martes, 20 de mayo de 2008

CAPERUCITA ROJA


Aprovechando el canto a la libertad que muchos de ustedes han entonado en la anterior entrada, les voy a dedicar, en señal de gratitud un cuento no muy infantil: Caperucita roja.
Cuando de pequeños nos contaban la historia de esta niña, intuíamos un morboso horror que nos atraía hacia perversos temores que no llegábamos a comprender.

El cuento, popularizado primero por Perrault y después por los hermanos Grimm, recoge una leyenda urbana, que como las de hoy, cumplía una misión aleccionadora de hace siglos.
Analicemos entonces:
Caperucita Roja es una niña que deja de serlo en cuanto su madre le regala la preciada prenda, que representa en realidad su primera regla, bien sangrienta y encarnada. Le encomienda una misión servilmente femenina: proveer de alimentos a su abuela, y para este recorrido generacional hasta la madurez, advierte a la joven que ha de tener cuidado y no "entretenerse" con nadie en la espesura del bosque.

Caperucita, desoyendo el consejo de su madre, entabla relación con un lobo, el más voraz y malvado de los animales, que evidentemente, encarna a la naturaleza masculina.
La joven tontea con él, y esto atrae fatales consecuencias. Por supuesto un animal que no sabe controlar sus instintos, desplegará todas sus artimañas para hacerse con la chica.

En la primigenia versión de la historia (parece ser que proveniente del folklore tirolés) el perverso lobo, ya travestido de abuelita, invita a Caperucita a consumir carne y sangre de la pobre anciana. Fíjense cuánta depravación junta por parte del varón... y qué vulnerabilidad la de la niña.
Claro que, al añadir la figura salvadora de un leñador, se consiguió recalcar la sumisión femenina y su incapacidad para defenderse.
Moraleja para las jóvenes de nuestro tiempo: No den de comer a sus abuelas, aprovechen para follar como locas antes de tener la regla y no se entretengan con tíos raros que se visten de mujer.

Lo dice Diana Aller

4 comentarios :

Anónimo dijo...

Es increíble el significado de los cuentos infantiles... Bueno, y las moralejas q podemos extraer de ellos...

Don Julito dijo...

las primeras versiones de los cuentos populares son tremendísimas...luego, con el paso del tiempo se han ido edulcorando...los niños del siglo xviii necesitaban una moraleja más gore que los blandos nenes del XXI...es fácil hacerse con las narraciones primigenias...compare y flipe

FBlack dijo...

me ha quedado una duda, intentaré expresarla lo mas educadamente posible... al final follan o no follan el lobo y caperucita?

Aitana dijo...

De pequeña leía cuentos de Italo Calvino, que estaban lejos de lo edulcorado, y me encantaban.