lunes, 11 de mayo de 2009

SANTA ESCATOLOGÍA

Para la mayoría de ustedes "Escatología" se refiere a excrementos y cosas de esas. Sin embargo, tiene un significado un tanto más allá, relacionado con la santidad. Viene del griego (Escato= último y logia= ciencia, tratado, estudio) y suele hablarse de escatología para referirse al fin de cada uno, su "trascendentalidad", o la misma resurrección.

Ha habido a lo largo de la historia, momentos fascinantes, donde ambas acepciones caminaron juntas:

Santa Margarita María Alacoque (1647/1690) fue una salesa francesa conocida sobre todo por sus profundos éxtasis místicos. Ella misma afirmaba ser tan delicada que la menor suciedad le revolvía el estómago. Sintió la llamada de Cristo, pidiéndole que sufriera, y lo que sería un simple pesar religioso, terminó llenándola de gozo. Sintió que el señor le pedía realizar tareas penosas, como recoger el vómito de una enferma; y a ella no se le ocurrió otra cosa que hacerlo con la lengua y convertirlo en su alimento.

En una ocasión se introdujo en la boca los excrementos de una disentérica y subrayó que aquel contacto suscitaba en ella una visión de Cristo que la mantenía con los labios pegados a su herida: "Si tuviera mil cuerpos, mil amores, mil vidas, las inmolaría por seros sometida..."

Santa Liduvina de Schiedam (1380/1433) decidió renunciar a una vida cómoda de mujer casada, afeándose con la enfermedad. Se dedicó a autoinflingirse todo tipo de males. Con quince años tuvo un accidente que le dejó paralizada, y entonces-aprovechó y - decidió que ya que Dios sólo podía apegarse a carnes inmundas, ella obedecería al maestro convirtiéndose en su propio verdugo. Para pudrirse en vida, vivía postrada sobre una tabla de estiércol, ingería alimentos podridos y consiguió padecer úlceras, gangrena, epilepsia, peste y dislocación de sus miembros. No en vano es la patrona de los enfermos crónicos: por más que se sometía a insalubres tormentos, resistía y resistía, con una dura vida jalonada de éxtasis místicos propiciados por la suciedad, juguetear con excrementos e incluso profanando tumbas.
San Juan de Dios (1495/1550). Este portugués se sentía fascinado con la enfermedad ajena. Hizo de su filia un motor vital y montó dos hospitales en Granada, en los que gustaba de lucirse desnudo para contagiarse de todo mal y sufrir así una pasión bien cristiana. Gozaba especialmente revolcándose así, sin ropa en la basura, me temo que a veces acompañado.

Santa Catalina de Siena (1347/1380) llegó a declarar no haber comido nada tan deleitoso como el pus de los pechos de una cancerosa. Según ella el mismo señor Jesucristo la felicitó diciendo "No sólo has despreciado los placeres sensuales, sino que has vencido a la naturaleza al beber con alegría, por amor a mí, un horrible brebaje. Ya que has realizado un acto que excede la naturaleza, quiero darte un licor que excede la naturaleza". A mí esto -imagino que como a ustedes- me parece una chunguez extrema.

San Pierre Damien (1007/1072) como casi todos los homosexuales reprimidos, estaba obsesionado con lo que él consideraba la mayor ofensa a Dios, el vicio anal. Puso de moda entre sus amiguitos religiosos el látigo y los cilicios y tanto disfrutaban todos juntos de los azotes que a menudo perdían el sentido. Así, según el santo, podrían ejercer de jueces y verdugos, y sólo de esta forma someterían a la disciplina del orden divino a sus pecadores cuerpos.
Se sentía tan despreciable que ansiaba la sangre (propia y ajena) como orgiástica prueba de dolor, y culminaba su santo vicio azotándose sobre todo las nalgas, lo que le producía un sufrimento que era un auténtico goce.

Como ven hay mucho de perversión sexual en todo esto. Si unimos el sufrimiento físico (con el notable subidón emocional que conlleva), se entienden los episodios de éxtasis de estos pobres mártires. Al igual que las anoréxicas se autolesionan o los partos "duelen", el cerebro para compensar, produce un fantástico cóctel de hormonas capaz de mitigar algo tan desagradable y duro como comerse un vómito.
Todas estas disquisiciones han comenzado a turbar mi cabeza al preguntarme de dónde vendría "scatola" (caja, en italiano) y ya ven dónde me ha llevado la cosa...
Pueden agrandar sus conocimientos leyendo:
Nicole Pellegrin "Corps du commun, usages communs du corps"
Gilles Tetard "Des saintes coprophages (...)"
Elisabeth Roudinesco "Nuestro lado oscuro"
Les dejo con unos éxtasis:
Lo dice Diana Aller

19 comentarios :

Anónimo dijo...

