lunes, 28 de septiembre de 2009

EL APRENDIZ

A veces -por no decir siempre- los traspiés en la vida suponen triunfos; y resulta providencial caerse para ponerse en pie y caminar. Esto tan obvio para los que a menudo nos tropezamos, (generalmente porque asumimos un riesgo) no lo ven los afortunados.

Y aunque en absoluto creo que el infortunio se haya fijado en mí (más al contrario, soy y tengo más de lo que merezco), el volumen de inversión en mi vida supera por ahora al de los beneficios si caminamos enntre terminología económica.

Como digo, soy asquerosamente favorecida por las circunstancias. Pero a fuerza de diversificar (y multiplicar) esfuerzos. Todo esta retahíla me sirve para prologar una pequeña historia que se cierra esta noche:

Durante todo el verano he estado agobiada buscando trabajo y muy apurada económicamente. Alguien me habló de que necesitaban gente para trabajar en un nuevo reality. Perfecto. Creo que tengo un buen perfil, porque he trabajado en varios y después de bastantes años en tv, he desempeñado prácticamente todas las labores posibles. Envié un cv actualizado, esperanzada, como siempre. Como en tantas otras ocasiones, ni me respondieron siquiera, aunque fuera negativamente. A lo largo del verano he tomado contacto con 6 productoras a las que he ofrecido mis nobles servicios. Finalmente me contrataron en una de ellas.

Esta noche comenzaba "El aprendiz" el reality en el que se busca un ejecutivo solvente antes que cualificado; inteligente más que coleccionista de títulos.

Bien, pues de la misma forma que cuando me pillaron robando en el Corte Inglés, me alegré al asegurarme de no trabajar allí nunca, ahora, que con sonrojo estoy viendo "El aprendiz" entiendo como un halago el desprecio a mi interesado y sincero mail.

¿Cuándo se van a dar cuenta de que el márqueting es una disciplina que dejó de funcionar como lo aplican la mayoría de los ejecutivos?

Les pongo un ejemplo: ¿Quiénes gastan más dinero en campañas de imagen? Sin dudarlo, ustedes levantarán su inocente o curtido en mil batallas dedito índice y dirán "¡Los políticos! ¡Los políticos!". Muy bien adorables lectores. ¿Y quiénes son los profesionales menos admirados? Aquí unos índices (los más trabajados) dirán "¡Los periodistas, los periodistas!". Y otros (los más vírgenes) "¡Los políticos!". Pues sí.

Es evidente que las campañas de imagen (máxime las desproporcionadamente caras) valen de muy poco. Sobre todo porque se basan en teorías aprendidas (Y para colmo de EEUU, en lugar de copiar a los países nórdicos), incapaces de crearse por sí mismas, de improvisar o adecuar contenido y continente. El márqueting sigue siendo para muchos un obsoleto e inutil manual que aplicar cual fómula matemática.

(Aquí tengo que hacer un inciso para aclarar que las profesiones donde más penada está la mentira son las de periodista y político. Da que pensar ¿no?).

El programa en cuestión es un formato importado. Es divertido ver jóvenes con unos peinados horrorosos (¿Alguien puede advertir a estos muchachos que el pelo de punta exime de seriedad cualquier declaración de su portador?) utilizando una mal aprendida terminología económica para vender encurtidos. Como todo reality tiene un interés añadido para el espectador: la risa. En su favor he de decir que está muy bien editado, es ágil y rápido; y se ha logrado un ritmo espectacularmente bueno.

Pero -por su trasfondo- El aprendiz me parece un producto mediocre, con buena intención pero mala factura, donde se enmascara con falsa ética la perpetuación de valores que nos han llevado a la irreparable crisis en la que estamos. Como les digo, yo la he padecido con cierta violencia. Y caer, una vez más, verme ahogada y no obtener respuestas me ha hecho crear recursos propios, una vez más, hacerme algo más fuerte, sin teorías ajenas. Levantarme y caminar, con honradez.
Sé que la vida me tiene reservadas grandes cosas, al menos tan buenas como las vividas hasta este momento.

Hoy, soy yo la aprendiz, y espero seguir siéndolo siempre.
Lo dice Diana Aller

14 comentarios :

Anónimo dijo...

Diana, yo también lo he visto y de tan bochornoso me ha gustado. Después están poniendo Buenafuente. Cuenta lo que te hicieron este verano los del Terrat, por favor. La gente tiene que enterarse de quiénes son los que ponen zancadillas para que los demás demos traspiés. Estoy viendo a la Ana Morgades ésa, y sin duda, tú lo harías mil veces mejor. Creo que ahí, una vez más, has salido ganando tú (Y Bnf pierdeee). Ya te has levantado y estas caminando. Los que te conocemos, te adoramos.
tu amig@

Anónimo dijo...

Yo ví algunos capítulos de la versión con Donald Trump y su bisoñé-peluquín y era patético.

La versión española no la he visto, sólo el anuncio. Lo que me reí al ver que la Sexta de Zapatero forma aprendices de empresarios y ejecutivos, esas personas malas malísimas, "los poderosos" como los llama ahora ZP en sus discursos. Deberían llamarlo en su jerga "aprendiz de patronal", y cuando acabe el concurso los queman.

Hoy en día sería mas provechoso un concurso titulado "aprendiz de sindicalista". Te ponen barba, una barriga gorda y una cazadora cutre. Te enseñan a buscar un enchufe, a ser esclavo del gobierno de turno, a dormir la siesta y a ser insensible con tus compañeros.

