viernes, 29 de febrero de 2008

ENTRADA CENSURADA

Esta es una entrada que escribí a la muerte de Erika Ortiz, hermana de Letizia. Censuré su publicación más por el mal gusto del posible regodeo en una muerte reciente que por tratarse de la Casa Real. Para desquitarme, lo publico hoy, y añado también este cuadro (Que me parece superbonito además) para el que aseguran NO POSÓ Letizia Ortiz...

ERIKA, CRÓNICA DE UNA CONSPIRACIÓN ANUNCIADA


Todos los medios de comunicación se afanan en adjetivar como “inesperada” la muerte de Erika Ortiz, hermana de Letizia.


El hacer que parezca un suicidio es premeditado, una perfecta maniobra para que el vulgo especule con necias teorías de depresión. Erika estaba deprimida, sí, pero por motivos insospechados para todos. Erika ha sido asesinada por un departamento del CSID especializado en lides sanguinarias y auspiciado por la Casa Real.


Erika sabía demasiado. Esta “Baldebernarda” (así son denominadas las Ortiz por parte de los Borbón) se enteró de las oscuras relaciones entre S.A.R. el Príncipe de Asturias y un empresario textil, precisamente porque llegaron a sus manos unas comprometedoras fotos. También tenía información de un claro síndrome que padecen los Borbones; de los insalubres hábitos de alguno de sus miembros y habló con su plebeya hermana para advertirle, pero era tal el lavado de cerebro de Letizia, su altiveza, trepismo y frialdad que no quiso escuchar a la malograda Erika.


Vivía amenazada, con miedo, con acoso constante. Le gastaban bromas macabras, recibía llamadas de teléfono de madrugada… Perdió mucho peso y andaba hecha un nervio andante.


La familia real nunca consideró a las Baldebernardas, incluso pudimos ver cómo el sometimiento comenzó en la misma boda de los Príncipes de Asturias, donde un aleccionado Froilancito propinaba sucesivas patadas en la espinilla de la hija de Erika (que extrañamente lleva 4 años teniendo 6 –años-).


Ahora queda esperar a la reacción de Letizia ¿Se emocionará en el sepelio de su hermana o por el contrario practicará lo que ya se conoce como “hacer un Bordiú”?



Lo dice Diana Aller

miércoles, 27 de febrero de 2008

RACISMO


Creo que las casas, las cosas, se impregnan de lo que se dice, se oye. Por eso, no tolero que en mi presencia se haga un comentario racista. Eso sí, igual que con el sexismo, disfruto encantada los chistes; cuando el fin es reírse, resulta saludable olvidarse de la corrección política.

Hay un texto que me resulta muy ilustrativo para explicar lo pernicioso de ciertas actitudes, expresiones que damos por normales y que subrepticiamente, refieren arcaicos conceptos de raza.

Es de Indira Páez, escritora venezolana de culebrones y teatro (y mujer de un cantante llamado Frank Quintero). Gasta esa maestría léxica y profusión de exóticos adjetivos tan propia de los latinoamericanos, que resulta cursi pero dura. Me quedé prendada de esta otra manera de escribir el castellano, al leer "La virgen de los Sicarios" de Fernando Vallejo, libro que mezcla armas, homosexualidad, religión, asesinatos e iconografía colombiana.

Como me resulta fácil apasionarme hasta perderme, contándoles cosas que se salen de la noción troncal de hoy -el racismo- retomo el tema dejándoles con el texto en sí. Es un acertado ataque, que -advierto- se puede hacer pesado a los que gustan de una cosa rápida, escandalizante o polémica, tal como les tengo acostumbrados. Ahí va:

"Yo nací en una casa de lo más multicolor. Y no, no me refiero a las paredes. Esas eran blancas, como las de cualquier casa de Puerto Cabello en los setenta. Mi casa era multicolor por dentro. Y es que mi mamá es de piel tan clara, que sus hermanos la bautizaron "rana platanera". Y mi papá era de un trigueño agresivo, con bigote de charro, sonrisa de Gardel y cabello ensortijado, estirado a juro con brillantina. La vejez lo ha desteñido, a mi papá. Como si la melanina se acabara con el tiempo. Como si los años fueran de lejía.

De esa mezcla emulsionada salimos nosotros, cinco hermanos de lo más variopintos. Mi hermano mayor, vaya usted a saber por qué, parece árabe. Ojos penetrantes, nariz aguileña, frente amplia y cabello rizado (cuando existía, pues ahora ostenta una calvicie de lo más atractiva). Le sigue una hermana preciosa, nariz perfilada, pecas, ojos inmensos, sonrisa como mandada a hacer. Castaña clara y de cabello cenizo. Se ayuda con Kolestone, vamos a estar claros. Pero le queda de un bien que parece que hubiera nacido así. Al tercero, extrañamente, le decían "el catire". Nunca entendí por qué, con ese cabello de pinchos rebeldes que crece hacia arriba. Eso sí, tan rana platanera como la madre.

Yo soy trigueña como mi padre, y mi nariz delata algún ancestro africano por ahí. Y mi hermana menor es pecosa y achinada, como si en algún momento los genes se hubieran vuelto locos y por generación espontánea hubieran creado una sucursal asiática en la casa.
Así, los almuerzos en mi casa parecían más una convención de las naciones unidas que otra cosa. Claro que yo jamás me di cuenta de eso. Para mí eran almuerzos, punto. Con el olor inenarrable de las caraotas negras de mi mamá y las tajadas de plátano frito que se hacían por kilos.

De chiquita nunca entendí por qué en el colegio de monjas un día una niñita me preguntó si mi
papá era el chofer. Tampoco supe por qué no lo habían dejado entrar a cierto local nocturno muy de moda en los ochenta.

Yo jamás me fijé en los colores de mi familia.

M
i papá, mi mamá y mis hermanos, siempre fueron exactamente eso: mi papá, mi mamá y mis hermanos. Cuando yo era chiquita pensaba que los colores los tenían las cosas, no la gente. No entendía por qué a algunos les decían negros si yo los veía marrones, y a otros les decían blancos si yo los veía como anaranjado claro tirando a rosa pálido. Y menos aún entendía por qué aparentemente y para muchos adultos, era mejor ser "blanco" que "negro".

Una vez mi
papá se comió un semáforo y alguien le gritó: "¡negro tenías que ser!". Yo me quedé estupefacta al descubrir que los "blancos" jamás se comían los semáforos. Así las cosas, comenzó en mi adolescencia una suerte de fascinación por aquello de los colores de la gente, las etnias, las razas y esos asuntos que parecían importar tanto a la humanidad. Tanto, que hasta guerras entre países generaba. Tanto, que se mataba la gente por asuntos de piel. De genes. De células. De melanina.

