lugar de "educar" para lo que haces con tus hijos, deberías usar "malcriar".

Deberías considerar que no todo el mundo piensa como tú, y hay padres que no desean criar niñatos consentidos y por eso tienen que gritarles a veces cuando hacen una barrabasada. Es una opción tan respetable como la tuya, si no más. Por lo menos, los niños a los que han puesto límites se saben comportar en la escuela, al contrario que los que crecen en un entorno tan chupiguay como el que tú les proporcionas.