Perdoname no lo he podido leer entero, cuando iba por el ecuador del texto he saltado al ultimo parrafo donde concluyes con tu opinion.
Que cosas nos haces leer, libremente eso si.

ecda

Javi dijo...

Y que estaba desayunando un delicioso café africano con galletas cuando estaba leyendo (pues de los pechos de una mujer) y chica..., que no me ha quitado el hambre. Será que siento la llamada de dios. Ahora mismo iré a padecer comprándome un libro de recetas de platos ingleses.

Un saludo.

Marta dijo...

Me dan arcadas! Que asco de gente! Y estos estan canonizados? Que diantres hace la iglesia? Es demencial!!!!!!!!!!!!

Anónimo dijo...

Querida Diana.
Estas/os tarados/as (ver Pulp Fiction, la historia de la tienda compra-venta, Set, el tarado, Marcelus y Butch) llegaron al rango de santidad, por que sus desviaciones y perversiones eran todas en nombre de Dios. Si hubieran manifestado que lo hacían libremente por placer o perversión, seguro que hubieran terminado en la hoguera por posesos endemoniados.
No le voy a negar que cuando se habla (fuera del contexto extremo de su entrada) de nalgas, azotes, dolor, mordiscos, perversiones sexuales, cabelleras de agarre, y alguna que otra llave de lucha greco-romana (siempre desde el respeto y la justa medida, no piense en cosas muy bizarras), mi cerebro se activa para el placer y el éxtasis…, en otras palabras.., que me pongo burrísimo…
EPV

Adrastea_Quiesce dijo...

la mejor, de largo, santa catalina de siena.

aprovecho para recomendar encarecidísimamente el fotolog www.fotolog.com/alukarda dedicado en sus primeros tiempos (2006) a la biografía de santos incorruptos. no se lo pierdan.

Anónimo dijo...

Diana, por Dios y por todos los santos (nunca mejor dicho), te gusta hurgar con un palito en la mierda y en la belleza con la misma pasión. Eso es verdadera curiosidad intelectual, y no las poses de algunos. Esta información que hoy nos proporcionas es repugnantemente soberbia. Siempre sorprendes. Enhorabuena.

Carnívora.

yo,lamiss dijo...

Jajá pero si además de santos y mártires, ¡son visionarios!
Bebamos infusiones en aguas fecales... Comamos la boñiga de nuestros animales... Seguro que el vecino te tacha de marrano, porque envidia lo que ahorras no yendo al mercado... Nuevos horizontes, de gastronomía. ¡Nuevas esperanzas a la hambruna colectiva! "Coprofagia", la única canción que me gusta de Def con Dos. Bueno, aparte de la de Pánico a una muerte... ¡ridícula!. Que mancantao la entrada. Un besazo

Andrés dijo...

Este si que está chulo!!

carmen dijo...

Hola! me encanta tu blog, lo descubrí el otro día de una forma absurda (creo que buscando fotos en el google imágenes) y tus artículos son superbuenos, (el de escatologias también.. es interesante). Me parto, me asombro, etc. Tu acidez me despeja la mente. Escribes genial! y cuentas muchas cosas de la tele, a mi también me gusta mucho.
:-)
Saludos,

Anónimo dijo...

No se de donde sacas estas cosas, consigues sorprenderme cada dia. Podrias montar una parada de monstruos.

Anónimo dijo...

El masoquismo de toda la vida.

Verónica dijo...

Sorprendenteme asqueroso¡ El tema morder, lamer y azotar lejos, muy lejos de el contexto que cuentas también me pone (un poco)

Verónica dijo...

Perdona¡ Este es el comentario bueno:
Sorprendentemente asqueroso¡ Morder, lamer, azotar y restregarse, lejos, muy lejos del contexto que cuentas también me pone (un poco)

Anónimo dijo...

Esto es como todo Diana, la gente es libre para hacer lo que quiera, afortunadamente yo tb y por supuesto ni se me ocurriría semejantes bestialidades.
Ya te lo he dicho en un anterior comentario, pero me repito, escribes maravillosamente bien y además me haces reír, pensar...etc
Un besazo

campini dijo...

Podías añadirme a la lista, me encanta comer en el McDonalds.

irichc dijo...

Dios está en todas partes, y por supuesto también en los excrementos, las llagas y los enfermos terminales. Lo más grandioso de estos santos es que no podemos comprenderlos, porque en gran medida no son de este mundo.

Anónimo dijo...

He vomitado!

diego dijo...

Algo desagradables el tema, más no ha provocado algun efecto en mi persona...tal vez soy una persona de estomago fuerte.

Qu eestes muy bien, un abrazo de Amigo en 3/4.

au revoir.

Otto dijo...

Excelente aporte.Curioso y que esclarece muchas de las filias de los católicis ultramontanostiddin