Yo buscando vivencias reales, y con lo enamorada que soy, tuve novios marrones, rosados, amarillos y uno hasta medio verdoso. Me casé con un italiano y tuve una hija que parece una actriz de Zeffirelli. Y finalmente me enamoré hasta los huesos y me casé otra vez. Con un marrón. Un marrón de esos que la gente llama "negro".


Una tía abuela me dijo cuando me casé: "ni se te ocurra tener hijos con ese hombre, porque te van a salir negritos". A mí no me cabía en la cabeza que a estas alturas de la historia universal, alguien pudiera hacer un comentario como ese. Pero mi
tía tiene 84 años, y uno, a la gente de 84 años, le perdona todo. Hasta el racismo.

Como soy bien terca salí embarazada de mi
esposo marrón. El embarazo fue una montaña rusa total, así que cuando nació mi hijo, sano, con diez deditos en las manos y diez en los pies, un par de ojos, orejas, boca, nariz y gritos, yo estallaba de felicidad. Y cuando uno estalla de felicidad, no escucha nada. Pero resulta que han pasado cinco meses, y aunque sigo felicísima, se me ha ido pasando la sordera. Y como soy tan bruta, no termino de entender cómo es que tanta gente, que no solo mi tía la de 84, me pregunta "¿y de qué color es el niño?". Sí, sí, así mismo. "¿De qué color es?". Les importa muchísimo ese detalle a algunos. Tal vez a demasiados. Una amiga de España. Una antigua vecina. Una ex compañera de colegio. Una gente cualquiera que no tiene 84 años. Una gente que, que yo sepa, no pertenece al partido Neo Nazi, ni milita en el Ku Klux Klan, ni es aria, ni tiene esvásticas en la ropa. Una gente que se ofende si uno les dice racista. Llegan así, llaman, escriben. Y lo primero que preguntan, antes de esas típicas preguntas de viejita ("¿Cuánto pesó?" "¿Cuánto midió?" "¿Lloró mucho?"), es "¿y de qué color es?".

Y la verdad, lo confieso, a riesgo de quedar como una madre desnaturalizada, es que yo no me había fijado de qué color era mi hijo
. Porque cuando nació mi hija la italianita nadie me preguntó eso. Entonces no pensé que era tan importante saberse el color del hijo. Yo me sabía la fecha de su primera sonrisa. Me sabía cuándo se le puso la triple, cuándo comió papilla por primera vez. Sabía que tenía tres tipos de llanto (uno de hambre, uno de sueño y uno de ñonguera). Sabía que por las noches le gustaba quedarse dormida en mi pecho. Cosas, pues, intrascendentes.

Igual con mi
bebé. Ya me sé sus ojos de memoria, por ejemplo. A veces están a media asta y es que tiene sueño, pero lucha porque no quiere perderse nada. Me sé sus saltos cuando quiere que lo cargue. La temperatura de su piel, el olor de su nuca.

Pero el domingo pasado me encontré a una ex compañera de trabajo que no veía desde mi
preñez, y ¡zuás!, me lanzó la pregunta. "¿Ya nació tu hijo? ¿Y de qué color es?". Me agarró desprevenida, y no supe qué responderle, pero me prometí a mí misma averiguarlo, ya que a tanta gente parece importarle el asunto. Debe ser que es algo vital, y yo de mala madre no he prestado atención a la epidermis de mis críos. Así que ante tanta curiosidad de la gente, me he puesto a detallar los colores de mi hijo.

Y resulta que mi
bebé es un camaleón. Sí, de verdad. Cambia de colores. A las cinco y media de la mañana, cuando se despierta pidiendo comida, es como rojo. Un rojo furioso y candelero. Después se pone como rosadito, y se ríe anaranjado. A veces pasa el día verde manzana, y me provoca darle mordiscos por todos lados. Cuando lo baño, y chapotea con el agua, se vuelve como plateado, una cosa increíble. Cuando se le cierran los ojitos del sueño, es amarillo pollito y provoca acunarlo y meterlo bajo las dos alas acurrucadito. Finalmente se duerme y, lo juro por Dios, se pone azul. Y brilla en la oscuridad. Ese es mi hijo, multicolor.

Sé que va a ser un poco difícil llenarle la planilla del pasaporte, o contestarles a las ex compañeras de colegio cuando pregunten de qué color es mi hijo
. Pero eso es lo que hay. Lo juro. Mi hijo es color arcoiris... "

Lo dice Diana Aller (e Indira Páez)

COSAS QUE HE APRENDIDO DE MIS AMIGOS


de Alicia Malo: La hipoteca en yenes es mejor que en euros.

de Antonio Ábalos:
que si se conecta con alguien, aun viéndose poco, se puede ser un buen amigo.

de Araceli Segura: Las camisas blancas sientan bien.

de Arantxa Domenech: A escribir entradas de este tipo.

de Banin Fraile: Los secretos de la marihuana.

de Beto Veracruz:
A abrocharme a un lado los cinturones, en lugar de delante.

de Borja Bas: La belleza está en la sonrisa.

de Borja Prieto: A dar por hecho las cosas para que sucedan.

de Cito (Antonio Ballesta López): Se puede aunar mesura, inteligencia y belleza.

de Clara Barral: Que el derecho puede ser divertido.

de Dani Grande: A hacerme valer.

de David Simancas:
Que mis hijos pueden crecer sin traumas.

de Enrique Grandía:
Que los bajos también triunfamos.

de Fernando Vacas: La humildad es consustancial al arte.

de Gerardo Cartón:
El positivismo como corriente vital.


de Guille Mostaza:
A meterme el dedo en la nariz.

de Leticia Cano: Que el tectonic es guay.

de Jose Luis de Andrés (JotaValencia): Lo feo es hermoso.

de Jose del Pozo:
Que no mola que te meen encima.

de Jose Pérez: Que si se es fumador, hacer ejercicio cansa más.

de María Rodríguez (Extupenda): Que ser de Calahorra, mola.

de María Rubio: Ser impuntual puede resultar incluso encantador.

de Mariano Blas: Con una funda de almohada se puede hacer un vestido.

de Maya Nieto:
Aprendo de su intelingencia cada vez que la veo.

de Meritxell Struch:
que la gente con un entrar difícil suele ser la más maja.

de Nerea Cobos:
La discreción es la virtud más elegante que hay.

de Pedro San Martín: Un gran hombre no siempre necesita una gran mujer detrás. A veces la necesita delante.

de Teresa Colomina: La palabra "Ñu" para designar a la gente cerrada, antipática, o sin gracia.

de Teresa de Rosendo:
A luchar por mi dignidad profesional.

de Violeta Alcocer:
Que una amiga es eterna e inmutable, y el resto del universo, no.

A todos, gracias.