Definitivamente, tal y como está el patio, lleno de hipócritas y trasnochados discursos de izquierdas que no están beneficiando a nadie, es mas fácil hoy ser aprendiz de sindicalista que aprendiz de patronal. Para aprendiz de funcionario no hace falta programa, para eso lo único que hay que hacer es estudiar como un animal.

C.

Anónimo dijo...

Tengo una relación de amor y odio con este blog. Leo algunos artículos y me descojono de risa, se los mando a los amigotes, me acuerdo de ellos en el metro y en el trabajo... Y luego leo otros, como el de la entrevista a Nacha Pop, y me pregunto cómo se pude tener tanta mala hostia (es que soy un tío muy sensible, yo). Porque ¿qué te hizo el pobre Antonio Vega? Ya bastante tenía con lo jodido que estaba, ¿no? ¿Cuál es tu idea de la tolerancia? (repito, soy un tío muy sensible). ¿Eso es lo que le vas a ensenar a tu hijo, que un yonqui no merece más que desprecio? ¿O es que el mundo te ha tratado mal? ¿Te hizo algo la gente? Y encima, va el tío (el-asqueroso-yonqui-de-mierda) y la palma poco después. Supongo que todo encaja, que no era más que lo que se merecía. Ahora puedes escribir un articulo celebrándolo, y luego irte a mear sobre su tumba.

Anónimo dijo...

Claro, comom Sálvame es la gran obra maestra de la televisión mundial, es normal tu desprecio por programas mediocres como el aprendiz.
Diana, la modestia no es lo tuyo, pero el realismo tampoco.

El_Tesorero dijo...

Menuda pataleta, ¿eh Diana? ¿Enfurruñada con el mundo de la televisión?

A mí el Aprendiz me parece un buen reality, tal y como está la media del género en España. Es cortito (una horita) y a ver si no la cagan como hacen con todo abusando del morbo y del sensacionalismo.

En cuanto a lo del márketing creo que te equivocas de cabo a rabo, que no tienes mucha idea del tema y que te quedaste en lo que estudiaste en la carrera; los políticos son los que más dinero se gastan en imagen porque, sencillamente, son los que más lo necesitan; no busques ninguna extraña relación causa efecto.

Siempre decís lo mismo cuando hablais de empresarios y ejecutivos, pero como pasa en el periodismo o en cualquier profesión, hay sinvergüenzas de cabo a rabo y hay gente muy honrada y muy profesional.

Por cierto, lo de trabajar en Sálvame no te favorece precisamente.

Un beso.

Nicolas Falco dijo...

Cuando te pillaban robando en El Corte Inglés ¿la cosa quedaba en nada? Porque a mi me pillaron una vez en Carrefour (encima) y acabamos en el juzgado, yo y los demás a los que habían pillado ese día. Al final llegamos a un acuerdo y el hijoputa del responsable retiró la denuncia, pero no me quedaron ganas de volver a hacerlo. O, como decía Sonny Curtis (y Buddy Holly, y los Clash), luché contra la ley y la ley ganó.

Anónimo dijo...

¿qué coño es eso de "sálvame"?

Anónimo dijo...

Diana, marketing, voz inglesa aunque aprobada por la RAE, se escribe con "k". La palabra más correcta en español es mercadotecnia pero nunca marqueting. Un beso.

nuria dijo...

Está claro que en tu blog expresas lo que te venga en gana, que para eso es tu blog.
Lo que también está claro es que tu crítica, perteneciendo a la cadena para la que trabajas y, en concreto, para el programa para el que trabajas..., resulta tan chirriante como si Jorge Javier Vázquez impartiese clases sobre ética periodística.

FBlack dijo...

bonito y sobre todo muy acertado.

Anónimo dijo...

Yo también tengo una relación extraña con este blog. Me pongo del revés cuando lo leo, pero pienso que si eres amiga de Jose el vasco y de Jairo, no puedes ser como te imagino, y siempre vuelvo.

Al final a los que no entiendo es a ellos.

rai dijo...

Bassat es judío. Hablemos del lobby judio, que es algo a lo que temer más que a la gripe.

Buenafuente te hizo la pinza?

oye, no me voy a cansar de pedirlo: cuéntanos cosas de tu pasado, ese cou repetido, ese cambio de colegio, tu exilio a los usa...

Anónimo dijo...

Yo sólo vi un ratito y lo primero que me sorprendió fue la imagen, muy cuidada para lo que estamos acostumbrados a ver. Pero no conseguí engancharme con el reality, ni me interesaban los muñecos ni entendía de qué hablaban. Esto de los tiburones, ejecutivos, vendedores y magnates es que no me interesa nada, esa gente me parecen marcianos y conecto más con los incultos e insustanciales concursantes de GH (que sí sigo) que con ellos.

Eso sí, y siento repetirme. Muy bien grabado, muy bien editado, daba gusto... y envidia

Anónimo dijo...

será mediocre pero es divertido de cojones!!!
Lo de que los políticos son los que más gastan en marketing además de ser una demagogia de todo a un euro es una invención tuya.
Para empezar los políticos solo gastan en campaña electoral (el Estado solo les das pasta para eso y con presupuesto limitado) y sus presupuestos de una campaña son como cien veces menores que lo que gastan solo en un mes: bancos, coches, alimentación, limpieza, bebidas o belleza.
Que no te hayan cogido para este programa (rebosante de vergüenza ajena y por ellos divertidísimo, insisto) y estés picada me parece normal, pero inventarte esa chorrada del márketing y contarla como si fuera verdad y súper en serio también da vergüenza ajena (o sea es divertido leerlo).