domingo, 26 de abril de 2009

HORRORES ESTÉTICOS II

Los que viajamos en metro, al menos en Madrid, tenemos la oportunidad de diseccionar hábitos de consumo y extraer estadísticas que, en ningún otro modo tendrían tanta fiabilidad.
En el caso de bolsas y mochilas el asunto está muy mal, al menos en el humano promedio capitalino.

Mientras se mantiene la espantosa tendencia tous (ésta), gana adeptos la mochila Quechua. Quechua es una marca de senderismo y montaña que está haciendo las delicias de mis concioudadanos menos expuestos a corrientes estéticas del tipo que fuere. ¿Qué lleva a un humano, perfectamente insertado en una sociedad urbana a pagar por un objeto netamente Quechua? ¿Es acaso la posibilidad de iniciar en cualquier momento un recorrido por un bosque hostil? ¿Acaso se prepara para cruzar un caudaloso río?. No entiendo qué tienen en la cabeza para adaptar a la -comodísima- vida de urbanita, los adminículos propios de la supervivencia.

Hay ya una marca que ha pretendido hacer de la aventura una firma urbana (Coronel Tapioca) con una inmerecida fortuna... Pero ¿A qué esta imitación? ¿Es necesario? Mi conclusión es que la vida sería un poco más bonita sin mochilas Quechua en los medios de transporte.

No sé si fuera de Madrid esta tendencia existe tan al alza. Si así es les compadezco y me congratulo con ustedes.
Una moda que ¡por fin! ha empezado a mermar es la de los bolsos serigrafiados con la cara de Marilyn Monroe y en mayor medida Audrey Hepburn. Esta moda, tan dañina a la vista como incómoda para los preceptos kantianos de estética fundamental, como digo parece estar frenando, lo que es una estupenda noticia ¿no creen?. Ahora es la población latinoamericana la que se está haciendo con los bolsos-retrato de la Hepburn, fiel reflejo de un refinamiento tan inalcanzable como mal entendido.

Para concluir, he de transmitirles otro horror que dadas las fechas me estoy temiendo aflore con la violencia de cada rimavera: los ombligos a la vista. Mi amigo Jose, el vasco, hizo el otro día una referencia a este espinoso tema, donde no me queda muy claro si disculpaba o confesaba su filia por las cicatrices. (El ombligo es una cicatriz, sí). Creo entender que censuraba la exposición en quienes lucen un flotador saturniano al rededor, y disculpaba a las dueñas delgadas.

A mí que ni me van ni me vienen los ombligos como objeto de deseo, me desagrada sobremanera tener frente a mi el diámetro entero de uno de ellos. Imagino que subyace el gusto masculino por los agujeros, o algún resquicio de nuestra primigenia naturaleza homínida... En este caso, me pronuncio con un NO rotundo a mostrar tal orificio en público. (Piscinas y playas, aparte, por supuesto).

Pero lo que me hace llorar y me amarga el día es ver un piercing agujereando la zona. Por ahí si que no paso. Sé que soy intransigente, pero es que me resulta tan desagradable que me deja triste para el resto de la jornada. No puedo con ello. Así que, tengan piedad por favor. Un respeto.

Lo dice Diana Aller

16 comentarios :

Anónimo dijo...

Saludos de la carnívora-cincuncidófila. Muy buena entrada, que razón tienes en el post. Lo de las mochilas me da igual, no me fijo, lo de vestir de explorer como en la selva es hilarante, lo de los bolsos es muy hortera, y respecto a lo de tener que ver tanta carne o hueso, a mí, personalmente, no me gusta nada.

En general no sé si tengo un desarreglo psicológico, pero ver gente completamente desnuda exhibiéndose en el vestuario del gimnasio me desagrada, por perfectas y depiladas que sean. En la playa es distinto pues cada uno estamos a nuestra bola. En el vestuario buscas el agua en tu bolsa, y de pronto levantas la vista y ves a unos cm. un culo celulítico o una monitora marrón UVA que exhibe orgullosa sus tetas de silicona (que parecen como de cemento armado), con pezones negruzcos. Es horrible. Ya no voy al gimnasio.

El tema ya de ver flotadores de carne (o incluso pechos móviles no operados) con vida propia, moviéndose autónomos respecto a su dueña, me perturba, hipnotiza y disgusta. Las barrigas masculinas, del tipo sandía, firmes y orondas las tolero mejor. Eso sí, los hombres con camiseta de tirantes y sobaco peludo son mi máximo terror. Especialmente si también llevan chanclas, riñonera y bermudas por la ciudad.