Lo dice Diana Aller

martes, 26 de febrero de 2008

PARAFILIAS ¿CUÁL ES LA TUYA?

Las parafilias son prácticas placenteras en las que situaciones específicas u objetos concretos generan excitación sexual. Se suponen patológicas cuando son la única forma de excitarse.
En este mundo estratificado donde unos son de Orange y otros de Vodafone, también se puede elegir filia sexual. Les propongo aquí una lista con las más exóticas. No me digan que no hay ninguna que les gusta...

Acrotomofilia: La excitación depende de que la pareja tenga alguna amputación, ya sea un brazo, una pierna o un dedo.
Agalmatofilia: Surge el deseo cuando se contempla una estatua de un desnudo.
Agrexofilia: Excitación producida cuando la actividad sexual es oída por otras personas.
Agorafilia: Atracción por la actividad sexual o el exhibicionismo en lugares públicos.
Alopelia: Disfrutar viendo a otros teniendo una relación sexual.
Amomaxia: Excitación sólo al realizar una relación sexual dentro de un automóvil aparcado.
Asfixiofilia: Al parecer es una perversión muy común, los deseos sexuales se despiertan por la fantasía de ser estrangulado/a y llegar a la asfixia.
Autagonistofilia: El estímulo es ser visto por otras personas durante el acto sexual.
Autoasesinofilia: Fantasear con ser asesinado incluso de manera salvaje.
Autonepiofilia: Una parafilia marcada por el deseo inconscente de regresar a la etapa infantil, el individuo desea ser tratado como un bebé por su pareja, incluso usando vestuario, para lograr tal fin.
Biastofilia: El asalto violento a una persona aterrorizada y desconocida son la base de la excitación.
Candalagnia o candaulismo: Ver a la pareja copulando con otra persona.
Crematistofilia: Excitación sexual obtenida pagando por sexo o siendo robado por la persona con la que se tiene sexo
Coprofilia: Comer el excremento de la pareja o el propio.
Dendrofilia (Mi favorita, y no sólo porque yo la practique): Cuando la excitación se produce al frotarse contra los árboles.
Dogging: Excitación sexual al ser observados practicando sexo al aire libre, tanto en coches, como en bosques pero siempre en lugares apartados, donde los asistentes, pueden mirar o bien participar.
Efebofilia: Los deseos sexuales son estimulados sólo cuando la pareja se encuentra o esta a punto de entrar en la adolescencia.
Escatofilia telefónica: Sólo se pude establecer por medio de llamadas telefónicas, a personas conocidas o no, en este caso no se trata de llamadas eróticas, más bien son del tipo amenazante o insultante.
Escopofilia, escoptofilia, escoptolagnia o mixoscopía: La excitación dependerá de mirar abiertamente a otras personas en el acto sexual −no subrepticiamente como en el voyeurismo−.
Estigmatofilia: Los deseos sexuales son despertados por tatuajes, cicatrices o perforaciones en el cuerpo de la pareja.
Exhibicionismo: Si el individuo logra causar sorpresa, pánico o miedo, al mostrar alguna zona erótica en un sitio público y de manera ilegal, entonces se da la excitación.
Fetichismo: La dependencia a cualquier objeto de la pareja, desde un cabello hasta una prenda de ropa concreta.
Formicofilia: La excitacion sexual surge de el contacto con hormigas y caracoles que se pasan por las zonas erógenas.
Froteurismo: Consiste en excitarse al frotar los genitales con el cuerpo de un desconocido en una multitud.
Gerontofilia: Resulta placentera la relación con una persona de la tercera edad o con personas de la misma edad de los padres.
Gimnofilia o nudomanía: Excitación por la desnudez.
Gregomulcia: Excitación por ser manoseado por una persona desconocida en una multitud.
Hibristofilia: La exitacion al saber que la pareja ha cometido un crimen. (Violación, Asesinato...).
Hifefilia: Al tocar o sentir, el cabello o tejido de la ropa de la pareja.
Jactitafilia: Excitación producida por el relato de las propias hazañas sexuales.
Juvenilismo parafilico: Comportamiento como si se estuviera en la etapa juvenil.
Kleptolagnia: El hecho de robar constituye el origen del deseo erótico.
Masoquismo: La excitación depende de ser objeto de maltratos físicos, abusos o humillaciones.
Morfofilia: Una de las partes del cuerpo de la pareja es la fuente de placer para la excitación, por ejemplo un lunar.
Misofilia: Masticar, oler o realizar alguna acción con ropa sucia o productos relativos a la higiene menstrual.
Narratofilia: Uso de palabras o narración de historias pornográficas, u obscenas.
Necrofilia: Placer sexual al copular con un cadaver.
Olfactofilia: Excitación debida al olor de la transpiración y de los genitales.
Pederastia: Sostener sexo entre un adulto y un joven.
Pedofilia: Excitarse con una relación sexual con niños/as.
Pictofilia: Excitación provocada por observar fotografías o videos pornográficos.
Picacismo: Excitación sexual al introducir alimentos en alguna de las cavidades del cuerpo con el fin de que la pareja los recupere con la boca.
Renifleurismo: La excitacion llega cuando la persona percibe olor a orina, en especial de la pareja.
Sadismo: Torturar, humillar o castigar a otro implica excitacion.
Somnofilia: Consiste en despertar a un desconocido con caricias eroticas, sexo oral, pero sin violencia.
Simforofilia: Provocar un accidente y presenciarlo es causa de excitacion sexual.
Tocheurismo: Tocar los genitales, nalgas o senos a un desconocido de manera abrupta. En una ocasión, en el actual Nasti (en tiempos de esta anécdota sala Maravillas); se me acercó un chico, me preguntó mi nombre. "Diana", contesté, y a continuación dijo "¿Te puedo tutear?" al asentir, me pellizcó una teta mientras decía "Tu-Tu". Creo que más que tocheurista, aquel individuo iría hasta arriba de alcohol, drogas o alguna desconocida sustancia psicoactiva.
Travestofilia: Utilizar prendas del otro género, especialmente íntimas.
Troilismo: La excitación sexual se produce al observar a la pareja teniendo relaciones sexuales con otra persona.
Urofilia: Orinar o beber la orina de otro dan lugar a la excitación.
Voyeurismo: Consiste en observar a alguien desnudándose o teniendo relaciones de manera lícita.
Zoofilia: Tener relaciones de índole sexual con animales.

Lo dice Diana Aller

jueves, 21 de febrero de 2008

LA MISIÓN EXTRATERRESTRE

Las sectas me parecen de las cosas más fascinantes que hay, y sobre todo su poder.
Siempre he leído todo lo que ha caído en mis manos sobre estos temas; y he comprobado que en internet hay poca información sobre mi secta favorita, por lo que me he decidido a escribir sobre ella. Bienvenidos a la Misión Extraterrestre.

