martes, 21 de julio de 2009

EMPAREJAMIENTO


"Los cálculos iniciales de un romance son inconscientes para los hombres y las mujeres y se muestran muy diferentes. En los emparejamientos a corto plazo, por ejemplo, los varones son los cazadores y las mujeres quienes seleccionan. No hacemos estereotipos sexuales. Ésta es nuestra herencia de aquellos antepasados que aprendieron durante millones de años a propagar sus genes. Como observó Darwin, los machos de todas las especies están hechos para cortejar a las hembras y es característico de las hembras seleccionar a sus pretendientes. Tal es la arquitectura cerebral del amor diseñada por los que triunfaron reproductivamente en la evolución. Incluso las figuras, las caras, los olores y las edades de las parejas que escogemos están influidas por patrones establecidos milenios atrás.

La verdad es que somos mucho más predecibles de lo que pensamos.

En el curso de nuestra evolución como especie, los cerebros han aprendido a identificar a las parejas más sanas, a las que más probablemente nos darán hijos, y a aquellas cuyos recursos y actitud podrán ayudar a sobrevivir a nuestra descendencia. Las lecciones que aprendieron los hombres y mujeres primitivos están hondamente codificadas en nuestros modernos cerebros como como circuitos neurológicos del amor. Están presentes desde el momento en que nacemos y en la pubertad se activan por obra de cócteles de sustancias neuroquímicas de acción rápida.

El sistema es hábil. Nuestros cerebros identifican una pareja potencial, y si se ajusta a nuestra lista ancestral de deseos, conseguimos un aporte de sustancias químicas que nos inundan con un impulso de atracción enfocada como un láser. Llamémoslo amor o encaprichamiento. Ése es el primer paso dentro del antiguo camino del emparejamiento. Se han abierto las puertas al programacerebral de cortejo-emparejamiento-procreación."


Extracto del libro "El cerebro femenino" de Louann Brizendine, que debería ser de, sino obligatoria, al menos recomendada lectura en institutos y universidades.

Lo dice Diana Aller

25 comentarios :

Mis gafas dijo...

como no "escojas" meterte con Rusian Red este blog se va a la mierda...

ni psicologies,
ni art atack,
ni fobonario...

eres la Maria Patiño del indie, asume tu condición... queremos carnaza ¡¡¡

Anónimo dijo...

¿Y? Esto viene al paso de...¿?

Es una verdad a medias. Teoría reduccionista. Vale que seamos una especie animal pero nuestro cerebro es más complejo y entran en juego otros aspectos como las emociones.

Anda que no hay parejas donde él es flemático y enfermizo o entrado en carnes o con una formación inferior a ella,etc. Y esos no creo que sean los mejores ejemplares ni los más sanos.
En algún punto falla la teoría o será que "siempre hay rotos para descosidos" o que algunos individuos-hembra no tienen ojo clínico y se merecen un libro aparte.

Anónimo dijo...

Buscando algo de música llegué a este blog ayer. Me enganchó y he pasado la noche en vela leyendo. Y me lo he leído enterito. Es como si te conociese, Diana. ¿No te planteas publicar todo esto en un libro? Es muy interesante y está muy bien escrito.
Saludos
)(

DanielSan dijo...

Pues va a ser verdad, porque yo la vi cruzar la puerta y pensé: "es ella". Y cientos de voces en mi interior, voces que ahora sé que son las de mis antepasados, convenían: "Sí, es ella. Sin duda"

Si es que la genética también puede ser romántica.

Anónimo dijo...

Faltan elementos culturales y sociales, aunque a veces, estos,encajan perfectamente en las teorías naturalistas de la condición femenina. La comunidad científica se encuentra anclada debatiendo sobre esto.

Rq

rai dijo...

eso es que te mola alguien, Di?

Anónimo dijo...