Cada uno que vaya como quiera, pero cada una podemos tener las fobias que queramos. Y el tener que verle a algunas la tirilla del tanga me da como asquito. Echo de menos que la gente vista como en las películas en blanco y negro. Igual tengo que tratarme este trastorno.

Anónimo dijo...

Pido perdón por mi comentario anterior tan largo, y aún así voy a escribir mas, no tengo ningún autocontrol. Por lo que veo tú tienes piercing-fobia, Diana. A mí el piercing me da igual, aunque el ombligo me da grima.

Me molesta mas ver el pantalón de talle muy muy bajo de una chica delgada, pues de pronto echo algo en falta, algo anómalo, como en tu foto. Y de pronto lo percibo: falta el vello púbico, es como un señor que se quita la gorra y es calvo. Y además pienso que se le puede caer el pantalón y voy a tener que verle el chocho, algo que me horrorizaría (esto no ocurre en una gordita, en la que se halla el pantalón mas sujeto entre las carnes).

Si hay algún psiquiatra leyendo, podría indicarme si la fobia a ver en la realidad gente completamente desnuda de la que no estás enamorada indica un grave trastorno (teniendo en cuenta que llevo una vida sexual satisfactoria y puedo ver porno). Tampoco me gusta que me vean completamente desnuda si no es mi pareja.

Ya lo he buscado por internet y es NUDOFOBIA, por completar tu post anterior. Si esta fobia se le unen la fobia a los perros y a los insectos, ¿puedo considerarme clínicamente enferma?

Saludos de carnívora.

oligoqueto dijo...

Imagino que la moda Quechua tiene mucho que ver con la moda del bajo coste por la crisis...
Quechua es una de las marcas propias de Decathlon. No sé hasta que punto está extendido Decathlon fuera de Madrid, pero imagino que triunfarán tanto como triunfe la cadena. Y lo hace porque suelen ser productos de calidad aceptable a un precio ajustado.

Además, si eres de subirte a la montaña es posible que no te compres una mochila para la ciudad y otra para el campo. Simplemente compras y empleas la más útil.

Por último, ahora que releo lo anterior, ni pertenezco a esa cadena de tiendas ni tengo una mochila Quechua. Que parezco un abogado defensor...

Saludos.

PD: ¿Tu filia por las fobias tiene algún nombre concreto? Más aun, ¿alguna explicación? Confieso que son posts que me recuerdan a Muchachada Nui por lo del "miedo, asco y fascinación".

chikinita dijo...

lo de las mochilas, no se, pero las tiendas de campaña Quechua es un horror..un festival me valió para darme cuenta de que no puedes emborracharte en esos eventos, porque a la vuelta, ni sobrio encuentras tu dichosa tienda...los ombligos al aire..pues ahora que vulve la moda de las camisetaspor debajo del pecho...ni t cuento el panorama..los bolsos con la cara de ..nadie, por favor!!! y cien mil cosas mas. no entiendo como los pijos pueden ir cómodos llevando un polo sobre la camisa y encima un jersey. no me gustan nada las faldas en plan cinturón ancho,no entiendo mucho de moda, la verdad, y si la gente va cómoda, pues eso ante todo.. pero hay cosas con las que no, alguien puede andar bien con los pantalones esos "cagaos" no, "cagaísimos"?? no confundamos el "antes muerta que sencilla" con el "sencillamente, soy una hortera", saludos

Anónimo dijo...

Coincido con Oligoqueto, a las razones de por que esa masificacion de mochilas Quechua. Y la verdad poco mas que añadir. Paso de criticar y mostrar grima por el hecho de que se impongan modas, yo me quedo con el año 1977 y su moda; http://www.youtube.com/watch?v=lqTMomawL98&feature=fvsr
mirinda, coches de la epoca, esas llaves luz, esos pelos y esas ropas y tonalidades en ellas. ¿Pues eso que la moda incomoda, quien todavia no lo sabe?

Anónimo dijo...

parece ser que no firme anteriormente, mi mensaje es el que comienza diciendo: "Coincido con"

ecda

Anónimo dijo...

Es un placer leerla de nuevo Diana…

El temas de las mochilas, como muchos apuntan, no es una cuestión estética, sino practica y económica. Seguro que la vida seria mas bonita sin las Quechua dando vueltas fuera de su medio natural, pero comprar a precio muy competente algo tan practico, que se puede usar para llevar los bártulos del trabajo, los de estudiar, la muda del gimnasio, los discos o CD’s, los libros, la merienda, la compra, el botellón, la ropa del finde…, es un ganga oiga…, incluso.., pueden usarla para salir a la montaña de senderismo.., pero básicamente, es una cuestión de relación calidad, precio, utilidades..