Como todas las sectas, esta nace de la mente de un desquiciado con delirios divinos. Su nombre es Jorge Boronat, y desgraciadamente, desconozco su paradero y actual ocupación.
Jorge Boronat, un experto locutor catalán de radio, comenzó a principios de los 80 su labor religiosa adoptando -y empieza aquí mi irrefrenable admiración hacia este supraser- diversas personalidades como Dios El Padre; Jubata (que no es una copa pedida a las 4 y media de la noche, sino la mano derecha de Dios); Oto (predictor del futuro); Mazar (jefe supremo de las naves de Ganímedes); Ummoboa (personaje justiciero); Imaac (nombre ganimediano de Boronat) y Jorge (nombre terrestre).

La "Misión" en sí consistía en 12 pruebas que sus seguidores trataban de superar con inusitado ahínco:
1. Ir a una montaña y encontrar 21 setas comestibles en tres horas.
2. Volver a la montaña y enterrar una seta.
3. Volver a la montaña y enterrar algo personal de cada miembro de la Misión.
4. Conseguir un conejo blanco con ojos rojos (sin comprarlo), un cangrejo de mar vivo, y otro animal.
5. Conseguir medio millón de pesetas en un mes. Dado lo elevado de la cifra (tengan en cuenta la época en la que se sitúa la Misión Extraterrestre) ningún miembro consiguió nunca superar este paso, sobre todo porque su incumplimiento conllevaba una multa que hacía cada vez más inalcanzable la cantidad a entregar a Boronat.
6. Hacer un sorteo con los nombres de los miembros y, según salieran, masturbarse mutuamente.
7. Hacer un viaje por toda España, cumpliendo las cuarenta normas dictadas por Boronat, entre las que figuraban "no poder robar más de un 10% de lo que cada uno valía (?)"; "prohibición de masturbarse o hacer el amor"; "no ir en moto"; "no mojarse más de 33 minutos"...
8. Reunir en Barcelona al Papa y Reagan con Boronat.
9. Hacer 100 km caminando.
10. Hacer un viaje a Egipto para recoger una biblia enterrada en una pirámide, y luego, juntarla con una del Vaticano.
11. Hacer un viaje de 40km.
12. Entrar en una cueva que conduce al centro de la Tierra. Se entra por la montaña de Monserrat y el centro del planeta se encuentra justo en Japón (los japoneses son una raza pura). Desde este centro ya podría irse a Ganímedes y conseguir el séptimo sentido "con el que se puede destruir la Tierra con un solo dedo". (Boronat decía tener 121 sentidos).

Espero comprendan (y compartan) mi admiración por este superdotado. Lo que no me hace tanta gracia es que fuera agresivo. En el libro "El poder de las Sectas" de Pepe Rodríguez he encontrado las siguientes decaraciones:

Un tal Juan, exmiembro de la Misión dice "Boronat tenía 2 sistemas básicos para retenernos en el grupo: uno era culpabilizarnos por no conseguir el suficiente dinero (...)diciendo que iba a destruir el Mundo. El otro consistía en decirnos que antes de destruir el Mundo, hacían falta algunas víctimas y que entonces moriría tu padre o tu hermana. A las mujeres, además, cuando querían irse, les pegaba palizas de muerte.

En el mismo libro una muchacha llamada Marta, refiere "Cuando Jorge Boronat quería acostarse con alguna de nosotras enviaba a su pareja fuera de casa, luego entraba en trance y decía que se iba a morir si no recibía energía rapidamente [Boronat había convencido a sus adeptos de que era un extraterrestre y de que la energía sexual de las mujeres le recargaba]. Elegía a la chica -y cuando ésta no se mostraba muy dispuesta, todos los demás la presionábamos- y se encerraba en una habitación unos minutos mientras los demás esperábamos. En la cama, Jorge (...) hacía que le insultásemos; el acto sexual era frío, ritual, un mete-saca rápido en el que sólo él se aliviaba. A todas nos prohibía que tuviésemos relaciones sexuales fuera de la Misión y de él mismo y no nos dejaba usar anticonceptivos. Decía que con él era imposible quedar embarazadas.

Un día -comenta Luisa- mientras estaba limpiando cristales, él me llamó a su despacho (...) y, bueno, cuando terminamos [el coito] él se levantó y se fue y yo me quedé muy mal, empecé a llorar (...). Hasta mi propia hermana [también en la secta] me daba ánimos, diciendo que todas estaban ya acostumbradas. Yo, entonces, era aun menor de edad.

Boronat seducía y captaba a chicas jóvenes a las que hacía trabajar para él -y para sus prolíficas empresas- de 9 de la mañana a 2 de la madrugada, con apenas una hora para comer. Y todas tan contentas. Es lo que tiene ser extraterrestre...

Lo curioso es que el "premio" a tanto sacrificio no era habitar Ganímedes ni la felicidad eterna. El objetivo de la Misión Extraterrestre era simplemente que Boronat tuviera cuanto deseaba, que parecía ser muchísimo.
Aunque estuvo en libertad bajo fianza, la inoperancia judicial ha conseguido mantenerlo libre, impune y dedicado a sus quehaceres sectarios.

Agradecería que alguien me contara qué ha sido de este hombre de procedencia extraterrestre y de su Misión...

Lo dice Diana Aller

lunes, 18 de febrero de 2008

FANTASÍAS SEXUALES


Partamos de la base de que una fantasía sexual es un relato del cerebro para amenizar , propiciar y acelerar los ratos sexuales que pasamos, generalmente sol@s.

Las masculinas no me interesan demasiado; tal vez porque las he visto mil veces proyectadas en las pelis porno.
Mi interés por las fantasías femeninas ha crecido desde que me decidí a preguntar a amigas y conocidas. Les propuse exponer aquí sus relatos de forma anónima. Ni una ha aceptado. Estoy segura de que si les pido 100 euros alegando mi falta de solvencia y la duda sobre si podré devolvérselos, todas accederían.

¿A qué se debe esa pacatería de mujeres económica y emocionalmente independientes? Empecé a pensar que era tan jugoso aquello que ocultaban, que las mías serían unas fantasías cutres, ramplonas y obvias.

Sin datos narrativos, he podido averiguar que se repiten 2 constantes: el practicar sexo con otra chica y el ser violada.

Entonces he buscado en internet. He encontrado libros al respecto, que tienen pinta de ir a un público falsamente liberado: cuarentonas divorciadas, hemipléjicos... Narrados con sentido del humor y con visos de ser poco científicos.

En un Foro de esos de gente con poca faena, he encontrado esto:

Las diferentes investigaciones realizadas al efecto han comprobado que cuanta mayor es la capacidad fantaseadora de las mujeres, mayores son sus sensaciones eróticas y mejores sus orgasmos. Fantasear parece revelar una liberación de los viejos corsés represores que abrumaban a la sexualidad femenina.