Después de tener varias parejas estables -aún no he llegado a la treintena- conocí a mi actual pareja, la única de la que me he enamorado realmente y la única con la que he deseado tener hijos. No sé si es casualidad pero de todos mis compañeros sentimentales él es el que me resulta más atractivo físicamente, el que goza de una mejor posición económica y el más parecido a mí en lo que respecta al carácter (aunque no en gustos, hábitos y aficiones).
En cualquier caso creo que el enamoramiento y el deseo de tener hijos está íntimamente unido, no creo que una mujer que esté enamorada de una persona no desee tener hijos con ella. Por lo tanto y en mi opinión, si una mujer no desea procrear es porque no está enamorada de su compañero.

gonzaalo dijo...

"En el curso de nuestra evolución como especie, los cerebros han aprendido a identificar a las parejas más sanas"....

seguro????

Anónimo dijo...

http://www.revolucionnaturalista.com/2008/12/tienen-nuestros-crneos-modernos-mentes.html

"El artículo de SA identifica cuatro "falacias":

- El análisis de los problemas adaptativos del pleistoceno proporciona pistas para el diseño de la mente.
- Conocemos o podemos descubrir, por qué evolucionaron los rasgos distintivamente humanos.
- Nuestros craneos modernos alojan mentes de la edad de piedra.
- Los datos de la psicología proporcionan evidencias a favor de la psicología evolucionista popular"

Anónimo dijo...

Y entre homosexuales qué?

amonino dijo...

yo, como macho, debo confesar que si me fijo en todas las hembras sanas y jóvenes con las que me cruzo es porque mis instintos me piden inseminarlas a todas para asegurar que mi herencia genética se perpetúa. ah no, que las cosas no son tan simples,...

Anónimo dijo...

"Por lo tanto y en mi opinión, si una mujer no desea procrear es porque no está enamorada de su compañero."

Es decir, que el único objetivo vital de una mujer debe ser la reproducción. Tener hijos o no tenerlos es una opción personal que puede tomarse de manera individual o en pareja. También puedes decidir que la maternidad no te aporta nada o que es una experiencia que no quieres vivir. En cualquier caso no creo que tenga nada que ver con el amor.

Y sobre la elección de parejas siempre he pensado que el amor de tu vida no será necesariamente la pareja con la que pases la mayor parte de tu vida.

Anónimo dijo...

Dry Martini S.A.

k

Anónimo dijo...

No, yo no he dicho que el único objetivo vital de la mujer sea la reproducción, eso te lo has inventado tú, he dicho que si no se desean tener hijos de tu pareja es porque no se está enamorada de la misma. Así de sencillito y fácil. Por supuesto que tengo otros objetivos vitales –seguramente en su mayoría mucho más absurdos que la maternidad- pero esa es otra historia.
También sé, porque es evidente, que hay muchas mujeres que no desean tener hijos, pero yo estoy hablando desde mi experiencia y en mi caso no es una opción, es una necesidad y no pienso avergonzarme por sentirlo así. Otra cosa es que a pesar de sentir esa pulsión decidas no tener hijos porque quieres consagrarte completamente a tu trabajo, o porque te parece irresponsable traer a este mundo a una criaturilla, o por mil otras razones más, yo qué sé… el caso es que sigo pensando que si amas a alguien vas a desear antes o después tener un hijo con él, aunque finalmente no lo lleves a cabo.
Por cierto, si la maternidad no tiene nada que ver con el amor, ¿con qué diablos tiene que ver?

henriqueGranaí dijo...

dios, que certeza más rotunda!
me lo compro ya!

Anónimo dijo...

Anónimo 12:13, cuando seas madre te darás cuenta del engaño. La maternidad está muy idealizada y no es tan bonita como la pintan.
No estoy de acuerdo contigo tampoco en la asociación que has establecido entre enamoramiento y procreación. Sí creo ,en cambio, que tú lo sientes así pero es un pensamiento particular.

Anónimo dijo...

