domingo, 16 de agosto de 2009

MIS CRÍMENES FAVORITOS: HOY, DOCTORA DE MINGO

En abril de 2003, la doctora residente Noelia de Mingo, ejercía sus funciones laborales como si tal cosa, a pesar de haber sido diagnosticada de esquizofrenia. Sus superiores sospechaban que no podía asumir determinadas responsabilidades, lo que explica que la exoneraran de guardias y sesiones clínicas. Así mismo, tampoco atendía a pacientes que no hubiera asistido antes. Es decir, su trabajo como profesional era reducido y no muy complicado.

En el día de autos, Noelia, visiblemente enajenada, apareció con un cuchillo de cocina en la mano en la 3ª planta de la Fundación Jiménez Díaz, madrileño centro hospitalario donde trabajaba. Salió al pasillo y chocó con Jacinta G. de la L., una paciente que hablaba por teléfono con su hijo. La doctora de Mingo, sin mediar palabra alguna, apuñaló hasta en nueve ocasiones a la mujer provocándole la muerte inmediata. Continuó caminando hasta encontrarse con otro paciente, Félix V. A., que se acercó de forma incauta a la esquizode para hablar con ella, sin saber su estado ni de su arma. Le propinó así mismo varias puñaladas, algunas de ellas en órganos vitales, lo que le supuso la muerte días después.

En ese momento apareció en el lugar de los hechos Carmen L. F., que recibió un corte en el antebrazo derecho, y la enfermera Cristina T. C., que resultó gravemente apuñalada. No apareció por allí nadie del personal de seguridad, y finalmente fue reducida por dos celadores que como arma coaccionadora tuvieron que utilizar un pie de suero.

En su paseíto por la tercera planta del hospital, y en un tiempo récord, la doctora de Mingo dejó 3 muertos y 7 heridos, un crimen que en su momento dió mucho de qué hablar.

Trascendieron testimonios de sus compañeros en los que se decía que el trato con ella había dejado de ser normal hacía mucho: al parecer "hacía cosas raras"; había disfrutado de varias bajas por depresión y angustia, y su trato con pacientes y compañeros no seguía ningún código lógico.

Hablaba con los picaportes de las puertas y escribía en el ordenador apagado. (Para muchos amigos míos, hacer un "de Mingo" es quedarse en blanco, mirando al vacío...). Al parecer, se reía sola, cantaba sin venir a cuento, miraba mal a sus pacientes y les recetaba sin haberlos asistido previamente. Pensaba que era espiada día y noche por sus superiores del hospital y creía que sus compañeros de trabajo y y sus pacientes eran actores que formaban parte de una trama que tenía como fin acabar con su vida y la de su familia. En definitiva, estaba chalada perdida.

La doctora de Mingo fue condenada a muchos años de internamiento psiquiátrico, y los seguidores de este crímen continuamos deseosos de saber qué se le pasó por la cabeza en ése momento, qué voces oiría la doctora o qué dictados le ordenaban acuchillar a quienes tenía por delante.

Lo dice Diana Aller

10 comentarios :

Anónimo dijo...

En el post das a entender que la esquizofrenia es lo mismo que ser esquizoide, pero no es así.

El Trastorno Esquizoide de la Personalidad nos hace rechazar el contacto humano. Pero de ningún modo somos peligrosos.

Anónimo dijo...

Las personas con esquizofrenia son menos agresivas comparativamente que las "normales" y más divertido es el caso de un enfermo que paseó la cabeza de su madre por un pueblo ya que te gusta tanto frivolizar con la enfermedad mental.

Anónimo dijo...

Éste es uno de esos posts por los que te haces detestar un poco o bastante.

supersalvajuan dijo...

O quizás la pregunta sea: ¿Qué no le pasó por la cabeza?

Anónimo dijo...

Ni poco ni bastante... TOTALMENTE.

Rocío dijo...

A mi me da igual que esté o no loca y no me importa si te has confundido con los términos (no creo que quieras ser profesora de psicología o ninguna experta en la materia, igual que ninguno de los que te leen), lo que siempre me ha conmovido de esta historia son los familiares de las víctimas, es que me daba muchísima pena este caso, y me parece muy injusto que una persona pierda a su padre o madre sólo porque a alguien se le han cruzado los cables.

lachicafriolera dijo...

Madre mía, qué en serio se toma la gente algunas cosas.

Yo flipé al enterarme que el tío que descuartizó a su hermana hace un par de meses en Oviedo, aprendió a descuartizar cadáveres viendo "Viernes 13". Fascinante.

Adrastea_Quiesce dijo...

un esquizofrénico bien controlado, con un seguimiento de tratamiento bien llevado, etc, puede desarrollar una vida perfectamente normal, y no ser peligroso en absoluto. de hecho, es una injusticia bastante flagrante que, por ignorancia, un sector de la población pretenda que el diagnótico de esquizofrenia equivalga a una condena a perpetuidad a la exclusión social.

ahora bien, un esquizofrénico tiene que estar controlado. no cabe en cabeza humana, y menos trabajando en un hospital, con un servicio de psiquiatría ahí al lado, que haya una empleada escribiendo informes con el ordenador apagado y nadie haga nada.

noelia de mingo no era consciente de sus actos, sí lo fueron aquellos que dejaron a su brote incontrolado crecer y crecer hasta que un día se fue de madre.

una psicosis esquizofrénica es una enfermedad y como tal hay que tratarla. igual que a nadie se le ocurriría no avisar a alguien de que esta desangrándose (si por la razón x no pareciera advertirlo) es de mínima lógica que si ves a alguien que se le va la chota avises a un médico. que para eso estamos, coño.

rai dijo...

Almenos sus compis del hospi no dijeron "no me lo esperaba, era muy amable" ni lo que dicen siempre los vecinos de las mujeres asesinadas por sus parejas en el telediario.

¿De verdad te preocupa lo que estuviera pensando en ese momento esta tia? Quiero decir, ¿cambia algo? La tia está chalada y ya, no creo que haya nada poético ni nada que interpretar o aprender de un asesinato así.

Anónimo dijo...

¿Cómo narices he acabado en un blog de una tia que me llama gilipollas con un articulo como este.?..Dios no ha llamado por el camino de la escritura a todos...