Las mujeres fantasean situaciones en las que ellas son las receptoras de las cosas que hacen otros (siguiendo la célebre y vieja pasividad sexual femenina).

Mientras que los hombres fantasean con cosas que ellos hacen a otros (siguiendo el modelo de macho proveedor de orgasmos femeninos). Precisamente por eso, una variante fantaseadora muy excitante para ambos sexos es cambiar los roles e imaginarse ellos, que les hacen cosas, y ellas, que las hacen. En el caso de las mujeres, además, tener fantasías lésbicas les añade morbo a la escena, cosa que no sucede con los hombres, socializados de un modo más homófobo que las mujeres.

Un número de mujeres similar al de hombres (71%) fantasean durante el coito. En tales ocasiones, el objeto de la fantasía puede ser otro hombre o, más comúnmente, la propia pareja situada en un contexto erótico diferente.

Con todo, la masturbación es el mejor momento para la fantasía, ya que es un momento en el que la mujer se encuentra a solas consigo misma. Se desarrollan las fantasías más elaboradas, con mayor número de elementos ambientales, lugares exóticos y enredos con algún argumento por simple que sea. Los acontecimientos de días pasados, los deseos largamente reprimidos, las situaciones temidas o irrealizables, son la principal fuente de inspiración para la elaboración de estas fantasías; donde la pareja o algún desconocido son los protagonistas.

Durante la masturbación, las mujeres suelen fantasear básicamente con su pareja como objeto sexual (80%); las diferencias con los hombres (75%) no son significativas en este terreno. Pero sí que se encuentran en otros aspectos.

Las fantasías más comunes entre las mujeres, por orden de frecuencia son:

Realizar prácticas sexuales que nunca serían capaces de llevar a la realidad. Esto incluye prácticamente cualquier cosa, y confirma el carácter liberador, lúdico, que tienen las fantasías eróticas. Las mujeres tienen este tipo de fantasía en mayor medida que los hombres. Un 28% de ellas se excitan así.

A esa fantasía le sigue tener sexo con un extraño. Una de cada cinco mujeres (21%) fantasean de este modo. En ocasiones se trata de alguien conocido del inmediato entorno de la soñadora. Pero la mayor parte de las veces se trata de alguien visto fortuitamente por la calle, en el trabajo, o en cualquier otro ambiente cotidiano.

Un 19% de las mujeres, sobre todo las más jóvenes, fantasean con que son obligadas a tener relaciones sexuales por conocidos o desconocidos. Se trata de fantasías, de excitarse mediante hechos que pueden dar morbo por la situación creada a su alrededor (estar indefensos ante el otro puede ser excitante para muchas personas muy resolutivas en la vida real), pero eso no implica un deseo, ni directo ni indirecto, de ser violadas o de provocar violaciones.

La actividad sexual realizada con más de una persona del sexo opuesto ocupa la fantasía del 18% de las mujeres. Forma parte de esa necesidad de imaginarse situaciones que, probablemente, no serían capaces de realizar en la vida real.

Un número mayor de mujeres heterosexuales que de hombres fantasean con tener relaciones sexuales con alguien del mismo sexo: 11%. Esto sucede así porque las mujeres reciben culturalmente el mismo gusto que los hombres por la belleza femenina y son capaces de admirarla sin tapujos homófobos.

Finalmente, la fantasía que ocupa el último lugar entre las mujeres es la de obligar a alguien a tener relaciones sexuales sin su consentimiento o con un asentimiento forzado. Esta fantasía ocupa al 3% de las mujeres. Aparece con menos frecuencia que en los hombres, precisamente por ese modelo general del fantasear femenino que supone verse como receptoras de la actividad sexual ejercida por otros. En ese contexto, forzar a terceras personas a hacer algo está casi fuera de lugar, pues exigiría ser más activas que receptivas.


Dicho todo esto, invito a las féminas que por aquí pasean sus pupilas a que narren (anónimamente si así lo prefieren) sus fantasías sexuales. Me intrigan, la verdad.

Lo dice Diana Aller

sábado, 16 de febrero de 2008

DE LO BELLO Y LO SUBLIME

Quienes me conocen bien han escuchado alguna vez la diferencia entre lo sublime y lo bello; porque la teoría estética es de las cosas que más ha influído en mi vida, y porque me repito como el ajo.

Para no aburrir con prolegómenos filosóficos sobre la antinomia kantiana o las principales categorizaciones, rebajaré al máximo la explicación.
Piensen en una modelo guapa. No exhuberante, ni rara... sólo guapa. Propongo Petra Nemcova. (Si, la que se tiró no sé cuantas horas en lo alto de una palmera cuando le pilló el tsunami veraneando en el sudeste asiático).



Nadie puede decir que Petra no es guapa. (Vamos, y si alguien se atreve que muestre aquí su foto, a ver qué tal). Petra es correcta ¿verdad?

Mostremos ahora a la díscola Kate.



Kate Moss va teniendo una edad (es mayor para ser modelo); no es demasiado alta, ni resulta espectacular... Pero tiene "algo". Ese "algo" si me apuran ni siquiera es estético. Tal vez los ojos pequeños, los rasgos poco armónicos... no sé.





No es impresionante, ni mucho menos "correcta" (aun eximiéndola de sus pecados colombianos)como Petra Nemcova.
Immanuel Kant, Edmund Burke y la teoría estética dicen que lo bello, lo específicamente armónico se diferencia de lo sublime (de lo que sin remisión nos atrae) en un componente monstruoso.

Y es curioso que se utilice el término "monstruoso"... Si a usted le atrae alguien, puede decir "me gusta", pero cuando hay algo más allá usted dirá "uf, uf, uf", o algo similar, pero mucho más irracional y bestia. Eso, es la esencia del arte, amig@ lector/a.

El rasgo más freak, más monstruoso, es a la postre lo que más nos atrae. A saber: los dientes separados, una vena que se hincha en la frente, un gesto extraño... es decir, lo que a priori no es bello, sino incluso al contrario.
Lo sublime es una categoría superior a lo simplemente bello.
Kate es simplemente superior a Petra.



Así, dice Burke "la deformidad no se opone a la belleza, sino a la forma común completa".
La gente de pocas miras se impresiona (se emociona) con una canción de un triunfito, simplemente por la tesitura vocal de la interpretación. Eso es una cosa (discutiblemente) bella. Pero nada más. Es "sólo" técnica, la categoría aristotélica de los artesanos. El arte, también según Aristóteles precisa de algo propio del autor. Cualquier canción de Carlos Berlanga y Nacho Canut es un buen ejemplo de obra de arte. De creación Sublime.

