miércoles, 16 de septiembre de 2009

EN DEFENSA DE LA COLCHA

Nunca he sido demasiado patriota. Ni siquiera he defendido las biensonantes expresiones patrias frente a anglicismos que de forma constante invaden nuestro léxico.
Sin embargo, arrastro últimamente una preocupación que me encoleriza hasta sacar la falangista que llevo dentro: un detalle mínimo que cuantas más vueltas le doy más me enciende: ¡El edredón!
Sí, amigos y desconocidos... Ese nuevo enser doméstico que se ha vuelto imprescindible en nuestras vidas, ese caluroso invento del demonio, ese nórdico elemento que a buen seguro todos almacenan... Es un fraude, una falsa panacea del bienestar...

Su implantación en nuestro país ha sido rápida, silenciosa y limpia. En teoría es más cómodo a la hora de hacer la cama. Me parece un argumento válido. Pero ¿Qué es eso de que es más higiénico que la colcha? ¡Mentira! En teoría lo correcto es llevar el edredón a la tintorería, lo que supone un ingente gasto además de no garantizar del todo el resultado.
Yo tengo ahora una colcha. La compré en unos grandes almacenes, con facturación internacional; pero con todas las ventajas de la casera colcha española. La lavo a menudo en la lavadora, abriga, es cómoda y muy bonita. Me encantaría llenar mi hogar de colchas hechas a mano. El ganchillo es étnico, es tendencia. ¡No a la pluma y al plumón!
Les pido desde aquí que abran su corazón a la colcha. ¡Basta ya de tantos impersonales dormitorios! ¡Despertemos del letargo del edredón! ¡Abramos los ojos a la realidad de la colcha!
Lo dice Diana Aller

20 comentarios :

Hydra Hyde dijo...

Y las sábanas de franela ¿qué? ¿Cuando se debatirá sobre semejante cuestión?

Agente 99 dijo...

Pero no son incompatibles Diana, yo tengo los dos, la colcha para entretiempo y el edredón para invierno.
Cuando pones una colcha en invierno tienes que poner debajo una manta lo que resulta mas incómodo a la hora de hacer la cama, además de que las mantas tampoco son muy higiénicas que digamos.....
Y con el edredón puedes variar la decoración de la habitación según le vayas cambiando las fundas que las hay bien preciosas.

Blen dijo...

Indudablemente las colchas son más bonitas, y tengo una preciosa que parece hecha a mano, pero sólo la utilizo cuando no hace frío. Notar cómo me envuelven las plumas en las noches heladas hace que olvide cualquier prejuicio nórdico que pudiera albergar. Y respecto a la higiene, el mío es lavable, y lo hago de vez en cuando por las alergias, pero no se ensucia porque va convenientemente cubierto por una funda.
Gracias Diana por llamar la atención sobre estos temas cotidianos y tan fundamentales.

patri-cia dijo...

Estoy en el paro.
Por un módico precio te hago colchas para toda tu casa. De punto, eso sí, pero igualmente encantadoras.
Lástima que no seamos amigas para que puedas ver Mis Creaciones en el feisbuk.

el tapir nicanor dijo...

qué fuerte...
esta misma reflexión me hacía yo precisamente hoy pero en versión manta versus edredón
pensaba que ya todos usamos plumón (me incluyo) con lo que mola quedar sepultado bajo el peso de una buena manta
me uno a la defensa de la colcha española y de la manta zamorana

Pedro dijo...

Con lo dócil q suena la palabra colcha...y lo basta q suena la de edredón...donde va a parar!!

Harry Sonfór dijo...

Hermana, por ese invento del demonio nórdico, cuando nos cambiamos de casa, decidí que el dormitorio debía contar con dos camas, como en las pelis buenas antiguas. Mi señora es de edredón y yo soy de mantas y colchas. A mí los nórdicos me hacen sentirme como una hamburguesa con un trozo de pan lactal encima. De pronto, en mitad de la noche y sin saber por qué sube la temperatura cincuenta grados, sacas un pie y te congelas; como no hay forma de remeterlo por debajo del colchón (que lo fino es que quede suelto), si la persona acompañante tira de él te quedas con el culo al aire. Es una sensación angustiosa y rara eso de sentir calor sin peso, acostumbrado a las mantas de toda la vida, que es como tener un muerto encima, pero un muerto reconfortante (mi subconsciente me dice: «lo que pesa da calor»). Los defensores del nórdico dirán «Además, se hace la cama en un momento». Sí, en un momento, pero siempre queda fea, como dejada, como sucia. Además, ahora venden unas mantas primorosas de tejidos polares que no pesan tanto como las antiguas de lana (las de la oveja muerta encima), dan mucho calor ¡Y se acomodan al cuerpo! Yo creo que es un asunto generacional. Cuando el chico o la chica conseguía que la familia le comprara un nórdico para su habitación sentía que transgredía las leyes familiares y naturales de la manta Paduana.
¡el edredón es out! ¡Y si no es out, hagamos que lo sea desde aquí!