Lo del “Infernal complements fashion mercadillo chic casual wear”.., no lo controlo para nada.., pero me horrorizan esos bolsos de los que hablan. Incluyan también los de Piagio - Vespa.., hieren el encanto de una marca de la cual soy usuario y fan.

Del tema del piercing diré, que como creo que es UD un alma con buen gusto, estilo y esta aproximadamente en mitad de la treintena, le entiendo perfectamente su rechazo a los piercing’s ombligueros, aunque hay que reconocer que si el motivo es sencillo y elegante, en alguna teen no quede mal del todo. Lo que si me da grima, es ver como algunos se profanan la cara (boca, nariz, cejas, pómulos, etc., etc..), no ya con minúsculos, elegantes y coquetos adornos, si no con horrorosas cuentas de los “colores” mas chabacanos, dignos de la mejores colecciones de “chonis” y “ciclo-chanclas” de mas abolengo…
Perdón por la extensión.., pero por fin puso un tema de comentario…, y como siempre.., esto es solo mi opinión…, hay infinitas más…, incluso en contra oiga…
EPV

Anónimo dijo...

Ojalá algún día se impusiese la moda de llevar Louis Vuittons, aunque yo creo que ese día tardará.

En cuanto a enseñar carne, yo soy totalmente partidaria de que cada uno enseñe la lorza y, más generalmente, lo que le salga del coño.

(Eso sí, también soy partidaria de la intransigencia en relación a estos temas.)

Anónimo dijo...

Lo más hortera son las bailarinas esas que se ponen algunas mujeres, y que en la punta llevan un lacito....... A veces son doradas o plateadas... que alguien acabe con esa repugnante moda!
Creo que esto ya lo comenté.... pero es que da asco.

DrDoyle dijo...

Muy mal.

Tallacuarenta dijo...

Yo con lo q no puedo es con esos híbridos de bolsito- bolsa de plástico de HARROD´S en los que tooodo el mundo lleva la tartera. Por qué? Por qué Harrod´s? Por qué todo el mundo? No entiendo. Es un gran misterio.

Anónimo dijo...

Yo tb le tengo fobia a los ombligos. No puedo soportar ver uno y cuando alguien me lo toca, le arreo un hostia. Y ver como se los tocan mutuamente me producen unass rotundas ganas de vomitar. Qué asco por dios!

Anónimo dijo...

A mi lo que me alucina es la clientela sudamericana, normalmente con esas lorzas y esos flotadores, Y ESA ROPA TAN AJUSTADA, que es estáticamente UN IMPOSIBLE. Ahgggg!!!

Por cierto, Diana, ¿es verdad lo que me han dicho que el personaje de Loqui en Muchachada está basado en tí?.

Te sigo desde siempre, guapa. A ver si te veo y te saludo y te tiro los trastoooos!

Anónimo dijo...

Solo una cosita mas.., (estoy de un tertuliano desatado.., que ufff), en relación a la filia de su amigo José (el Vasco), decirle/s que a mi personalmente.., una buena cicatriz en una chica me pone mucho. No hablo de la novia de Frankenstein, ni de cesáreas, apéndices, vesículas, operaciones de estética, etc., etc. Hablo de una bonita cicatriz tipo accidente, con sus puntos de sutura y sus imperfecciones, tipo mafioso o malote de película.., y me da igual que este en la cara, torso, vientre o extremidades…, me pone igual.., no se porque, pero me ponen…, no podría explicarlo…
EPV

Anónimo dijo...

Lo de la moda quechua tiene mucho que ver con un pensamiento político más que con la crisis. Normalmente los que saben de que va la cosa suelen ser gentes antisistema, anarkos, simpatizantes por las independencias de comunidades autónomas, pro acercamiento de presos vascos, etc.
Estos lo mismo se te ponen un polar NortFace (180pavos) en julio que un pantalón de parches montañero de Lafuma (250€ gustosamente)para ir a comprar el pan.

Es la democratización del todo. El ombligo (como decías en tu anterior post) se lo calza desde la maruja que va a trabajar por la mañana pasando por la que tiene buen tipo y llegando hasta Misisledy, la señora "que me ayuda" en la limpieza de mi piso y que le sobran un par de 20 kilos.

Por extensión las cosas se desvirtúan y se empiezan a utilizar en todos los sitios. Un día se verá a uno que irá en metro a jugar un partido de fútbol vestido de cancerbero y poco a poco se impondrá la Moda Portero con la que la gente saldrá a la calle a trabajar vestido de Iker Casillas, son sus rodilleras y todo.

Saludos

JD

anonima dijo...

Aissss...los ombligos, los detesto sin mas, no me gusta ni el mio. La primera citatriz. Me duelen.

Ya me hubiera gustado nacer tortuga!