Sentimentalmente, lo bello y lo sublime mantiene su analogía con el arte: Hay mucha gente que nos atrae, que nos resulta correcta; pero en el enamoramiento existe algo más allá, feo incluso, que nos arrastra de forma casi sobrenatural.

Para terminar con el ejemplo de las modelos... Por mucho que nos atraiga una modelo, no deja de ser precisamente eso, una aséptica percha a veces muy hermosa. Sin embargo cuando una actriz interpreta bien su papel nos enamora, nos conmueve y nos atrae, aunque seamos mujeres heteros convencidas. No nos resultará guapa ni fea.... será otra cosa infinitamente mejor: atractiva (=sublime).

Lo dice Diana Aller

jueves, 14 de febrero de 2008

GUAPAS Y FEAS

ME PARECEN GUAPAS:
Estela del Carmen (hija de Melanie Griffith y Antonio Banderas)es una auténtica preciosidad.
Susana Griso
Belén Rueda
Kate Moss
Paula Echevarría (Mujer de Bustamante y musa de Garci)
Lindsay Lohan
Goya Toledo
Las Hepbourn: Katherine y Audrey. Incluso de viejas eran guapas.
Agatha Ruíz de la Prada
Bárbara Goenaga
Christina Ricci
Blanca Romero

ME PARECEN FEAS:
Angelina Jolie. Me parece un monstruo.
Ariadne Artiles. Me repugna ese aire de paleta venida a más siempre posando.
Elsa Pataki. Me recuerda a esos dibujos ochenteros de caras de mujer-guepardo... Lo siento porque no me mola nada.
Sarah Jessica Parker. Me molesta su físico.
Penélope y Mónica Cruz.
Victoria Beckham
Salma Hayek
Natalia Verbeke. Además de parecerme fea, me da asco.
Paz Vega. Me repugna su óvalo facial.
Lara Dibildos

Lo dice Diana Aller

miércoles, 13 de febrero de 2008

PERDEDORA


Con Myolastán y Frenadol Hot Lemon por mis venas, me resulta más fácil sincerarme. Y eso voy a hacer.

-Estoy viendo "Al pie de la letra". Creo que va dirigido a cocientes intelectuales regresivos. Reconozco que me encanta.

-Siento envidia. Sana no, de la otra... hacia Simón. Ahora mismo desearía que se quedara manco. Este joven abogado valenciano ha abierto un blog que jamás conseguiré superar. No les pongo el link porque me corroe la envidia.

-Cuando tenía 8 ó 9 años, un suceso terrible marcó mi vida. Mis progenitores me enviaron (junto con mi hermana y unas amiguitas normales en apariencia) a un campamento de niños sordos. No sé porqué me hicieron aquello. Nunca he preguntado, supongo que por el miedo a la respuesta. Lo único que recuerdo es que nos despertaban a hostias. Y no me gustaba.

- En la postadolescencia me hice un tatuaje. Intuía que me iba a arrepentir, pero consideré que era una suerte de ritual iniciático hacia la vida adulta, y dejé que un tío rapado dibujara en mi cadera una esvástica, pero no de las nazis, sino un símbolo ancestral de esos que tienen un halo esotérico, y que tardé en seleccionar 3 horas y media en aquel triste local de tattus que olía a lejía. Es un punto grueso, bordeado por 4 aspas no sé si cóncavas o convexas, porque nunca he distinguido tales acotaciones. Cuando se lo enseñé a mi amigo Jose del Pozo preguntó con su característico deje sevillano: ¿Y eso qué es; un "usted está aquí?". Huelga notar que me dejó hecha una mierda.

- Lo que más me gusta del mundo es la arquitectura, carrera que no he estudiado. Mi estilo favorito es el Art Decó. Al sur de Miami Beach, en Miami hay un barrio muy bien conservado que nos traslada a una época curvilínea de inusual elegancia, precisamente llamado "barrio Art Decó". ¿Lo conocen ustedes? Pues yo no. No he estado en Miami, ni en casi ningún sitio. He viajado poco y mal.

- En 3º de carrera (filosofía) caí en la cuenta de que Descartes compartía muchas teorías con "Decagt", que nunca supe cómo se escribía. Al año siguiente (...y mi carrera era de 5 años) comprendí que eran la misma persona y me llevé la misma alegría que cuando después de años tarareando una canción de una forma, descubro que la letra dice otra cosa distinta.

- No tengo demasiada idea de música, pero el rodearme de gente que sí, me hace vivir con cierto stress algunas situaciones. Cuando ejerzo como dj, por ejemplo, hay canciones que pincho que no sé ni de quién son. Sé que la canción que me mola es la 3 de cd rosa o la 6 del verde. Cuando alguien me pregunta "¿Qué es esto que suena?" y no lo sé (que me ocurre a menudo) siempre digo "David Bowie".

Lo dice Diana Aller

martes, 12 de febrero de 2008

MÁRQUETING

Hay más cosas que no sé, que cosas que sé. Del segundo grupo, la más útil y sutil de todas es la noción de márqueting, que en un inusitado alarde de generosidad, voy a compartir con ustedes. Es un regalo que bien usado tiene un incalculable valor...

Ya saben que vivimos en la era de la imagen, que ya no se venden libros por su contenido, ni tan siquiera por el título... Ahora el reclamo es el arte de la portada.

Este blog, aun partiendo de la sinceridad, es un ejemplo de márqueting. Llamar "Gord@s de mierda" a una entrada predispone al lector a un incómodo posicionamiento, lo suficientemente fuerte como para seguir leyendo. Aunque mi respeto hacia la gente con sobrepeso es mayor que el de cualquier lector, y en ningún momento he arremetido contra los gordos, en el inconsciente queda que mi queja no es hacia la sanidad pública, sino hacia los entrados en carnes (grupo social al que he pertenicido y que voy abandonando poco a poco, por cierto).
Pueden matricularse en una absurda academia de márqueting, tan esteril y triste como una de guión, pero sólo aprenderán terminología básica (anglicismos, casi todo) que pueden encontrar también en cualquier manual.

Las normas y "misiones" del márqueting son dos:
-1. Encontrar y atraer clientes, audiencia.
-2. Fidelizarlos engancharlos, mantenerlos.

Y eso es todo.

Desgraciadamente en este mundo desnaturalizado y falto de verdades, es más importante el packaging que el producto. Y si no, ya me dirán porqué triunfa Bustamante, el PP o tanta bazofia erroneamente etiquetada como cultural.

Para que el márqueting sea efectivo interfieren millones de variables, fundamentadas todas ellas en la psique humana y sus debilidades. Por eso, las mujeres y los gays están mejor dotados para la "venta de humo", porque pueden imaginarse siendo otro, porque practican la alteridad sin problemas...
Los varones heteros tienen grabado dentro de sí que ellos son la medida del mundo, el cliente potencial, y por eso gastan una seguridad no siempre merecida, que les impide posicionarse fuera de sí.