Anónimo dijo...

mira q estas buena pero entre q eres madre y tendrás todo el chocho sueltecito y q tienes colcha creo q no te tocaba ni con un palo.
Mundo de metal, mundo de metalllll.
Arriba el edredoning y viva falete.
Un beso Di y otro pa la Esteban

*J*

Rocio dijo...

estoy a favor totalmente de la colcha, ahora mismo tenemos una de ganchillo que hizo mi abuela y como bien dices, tiene mucha más personalidad que cualquier nórdico de Ikea. El año pasado pillamos uno porque nos congelábamos pero este año pienso dejarlo por debajo de la colcha, que su única función sea la de abrigar

Anónimo dijo...

¿A la tintorería? Joder, cómo sois los capitalinos.

Anónimo dijo...

jajaja me parto. de todas formas si lo puedes tener todo, ¿por qué renunciar a algo? Yo uso colcha de entretiempo, y en pleno invierno edredón de plumón. pero siempre he lavado el edredón en lavadora y me queda genial.

Álvaro dijo...

La colchita exige manos y atención de madre (o abuela). El nórdico es una cosa amorfa, sin alma ni identidad.

SARA dijo...

¡Yo también tengo colcha!

¡Abajo el edredón!

Violeta dijo...

Pues no comparto, tia, no comparto. Yo no es que sea de edredón, es que soy de "doble edredón": un concepto que descubrí el año pasado y que describe la capacidad de un edredón nórdico de ensamblarse con otro para las épocas de más frío.
Yo, que he puesto la calefacción a día 17 de septiembre y que he sacado ya las mantas y los calcetines gordos, me declaro fan absoluta del edredón y su calor. Y si es doble, mejor.
Besos!
Viole.

Anónimo dijo...

A mi también me gustan las colchas..las utilizo antes del edredon, de hecho tengo dos, una fina justo para ahora y otra un poco más gorda para oct-nov. El problema es mi marido, dice que ésta última pesa, y lo dice cada día...q murga y entonces me dan ganas de ponerla doble. Con lo bonita que es, como de piel de melocotón...
Ah! las sábanas de franela son los más, pero no tengo, sólo tengo una funda de almohada, y es lo mejor, superfresca todo el año aunque no lo parezca...

Aitana dijo...

El edredón en la lavadora con un par de pelotas de tenis, queda estupendo y no se apelmaza.
Últimamente sólo dejo comentarios en plan maruja. Menudo coñazo.

Anónimo dijo...

hola, el edredón tiene fundas, es lo que se lava y la puedes cambiar dando mas juego que una colcha...además abriga más. La naturaleza es sabia por eso el edredón ha ganado esta particular lucha textil darwiniana de especies del hogar.
Por cierto me gusta muuucho mas este blog cuando sacas tu sentido del humor y no te pones profunda (además estos temas son mas serios, cercanos y realistas que el pijo-feminismo de corte Yo Dona), quejica y pesadita....debe de ser que eres más feliz ahora? me alegro.

Marta Sanz dijo...

Yo prefiero el edredon o una buena colcha de patchwork.
Saludos.

troskle dijo...

Tengo una puntualización. El edredón llevaba mucho tiempo existiendo en nuestro país antes de que el edredón nórdico, una variedad del primero, llegara a nuestro país. La novedad nórdica fue el concepto de funda, pero antes del edredón nórdico en España se dormía con edredón en invierno y con colcha (más fina y fresquita) en verano.
Aparte de eso he de decir que estoy muy a favor de las sábanas, que dejan muy recogiditos los pies, y del ligero peso de las mantas, que hacen más gratificante el sentimiento de que estás protegido del frío. Y lo de la higiene me parece una chorrada, el mismo contacto hay con las mantas o colchas que con el relleno del nórdico, ambos están separados por una tela que se lava periódicamente. Te apoyo en la causa, Aller.

José Gabriel dijo...

Se os olvida decir que el acabado perfecto de una cama con colcha sólo es enteramente satisfactorio cuando va acompañado de una chacha que se dedique a esos delicados menesteres.. ¡pijos! El edredón es simplemente práctico, y sólo eso pone a la colcha al lado de los Cadillacs de los 50: en el museo. Y si os parece que la cama queda cutre, os veis un capitulo de Cuéntame para quitaros el mono.

Sobre la higiene: una solución intermedia es usar sábana debajo del edredón. Es particularmente práctico cuando el edredón es de algodón 100% y/o de diseño y un lavado demasiado frecuente lo puede deteriorar.

Resumiendo: belleza, sí. Marujeo, no.