Anónimo 10.32 yo también pienso como tú. Creo que la maternidad/paternidad es directamente proporcional al amor que sientes por la persona. Conozco dos casos, uno de una chica y otro de un chico que ambos no querían tener hijos y casualmente uno lo tuvo hace poco y la chica se lo está planteando ahora. Es decir con la pareja idónea han cambiado de opinión, ya no importan aquellas ideas, el instinto supera todo. Claro que hasta que no te sucede lo niegas.

Anónimo dijo...

"qué certeza" lleva acento.

Anónimo dijo...

de acuerdo con 12.13 y con los que opinan que el amor y la maternidad están relacionados.....O que por lo menos debería de ser así.
A mi, que estoy sin pareja, cada vez que me preguntan si quiero tener hijos, les digo que no entiendo la pregunta.
saludos,
Atik

mis gafas dijo...

como 12:13 pille a un tio le hace la 13-14 ¡¡¡

Anónimo dijo...

Me parto de los comentarios de la flipada feminazi totalmente convencida de que el ser humano escapa de las leyes naturales que rigen para todos y cada uno de los otros mamíferos, y la mayoría del resto del reino animal.

PD La psicología es una pseudociencia venida a más, algo así como una astrología o una cartomancia sobrevaloradas.

Adrastea_Quiesce dijo...

anónimo de las 4:08 ¿cuántos manuales* de psicología has leído? no hace falta que contestes, como decía el chiste: uno o ninguno.



*hablo de manuales, no de libritos de divulgación coelho-like

oligoqueto dijo...

Creo que el anónimo que considera a la psicología una pseudociencia al nivel de la astrología o la cartomancia se columpia ligeramente. Ciencia exacta no será, pero ciencia social sí...

Y al considerar las "leyes naturales" que afectan a los mamíferos... habría que tener cuidado con analizar qué son tales leyes cuando se trata de biología. Porque la biología abarca muchos campos, algunos de los cuales no tienen nada de exactos...

Ser muy reduccionista sobre las bases biológicas de nuestra toma de decisión en aspectos como la elección de pareja es bastante arriesgado. Como poco, implica ir tan lejos fuera de la certeza científica como si basaramos esas decisiones sólo en cuestiones sentimentales.
El ser humano ha evolucionado tanto en aspectos tales como la medicina que ser un especimen más o menos sano, dentro de un orden, deja de ser importante. Y puede resultarlo en cambio mucho más una cuestión meramente social como es tener una determinada posición económica o poseer una gran inteligencia que haga resultar interesante. No es una identificación de un estatus social como puede ser el que se da por ejemplo en gorilas al identificar al espalda plateada, es algo mucho más complejo que no puede ser simplemente analizado desde una perspectiva de reacción biológica.
Lo mismo se puede decir de cuestiones como la fertilidad. Nuestra existencia se ha inclinado tanto a cuestiones sociales que no nos comportamos meramente como animales que quieren reproducirse y propagar su estirpe, hay mucha gente que reniega de tener hijos o que solo quiere tener uno...

Personalmente prefiero pensar que tenemos más poder de decisión de lo que este artículo indica. Eso de la "lista ancestral de deseos" es solo cierto en parte, y no es nunca definitivo, hay mucho de socialización y psicología en el proceso. Y no contemplar esa perspectiva del análisis es un error.

Saludos.

Anónimo dijo...

Por mucho que estudie sobre el tema (soy psicólogo aunque no terapeuta, me dedico a los TGD, autismo concretamente) creo que la respuesta tal y como tú sugieres está en una reacción más o menos condicionada del hipocampo. Se lo digo a mi novia y le mola: "te quiero con todo mi hipocampo", porque aparte de cursi es real.

Anónimo dijo...

A mí es que la palabra “feminazi” me produce la misma reacción que “metrosexual”: el que la utiliza me parece siempre gilipollas.
La asociación entre enamoramiento y procreación no es una idea mía, ni nueva, muchos psiquiatras la han sostenido antes, no entiendo que se le puedan ver implicaciones feministas de ningún tipo además. Y sí, y aunque no tenga nada que ver, el ser humano escapa a menudo de las leyes naturales, si no los psiquiatras no estarían tan forrados.