El secreto para engancharlos es hacerles creer que así es, que, en efecto, ellos son los exclusivos depositarios del mensaje.
Sin embargo,existe otra variable igualmente psicológica que modifica los resultados del márqueting: Un mensaje negativo, tiene, por lo general, más fuerza que uno positivo; es más fácil de retener y provocará una mayor reacción en el receptor. Volviendo al -torpe pero gráfico- ejemplo de "Gord@s de mierda": No sólo se ha de llamar la atención al pricipio, sino que si se hace de forma negativa, será más efectivo.

Ahora bien, la negatividad como leiv motiv funciona aun cuando no hay calidad que mostrar; el "mondobruttismo" gratuíto, ése que se practica en el programa "Sé lo que hicisteis..." consigue adeptos y admiradores que presuponen que "si hablan mal es que están por encima (intelectualmente)". La mente humana es así de insegura...

Y por último, influye muchísimo el marco cultural. Nuestra generación (treintañeros) y las inmediatamente venideras, estamos muy expuestos a demasiada información. Recibimos millones de impactos mediáticos para filtrar a nuestra memoria; así que para seleccionar, nuestro cerebro "elige" aquellos más evocadores, o más plásticos, o que más se asemejan a nuestros anhelos.

La publicidad está muy al día en este sentido y los spots hace ya mucho que no nos cuentan las bondades del producto que anuncian. Apelan directamente a nuestro ego. Así, "Porque tú lo vales" se acabó sustituyendo por "Porque yo lo valgo" o un anuncio de coca-coa obvia el sabor, la frescura o la cafeína para hurgar en nuestro pasado común, con Mayra Gómez Kemp y expresiones e iconografía que rememora simpaticonamente nuestra infancia.

Hay un spot especialmente duro, de Iberia, que va dirigido a los frustrados, trepas y permanentemente insatisfechos, cuyo slogan es "Con Iberia eres más". Con una ralentizada versión de "Caravane of love" de fondo, va enumerando situaciones en las que los necios se pueden ver reflejados: "Si te propusite llegar y llegaste; si has hecho algo grande por tu país; si no heredaste lo que tienes..." Y termina diciendo "Esta es tu clase; con Iberia eres más". Es un mensaje duro, clasista, que genera la frustración necesaria como para querer ser otra cosa distinta (y no mejor) a lo que se es. Lo gracioso es que viajar en Iberia es supercutre en realidad.... Fíjense en lo directo y agresivo que es el anuncio si tienen ocasión.

Creo que fue en los años 70 y en Manhattan, cuando el márqueting estaba aun en pañales: Unos desalmados publicistas contabilizaron los ingresos de un mendigo invidente, de esos que llevan un cartelito contando que tiene una familia que mantener, que está enfermo y toda esa mierda que cuentan los que piden... Le cambiaron su cartel por uno en el que se leía un escueto "Hoy es primavera, y yo no lo puedo ver". Imagínense el crecimiento de su economía. Esta anécdota es márqueting: sintetiza, apela a las emociones del sujeto universal, y da un mensaje en negativo.

El márqueting es aplicable a todo; y les recomiendo lo usen en el día a día. Primero delimiten sus objetivos: afectivos, laborales, sexuales, artísticos... lo que sea. Decidan después cómo acceder a ellos y estudien qué mensaje directo, visual y sugerente les acerca a su ansiado fin. Seleccionen una acción una frase, un medio... la mínima expresión; suéltenlo y dedíquense a otra cosa... los resultados acabarán llegando.

Lo dice Diana Aller

(Esto es un ejemplo de buen hacer sin necesidad de Márqueting: Araceli y yo -embarazada de 7 meses- cerrando un Primavera Sound)

lunes, 11 de febrero de 2008

LA TETA Y LA COCA


"En cierto estudio (Taylor 2000) se dio a ratas madres la oportunidad de apretar una barra y obtener una pizca de cocaína o apretar otra barra y que un cachorro de rata viniera a chupar sus pezones. ¿Cuál creéis que preferían? Los chorros de oxitocina en el cerebro superaron siempre la toma de cocaína" (Louann Brizendine "El Cerebro Femenino").
Hace año y medio que nació mi segundo hijo y todavía le doy de mamar. Y para los que no han pasado por ello: Sí, es más placentero que la cocaína.

Lo dice Diana Aller

domingo, 10 de febrero de 2008

CAMPAÑA POLÍTICA

No me gusta la política pero adoro la politología. Según Linda Goodman, autora del gran compendio "Los Signos del Zodiaco y su carácter" (libro capaz de "reconvertir" a los incrédulos de los horóscopos) la mujer Escorpio (yo misma) es una excelente esposa para un político. Como pareja seré un desastre, pero sí me reconozco una fenomenal asesora de imagen, de lenguaje gestual y consejera política.

Todo lo que se ha perdido en discurso y coherencia, por fortuna se ha ganado en imagen. Los videos corporativos de PP y PSOE, el photoshop o las canas, se aplican ahora con maestría más que exportable. Lo triste del bipartidismo, es también la gracia del asunto, y aunque soy comunista de corazón y facha de cuna, tiene un punto de emoción que unos y otros se despellejen para arañarse unos votos.
Ya les digo que la forma de hacer política me parece arcaica, excluyente y en exceso dirigida, pero las pre y las campañas tienen su punto.

Unas elecciones son algo así como sacar un disco, pero a lo bestia. La desesperación por obtener resultados, les hace perpetuar estructuras caducas, rememorando pretéritos éxitos. Intentan hacerse con Internet, pero no saben cómo usarlo.

Sin embargo los departamentos de imagen de la política difieren mucho de los de las discográficas. Ha sido el PP el que -por desgracia- ha indagado y explotado más los recursos plásticos. El "azul cielo" en camisas, las caras de jóvenes del partido tras el político que suelta el discurso;los robóticos y acompasados gestos de las manos... Todo está estudiado al milímetro. Hay muy poco de racional en la querencia hacia un político; y en eso se fundamentan las campañas. A mí el ideario del PSOE no me parece malo (tampoco bueno), pero no sé porqué, Zapatero no me convence. Todo lo que haga o diga el PP me parece nefasto desde su propia génesis, y encima Rajoy me da muy mala espina... No sé a ustedes.
La campaña de Sabina, Miguel Bosé, Victor Manuel y demás chupones haciendo el penoso gesto de la ceja, es cutre, mal dirigida y desfocalizada. La respuesta de Rajoy, de que ellos apoyan a los que madrugan cada mañana para hacer frente a su hipoteca, y no a los que ahora encima pretenden sacar del canon del móvil es soberbia.

Es una pena que estando la comunicación tan avanzada en España (que hace nada era un país atrasadísimo en estas lides), el PSOE no haya contratado a los mejores, tal y como hacen sus contrincantes, que acumulan votos de las clases más bajas. Aquellos más sensibles y permeables a los discursos agtresivos, aquellos que ven la inmigración como una amenaza real, aquellos que no entienden de hondos discursos, sino de primarias pulsiones. Una pena, la verdad...

Creo que si el discurso se adecuara a la multirrealidad de los votantes, si se excluyera el insulto y si contaran un chiste de vez en cuando, nos involucraríamos más.

Yo echo de menos un/a candidato/a que hable y viva como yo, que no diga "este país" y que sea natural. Yo propondría a Belén Rueda, ahora que triunfa en el cine. Lo digo totalmente en serio. ¿La ven menos preparada que Rajoy?

Lo dice Diana Aller

martes, 5 de febrero de 2008

FALACIAS CIENTÍFICAS


- Pese a las teorías que lo niegan, el género humano SÍ ha pisado la luna. Aunque mola más pensar en un iluminado plató, y unos encantadores actores al servicio de la nasa y las expectativas futuristas de los 60...

- Las uñas y el pelo, NO crecen después de la muerte.

- La radiactividad NO brilla:
Las sustancias radiactivas lo son por ser isótopos inestables de algún elemento: al cabo de cierto tiempo se produce en su núcleo una reacción nuclear que deja al átomo con menos masa de la que tenía antes. Ese exceso de masa puede ser emitido en forma de partículas materiales o convertirse en energía y ser emitido en forma de radiación electromagnética.
Las partículas materiales emitidas son radiación alfa si los núcleos de helio son dos protones y dos neutrones. Los electrones se denominan radiación beta. Ambos nombres son algo engañosos, y se debe a que cuando se nombraron esas emisiones no se sabía de qué se trataba en cada caso. De cualquier modo, ni qué decir tiene que nuestros ojos no son capaces de detectar ni los núcleos de helio ni los electrones, de modo que si algo está emitiendo unos u otros no se ve absolutamente nada. En Los Simpson, las barras de Uranio aparecen con un habitual brillo verde que en realidad no tienen.

-También en un capítulo de Los Simpson, Bart visita el Polo (no recuerdo si el Norte o el Sur) para comprobar cómo el agua desaparece por el sumidero sin hacer remolino, que achacamos habitualmente a la llamada Fuerza de Coriolis. Mentira, es imposible que tal efecto incida en nuestras bañeras: cuando usted se mueve dentro de un sistema que gira, como un disco, y se aleja o acerca al centro, como el suelo bajo sus pies se mueve más rápido o lento, le parecería que está haciendo una curva. Desde luego, visto “desde fuera” no está haciendo ninguna curva, pero observado desde el disco sí la está haciendo.

¿Se observa el efecto de Coriolis en la Tierra? Desde luego. Al fin y al cabo, la Tierra gira, y nosotros observamos todo lo que vemos desde ella, de modo que Coriolis aparece por todas partes: en el momento en el que nos acercamos al eje de giro de la Tierra o nos alejamos de él en cualquier porcentaje apreciable, notaremos el efecto de Coriolis. Si el agua, que se mueve una distancia tan pequeña y a una velocidad de sólo unos cuantos cm/s, notara el efecto de Coriolis y se pusiera a girar como loca en el desagüe, ¿Se imaginan cómo serían las autopistas? Los coches van muchísimo más rápido y se acercan o alejan al eje de giro muchísimo más que el agua del desagüe... Cogerían el coche, arrancarían y, en cuanto fueran rápido por una autopista recta, ¡boom! una fuerza fantasmal gigantesca les empujaría hacia un lado como una hoja, y se estamparían contra el lateral.

¿Y el agua de los ríos? ¿Y las cascadas? ¿Por qué razón en todas esas situaciones, en las que el agua se mueve mucho más rápido y más distancia que en el desagüe, no se ve ningún efecto de Coriolis en absoluto?

Pero eso no es todo. El efecto de Coriolis, naturalmente, es más intenso cuanto más rápido es el giro…y la Tierra gira muy, muy lentamente. Así que cuando quiten el tapón de la bañera y el agua se vaya girando, no lo achaquen a las vueltas de la Tierra.

- "¿Sólo usamos un 10% de nuestro cerebro"? Lamentablemente; esto no tiene mucho sentido, aunque a gente como los miembros de la Cienciología les encanta pensar este tipo de cosas. Lo peor no es que sea falso; es que los que las sostienen no tienen ni la más pequeña prueba científica de que son ciertas, ni mantienen una postura racional: es más bien una emoción o una creencia, y no hay manera de argumentar que los convenza de lo contrario.

-Las gotas de lluvia tienen forma de "lágrima".
Mentira, parecería más biuen una gota de Mercurio.

-Es peligroso dormir en una habitación con plantas.
Para nada, ni aunque metiéramos una selva amazónica en nuestro dormitorio. No tiene ningún fundamento.

-Las nubes están compuestas de vapor de agua.
Esa poética imagen de una nube esponjosa, compuesta de vapor es absolutamente mentira: El vapor de agua es INVISIBLE. Esto no quiere decir que en las nubes no haya vapor de agua: desde luego que lo hay. Pero eso es justo la parte de la nube que no vemos, porque (sí, me repito) el vapor de agua no se puede ver porque es transparente. Lo que vemos son pequeñas gotitas de agua - las mismas gotitas que, cuando crecen, pesan tanto que caen al suelo en forma de lluvia.

Próximamente, más falacias científicas, comunmente extendidas.

Lo dice Diana Aller (Fuente: El Tamiz)

viernes, 1 de febrero de 2008

QUE ME DEN UNA CASA

Siguiendo con el tono incorrecto políticamente; una de las cosas que más me enerva, es cuando aparece en televisión alguna mujer, habitante de poblados chabolistas que pide que le den una casa. ¿Qué le DEN una casa? ¿Y porqué no nos la dan a ustedes o a mí que nos levantamos a las 7 de la mañana, preparamos desayuno a los niños, sacamos al perro y nos dirigimos a un trabajo donde toleramos a unos jefes sensiblemente más ignorantes que nosotros, aguantamos estoicamente por un miserable sueldo? No, nosotros somos los privilegiados a los que nadie nos regala nada, y nos quedan 40 años de hipoteca (en mi caso, ya sólo 32).
Sí, claro, que le den una casa a esa señora que se dedica a tocarse el coño, que seguro que la merece.
Y no es cuestión de discriminación, ni de etnias, ni de orden cultural… Es el sistema enfermo e hipócrita que sustenta nuestra sociedad, y que adolece de un más que necesario sentido común.

Lo dice Diana Aller